Lo que no te han contado de la crisis palestina-israelí

«Nunca he visto a un presidente- no me importa quién- encarárseles. Simplemente me perturba. Siempre consiguen lo que quieren. Los israelíes lo tienen todo controlado. Llegó un momento en el que yo no pintaba nada. Si el pueblo americano comprendiese cómo han echado la zarpa a nuestro gobierno, habría un levantamiento. Nuestros ciudadanos ciertamente no tienen ni idea de lo que está pasando».- Thomas H. Moorer, Presidente del Estado Mayor Conjunto de los USA, a 24 de agosto de 1983.

A mediados de junio descubríamos la “noticia” de la desaparición de 3 “inocentes” jóvenes israelíes cuando hacían autostop para volver a casa en Hebrón. Esto ha dado lugar el mayor despliegue militar de Israel en 10 años, que ha acusado de ello sin prueba alguna al Movimiento de Resistencia Islámica Palestina (Hamás). El día 30, las autoridades israelíes afirmaron haber encontrado los cuerpos de los chicos muertos. Sin embargo, voy a retratar ahora todo esto como una treta fundada en una oleada de desinformación que pretende justificar lo injustificable. A continuación mostraré un repaso tanto de la historia y el verdadero carácter de Israel como de una lista de sucesos acontecidos en los últimos años que hacen que la balanza se incline en esta situación de una manera muy distinta a la que la mayoría del público creería en su ignorancia agenciada por los medios comunicativos de la corriente dominante de occidente antes de revelar el auténtico trasfondo del supuesto crimen y demás atentados aducidos por el gobierno israelí como razones de sus actuaciones en curso y exponer fielmente éstas. Pareciera ser que todos debiésemos llorar otra vez por las víctimas judías, pero, ¿qué hay de las palestinas? Sí, las víctimas palestinas. ¿Quién se lleva la peor parte en lo concerniente a la arbitraria, constante, e impune comisión de crímenes inaceptables? Sin duda, el estado de Israel.

Hay que saber realmente muy poco para negar esto, pues cada vez hay más emplazamientos ilegítimos en Cisjordania, las expulsiones son incesantes, las casas de los palestinos son derribadas sistemáticamente, organizaciones financiadas por los sionistas construyen asentamientos que sustituyen los hogares destruidos, y la violencia contra los que reclaman justicia es constante. Violando la ley internacional, Israel ha estado vendiendo la tierra robada a los palestinos cuando se fundó en 1948 impidiéndoles volver a los más de 400 pueblos destruidos en la famosa “Nakba” (“Desastre”). Hace años se empezó a construir una gigantesca muralla que roba cantidad de tierra palestina e ilegal a ojos del Tribunal Internacional. Desde la guerra del 67, el llamado régimen de Tel Aviv ha arrestado a miles de niños palestinos a los que esposa, veja, maltrata, e incluso encierra en cárceles para adultos. Actualmente, apenas queda un rescoldo de población palestina en la región, la cual es forzada a vivir hacinada en Cisjordania y, sobre todo, en la Franja de Gaza (uno de los lugares más densamente poblados de la tierra), que es gestionada a modo de prisión por el ejército israelí (que controla el tráfico de población y los suministros) y a cuyo antojo éste abre y cierra sus fronteras. Desde 2007, Israel mantiene un bloqueo contra la región que impide a los ciudadanos ejercer derechos como el del trabajo, la salud, la educación, y la libertad de circulación. Gaza ha sido considerada irónicamente como “el mayor campo de concentración de la historia”.

En este campo se llevan a cabo ejecuciones sistemáticas y arbitrarias. ¿No? En el transcurso de la invasión del 2008 al 2009, iniciada por el primer ministro de Israel Ehud Olmert y justificada con las típicas falacias sionistas, su millón y medio de habitantes sufrió gratuitamente un infierno. Aviones y tanques israelíes asaltaron la región y se dedicaron a bombardear deliberadamente las viviendas. Los ataques aéreos se dirigieron intencionadamente a áreas civiles matando e hiriendo a cientos. La estimación de daños colaterales producidos por la campaña israelí fue de un 400%. No cabría aquí hablar de conflicto sino de exterminio. He de destacar que soldados israelíes han formado un grupo de protesta llamado “Rompiendo el Silencio” que ha confirmado que la política de los sionistas es el asesinato y la barbarie. Uno reconoció que les ordenaban disparar al acercarse a las casas sin detenerse en el caso de que hubiera alguien. Otros informaron de que cundió el vandalismo y de que se utilizó a civiles a modo de escudo humano durante las incursiones. También se sabe que el ejército utilizó ilegalmente fósforo blanco (que hace que las personas ardan vivas). Un informe para la ONU del juez judío Richard Goldstone habló de que Israel había cometido crímenes de guerra y posiblemente crímenes contra la humanidad en su invasión de Gaza de 2008 a 2009 (aunque después le presionaron para que se detractase). Por su parte, el representante judío de la ONU Richard Falk dijo que los ataques aéreos sobre Gaza suponían una grave violación del Derecho Internacional Humanitario. Pese a todo, el presente primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo que jamás consentiría que ningún soldado o líder israelí fuera a juicio por tales acciones. En el 2010 se emitió una orden judicial en Gran Bretaña para arrestar a Tzipi Livni, ministra de Asuntos Exteriores israelí cuando tuvo lugar la invasión, por crímenes de guerra, por lo que ésta tuvo que abstenerse de ir. Como bien dijera el vilipendiado catedrático judío hijo de un superviviente de Auschwitz, Norman Finklestein:

«La única diferencia entre el terrorismo de Israel y el de Hamás es que el primero es el triple de letal».

El martes 13 de noviembre de 2012, el ejército israelí, supuestamente en respuesta a los presuntos ataques de dicho grupo, inició una salvaje operación en Gaza. La semana siguiente, los medios informaron de que la Fuerza Aérea de Israel había bombardeado la casa de una familia palestina matando a 10 de sus miembros (entre ellos 4 niños), y 2 vecinos. Además, una manifestación contra la campaña fue violentamente reprimida, con los israelíes disparando sobre los manifestantes y matando a 2 de ellos. Ese día murieron 30 palestinos. El día después se decía que las bajas causadas por los bombardeos israelíes sobre Gaza llegaban a 100, 24 de las cuales correspondían a menores, 10 a mujeres, y 12 a ancianos (la mitad de los muertos eran civiles). La cifra de heridos era de 900, la mayor parte de ellos niños y mujeres (el 70% civiles). Un caso destacado fue el de un transportista de periodistas que falleció al ser alcanzado por un proyectil israelí a pesar (o a causa) de que su taxi venía identificado con un distintivo de prensa. Ese mismo día, la aviación bombardeó una torre de 14 plantas en el centro de la ciudad de Gaza que albergaba la sede de varias cadenas de televisión (entre ellas dos de Arabia Saudí). El ataque también alcanzó a una planta donde diversas televisiones internacionales realizaban sus conexiones, y en él murió al menos un periodista. Tras un par de días, cesaron las hostilidades y se firmó un alto el fuego mediado por Egipto. El balance de víctimas superó los 162 palestinos muertos y 1300 heridos. A lo largo de esa semana se produjeron numerosos choques entre las fuerzas israelíes y los palestinos que protestaban en Cisjordania por la sangrienta ofensiva de Israel; pero justo el mismo día que se aprobaba el alto el fuego, el ejército israelí detuvo a 55 personas, incluyendo funcionarios de movimientos palestinos y algunos legisladores, bajo la engañosa acusación de pertenecer al aparato terrorista. El 13 de diciembre supimos que una policía de fronteras israelí mató en Hebrón a un adolescente palestino de 16 años llamado Muhamad Ziad Awad Salaymah. Los medios israelíes dijeron al principio que se había tratado de un intento de atentado frustrado, pero luego se confirmó que el arma que llevaba el chico era de juguete.

El 16 de enero del año siguiente leíamos que otro adolescente palestino, Samir Awad Ahmed, de 17 años, murió tiroteado tras zafarse de los soldados israelíes que habían intentado capturarlo. De acuerdo con el alcalde de su localidad, se trató de un crimen alevoso. Igualmente, apenas unos días antes, un joven de 21 años había muerto en Gaza también como consecuencia de los disparos del ejército israelí según los médicos. Meses más adelante nos enterábamos a 4 de abril de que, en los últimos dos días, una vez más dos adolescentes palestinos habían muerto a tiros a manos de los soldados israelíes durante las protestas por la muerte del dirigente de Fatá de Hebrón Maisarah Abu Hamdiyeh. Los dos murieron luego de que las tropas ocupantes decidiesen abrir fuego a discreción contra los manifestantes un mes después de que se les autorizase a utilizar munición de guerra posteriormente a las revueltas por el fallecimiento del preso administrativo palestino Arafat Jaradat debido a las torturas a las que fue sometido. De acuerdo con un decreto israelí, cualquier persona que sea siquiera sospechosa de activismo contra la ocupación puede, bajo el arbitrario criterio de su autoridad, ser indefinidamente encarcelada, aislada, y privada del derecho a un abogado, algo que va en contra de los Derechos Humanos. En las cárceles israelíes hay 4500 presos administrativos (sin juicio ni cargos) palestinos, 1800 de los cuales han sido diagnosticados con enfermedades y dolencias que requieren una atención que no reciben. En la misma línea, dos días más tarde el ministro de Asuntos Sociales de la Autoridad Palestina Kamal Sharafi anunciaba que, desde el año 2000, hasta 1500 niños palestinos habían sido asesinados a manos de los israelíes, 6000 habían sido heridos, y más de 10.000 detenidos (200 de ellos aún estaban en cárceles israelíes). El 2 de julio, un vehículo del ejército israelí atropelló a propósito al joven Muatazz Idreis Sharawnah, de 19 años, tras lo cual, tal como apuntaban los testigos, las fuerzas israelíes cerraron el paso al servicio de emergencias para facilitar que el muchacho muriera. El chico, que estudiaba en Jericó, fue declarado muerto en el hospital. Decenas de demandas se han presentado por incidentes similares, pero nunca ha habido reacción alguna.

El 22 de noviembre las tropas de Israel atacaron en 7 ciudades palestinas a aquellos que protestaban por la expropiación forzosa de terreno para la construcción de asentamientos sionistas y el reciente aumento de las demoliciones de olivares de los palestinos. Un día después, la militar israelí Elena “Gluzman” Zakusilo admitió en una entrevista en la TV ucraniana haber matado a un número determinado de ellos, incluyendo niños, cuando se manifestaban contra la ocupación, algo por lo que la ascendieron al rango de Mayor. Al día siguiente se publicaba que los residentes de un asentamiento sionista venían atacando a los automóviles en los que se transportaban los refugiados de Jalamun que transitaban por la carretera que une la ciudad con Nablus. Entonces éstos decidieron manifestarse y comenzó su enfrentamiento con aquéllos. En ese momento, las tropas israelíes intervinieron y lanzaron gases lacrimógenos que produjeron asfixia a decenas de personas, de igual modo que 15 resultaron heridas. Las fuerzas israelíes emplearon al parecer munición letal. Semanas antes, las conversaciones de paz se habían visto quebradas por la construcción de edificaciones en la Cisjordania ocupada. El 7 de diciembre se informaba de que un niño de 14 años residente en el campo de refugiados de Al-Jalazun (cerca de Ramala), cuyo nombre era Wajih Wajdi al-Ramahi, fue tiroteado por la espalda en frente de su escuela. Murió en el hospital. El padre dijo que se trató de un crimen a sangre fría, pues su hijo no estaba haciendo nada más que jugar al fútbol. El francotirador que le disparó desde una torre en Bet El lo habría hecho por diversión. Los medios israelíes lo negaron diciendo que había sido un enfrentamiento, pero los vecinos dijeron que no había habido ningún choque por aquel entonces en la zona. La noche del sábado 14, los israelíes abrieron fuego y abatieron a un palestino que se acercaba a una zona de seguridad prohibida al este de Jan Yunis. El 24 de diciembre, los medios reportaban que, con motivo del asesinato de un israelí en la frontera con Gaza, el ejército de Israel, contraviniendo el armisticio firmado tras la guerra del 2012, mandó tanques e infantería a atacar 6 lugares en Gaza además de incursiones aéreas sobre 2 campamentos (una sobre la ciudad ya citada) y 3 ataques más sobre la capital. Un par de civiles, un adulto y una niña, murieron a causa de los bombardeos. El total de civiles palestinos muertos en todo el año se elevaba a más de 30 (la mayoría de Cisjordania).

A principios de este año, testigos apuntaban que, para reprimir una manifestación de los alrededores del campo de Al-Jalazun, las fuerzas israelíes emplearon munición real en respuesta a las piedras y botellas arrojadas por los palestinos atacando sin previo aviso. Los militares interrogaron y registraron a un joven llamado Mohamed Mubarak, lo liquidaron y aludieron que era un agente armado. El disparo a otro joven en Gaza, que resultó herido, desde el lado israelí, provocó la manifestación de cientos de personas cerca de la frontera contra el bloqueo. La acometida del ejército de Israel había sido repelida por los palestinos sin dejar víctimas, a lo que Tel Aviv tuvo a bien responder con bombardeos aéreos sobre Gaza. En este contexto, el pasado 20 de marzo, la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) denunció en un comunicado el incremento de los asesinatos por parte de las tropas de Israel en los territorios palestinos desde el inicio de las negociaciones con el gobierno israelí. El texto decía que desde julio del 2013 sus soldados habían matado a 56 palestinos y herido a 897. Eso sin contar la muerte de un adolescente de 15 años, Youssef Nayif Youssef Shawanrah, justo antes de que el informe viese la luz. Shawanrah fue acribillado cuando buscaba plantas medicinales. Los medios palestinos comentaron que los israelíes tienen como pasatiempo tirar contra los refugiados de los campamentos de Gaza y Cisjordania. El informe de la OLP también sostenía que se habían registrado más de 500 ataques de los pobladores de los asentamientos sionistas a civiles palestinos y que se habían efectuado más de 3000 arrestos “con el fin de descarrilar el proceso de paz”. La publicación remarcó que las violaciones de la ley internacional y los Derechos Humanos por Israel habían proseguido mientras se ponía en marcha la construcción de 10.500 viviendas ilegales para colonos sionistas y que 146 casas de palestinos habían sido demolidas. El documento se quejaba de la construcción de asentamientos tanto en Cisjordania como en Jerusalem Este.

El 15 de mayo, dos adolescentes palestinos (Nadim Nuwara, de 17 años, y Muhammad Abu al-Thahir, de 16), fueron una vez más acribillados en una manifestación en los territorios ocupados de Cisjordania que buscaba expresar solidaridad con los presos administrativos que en su interior hacían huelga de hambre en la prisión militar de Ofer. Unos días después, el portal palestino Defence for Children International-Palestine publicó las imágenes de unas cámaras de seguridad que había instaladas en el área. En el vídeo se veía que los chicos estaban andando tranquilamente a un paso natural cuando de pronto los agentes israelíes abrieron fuego (incluso la prensa israelí se llegó a hacer eco de la noticia declarando que los jóvenes estaban lejos del tumulto que se provocó como consecuencia de la manifestación y que no estaban en confrontación directa con los soldados). Sin embargo, tras salir éste a la luz, el comerciante que instaló las cámaras fue ordenado por el ejército israelí a desmantelarlas en 24 horas. Después de confiscar ese mismo mes el equipo de grabación, el 13 de junio los israelíes incautaron el resto de aparatos de grabación instalados en la zona junto con el de los encargados de los demás negocios. Incluso llegaron a exigir a este hombre que retirase también una cámara que no hace grabaciones. La ONG que hizo públicas las imágenes demandó a las autoridades israelíes una investigación de lo sucedido y un castigo apropiado para los culpables, pero nada sucedió. Amnistía Internacional censuró enérgicamente el doble crimen acusando a las fuerzas israelíes de recurrir a la fuerza extrema. Otro organismo que ha denunciado a Israel ha sido UNICEF, que lo ha acusado de “maltrato sistemático” de los niños palestinos. UNICEF dijo que cada año 700 niños palestinos de entre 12 y 17 años (principalmente varones) son arrestados, interrogados, y detenidos por el ejército, la policía, y agentes de seguridad de Israel, así como que los niños son amenazados con violencia física, la muerte, o incluso con el asalto sexual a ellos o a sus familiares para obligarles a confesar crímenes inexistentes.

En marzo del 2013 la ONU publicó un informe titulado Niños en Detención Militar Israelí afirmando que Israel juzga sistemáticamente a menores en tribunales militares y en el cual demostraba un “tratamiento o castigo cruel, inhumano, y degradante”. También describía los malos tratos a los adolescentes palestinos como “extendidos, sistemáticos, e institucionalizados” dentro del sistema de detención militar israelí. Medio año después, UNICEF volvió a asegurar que el maltrato de niños palestinos detenidos seguía siendo sistemático y que “las violaciones siguen en marcha”. Y así continúa siendo. El International Middle East Media Center informó en marzo de este año de que los tribunales militares israelíes habían sentenciado a un chico de 14 años (Laith Husseini) a una pena de 9 meses de prisión y a otro de 16 (Mohammad Abu Rammouz) a una de 6. El Comité Publicó Contra la Tortura acusó a Israel de torturar a niños palestinos para obtener confesiones. Podemos decir pues que Israel es, sin duda, un estado criminal. La lista de leyes incumplidas por éste es sorprendente. En primer lugar, en cuanto que se dedica a anexionar territorios y a trasladar población a un estado bajo ocupación militar, comete crímenes de guerra a los ojos del Acuerdo de Ginebra. En segundo lugar, dado que utiliza su autoridad y su fuerza con el propósito de que un grupo étnico domine y oprima sistemáticamente a otro u otros, viola el Artículo 2 de la Convención Internacional para la Supresión y Penalización del Delito de Apartheid (véase la obra del judío israelí convertido al islam Uri Davis, Israel: Un Estado de Apartheid). Sin ir más lejos, el crítico de Israel antes citado, Goldstone, es uno de los famosos campeones anti-Apartheid. Asimismo, ya que tras su fundación Israel llevó a cabo la despoblación y la destrucción de las comunidades palestinas a través de la expulsión y masacre de miles y miles de personas (La limpieza étnica de palestina, Ilan Pappe), volviendo a perpetrar éstos u otros actos similares más adelante (véase el “Naksé”, el “Retroceso” del 67), incluyendo la deportación y el secuestro, al igual que varias acciones graves más, también el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg, la Cuarta Convención de Ginebra, y el Estatuto de Roma del Tribunal Criminal Internacional. Eso sin contar sus numerosos atentados contra los Derechos Humanos denunciados por toda clase de organismos, activistas, y observadores internacionales. No exageramos entonces cuando decimos que Israel es un régimen terrorista. Ahora pues, una vez iniciados en el verdadero conocimiento de dicho régimen, procedemos a desenmascarar la vigente crisis palestina-israelí.

Empecemos por subrayar que el supuesto rapto y asesinato de los jóvenes Eyal Ifrach, Gilad Shaer y Naftali Frankel han sido utilizados por Israel como disculpa para incurrir en toda clase de tropelías. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha acusado de estos actos a Hamás sin fundamento alguno. El hallazgo de los jóvenes sin vida fue “confirmado” por el número 2 del Ministerio de Defensa, que dijo que las casas de los terroristas debían ser demolidas y sus escondrijos de armas destruidos. Evidentemente, estas palabras buscan que la gente malinterprete las imágenes de casas demolidas pensando en “terroristas” en vez de en “limpieza étnica”. La doble moral de Israel se comprueba en el hecho de que sus fuerzas matasen impunemente a un adolescente de 15 años durante las redadas antes de que se “supiese” la muerte de los “rehenes” (la noticia salió el 20 de junio). Hamás, al contrario de como acostumbra a hacer cuando es responsable de algo, ha negado tener nada que ver con los crímenes. La unión entre ellos y Fatá en abril hizo que Netanyahu suspendiese las conversaciones de paz con los palestinos. El movimiento ha asegurado que las acusaciones de los israelíes van destinadas a sabotear la reciente reconciliación. Los medios occidentales han procurado tergiversar lo que está pasando diciendo absurdamente que éste se jacta de los crímenes al sacar de contexto las palabras beligerantes de sus representantes, cuya auténtica motivación es la frustración. Declaraciones como la de que Israel se arrepentiría si cumplía sus amenazas por parte de su líder (Ezza al-Rashq), la de que si no cesaban los ataques contra los palestinos en Gaza y Cisjordania ellos emprenderían una respuesta abrumadora, la de que estaban dispuestos a “abrir las puertas del infierno”, o la de que si los israelíes continuaban las agresiones habría humillación y sufrimiento, deberían ser entendidas como producto de la propia humillación y el propio sufrimiento de los palestinos. Pero el bloqueo y la redada de Israel (ambos ilegítimos) sobre Cisjordania vinieron acompañados de gran cantidad de detenciones arbitrarias al igual que por diversos crímenes, en la primera semana de la cual (según el ejército israelí) 1150 “ubicaciones” (incluyendo casas, oficinas, universidades, y lugares benéficos) fueron asaltadas.

El 21 de junio, el ejército de Israel, esgrimiendo la falsa acusación de colaboración con Hamás, irrumpió en la sede en Ramala (capital de Palestina) de Palmedia, una empresa proveedora de servicios de producción y difusión en Oriente Medio para múltiples compañías del mundo mediático con clientes como Russia Today, France24, y anteriormente la BBC. Según una corresponsal en la ciudad, los militares israelíes derribaron las puertas del edificio, destruyeron las oficinas arrendadas y confiscaron los datos del archivo. Debido a ello se perdió la señal de Internet. El archivo de vídeos y otros materiales fueron totalmente destruidos, y el inmobiliario y los ordenadores, destrozados. La mujer señalaba la barbarie de los israelíes al requisar los discos duros y las computadoras. Es tan sólo un ejemplo más de lo que ha estado sucediendo, pues Israel ha atacado organizaciones de asistencia social como la Sociedad Islámica de Beneficencia en Hebrón o Socorro Islámico Mundial (con base en Reino Unido), a las que también acusa de colaborar con Hamás y con el terrorismo. Aunque no sólo se ha cargado contra la mentada facción (y aquí tenemos otra contradicción), pues se ha capturado igualmente a miembros de Fatá y de la Yijad Islámica. El presidente del Parlamento palestino, Aziz Dweik, se halla entre los apresados. Eso por no contar a los niños, a los que han estado abduciendo en la madrugada. Otros soldados han allanado instituciones y escuelas, y se han creado nuevos puestos de control para obstaculizar aún más la libre circulación. La operación militar se ha saldado con más de 500 detenidos, la mayor parte afiliados a Hamás, incluyendo funcionarios, jóvenes civiles, menores de edad, y numerosos manifestantes, así como con muchos heridos y varios muertos. Medios de ambos bandos han afirmado que se prepara una fuerte y extendida ofensiva contra la población en Gaza.

Todo esto ha sido justificado, como ya se dijera, por el presunto secuestro y muerte de los célebres chicos israelíes. La prensa oficial nos ha vendido el idilio de que se trataba de unos sencillos estudiantes religiosos, induciéndonos a proyectar la manida figura del mártir judío. Nuestros medios de masas han divulgado esta historia de epistemología engañosa de acuerdo con lo que a Israel le conviene que se crea presumiendo de manera inaceptable la credibilidad de su versión prefabricada presentándola como “hechos establecidos”. Por supuesto, habrá quien se pregunte cómo puedo atreverme a desafiar lo que dice el gobierno de un país “democrático”. ¿Democrático? Las fuerzas existentes conformaron un gobierno de facto no electo con la Declaración de Independencia y designaron un Tribunal Supremo con una base partidista que fue el que aprobó los partidos que se presentaron a las siguientes elecciones, y, aunque el sistema cambió después, su tramposo origen permitió la continuidad que de hecho se ha mantenido. Poder ejecutivo y legislativo están incorporados, y el poder judicial está, desde su misma fundación, de su lado en lo general (sumemos a esto la sonada falta de independencia del cuerpo jurídico). Los que presumen de la democracia israelí deberían citarme el primer artículo de su constitución… ¿alguna pista? No tiene. Lo que tiene en lugar de ésta es una asamblea constituyente (la Knesset) que legisla de acuerdo con la falacia del positivismo ético, es decir, de acuerdo con lo que vaya entendiendo mejor. No hay constitución, no hay separación de poderes, hay sufragismo optativo pero no elecciones reales (a pesar de que se disfrace para desahogar a la gente con sucedáneos).

La democracia sin Derecho, suelen alardear por aquí, no es sino demagogia… ¿se lo dirán a Israel? Además, la ley que rige la distribución de los votos hace que, dado que la mayor parte del territorio es adquirido y, por tanto, colonizado, pese más el voto sionista en sus diferentes modalidades. Sólo en un lugar como Israel, por cierto, puede ser legal un partido como el Shas (cuyo líder espiritual, el rabino Ovadia Yosef, pidió el exterminio de los árabes por ser aberraciones de Dios). Pero la pregunta realmente legítima es ésta: ¿Cómo es posible que nos traguemos sin más lo que sostiene un régimen de Apartheid? A la acusación de nazismo en versión judía responden con acaloramiento. ¿No fue la propia ONU la que dijo que el sionismo es una forma de racismo? ¿Y qué me pueden decir de la generosa afluencia de diamantes de sangre de De Beers a Tel Aviv? Cabe cuestionar con este asunto de los niños, algo muy sensato teniendo en cuenta lo que ya he sacado a relucir, si no estaremos ante una bandera falsa (ataque simulado) orquestado por un estado a través de medios encubiertos con el fin de acusar a algún grupo o país del mismo y así justificar una guerra. Las pruebas atestiguan que Israel siempre ha estado vinculado a esta práctica. En primer lugar, está el famoso atentado del Hotel Rey David por sionistas del Irgún disfrazados de árabes en el 46. Después empezaría la guerra civil en el 47 con el anuncio de los británicos de su marcha y del insatisfactorio plan de partición de Naciones Unidas. En ella, los primeros en disparar serían los árabes contra autobuses judíos, pero, ¿qué árabes? Recomiendo revisar el caso de la tramposa desacreditación y misteriosa muerte del Secretario de Defensa de Estados Unidos James Forrestal, que se opuso al sionismo y recomendó un plan de federalización, algo a lo que el presidente Truman, que se reunió en secreto con la B’nai B’rith (el frente supremacista judío mundial) para acordar el reconocimiento y respaldo de Israel, hizo caso omiso. A continuación tenemos la famosa Operación Susannah, ya del dominio público, que planeó la deposición y activación de bombas en cines, escuelas, y bibliotecas, para culpar de ello a la Hermandad Musulmana. El gobierno de Israel negó por décadas tener nada que ver, pero al final su presidente premió a los participantes.

Igualmente, en la Guerra de los Seis Días del 67, aviones y torpederos israelíes atacaron un buque americano, el USS Liberty, tratando de hundirlo. Al no conseguirlo, el incidente se convirtió en un escándalo e Israel afirmó haberlo hecho por error. EE.UU aceptó la explicación oficial, pero especialistas de la inteligencia americana que vieron transcripciones de comunicaciones israelíes dijeron que había sido hecho a propósito. El objetivo era claramente no dejar supervivientes para poder imputárselo a los egipcios. El brazo asesino del Mosad (el Kidón) fue, al igual que el GSG 9 alemán, justificado por la masacre de las olimpiadas de Munich de 1972, la cual sucedió con conocimiento de Alemania y después de que los policías que iban a detener a los secuestradores se fugaran del avión en el que debían hacerlo (una investigación policial afirmó que los alemanes pudieron disparar a los judíos “sin querer”). Tras un secuestro aéreo que incluso fuentes convencionales han considerado simulado por Alemania, los implicados que sobrevivieron se dirigieron a Líbano, lo que permitió a Israel atacarlo. También está el conocido escándalo internacional de la Operación Gladio, trama terrorista de la OTAN cuyo implicado Vincenzo Vinciguerra perpetró el atentado de Fiumicino, que le fue imputado a palestinos, así como el testimonio de la agente especial del FBI Sibel Edmonds, que afirma que el 11-S pudo formar parte de Gladio B, una nueva operación de terrorismo amañado. Ambos atentados convienen a la agenda sionista.

Bien, pues resulta que esto también sería una bandera falsa. ¿Estoy acusando a Israel de matar a sus propios muchachos? No, estoy diciendo que dichos muchachos tal vez ni siquiera existan. “¿Cómo?”. Calma, voy a aclararlo. La desclasificada Operación Northwoods de EE.UU ilustra cómo se pueden crear identidades de víctimas de atentados inexistentes. Éste es el caso de los israelíes “capturados y ejecutados”. Tan sólo nos han dado unas fotos, unos nombres, una historia cuya única fuente son las fuerzas armadas de Israel (que tienen derecho a mentir), unos muertos que nadie ha visto, y el relato oficial de una defunción de papel. ¿Madres desesperadas o pura ficción? Se ha dicho que es posible que el secuestro haya sido fingido por Israel para poder contar con una excusa con la que cargar contra los palestinos después de la unión entre Fatá y Hamás, que se supone que los fortalece. Sólo oímos la noticia, basada en la palabra del ejército israelí, de un rapto que no parecería tener propósito alguno (¿no se reclama nada y de pronto se mata a las rehenes?). Ya se ha comentado que el evento ha acontecido en el momento más propicio para Israel y no aporta nada a Hamás. Además, los eventos han resultado tener lugar en medio del debate sobre una nueva ley para impedir el intercambio de presos por rehenes, a la cual se ha opuesto públicamente el jefe del Mosad (Tamir Pardo), quien el 5 de junio puso como ejemplo de argumento en contra al ministro Neftali Bennett la posibilidad de que la semana siguiente tres menores de las colonias sufrieran un secuestro (¡exactamente una semana antes de que pasase justo eso tras la aprobación del día 8!).

El 18 de junio se escribió que personal de la ONU y de las autoridades palestinas habían observado que la historia podría tratarse de otra bandera falsa. Los militares afirmaron haber encontrado las pruebas de la masacre, pero ellos tienen derecho a mentir, de modo que no hay por qué creerlo, y también hay quien ha afirmado que el funeral podría haber sido escenificado, pues según habrían comentado testigos, daba la sensación de que los ataúdes iban vacíos y no se veían lágrimas, aunque la base de la crónica oficial sería la famosa llamada de socorro de uno de los jóvenes a la policía, que, de acuerdo con la habría ignorado al sonarle falsa. Se ha hablado igualmente de que existe un patrón: cada vez que la comunidad internacional o Estados Unidos presiona a Israel, un oportuno atentado le permite volver a ponerse la piel de cordero y explotar el complejo de culpa a su favor. Se pone como ejemplo Argentina, que ha sufrido ataques a la embajada israelí y al Centro de la Comunidad Judía en Buenos Aires tras el auge de las protestas antisionistas. Hace poco, el Dr. Elias Akleh (americano de origen palestino) ha sacado a la luz lo que sería una fotografía inédita del supuesto estudiante religioso americano-israelí Naftali Frankel en la que se ve a éste vestido con uniforme militar riéndose de dos palestinos detenidos y con los ojos vendados. Para mí está claro que “Naftali Frankel” es un personaje ficticio, pues su nombre coincide precisamente con el de uno de los judíos que fundaron el sistema de campos de concentración soviético, algo que está claramente hecho a propósito, ya que ahora, cuando busquemos su nombre, en lugar de encontrar a un psicópata judío encontraremos a una víctima judía. El portavoz de Hamás, Abu Zuhri, dio en el clavo cuando dijo:

«La desaparición y el asesinato de los tres israelíes se basa sólo en las palabras de Israel, y los ocupantes tratan de utilizar este acontecimiento para justificar su guerra contra nuestro pueblo».

En España, el diario El Mundo ha dicho que Hamás ha aplaudido el asesinato. Como hemos podido ver, eso no es cierto, toda vez que Hamás no sólo ha negado su implicación, sino también el suceso en sí mismo. Aun así, incluso de ser verdad la historia, Hamás seguiría sin tener por qué estar implicada, en tanto que, según los medios israelíes, el ISIS, el grupo del que nos dicen que ha asolado Irak, ya se atribuyó la autoría. Su división operativa en Hebrón (si es que existe), Dawlat Al-Islam, habría llamado a la oficina de Reuters en Jerusalem para “confirmarlo”. Hasta hubo folletos aparentemente firmados por el grupo reclamando el atentado. El carácter falaz de los argumentos israelíes es tan llamativo que produce sonrojo. El 30 de junio el ministro de Asuntos Exteriores de Israel Avigdor Lieberman declaró que no debían limitarse a bombardear sino que debían conquistar totalmente la Franja de Gaza. A este respecto, el Jeque Titular de la Casa Islámica en Argentina, Mohsen Ali, dijo que los sionistas buscan una excusa para ganar territorio mediante la violencia, cosa que vienen haciendo desde 1948. Según Ali, el hecho de que Hamás, a diferencia de lo acostumbrado, haya negado tener parte en el crimen, nos obliga a formular la pregunta de a quién le conviene todo esto. La respuesta es “a Israel”. Mientras, a modo de corroboración, su primer ministro afirmaba que la ofensiva en Palestina podría ser más intensa. Parece que no basta con el fuerte ataque por tierra, mar, y aire con artillería pesada, misiles mar-tierra, aviones F16 y helicópteros contra un pueblo sin estado y sin ejército. Los políticos de Israel se expresan como gánsteres que utilizan las más de doscientas resoluciones condenatorias de la ONU como papel higiénico en una indignante exhibición de impunidad más que como estadistas. Su cinismo al alegar que sus últimas acciones son en represalia al terrorismo no puede ser mayor, pues ya en febrero de este año proclamaron abiertamente su intención de entrar en Gaza fuera como fuese y que lo harían en el momento más oportuno. De pronto, esa oportunidad les ha caído del cielo.

Es típico, pues en el 67 llevaron a cabo redadas aéreas sobre Siria que masacraron a gente de poblados del sur tras las represalias contra sus propios poblados en el norte por las provocaciones escenificadas por su ejército en la zona desmilitarizada (cuenta el historiador Zeev Maoz), lo que aumentó la escalada de tensión entre acusaciones de respaldo a la OLP, y fue esto, aún cuando se acuse de ello a un fraudulento informe soviético manejado por Nasser (pues su decisión de desplegarse en Sinaí fue independiente de eso), lo que condujo al presidente de Egipto a hacer lo que hizo en medio de un aumento de la agresividad israelí claramente apreciado por observadores internacionales (siendo la alianza entre Siria, Egipto, y Jordania, la clave del conflicto a tres bandas, algo buscado por la destructiva incursión de Israel en el poblado de as-Samu cuando el Lado Oeste del Jordán era todavía de los jordanos), y recordemos que el propio gobierno israelí ha reconocido que ellos (a pesar de lo que dijeron antes) atacaron primero. Los atentados terroristas de Israel en cualquier lugar del mundo árabe como parte de su campaña de asesinatos selectivos inaugurada por la infame Golda Meir tras Munich fueron la clave de que se abalanzasen contra ellos en la Guerra del Ramadán o del Yom Kippur de 1973, algo que probablemente estuviera calculado para que su genocida socio de la Secretaría de Estado de Estados Unidos, el judío sionista Henry Kissinger, se encargase de que por primera vez se brindase el máximo apoyo militar a Israel desde allí tras enredar con los árabes en secreto, con lo que la guerra fue acabada por quien la provocó, y por fin se lograba implicar del todo a los americanos. Ya vemos que lo del bárbaro acoso a los indefensos israelíes es un mito. Luego vino lo de Líbano (desde que soltaron el Sinaí con lo de Camp David hasta el fin de la década de los 80).

Se habla cantidad del terrorismo suicida de los palestinos, aunque omitiendo (cosa que no hace el hijo del general israelí Matti Peled) el hecho de que muchos de éstos son originados por la desesperación a la que el gobierno de Israel somete a los árabes. Con frecuencia se olvidan atrocidades sionistas como la masacre de Deir Yassin de las milicias colonialistas, la de Sabra y Shatila de los falangistas libaneses facilitada por los israelíes, o las dos de Qana. Se criminaliza la Intifada (el Alzamiento) mientras se respalda la represión, asfixia, y agresión invasora de los cobardes militares a los que se enfrenta este movimiento popular masivo. Más de lo mismo con los lanzamientos de misiles Qassam que se han venido sucediendo desde hace años, tema con el que Israel se comporta hipócritamente, pues mantiene dobles criterios, ya que culpa a Hamás de cualquier ataque al mismo tiempo que denuncia que algunos son realizados por grupos más pequeños, como los Comités de Resistencia Popular. En cualquier caso, recordemos que Hamás fue (según el autor Robert Dreyfuss) nutrido por el gobierno de Israel, con lo que cabe decir que ellos crearon a su enemigo y ahora lo usan como excusa para imponerse. Una prueba de que EE.UU es su pelele la tenemos en el hecho de que en 2012 éstos bloquearan la declaración del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la crítica situación en Gaza arguyendo que no contemplaba el tema de los misiles. Finalmente, llamo a tener presente la beligerancia de los judíos que hoy pedían en Jerusalem “muerte a los árabes”.

Aquí las imágenes del secuestrador y de la supuesta víctima. ¿Son el mismo?

TEEN (1)

 

Fuentes:

  • AFP
  • Reuters
  • PressTV
  • Israel Today
  • Rebelión
  • BreakingIsraelNews
  • Palestine Today
  • Haaretz
  • ElectronicIntifada
  • Yedioth Ahronoth
  • Intifada-Palestine
  • Jerusalem Post
  • Algemeiner
  • RT
  • WND
  • Prensa Latina
  • The Jewish Daily Forward
  • Contrainjerencia
  • Maan
  • LibreRed
  • HispanTV
  • Al Jazeera
  • TeleSUR

El Aura

Introducción

Desde hace mucho tiempo se ha dado testimonio de la supuesta presencia en torno a todo ser vivo de una misteriosa capa brillante de diodos radiantes, una especie de campo destellante invisible para el ojo corriente, el cual sería a su vez el vehículo del flujo de la vida en la materia, el verdadero origen de la actividad biológica como manifestación de lo que sería llamado “fuerza vital” por Posidonio (para quien, como para los hindúes, venía del sol), concepto tratado también por Samuel Hahnemann, padre de la homeopatía. Dicho campo contendría la información constitutiva del ser vivo en cuestión y de su salud reflejando además su condición emocional, siendo su función la de soportar la conciencia así como proyectar ésta en el interfaz corporal. Este “cuerpo luminoso” es más frecuentemente denominado “halo”, “corona”, “aureola”, o sobre todo, “aura”, y la mentada fuerza vital que lo concibe ha sido mencionada por un gran número de gentes, tales como los griegos (que la llamaron Neuma), los egipcios (que la conocieron como Ka), los persas (que la denominaron Farr), los sumerios (para quienes sería el Napishtu), los hindúes (que la nombraron Prana), los tibetanos (que la expresaron como Tsal), los chinos (quienes la bautizaron como Qi), o los japoneses (que la designaron Ki); mientras que en la filosofía ha sido identificada como el “impulso vital” (élan vital) de Henri Bergson (tanto como el susodicho cuerpo luminoso en sí mismo lo ha sido como la “entelequia” de Hans Driesch) y en el ocultismo como la “luz astral” del mago Eliphas Lévi (el padre del esoterismo moderno). Habitualmente, el aura sería visible sólo para los ojos de unos cuantos privilegiados o videntes, al ser tan sólo perceptible (por lo menos casi siempre) en un espectro ulterior al de la sensorialidad común. Sin embargo, existe también la posibilidad (y una notable cantidad de relatos de este caso teniendo lugar) de que se dé en ciertos individuos de manera sobresaliente a causa de un gran desarrollo espiritual de manera que pudiera llegar a ser visible incluso por gente sin ningún tipo de facultad especial, lo que significa que su visibilidad aumentaría en función de la evolución personal del que la posee. En teoría, ésta se presumiría rodeando a los seres vivos, principalmente y con mayor afluencia en torno a la cabeza, y sería lo que rige y de lo cual depende el sistema nervioso humano.

Algunas autoridades rastrean el aura hasta la Biblia. Por ejemplo, en el pasaje donde se habla de la luz brillante desprendida por Moisés al bajar del Sinaí o en el que se hace mención de la incomparable intensidad con la que brillaban los vestidos de Jesucristo tras la transfiguración. Se dice igualmente de muchos de los santos que llegaron a estar rodeados de una nube de luz, y se cuenta que cuando San Juan de la Cruz se arrodilló ante el altar de oración, una cierta brillantez brotó en su rostro, mientras que San Felipe Neri fue visto constantemente envuelto en luz, por ejemplo. Esto se debería al hecho de que cuando una persona se dedica a la vida más noble los colores áuricos se tornarían más brillantes y fácilmente discernibles por la gente común. Ya los místicos medievales distinguieron cuatro tipos diferentes de aura:

  1. El Nimbo.
  2. El Halo.
  3. La Aureola.
  4. La Gloria.

Existen por otra parte referencias en Grecia, donde se da por ejemplo el caso de Pitágoras, de quien se decía que no sólo poseía una sorprendente variedad de poderes mentales sino también que había llegado a emitir halos de luz, tal como retrata Aristóteles en una serie de comentarios sobre la vida del maestro. En Oriente Próximo se dijo que el famoso filósofo neoplatonista Jámblico llegó a ser visto iluminado por una potente luz surgida de la nada mientras levitaba orando a solas. En la literatura ocultista éste es un tema muy viejo. Los esoteristas y místicos han venido refiriéndose al aura como Cuerpo Etérico o Astral, que en numerosas ocasiones es referido por el nombre de una de sus partes, a veces de manera mezclada, aunque cantidad de personas lo han descrito como un fluido sutil y complejo, un grupo de bandas circulares o capas de colores que permanece en suspensión bordeando los cuerpos vivos. Dichas bandas o capas pueden alcanzar hasta un metro de longitud para luego desvanecerse al instante, como bengalas o estrellas fugaces. Los clarividentes y metafísicos que conocen este cuerpo aseveran que la luz emana desde el interior del que es visible por los que no están dotados para verlo al tiempo que penetra en la materia desde otras dimensiones, y añaden que sus cambios de color se deben tanto a los del nivel de evolución espiritual de cada individuo como a los de su salud, su estado psicológico, y su temperamento. Cabe continuar con algunos ejemplos de literatura del aura. Por ejemplo, en torno al siglo XVI, el célebre alquimista renacentista Paracelso escribió al respecto basándose en sus propias experiencias:

«La fuerza vital no está encerrada en el hombre, sino que irradia a su alrededor como una esfera luminosa, y puede llegar a conseguirse que actúe a distancia mediante estos rayos seminaturales de su imaginación, pudiendo producir así efectos saludables o perjudiciales. Pueden envenenar la esencia de la vida y causar enfermedades, o pueden purificarla después de haber obrado impuramente, y restablecer la salud.»

También dijo:

«Nuestros pensamientos son simplemente emanaciones magnéticas, que, al escapar de nuestro cerebro, penetran en las cabezas de nuestros semejantes llevando allá, cual espejo de nuestros secretos, el reflejo de nuestra vida.»

Más adelante (en el siglo XVII), el místico Jacob Böhme fue uno de sus principales videntes, describiendo una serie de “fuegos fatuos” procedentes de los seres vivos en determinadas condiciones así como llamaradas de colores bajo una serie de factores concretos, tales como el estado emocional y el entorno. A finales del mismo siglo, Johann Georg Gichtel, discípulo de Böhme, publicó su clásico tratado distribuyéndola en tres agrupaciones asociadas a lo físico, lo mental, y lo espiritual. En el siglo XVIII, el científico y también místico Emanuel Swedenborg describió el famoso Cuerpo Etérico o Astral como una “esfera espiritual”. Desde principios del XIX se atestigua que los psíquicos pueden discernir el aura utilizando un sentido análogo pero no idéntico al de la visión. Muchos de ellos aseguran que sus colores cambiantes revelan la personalidad y el estado físico del individuo. Estas tendencias se pusieron especialmente de moda entre este siglo y el que vendría por el auge de traducciones de textos esotéricos y el afloramiento de toda clase de movimientos y sociedades de carácter ocultista o místico. Dos figuras clave de este fenómeno son los miembros fundadores de la Sociedad Teosófica Annie Bessant y Charles W. Leadbeater, cuya aportación sentaría las bases de las concepciones modernas del psiquismo. De esta manera, apoyada por la colaboración especial de Leadbeater, Bessant explicaba en su famosa publicación especial internacional algo ocasionalmente equiparado al aura pero que no sería en realidad sino una de sus partes fundamentales (el “Cuerpo Mental”, que es de hecho la más característica), diciendo:

«El cuerpo mental es un objeto de gran belleza, delicadeza y al que el rápido movimiento de sus partículas le da un aspecto de luz viviente iridiscente, […]. Cada pensamiento da lugar a un conjunto de vibraciones correlacionadas con la materia de este cuerpo, acompañándose de un maravilloso despliegue de color, […]. Tenemos entonces una forma de pensamiento puro y simple, y que es una entidad viviente de intensa actividad, animada por la idea que la generó. […] Cada pensamiento definido produce un efecto doble de vibración radiante y de una forma flotante. […] Si el pensamiento de un hombre o su sentimiento está directamente conectado con otra persona, la resultante forma de pensamiento se mueve hacia esa persona y se descarga a sí misma en sus cuerpos astral y mental. […] Cada hombre viaja a través del espacio encerrado dentro de una cápsula construida por él mismo, rodeado por una masa de formas creadas por su pensamiento corriente.

[…]

Si la forma de pensamiento personal y genuino no es especialmente dirigida a otra persona, simplemente flota desprendida en la atmósfera, al mismo tiempo que irradia vibraciones similares a las originalmente enviadas por su creador. Si no entra en contacto con cualquier otro cuerpo mental, esta radiación gradualmente agota su carga de energía, y en ese caso, la forma se desmorona.»

Éstos y muchos trabajos posteriores más de Leadbeater pasarían a ser más adelante desarrollados por gente como el ocultista Tommaso Palamidessi y otros tantos. Otros testimonios descriptivos del aura serían el del psíquico polaco Stephan Ossowiecki, quien alegaba poder ver de vez en cuando una especie de nube oscura en torno a las personas que pronosticaba la llegada de una muerte inesperada; el del también ocultista W. E. Butler, que estableció mediante clarividencia una conexión teórica entre las auras y las diversas y normalmente reportadas emanaciones etéricas, mentales y emocionales (además de clasificar el aura en dos tipos principales: etérico y espiritual); o el de la reconocida médium Eileen J. Garrett, mayormente recordada como la madre de la Sociedad Parapsicológica Americana, quien afirmó verla como una nube de tonos tenues que cambiaba de acuerdo con ciertos estados de ánimo y otros factores de salud. Garrett la describió diciendo lo siguiente:

«Se ven líneas y colores, y símbolos. Éstos se mueven, y uno se ve totalmente concentrado en ellos y su movimiento. Digo “símbolos” aquí por falta de una palabra mejor. Con frecuencia veo líneas curvas de luz y color que fluyen hacia adelante en estratos, y en estas tiras o cintas de movimiento no dejan de aparecer líneas brusca y angulosamente, formándose, y maleándose, para así desvanecerse como cabezas de flechas rectas en todas las direcciones.

[…]

La existencia del mundo mental implica una visión de la naturaleza que incorpore, además de significado, mecanismo. No tratamos aquí con fuerzas inescrutables reverberando sin sentido por todo el universo. La sustancia del mundo mental está impregnada de propósito. Las mentes, o mónadas, están constantemente emitiendo radiación de una naturaleza inteligente. Cada pensamiento puede ser entendido como una fuerza espiritual activa.»

Por su parte, el gurú Meher Baba la caracterizó en siete colores asociados con la variedad de impresiones mentales y emocionales del cuerpo sutil. Para él, la práctica meditativa transforma gradualmente el aura en un halo espiritual. En lo que al célebre médium Edgar Cayce (“El Profeta Durmiente”) se refiere, éste percibía un arco iris de múltiples colores del cual comentaba que era indicativo del progreso espiritual. En palabras de Cayce, la primera aura (la de la salud) es prácticamente incolora, pero se hace perceptible por poseer un curioso sistema de estriación radial, es decir, porque se compone de un gran número de líneas rectas que son irradiadas uniformemente en todas las direcciones desde el cuerpo. La segunda aura, o aura vital, estaría en cierta medida bajo el control de la voluntad cuando circula dentro del Charira Linga (el Cuerpo Astral), revelándose de un tinte rosado delicado, que se pierde, tornando a azul, a medida que se irradia hacia el exterior. La tercera aura es el campo de la manifestación, o el espejo en el que cada sentimiento, cada deseo, se refleja. En esa aura los colores parecerían cambiar constantemente. La cuarta aura es la de carácter permanente, y contendría el registro de las vidas terrestres pasadas en la personalidad. La quinta no es vista demasiado a menudo, siéndolo sólo en los casos en los que la naturaleza espiritual es el factor más poderoso, ya que eclipsaría el resto de las auras con brillo sorprendente. Los colores del aura no podrían ser adecuadamente descritos en términos de colores ordinarios discernibles para la visión física, siendo mucho más brillante y de colores más variados y sombras más profusas. Con todo, el significado simbólico de estos colores sería más o menos el siguiente:

  • Rosa: amor puro.
  • Rojo brillante: ira y fuerza.
  • Rojo sucio: pasión y sensualidad.
  • Amarillo del tono más puro: el tipo más elevado de la actividad intelectual.
  • Anaranjado: el intelecto utilizado con fines egoístas, tanto como el orgullo y la ambición.
  • Marrón: la avaricia.
  • Verde: engaño y envidia pero también capacidad de adaptación.
  • Azul: religiosidad y devoción.
  • Violeta: la facultad psíquica, espiritualidad, soberanía, poder espiritual que surge del conocimiento, preeminencia de lo oculto.[1]

Por otro lado, el maestro de ninjitsu Glenn Morris, quien incluye la percepción del aura en sus entrenamientos de artes marciales avanzadas, describe la más visible de ellas como ligera pero más densa que el aire en el que se sumerge el cuerpo, por lo general de espesor mitad y cuarto de pulgada en correlación con el etérico de un individuo. Alrededor de este nivel se hallaría una gruesa capa en forma de huevo (el cuerpo emocional), y más allá otras capas apenas perceptibles correspondientes al cuerpo mental y demás.[2] Un ejemplo más lo hallamos en el vidente Robert Bruce, que clasifica las auras en tres tipos: etérico, principal y espiritual. De acuerdo con Bruce, las auras no tienen colores reales, sino una gama basada en la traducción de lecturas sensoriales desconocidas que se añaden a nuestro procesamiento visual, con lo que éstos no se verían en la oscuridad total y no podrían ser vistos a menos que alguna parte de la persona o el objeto que emitiese el aura también pudiese serlo. De acuerdo con él se trataba de capas múltiples. Una fuente clásica es William Walker Atkinson, quien escribía como Yogi Ramacharaka y también como Swami Panchadasi y declaraba poder ver claramente el aura y sacar conclusiones sobre el estado emocional de una persona a partir de los colores de ésta. Ramacharaka estipuló en su detallado estudio comparativo entre las fuentes de la tradición y sus propias visiones que la clasificación y correspondencia de los colores del aura vendría a ser la siguiente[3]:

  • Rojo intenso: ira y fuerza.
  • Rojo oscuro: pasión y sensualidad.
  • Marrón: avaricia.
  • Rosa: afecto, actividad.
  • Amarillo: intelectualidad, espiritualidad.
  • Púrpura o azul: devoción religiosa.
  • Verde: engaños y celos (más oscuro: simpatía).[4]

Finalmente, la definición teórica común del aura según la Sociedad Teosófica es la que sigue:

«El aura es una manifestación muy complicada y enredada, que consta de muchas influencias que operan en la misma área. Algunos de los elementos que componen el aura se proyectan desde el cuerpo, otros desde los principios astrales, y otros de nuevo desde los principios más espirituales conectados con el “Ser Superior” o Ego sempiterno. Además, las diferentes auras no se hallan unas envolviendo a las otras, sino que están todas mezcladas juntas y ocupando el mismo lugar simultáneamente. Guiado por el entrenamiento oculto, un facultado clarividente puede hacer un análisis completo de los diversos elementos del aura pudiéndose estimar así los sutiles matices de las partes que la componen, a pesar de que todas ellas anden entremezcladas, como si cada una fuera vista por separado.»

Y, clasificadas con más exactitud, sus divisiones serían las siguientes:

  1. La de la salud (una capa finísima, casi pegada a la piel del cuerpo biológico, tanto, de hecho, que en muchas ocasiones puede pasar desapercibida a los propios videntes), llamada también “Doble Etérico”.
  2. La vital (una especie de película algo difícil de detectar compuesta por efluvios dinámicos confundidos entre las dos capas adyacentes).
  3. La kármica, el alma animal del hombre, más frecuentemente conocida como “Cuerpo Astral” o “Bajo Astral”.
  4. La del carácter o la personalidad (correspondiente a las aspiraciones intelectuales elevadas, las habilidades meditativas y visionarias, y la sintonía con los principios de la naturaleza), principalmente conocida como “Campo Mental” o “Alto Astral”.
  5. La espiritual (una especie de esfera luminosa o de gran foco brillante sobre la cabeza de las personas normalmente obviado en las diferentes lecturas del aura), más conocida como “Campo Causal”.
Aura

Representación del aura y sus tipos según los niveles de evolución interior.

Historia de su estudio científico

No se puede empezar este apartado sin hacer una mención especial a tres casos que bien merecerían un estudio individualizado en profundidad cada uno por separado. En primer lugar tenemos al médico Franz Anton Mesmer, quien en 1779 escribió un libro[5] en el que hablaba de haber descubierto una energía propia de la cual depende la salud, el magnetismo animal, que ha sido comparado con el qi, del mismo modo que la técnica curativa basada en él (mesmerismo) lo ha sido con el tratamiento de éste en la medicina china tradicional (MCT), el Chi Kung (“Trabajo de la Energía Vital”, también Qigong). De acuerdo con su discípulo, Mesmer entendía la salud como el libre flujo del magnetismo animal a través de miles de canales en nuestros cuerpos (que en el mundo oriental ya eran conocidos como jingmai o “meridianos” en la MCT y como nadis o “tubos” en el Ayurveda, la medicina tradicional hindú), siendo la obstaculización de este flujo el origen de la enfermedad. Una investigación de una comisión de la Facultad de Medicina y otra de la Real Academia de Ciencias (tres de los cuatro de cuyos miembros eran masones) mandada por el Rey Luis XVI de Francia investigó la realidad del descubrimiento del magnetismo animal como un nuevo fluido físico basándose en la práctica del discípulo de Mesmer y no de él mismo dando resultados negativos según informes oficiales a los que uno de los comisionados se opuso escribiendo que la teoría seguía siendo creíble y era digna de más investigación. El mesmerismo continuó ejerciendo su influencia hasta finales del siglo XIX. En segundo lugar tenemos a aquel que investigó entre “personas sensibles a las auras en la oscuridad” para sus experimentos, nada menos que el gran científico demostrador de la común identidad de planetas y meteoritos Carl Reichenbach, quien a mediados de dicho siglo concibió una fuerza asociada a la electricidad, el magnetismo, y el calor como un “principio de vida” que permearía y conectaría a todos los seres vivos: la Fuerza ódica, semejante al prana y al qi pero entendida como un campo electromagnético biológico. Según Reichenbach, existen dos lados de esta fuerza, uno luminoso y otro oscuro[6]. Por último nos encontramos con el Dr. Wilhelm Reich, el supuestamente enloquecido mejor alumno de Sigmund Freud, quien ya en el siglo XX tomó el concepto de la líbido de su maestro desde un punto de vista bioenergético, de modo que especulando acerca del desarrollo biológico llegó a la concepción de una entidad electrodinámica que sería una vesícula subcelular y subprotozoica autoluminiscente de presencia universal: el bion[7], la microscópica unidad mínima de la vida. Esta forma a medio camino entre la vida y la no vida estaría formada por el principio vital universal previo a ella y a la vez inseparable de toda otra a partir de ahí por ser resultado de su incorporación: la energía específica de la vida u orgón, el cual habría visto con un microscopio especial cuando inyectaba biones a ratones. El reclamo de las capacidades sanativas de los aparatos de Reich, los “acumuladores de orgón”, fue el motivo oficial de que este hombre, de quien sus proponentes piensan que fue desacreditado por motivos políticos, se viese envuelto en un proceso que acabó con él muriendo en prisión.

Pero una vez dicho esto, destacaré que desde hace mucho se han ido acumulando numerosos experimentos bien controlados demostrando la existencia universalmente confirmable del aura a través de aparatos, métodos de observación objetiva, y sofisticadas técnicas que enmarcan el estudio en las premisas del método científico. Este fenómeno ha sido definido por los que lo han estudiado como un campo que se percibe alrededor de los cuerpos vivos en forma de óvalos de diferentes colores y múltiples matices. En el mundo académico, reticente a asociarse con una semántica frecuentemente considerada como “supersticiosa”, apelativos más modernos le han sido asignados, tales como:

  • Campo Psicoenergético
  • Campo Bioenergético
  • Campo Bioelectromagnético (o Biomagnético)
  • Campo Bioplasmático (o Bioplásmico)

Después de muchos años de investigación se ha llegado a la conclusión de que el aura es un campo de energía electromagnética de densidad variable que, según se dice, suele ser percibido al parecer como un conjunto de emanaciones luminosas que se desprenden de los cuerpos de los seres vivos, las cuales son causa a la vez que indicador de los procesos fisiológicos de los mismos. El cuerpo humano posee diferentes sistemas encargados de regular sus funciones, como el aparato digestivo, el respiratorio, el circulatorio, el sistema nervioso, el endocrino, etc. Dichos sistemas se comunican entre sí y, además, cada uno de ellos produce comunicación dentro de sí mismo. En el aparato circulatorio, específicamente dentro del corazón, la comunicación se efectúa mediante la transmisión de ondas eléctricas. El sistema endocrino está formado por glándulas que vierten hormonas sobre el torrente sanguíneo, con lo que dentro de este sistema la comunicación se produce por medios químicos. Bien, pues cabe decir entonces que en 1852, el Dr. Benjamin Richardson postuló la teoría de la “atmósfera del nervio”, que proponía precisamente la existencia de un supersistema de comunicación total e inmediata para los diferentes niveles del cuerpo en un modelo eléctrico basado en gas iónico circundante en torno a los epicentros neuronales, siendo dicho sistema el que transmitiría la información fundamental de éstos mediante un campo lumínico. En base a esto, el Dr. Joseph Rhodes Buchanan fue el primer explorador del misterioso ámbito de la llamada “psicometría”, llegando a obtener resultados positivos a la hora de estipular la existencia objetiva de dicho campo. Por su parte, el Dr. Hereward Carrington llegó a citar en su trabajo un libro olvidado que era un compendio de investigaciones científicas independientes de carácter parapsicológico publicado en su día por un Dr. Gerry Francis Fairfield en 1874 en Estados Unidos en el que el autor concluía que las extraordinarias coincidencias del testimonio de los médiums con los diagnósticos clínicos así como con el resultado de sus propios e indagadores análisis científicos apuntaban al hecho de la efectiva existencia del famoso halo. El Dr. Fairfield afirmó que todas las estructuras orgánicas tienen una forma especial de aura neural, tal y como él mismo expresase:

«Constantemente he observado que los epilépticos, (…) parecen estar envueltos en una delicada neuroatmósfera muy excitada, que anuncia el ataque […]. Aunque (…) los experimentos parecen indicar que la neuroaura es de una materia etérica neural imponderable, […]. Por tanto, es a la vez una fuerza y un medio, susceptible de ser controlado por parte de la voluntad del operador, y capaz de producir una impresión sensorial […]»

Como muestra el extracto, Fairfield trató de explicar en términos de “neuroaura” las manifestaciones captadas por los médiums. De esta manera alcanzó la definitiva configuración de la hipótesis de que, para poder ser considerado operativo y estar completo así como para poder ser explicada satisfactoriamente su funcionalidad, el sistema nervioso debía estar dotado de una especie de red extrafisiológica propia con un programa independiente intrínseco autorregulado y autoconstituido. Ésta sería esencialmente la misma hipótesis que muchos otros investigadores pioneros en las áreas más oscuras de la biología (tales como Enrico Morselli, Theodore Flournoy, o Geley Gustav) llegaran a formular (al igual que lo hiciera más adelante el propio Carrington), en relación a la expresión de energía nerviosa, en el famoso caso de la psíquica Eusapia Palladino, de quien se documentase un debatido y atípico caso de una alegada levitación. En el mismo ámbito, el Dr. Paul Joire realizó una considerable sucesión de experimentos en lo referente al sensitivismo que también apoyan la teoría del aura, del mismo modo que, análogamente, una serie de observaciones médicas llevadas a cabo en esas sesiones cuyos resultados se correspondieron directamente con el testimonio mediúmnico. Mucho tiempo después, el Dr. Charles Féré del Asilo Bicêtre citaría en la publicación correspondiente dos casos de su propia experiencia en los que él había visto halos neuropáticos en torno a la década de 1880. El primero fue el caso de una mujer de 28 años de edad de una familia de neuroartríticos víctima de diversos síntomas histéricos:

«Fue durante un ataque muy doloroso, acompañado de una sensación de contusión frontal, y por el frío en las extremidades, que me llamó la atención, hacia las cuatro de la tarde del 23 de febrero de 1883, la visión de una luz que poseía un radio de unos 20 cm rodeando su cabeza. La luz, que era de un color anaranjado, disminuía en intensidad cerca de la periferia. El mismo fenómeno se manifestaba alrededor de sus manos. La piel, que era generalmente de color blanco y mate, presentaba un tinte naranja de un tono más oscuro que los halos. La coloración de la piel había precedido, por unos pocos segundos, a las luces que rodearon la cabeza y las manos que habían aparecido unas dos horas antes de mi observación. La coloración de la piel y las luces se fueron dos horas más tarde, en el momento en que comenzaron los habituales vómitos.»

El segundo caso fue similar al primero, a excepción de que, salvo algunos dolores de cabeza mensuales, nada indicaba problemas. Cabe destacar además el papel de otro teórico del aura, E. N. Santini, quien se dedicó igualmente al análisis de esta energía como el sustento del cuerpo biológico y de los óvalos de la misma junto con sus estados y su relación con la salud en base al escrutinio dedicado al cotejo de los testimonios mediúmnicos[8]. Pero finalmente, el más relevante es el del afortunado Dr. Kilner. En cuanto a este último, deberá empezarse recordando que, como se venía diciendo, uno de los miembros fundadores de la Sociedad Teosófica fue Charles Leadbeater. Leadbeater fue reconocido como el primer autor en ocuparse plenamente y a fondo del tema, siendo responsable de hecho de dar a conocer basándose en sus alegadas facultades extrasensoriales la descripción más concisa y completa jamás realizada hasta entonces del aura humana, la cual describió en forma, tamaño, capas, patrones, dinamismo, comportamiento, rayos, y colores, tal como ésta supuestamente habría de ser. En su descripción diferenció las siguientes partes fundamentales:

  • El Doble Etérico: una capa muy fina casi pegada a la piel.
  • El Cuerpo Astral: aura interna que se extendería con diodos rectilíneos y paralelos en todas direcciones radiando como una serie de alfileres a modo de estrella, de mayor brillo, y en una distancia de alrededor de medio metro.
  • El Campo Mental: aura externa que vendría a representar lo inconsciente, el campo más salvaje y abstracto, nebuloso, informe y extenso, como una especie de torbellino de constante dinamismo o una emanación humeante tendente a elevarse y esfumarse pero en periódico surgimiento, envolviendo a las demás como una cápsula llameante (correspondiéndose con las “Formas de Pensamiento” descritas por Annie Bessant y la “Bola de Fuego” de Paracelso).
  • El Campo Causal: un foco especialmente potente y luminoso congregado en torno a la cabeza, rodeando la coronilla, pero también resplandeciendo alrededor de todo el cráneo, el cual supondría el campo más importante de todos.

Se hace relevante destacar cómo las auras más finas (las intermedias mencionadas por Ramacharaka) no son omitidas por negación de su existencia ni desconocimiento sino de manera deliberada por razones puramente prácticas, debido a su casi imperceptibilidad corriente incluso para videntes entrenados. Ninguna de las auras sería consecuente ni dependiente de las otras, por cierto. El trabajo de Leadbeater fue publicado originalmente en 1902.[9]

De acuerdo, ya que en 1911, una década después de la publicación del estudio de Leadbeater, el médico especializado en electroterapia del St. Thomas Hospital Walter John Kilner, miembro del Royal College of Physicians, quien nunca tuvo nada que ver con este ámbito y así se esforzó en confirmarlo[10], publicó su trabajo científico, en el cual dio a conocer una serie de hallazgos[11]:

  1. En cierta ocasión, obtuvo un extraño resultado en un accidente de laboratorio al emitir una descarga eléctrica sobre la piel de un paciente, pudiendo visualizar de esa forma una especie de halo luminoso de baja intensidad en torno a él. En teoría, no hay en principio motivo para pensar que esto sea debido a nada extraordinario, pues esto se explica por el exceso de carga eléctrica que no es absorbida por el cuerpo. Sin embargo, esto llevó a Kilner a interesarse en investigar más y experimentar con tecnología semiconductora sobre el cuerpo humano.
  2. Kilner llevó a cabo una larga serie de experimentos efectuados durante cuatro años en diversos hospitales cuyo objetivo fue demostrar la existencia del aura. En esta fase, el doctor descubrió que ésta era visible como luz ultravioleta. En este punto es donde Kilner retrata cómo proyectó unos vidrios tratados especialmente para poder visualizar el campo sin necesidad de aplicar ninguna descarga externa. Dio con el hecho de que un conocido elemento químico resultaba ser sensible a la luz ultravioleta, lo que le llevó a diseñar unas pantallas tratadas con disoluciones alcohólicas del componente dicianina-A en una solución tintada con diferentes colores. Las pantallas de Kilner facilitan ver el campo electromagnético que rodea los sistemas biológicos y dieron lugar a unas populares gafas (homenajeadas en la serie Fringe). Mediante este sistema se delata un halo que sigue el contorno del cuerpo hasta una distancia de 60 cm. Tras esto, Kilner pudo establecer una serie de criterios de interpretación de los rasgos de la bioenergía humana para un útil diagnóstico terapéutico. Pero lo más impactante es que la descripción objetiva, a través del método científico, que Kilner registró de este campo, coincide en forma, extensión, y capas (los colores dependen aquí de los tintes empleados) con la descripción que Leadbeater había ofrecido una década antes a través de la clarividencia. Esta equiparación queda expuesta de modo evidente mediante la comparación de los retratos de la obra de Leadbeater con los dibujos de Kilner, lo que ya fuera hecho por Arthur E. Powell en su obra[12].
  3. Finalmente, Kilner también reclamó el descubrimiento de que el aura puede verse afectada por un esfuerzo de la voluntad, siendo proyectable a una distancia más larga que la de su alcance original en torno al cuerpo, así como cambiar sus colores (algo que se corresponde directamente con lo declarado por Bessant acerca de las Formas de Pensamiento). También declaró que las auras de las personas diferentes pueden mostrar atracción y así mezclarse y volverse más intensas unas con otras. De todo esto, debido al hallazgo de un gran foco luminoso ocasionalmente formulado en torno al cráneo (fácilmente asociable con el nimbo del mundo cristiano y el Campo Causal teosófico), Kilner extrajo la conclusión de que los centros superiores del cerebro están íntimamente relacionados con la expedición de fuerza áurica.
Kilnerfig

Figura del aura del Dr. Kilner.

El legado de Kilner fructiferó a pesar de las afirmaciones negativas del British Medical Journal, pues su método fue optimado[13] obteniendo el éxito de la aceptación y siendo respaldado por el mismísimo Sir Oliver Lodge, codescubridor de la contracción longitudinal de Lorentz y desarrollador matemático de la teoría ondulatoria de Maxwell. El Dr. Jonson de Brooklyn siguió sus pasos y basó sus diagnósticos médicos en el cambio del color áurico, mientras que, por su parte, el Dr. O’Donnell, neurólogo del Hospital de la Misericordia de Chicago, reprodujo controladamente sus experimentos (los cuales fueron, según una nota del célebre investigador parapsicológico Harry Price, repetidos también por el Dr. Drysdale Anderson en África Occidental[14] y por el biólogo Oscar Bagnall[15]). Prevalece en cambio el mito escéptico de que los mismos carecen de valor pese a los frutos que han brindado, lo que hace que uno se pregunte cómo va a ser el efecto un artefacto de los propios procesos ópticos del observador y no algo natural al observado siendo la misma técnica empleada para la cromatografía astronómica en la observación telescópica de las estelas de los campos de los planetas. Después, sin embargo, fue el profesor de neuroanatomía e investigador de la Universidad de Yale Harold Saxton Burr quien llegó a postular la “Teoría Electrodinámica de la Vida”, tras lo que aportaría evidencia de potencial eléctrico en los seres vivos mediante voltímetros, lo que le llevó a proponer la existencia del “campo de vida”, demostrada por la presencia de un campo electromagnético en embriones mediante cuyo estudio pudo predecirse su futuro crecimiento logrando saberse de esta forma que en él están configurados nuestros procesos vitales (dicho campo controla el desarrollo, la salud, y los estados de ánimo de cada organismo[16]), con lo que estamos envueltos en uno que es de energía vital y por tanto inmersos en una fuerza unificadora y organizadora (así como por ello dotados de alma[17]). Aunque, paralelamente, el Premio Nobel Albert Szent-Gyorgy, que había dedicado gran parte de su carrera a investigar la relación entre la actividad vital y la excitación eléctrica sobre las moléculas, células, y tejidos del organismo, manifestó que todo aquel que está vivo es penetrado por un flujo invisible de partículas (con toda probabilidad electrones) con energía, carga, e información determinada y de cuya combinación resultan los mentados procesos vitales.

Biocampo

Modelo del campo vital de una salamandra del Dr. Burr.

En 1965, los científicos rusos del Instituto A. S. Popov de Bioinformación de la Sociedad Científica y Técnica de Tecnología de Radio y Telecomunicaciones Eléctricas de la Unión Soviética iniciaron un programa intensivo sobre percepción extrasensorial. Los investigadores comenzaron a usar los métodos de la física en experimentos de telepatía. De este modo descubrieron que los organismos vivos emiten vibraciones en un rango de espectro de 300 a 2000 nanómetros. Esta energía llegaría a ser denominada “biocampo” o “bioplasma”. Los estudiosos descubrirían que ésta tendía a tornarse más fuerte en relación a la capacidad de los sujetos para transferir tal bioenergía, algo que fue confirmado por la Academia de Ciencias Médicas de Moscú y la investigación internacional de nada menos que Alemania, Polonia, Países Bajos y Gran Bretaña.[18] El Dr. Víctor Inyushin sugirió la existencia de un “Campo Bioplasmático” (concepto propuesto por primera vez por el Dr. V. S. Grischenko en 1944), el cual estaría compuesto de iones, protones y elementos libres, y propuso que dicho campo fuera un quinto estado de la materia más allá de los cuatro conocidos (el sólido, el líquido, el gas y el plasma).

En 1972, una investigación demostró que existe una matriz coherente de energía emanada por los tejidos vivos, la cual es detectada como ondas electromagnéticas y posee la configuración bioinformática del cuerpo.[19] En 1976, en un trabajo sobre qigong[20], el Dr. Zheng Rongliang de la Universidad de Lanzhou de la República Popular de China logró medir la energía irradiada por el cuerpo humano por medio de un dispositivo fotobioelectrónico construido a partir de una hoja de árbol y una placa ultrasensible conectada a un cable para medir los niveles de reacción clorofílica, encontrando una emanación de luz de baja intensidad que rodea casi de manera homogénea a los organismos activos.[21] Más adelante, la Dra. Valerie Hunt, de la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA), realizó experimentos revisados de sesiones con personas durante el ejercicio de disciplinas tales como el susodicho qigong. En el vídeo de laboratorio presentado a los jueces académicos designados según los procedimientos de supervisión de la universidad se reveló que las lecturas gráficas tomadas mediante electrodos especiales de cloruro de plata (altamente sensibles para frecuencias extremadamente bajas y su impedancia) sobre los individuos fueron simultáneas a las descripciones aportadas por una reputada vidente llamada Rosalyn Bruyere[22] de los colores y los flujos de las nubes de los famosos nodos de esta energía conocidos como chakras o “ruedas” en varias religiones indias (los centros psíquicos del cuerpo sutil). Más adelante, el análisis de dichas lecturas demostró una equivalencia con los colores y el flujo mencionados. Definitivamente, se concluyó que un total de hasta siete videntes distintos a parte de la primera pudieron confirmar estos datos.[23] . Hunt publicó su descubrimiento de que existen señales de bajo milivoltaje emitidas por el cuerpo humano durante sesiones de tratamiento bioenergético de masaje profundo que, al ser analizadas para encontrar pautas descriptivas, muestran correlaciones entre sus espectros de frecuencia eléctrica y espectros de color visual, constatándose que las diversas áreas estructurales del Campo de Energía Humano (HEF) son descriptibles de acuerdo con modelos provistos por la literatura metafísica (se observaron vórtices de energía sobre puntos precisos con la forma, frecuencia, tamaño y dinamismo interno de los chakras). La Dra. tomó medidas del campo bioplasmático de la gente, el cual fue denominado “bioenergía humana” por ella, encontrando que contiene información relacionada con condiciones y enfermedades fisiológicas, emocionales y mentales de la persona en cuestión[24]. Los resultados de estas observaciones, que combinan los métodos psicoterapéuticos con los corporales, han conducido al surgimiento de una nueva ciencia, pues existe la necesidad de cuantificar estas emisiones lumínicas con instrumentos fiables y estandarizados para poner a disposición de los médicos los necesarios para el diagnóstico clínico y tratamiento de múltiples desordenes y enfermedades.

Pero el mismo año que Hunt nos sorprendía con Bruyere, el investigador John Pierrakos publicaba su propio trabajo, en el que se muestra cómo consiguió desarrollar un sistema de diagnóstico y tratamiento de trastornos psicológicos basado en apreciaciones derivadas de las oscilaciones y mutaciones del HEF.[25] Al año siguiente, Pierrakos colaboró con la Dra. Barbara Ann Brennan para medir físicamente el aura humana. Esto consistió básicamente en la grabación de un cuarto oscuro por medio de aparatos de detección de ondas infrarrojas para la captación de variaciones de luminosidad a una longitud de onda de 350 nanómetros en relación a la presencia de seres humanos, experimento exitoso que confirma la presencia de un campo de energía que rodea y atraviesa el cuerpo biológico. De esta forma se demostró que los seres vivos están sumergidos en un campo energético propio que produce una radiación de magnitud a muchos puntos de lo necesario para encajar con una explicación de relación calor-luz. Además de todo se pudo comprobar que cuando alguien agotado y lleno de desesperación estaba en la sala, los valores de la luz mostraron de hecho una ostensible cadencia. También se logró, con la ayuda de un colorante, mostrar parte del campo áurico en la televisión mediante una escala de grises.[26] En 1979, el Dr. Robert Becker del Upstate Medical Center de Syracuse (Nueva York) confirmó la existencia de partículas en excitación similares a los electrones en un complejo campo eléctrico en el cuerpo con cambios de forma y de potencia dependientes de los de la salud fisiológica y psicológica[27] que había concebido en 1962[28] y bautizado “Sistema de Control de Corriente Continua”. El profesor se figuró que los campos eléctricos de corriente continua se deben poder ver afectados por partículas de Frecuencias Extremadamente Bajas (ELF). De este modo, Becker llegó a postular que todos los campos electromagnéticos producen efectos biológicos e incluso alteraciones psíquicas. Mas, por su lado, la Dra. Shafica Karagulla, quien entre los años 60 y 80 publicase y diera a conocer el resultado del conjunto de trabajos científicos que desarrolló en torno al humano[29], presentó su análisis de las observaciones llevadas a cabo por individuos capaces de percibir directamente semejante campo de “energía sutil” que forma una matriz vital, en el cual encontraba que las personas facultadas para reconocerlo lo describen como una trama destellante de rayos luminosos que interpenetran el cuerpo físico denso. De tal manera, ante estos estudios arriba mencionados, podemos afirmar que esta matriz energética es la pauta básica en la que cobra forma y a lo que está anclada la materia tisular, cuyos tejidos sólo existen como tales merced al susodicho campo que los sustenta. La colaboradora de Karagulla, Dora Kunz[30] (célebre discípula de Leadbeater y líder de la Sociedad Teosófica en América), quien efectuó investigaciones en los años 80[31], encontró que el campo vital humano, estando en un estado de salud determinado, ostenta un ritmo autónomo natural en su interior, teniendo cada órgano del cuerpo uno energético referencial en la matriz del mismo campo de energía, lo que llevó a Kunz a determinar que los distintos ritmos interactúan expresando un complejo y armonioso proceso de transferencia, y que de esa forma, en un estado saludable, estos ritmos son transferidos de un órgano a otro sin dificultad alguna, descubriendo también, por tanto, que en un estado patológico, dichos ritmos presentarían cambios, alteraciones, pues debían de encontrarse fuera de las frecuencias correspondientes a su naturaleza, con lo que la salud de un organismo podría asemejarse a una equiparación de la impedancia entre los tejidos adyacentes, si bien en un estado insano se hallaría una gran falta de equiparación en la impedancia intrínseca al tejido orgánico, de suerte que al existir una equiparación de la impedancia tisular, la energía fluye fácilmente por todo el tejido, siendo el bloqueo del libre flujo de la energía orgánica lo que genera la enfermedad.[32]

Sin embargo, antes del último libro en su especialidad de quien esto estatuye[33] y después de presentar un estudio científico analizando el bagaje de la investigación en el ámbito del qigong en el 5º Simposio Internacional sobre Qigong de Shanghai en 1994[34], el Dr. Kenneth M. Sancier publicó un trabajo científico estudiando terapias alternativas que describe diferentes aplicaciones médicas de esta técnica en 1996[35]. En esa década, el Dr. James Zimmerman utilizó un SQUID (Instrumento Superconductor de Interferencia Cuántica), aparato de su invención cuya utilidad consiste en medir campos magnéticos muy sutiles y que había detectado el biomagnetismo humano, para registrar la radiación magnética en forma de campos pulsantes de energía de la mano de un practicante del toque terapéutico (codesarrollado por Kunz y equivalente al reiki japonés) pudiendo comprobar que esta energía operaba en un rango de frecuencias magnéticas que favorece y estimula la regeneración de distintos tejidos (las diferencias de densidad del flujo magnético emitido desde la mano fueron aproximadamente cien veces mayores que la actividad magnética normal del cuerpo y sus efectos fisiológicos sólo se podían igualar mediante el uso de campos magnéticos artificiales de muy alta intensidad).[36][37] Otra investigación a considerar es el trabajo del microbiólogo francés Gustave Naessens. En sus estudios de hematología, Naessens llegó a observar partículas demasiado pequeñas para identificar con ningún tipo de equipo microscópico convencional en la sangre. Por esta razón inventó un microscopio al que él se refiere como somatoscopio, que cuenta con una capacidad de ampliación de 30.000 aumentos y una resolución de 150 ángstrom para estudiar detallada, objetivamente, las frecuencias vibratorias de estas partículas de luz danzantes.[38] Naessens es responsable de una teoría según la cual éstas, a las que él llama “somatides”, son imprescindibles para la división celular (tal como implicase sobre el biofotón de Fritz Popp al referirse a éste como radiación mitogenética Alexander Gurvich, padre de la Teoría del Campo Morfogenético con cuyo trabajo se ha comparado el de Wilhelm Reich), siendo tanto “la chispa original de la vida, el punto en el que la energía se condensa en materia” como “la manifestación de la energía cósmica en un diminuto punto físico en movimiento”, lo que recuerda a la predicción del gurú Baba Anandamurti sobre el pronto hallazgo de la teórica partícula de la vida a la que él se referiría como “microvitum”[39]. Aunque, en el mismo año del trabajo de Sancier, los investigadores Dejan Rakovic y Gordiana Vitaliano llevaron a cabo extensos experimentos en Yugoslavia estudiando la naturaleza biofísica de la conciencia (la Dra. Vitaliano se mudó posteriormente a Boston, donde fundó el Instituto de Ondas Mentales). Estos investigadores discutieron la posibilidad de que el HEF pudiera estar asociado con una estructura dieléctrica iónica de niveles bajos como soporte de un campo electromagnético de ELF. Igualmente, discutieron el desarrollo de un nuevo modelo científico para la conciencia en el que se entendiese el cerebro como una suerte de ordenador biológico capaz de albergar de modo similar una misma red energética neural de naturaleza iónica.[40][41]

 

Su controvertida cámara Kirlian

Pero el tema más sensacional de todo esto es la controvertida “cámara Kirlian” (referida en la serie Entre Fantasmas). En 1939, Semyon Kirlian y su esposa Valentina desarrollaron una técnica de impresión en papel fotosensible del efecto provocado por un mecanismo de inducción de descargas eléctricas para plasmar sobre el papel una luminiscencia alrededor de los objetos tras emitir sobre éstos una descarga de energía de alta frecuencia y baja intensidad.[42] Muchos han visto esta tecnología como la que permite “fotografiar el aura”, si bien, los escépticos (o mejor dicho, los pseudo o falsos escépticos) usan para deslegitimar el efecto de visionado con la técnica Kirlian el hecho de que éste sucede igualmente con seres inertes[43], a pesar de que esto es algo que los investigadores soviéticos comprendieron desde la más temprana fase de su trabajo, siendo el verdadero descubrimiento el de que en el cuerpo humano se dan variaciones y comportamientos del halo visualizado (movilidad, dinamismo y mutabilidad) que no se dan en aquello que no alberga vida. En cualquier caso, quien critica que no sólo se pueden ver halos en torno a la materia viva ignora que la teoría áurica no descarta radiaciones especiales envolviendo absolutamente todas las cosas. En cambio, para los pseudoescépticos, el “efecto Kirlian” se trata de un artefacto, el conocido “efecto corona”, que no es otra cosa que la ionización del gas circundante de un sistema físico por la descarga eléctrica que sufre (única causa de acuerdo con ellos del efecto). También han alegado que el hallazgo no es original, algo a lo que sólo se puede rebatir con el punto común nihil sub sole novum (“nada es nuevo bajo el sol”). Pero el peor engaño que han empleado es el de aparentar haber demostrado que todas las diferencias entre los halos observados mediante esta técnica pueden ser explicadas por la compleja interacción de factores físicos y químicos convencionales utilizando para ello ciertos trabajos[44] [45] [46] [47] que usan como prueba (cuando en el mejor de los casos nos encontramos ante meros argumentos) contra la hipótesis para ellos refutada de que el efecto Kirlian comporta una visualización del alma (pues niegan la alegada relación del mismo con la salud más allá de dichos factores, lo cual sería lo que demostraría la naturaleza especial del fenómeno) y sentencian que no es más que resultado de la propia descarga, dado que lo cierto es, sin embargo, que los Kirlian ya habían demostrado en su estudio cómo el campo revela cuándo el sujeto padece una enfermedad cuando la misma no ha manifestado todavía síntoma alguno en él. Ya de antemano había dicho el Dr. Inyushin:

«La bioluminiscencia visible en las fotografías Kirlian es causada por el bioplasma, no por el estado eléctrico del organismo…».[48]

LlaveHumano

Fotografía Kirlian de una llave.

Aunque por otra parte se encuentran las arduas y recientes investigaciones del experto en física cuántica brasileño Newton Milhomens, las cuales demuestran, después de más de veinte años de trabajo propio con su modelo de cámara Kirlian mejorada (la cual corrige posibles errores de versiones más burdas para establecer una serie de reglas analíticas[49]) que existe una casi total correlación estadística entre la composición del aura Kirlian y la salud física y mental[50]. Además de todo, también conviene tener en cuenta el hecho de que, en base a sus propios experimentos, los soviéticos (según sugieren las experimentadas plumas en el desarrollo de la parapsicología allá de Lynn Schroeder y Sheila Ostrander) anduvieron elaborando una forma de conectar la metodología Kirlian con la electrónica avanzada para conseguir analizar de una manera más rigurosa los halos especiales diferentes de los de los citados seres inertes correspondientes a entidades biológicas. Si bien, en los años 60 la Dra. Thelma Moss de la UCLA viajó a Kazajstán y redactó informes que luego permitieron que en EE.UU, con el respaldo del Dr. Kendall Johnson, se obtuviese la primera fotografía Kirlian occidental.[51] Más adelante, con la ayuda del director del Centro de Estudio de Sueños (el Dr. Stanley Krippner), se hicieron grandes conferencias para explicar el “fenómeno Kirlian”, de manera que en la primera, celebrada en 1972 y a la cual asistieron 500 personas (entre ellos biólogos, físicos, psicólogos, ingenieros eléctricos, médicos, y fotógrafos), se expusieron los siguientes hechos:

  1. En 1964, tras veinticinco años de investigación, los Kirlian habían establecido una serie detallada de pautas que demuestran la diferencia del fenómeno entre seres inertes y seres vivos y la relación del mismo con la salud en los últimos, si bien no sólo la física, sino también la emocional, habiendo formulado una serie de leyes que daban a conocer los estados eléctricos de la materia.
  2. Debido a esto, en 1968, cuatro años tras el primer anuncio, se celebró la Primera Conferencia de Bioenergía en Almaty (capital de Kazajstán), donde se reunieron los más avanzados investigadores soviéticos (quienes presentaron los resultados de muchas más investigaciones por parte de diferentes científicos pertenecientes a los grupos de investigación de la Universidad Nacional de Rusia) y se dieron a conocer las sorprendentes conclusiones de cuatro años de experimentos en los que se advirtió que el tipo de descarga condiciona el halo y que la respuesta galvánica, la temperatura de la piel, y la capilaridad, no afectan al fenómeno. El Dr. Víctor Adamenko, de la Academia de Ciencias de Moscú, afirmó que el efecto Kirlian se debe a la existencia de un campo electromagnético intrínseco que emite una fuerte descarga de alta frecuencia especial al ser excitado en el aire por el campo eléctrico generado, siendo arrancado durante la muestra sin ser destruido.
  3. Los soviéticos descubrieron que el patrón de la configuración energética en torno al cuerpo difiere del de la materia inerte en tanto que en éste lo es de partículas excitadas no caóticamente (es decir, un cuerpo energético).
  4. Se halló que los niveles cerebrales de psicopulso se evidencian en los síntomas apreciables en el halo (pero el cambio en éste no refleja la respuesta biológica, sino a la inversa[52]), y éste está a su vez sujeto a nuestros estados mentales, con lo que la psique no es producto del cerebro, sino al revés, siendo errado el mecanicismo y acertado el vitalismo.
  5. Las alteraciones de las radiaciones del sol afectan inmediatemante al aura humana correspondiéndose las de ambos en composición, radiación, y cambios de modo simultáneo, con lo que estamos inmediatamente conectados al cosmos y éste unido (confirmando tanto el mensaje yóguico de que el prana procede del sol y conecta todos los elementos del universo como el famoso “Principio de Sincronicidad” enunciado por Carl Jung).

Esto fue calificado como el descubrimiento del “campo psicoenergético” por el Dr. William Tiller. Posteriormente, el éxito de los descubrimientos soviéticos demostrados y expuestos ese año por los investigadores americanos produjo toda una revolución, logrando así que científicos se dedicasen durante uno entero a investigar en cantidad de academias sobre este efecto haciendo que en 1973 se concertase una nueva conferencia a la que asistieron el doble de personas (hasta un millar). Finalmente, los científicos llegaron a la conclusión de que existe un campo de energía que rodea los organismos, compuesto probablemente de electrones, protones, e iones en estado de excitación conformando una estructura coherente en una unidad autosuficiente.[53]

ManoKirlian

Fotografía Kirlian de una mano.

Luego está el célebre caso de la “hoja fantasma” (la permanencia de la silueta Kirlian de la parte de una hoja de árbol una vez cortada, cosa que de ser tal cual evidenciaría la sustentación de la materia viva en el bioplasma). Los pseudoescépticos afirman que no es más que un truco debido a la remanencia de humedad sobre la placa fotográfica, algo que pareció ser definitivamente refutado por el Dr. Keith Wagner, quien introdujo un bloque de plexiglás impermeable que preservaba totalmente de cualquier prevalencia de humedad sobre la plancha hallando que, incluso tomando esta precaución, pudo verse cómo tras seccionarse la hoja el cuerpo energético proseguía intacto.[54] Además, se realizaron dos tomas en que se pudo apreciar el anverso y el reverso de la hoja respectivamente. Sin embargo, existen críticas surgidas en este caso desde la propia comunidad parapsicológica, que para escapar del desprestigio que se comenzaba a atisbar que sufriría la kirliangrafía prefirió curarse en salud mostrando también una actitud escéptica, postura que liderara el Dr. William Joines, quien llegó a demostrar que un efecto de pandeo en el papel fotográfico podía provocar la ilusión de una “parte fantasma” que en realidad no estaría ahí (Joines consiguió de esta forma una “roca fantasma”), lo que le llevó a declarar en los 70 que la fotografía Kirlian no era fiable[55]. Está igualmente el Dr.  Jeffrey Mishlove, quien realizó un informe sobre sus propios intentos de obtener una “hoja fantasma” y apelaba a la cautela, no siendo para él tan fácil descartar la interferencia de humedad al ser el electrodo al que la hoja se ha de conectar un lugar donde parte de dicha humedad puede quedar de todos modos impregnada.[56] En cualquier caso, esto ya ha sido corroborado por técnicas más modernas incapaces de error (más tarde hablaré de la infalible cámara GDV). Aún así, más adelante, otro investigador científico, el Dr. Iván Dumitrescu (de Rumanía), obtendría resultados incluso más consternadores para las teorías materialistas cuando realizó una sección circular en una hoja para fotografiarla posteriormente con Kirlian: en el círculo se veía la hoja seccionada con otra idéntica en su sección[57], respaldándose así la teoría de la naturaleza holográfica, es decir, un universo que se contiene a sí mismo hasta el infinito (parece entonces que Leibniz estaría en lo cierto).

HojasKirlian

A la izquierda, una fotografía Kirlian de una “hoja fantasma”. A la derecha, una ilustración del “efecto Dumitrescu”.

Asimismo, con la publicación en 1970 de su reputado libro de investigación parapsicológica anteriormente citado (el propio gobierno americano lo empleó como fuente complementaria en sus investigaciones[58]), Lynn Schroeder y Sheila Ostrander comentaron en alusión a un sanador psíquico soviético, el Coronel Alexei Krivorotov, que de él se alegó que cuando parecía estar causando una sensación de calor intenso en un paciente, el brillo general total en sus manos disminuyó y se formalizó un estrecho chorro de brillo intenso, casi como si la energía que brotaba de sus manos visualizable con la cámara Kirlian pudiera ser concentrada y enfocada cual rayo láser. Los investigadores occidentales se mostraron por su lado resueltos a investigar el fenómeno, como E. Douglas Dean, de la Facultad de Ingeniería de Newark (Nueva Jersey), que tuvo la oportunidad de llevar a cabo experimentos similares con una sanadora mental cuyo nombre era Ethel E. De Loach. Dean tomó varios planos de los dedos de ésta cuando estaba en reposo y cuando se hallaba meditando en la curación, dando parte en todos los casos de que las chispas y las emanaciones eran mucho más grandes en las fotos correspondientes a cuando ella ejercía la sanación que cuando reposaba.[59] Además de esto, Dean reportó cómo la habilidad de la mentalista resultó ir incluso más allá de lo esperado al sorprenderle ésta siendo capaz de emitir los destellos en diversos colores a voluntad. Adicionalmente, la investigación que fuera llevada a cabo en este sentido por la Dra. Moss y sus colegas en el Centro para las Ciencias de la Salud de la UCLA aportó también pruebas altamente estimables y notorias, como que por medio de la utilización de fotografía de alta tensión se llegase a observar una transferencia de energía aparente desde un sanador psíquico a su paciente (siempre se veía después de que el sanador terminase el tratamiento disminuida la corona alrededor de la yema de su dedo, mientras que un aumento en el brillo y la anchura de la corona de la paciente era observado después del tratamiento). Los voluntarios sin experiencia en las técnicas de sanación no se vieron en disposición de reproducir el efecto, descartándose así algún tipo de fallo en la investigación mediante el empleo de un grupo de control. De este modo, los experimentos de Moss, tal como paralelamente los de Dean, revelan que los famosos sanadores psíquicos emiten potentes rayos de energía visibles con kirliangrafía desde sus manos cuando canalizan su poder a través de sus dedos, algo absolutamente inexplicable por cualquier teoría escéptica.

ManosCurativas

A un lado, mano de un sanador psíquico en reposo, al otro, concentrando energía.

Pero aún así, las objeciones a la cámara Kirlian siguen sonando lo suficientemente convincentes como para engañar a los ingenuos, si bien éstas son válidas únicamente para un método analógico basado en el efecto corona, no para uno digital basado en captura electrofotónica como lo es la cámara GDV (Visualización de Descarga de Gas), inventada en 1996 por el Dr. Konstantin Korotkov[60], catedrático de física de la Universidad de San Petersburgo. La GDV es una sofisticada versión digital de la cámara Kirlian preservada de cualquier posible artefacto, es decir, una reinvención del aparato para cumplir con los requisitos del método científico, o sea, una evolución del original que demuestra definitivamente, mediante un detallado procedimiento físico electrónico, que lo que capta en los seres vivos es el ya mencionado campo bioplasmático. Este dispositivo ha sido reconocido oficialmente tanto por el Ministerio de Sanidad de la Federación Rusa (quienes han firmado un convenio con los proveedores de esta tecnología por el cual se aplica ahora en todos los Centros de Entrenamiento Olímpico de Rusia) como por el de EE.UU por su valía en diagnósticos físicos y psicológicos, siendo también homologado y aprobado por la Comisión Interna de Revisión del mentado ministerio del último país tras una conferencia internacional y reconocido como método opcional de diagnóstico por su Instituto Nacional de Salud[61]. Esta máquina se ha convertido en una técnica usada en innumerables facultades de medicina de todo el mundo (Canadá, Francia, RU, Alemania, Australia, Japón…) causando con ello una revolución como la de los rayos X. La susodicha máquina acelera con un campo electromagnético electrones y fotones emitidos por el objeto a analizar para excitar las moléculas del gas circundante y de este modo provocar un brillo que es el que será medido. El inventor ha publicado varios artículos revisados donde se da parte de la existencia del HEF y de la utilidad de su creación para elaborar diagnósticos[62]. Además, ha ingresado sus comprobaciones en la base de datos Med-Line[63], que contiene el compendio de información científica sobre medicina más importante y fiable del mundo, y ha demostrado tanto que el efecto de la famosa hoja fantasma sigue existiendo como que hay un 99% de correlación entre la salud psicoemocional y fisiológica y las características del halo, razón por la que es posible emitir diagnósticos de alta precisión con ella, que permite igualmente determinar el estado de los chakras.

33- GDV

Imagen GDV del bioplasma de una mujer.

Final

Para acabar, habré de comentar que de entre todas las tradiciones que han reportado el fenómeno de la fuerza vital en el cuerpo, dos sobresalen particularmente: la hindú y la china. Ambas nos hablan prácticamente de lo mismo: de un principio en el interior de los seres humanos del que depende su salud y de una red que lo transmite (el prana y los nadis en la hindú y el qi y los meridianos de la acupuntura en la china). La acupuntura es una técnica de la MCT basada en el conocimiento de los lugares por los que discurren los meridianos así como las funciones vitales asignadas a cada uno, que contaría con una serie de “acupuntos”, junto con las dolencias, desordenes, y degeneraciones correspondientes en caso de asintonía en los mismos una vez catalogados los diversos tipos de este posible problema (cada uno en su caso y zona) y consiste en la aplicación de agujas en esos puntos para responder a males sufridos por las personas como método de sanación. Por otro lado, debe decirse que los hindúes se dedicaron a un estudio muy particularizado del campo energético de fuerza vital. Sin embargo, en su caso, la mayor peculiaridad la vemos en la identificación de sus nodos principales, vórtices que estarían alineados en el eje vertical del cuerpo y son conocidos como chakras, alojados en zonas que han resultado ser clave para la biología convencional, pues están relacionados con plexos nerviosos, sistemas fisiológicos, y componentes del sistema endocrino.[64] Por ejemplo: el Manipura Chakra se encuentra en el plexo solar, en el lugar donde se concentran los sistemas linfático, nervioso central, y parasimpático; el Anahata Chakra lo hace en el plexo cardíaco, entre el corazón, los pulmones, el diafragma, la glándula torácica espinal, el sistema circulatorio, y el sistema nervioso; y el Ajna Chakra, más conocido como “Tercer Ojo”, se aloja entre la glándula pituitaria, esencial para el equilibrio bioquímico del cuerpo, y la glándula pineal, básica para ordenar nuestras nociones del espacio y el tiempo. Pero lo verdaderamente increíble es, sin embargo, que la ciencia moderna nos ha brindado una impresionante sucesión de investigaciones que han demostrado sobradamente la realidad de estos testimonios tradicionales sobre la naturaleza biológica. En primer lugar, empezaremos con cómo en 1950 el Dr. Yoshio Nakatani de Japón demostró que con determinadas enfermedades de los órganos una serie de puntos a lo largo del meridiano de ese órgano disminuían notablemente su resistencia eléctrica[65] en comparación con la piel circundante (por ejemplo en enfermedades del riñón), así como de que, igualmente, se comprobó que los valores de la resistencia varían con la hora, la temperatura ambiental, y el estado emocional del sujeto. A continuación se deberá tratar los estudios llevados a cabo durante los años 60 por el profesor Kim Bong-han, quien lideró un equipo dedicado a examinar la naturaleza anatómica del sistema de tales meridianos en animales en Corea, en los que se logró por primera vez en la historia de la histología confirmar científicamente, mediante la elaboración de nuevos sistemas, la existencia del de meridianos de la acupuntura. El profesor logró según parece extraerlos y analizarlos a través de sofisticados métodos de observación y quirúrgicos. Así pues, sus estudios histológicos del sistema tubular meridiano mostraron cómo éste parecía hallarse dividido en dos partes: un sistema superficial y uno profundo. Según parecía, el profundo se veía a su vez dividido en varios subsistemas. De este modo se apreció que todos los conductos estaban interconectados (desde los sistemas superficiales hasta los profundos), de tal forma que la continuidad del sistema entero era constante. Los diversos sistemas se mostraron entrelazados por medio de la conexión a las terminales entre ellos. El profesor halló por otra parte que éstas llegaban de hecho a alcanzar el núcleo de la células de los múltiples tejidos físicos y, asimismo, una serie de pequeños corpúsculos espaciales distribuidos a intervalos a lo largo de los susodichos meridianos. El líquido extraído de esos túbulos reveló altas concentraciones de ADN, ARN, aminoácidos, ácido hialurónico, dieciséis tipos de nucleótidos libres, adrenalina, córtico-esteroides, estrógenos, y otras sustancias hormonales en niveles muy diferentes a lo ordinariamente encontrado en el torrente sanguíneo. Según parecía en base a estos hallazgos, había una relación importante entre el sistema meridiano de acupuntura y la regulación endocrina del cuerpo físico. De esta manera se llegó a saber durante los experimentos que cuando los meridianos son separados entre sí o de su alojamiento original en el cuerpo tiene lugar una seria degeneración vascular, lo que también devino en un cambio en el tiempo reflejo, el cual fue prolongado más de un 500%. Además, con electrografía se descubrió que cambios en los acupuntos pudieran preceder a los cambios de la enfermedad física en el cuerpo en cuestión de horas, días, e incluso semanas.[66] [67]

Acupuntos

Maniquí de acupuntura.

Mas fue en los años 70 cuando el Dr. Robert Becker y su equipo, experimentando con los meridianos del intestino grueso y del pericardio, descubrieron que los valores de resistencia se redujeron más del 50% que en los acupuntos de los meridianos. De esta forma Becker postuló que éstos actúan como amplificadores de un sistema semiconductivo de corriente continua que viaja a lo largo de las células perineurales que envuelven a cada nervio del cuerpo. Este sistema de corriente continua, estipuló, se vuelve cada vez más negativo al discurrir hacia los extremos y más positivo al regresar, correspondiéndose exactamente con el cauce de energía intracorporal descrita por la MCT, que le asigna un proceso de transcurso denominado Yin-Yang en base al célebre concepto para expresar la complementación de los opuestos. En 1975, el Dr. Liu de China investigó la ubicación de acupuntos presentes en los nervios motrices constatando que aquéllos corresponden a regiones donde éstos entran en el músculo esquelético así como a grandes concentraciones de terminales de ellos en la superficie. Además, había densos grupos de nervios autónomos mecánico-receptores encapsulados en estos puntos.[68] En 1978, el Dr. Domingo Luciani de Venezuela consiguió reproducir el trabajo del Dr. Mikhail Gelkin de la URSS con la toma de fotografías Kirlian de los acupuntos a lo largo de los meridianos. Mediante este experimento se logró comprobar que existe un flujo de energía eléctrica que discurre a lo largo de este sistema de corriente continua antes citado hacia el cerebro de manera semejante al qi. Durante esa década, el Dr. Bruce Pomeranz, experto en medicina de la Universidad de Toronto, realizó por su parte una serie de investigaciones de la acupuntura como método analgésico[69]. Así, su laborioso esfuerzo culminó en la determinación de que, al activar las pequeñas fibras nerviosas mielinizadas por medio de la aplicación de la acupuntura, se consigue enviar una serie de impulsos a la médula espinal, el cerebro medio, y la pituitaria-hipotálamo en el diencéfalo de forma altamente eficiente.[70] De modo subsiguiente, la investigación neurológica dio con que el cuerpo produce una serie de sustancias químicas y endorfinas que operan sobre los receptores de opiáceos que se encuentran en todo el sistema nervioso consiguiéndose con ello el consecuente detenimiento del dolor. Parejamente se pudo apreciar que el hipotálamo libera beta-endorfinas en la sangre y en el líquido cefalorraquídeo creando un efecto analgésico. Este hallazgo sugiere el hecho de que las endorfinas liberadas a través del estímulo producido por la acupuntura supone una importante justificación de sus efectos en el alivio del dolor. Junto con todo esto, el Dr. Pomeranz llegó a desentrañar también la diferencia correlativa entre la generación de corrientes de alta frecuencia y baja intensidad y la de las de baja frecuencia y alta intensidad mediante la aplicación de tal método, consiguiendo probar por tanto que la baja frecuencia y la alta intensidad producen un efecto analgésico inicialmente lento pero con mayor duración en un largo periodo posterior y con efecto acumulativo, mientras que la alta frecuencia y la baja intensidad producen en cambio un rápido efecto analgésico muy útil para el tratamiento de dolores agudos pero de menor duración y carácter no acumulativo.[71] En el año 1984, los doctores en medicina Pierre de Vernejoul y Claude Darras, desde el Departamento de Urología y el Departamento de Acupuntura del Laboratorio de Biofísica y Medicina Nuclear del prestigioso Hospital Necker de París, demostraron científicamente la existencia del sistema de meridianos.[72] Los investigadores buscaban contrastar las afirmaciones de Kim. La técnica consistió en la inyección de de isótopos radiactivos en los acupuntos de los seres humanos monitorizando el posterior comportamiento y movimiento de los mismos con instrumental especial de laboratorio. En el experimento llegaron a participar 330 sujetos, de los cuales 250 fueron pacientes de control (sanos) y 80 enfermos. Los rastreadores isotópicos fueron inyectados igualmente en zonas no contempladas por la acupuntura con el fin de confirmar o desmentir la veracidad del efecto ejerciendo el mismo experimento aleatoriamente en zonas neutrales sin éxito a la hora de falsear los resultados y por ende respaldándolos. Fue de esta manera como se atestiguó la existencia de los meridianos, pues sólo en ellos los isótopos tendieron a esparcirse hacia el exterior desde el lugar de la inyección, discurriendo por los lugares asignados por la literatura.

Acupuntura

Antigua pintura china de un manual de acupuntura.

En 1986, el científico alemán y Premio Nobel Fritz Albert Popp, junto con el biólogo chino Chang Lin Zhang, de la Universidad de Kaiserslautem de Alemania, hizo su propia contribución a la investigación de la acupuntura al aportar una concepción científica que dotó de un sentido coherente a la justificación razonada de dicha técnica consolidando una base fundamentada para la correcta comprensión de los hechos observados y comprobados en relación a la misma mediante la confección de la influyente “Hipótesis de Superposición de Ondas Estacionarias”[73]. Este revolucionario e innovador modelo teórico concibe una naturaleza holográfica de la acupuntura (que representaría todo el cuerpo en miniatura en oídos, pies, manos, paladar, etcétera) a la par que explica la anómala propiedad de resistencia de la piel comprobada en los acupuntos así como la conexión entre ellos y su sorprendente comunicación instantánea que excede con creces lo previsible por teorías de propagación de resonancias neurales. Pero el trabajo de los científicos no se limitó simplemente a lo teórico, puesto que también recurrieron a la experimentación para la confirmación de esto. Fue así como demostraron que el cuerpo está compuesto de sodio, potasio y otros iones inorgánicos cargados eléctricamente que entre sí configuran los patrones codificados de proteínas y ADN que al experimentar una aceleración resultan emitir un tipo concreto de radiación electromagnética (llamada “biofotón” por Popp), lo que, por otro lado, es coherente con la física conocida. Se comprobaría pues cómo tantos tipos de cargas oscilando en el cuerpo producen un patrón de interferencia formado por las diversas ondas generadas de variadas longitudes, dándose la mayor combinación de amplitudes de onda en los acupuntos, estando por esto la piel en ellos en el nivel más alto de conductividad eléctrica, la cual depende del tipo de campo eléctrico interno, determinado por el patrón de interferencia de la superposición de dichas numerosas ondas, que quedan en su entramado vibracional, entre sí, estacionarias. El patrón de ondas estacionarias de una persona enferma tendrá por ello una pauta diferente al de una persona saludable. El tratamiento de acupuntura con agujas en los acupuntos causaría una perturbación en el patrón de onda estándar causado por las nuevas fronteras formadas por la aguja, que activa así la respuesta conocida como corriente de lesión permitiendo un cambio en el campo electromagnético al reconstituir el correcto patrón comunicativo y sustentador, lo cual estimularía consecuentemente la respuesta biológica acelerando por ende la cura. Lo anterior establece un paradigma confirmado por la mencionada teoría en conjunción con los hechos, resulta de suma importancia, pues implica la presencia de electromagnetismo en todo el cuerpo. Un año después de que se propusiera la teoría de las ondas estacionarias, el Dr. Watari publicó un informe en Beijing en el cual narró su descubrimiento de que el volumen de densidad de los acupuntos correspondientes a los vasos sanguíneos se elevaba hasta cuatro veces, y en el caso de los nervios, 1.4 veces más que en otros tejidos. A esto se le habría de sumar el sucesivo descubrimiento de ello derivado de cómo estos vasos y fibras se mezclan formando estructuras glomerulares, lo que determinaría el hecho de que los acupuntos tengan una densidad de volumen determinada que aumenta con la estimulación (tal como éste pudo esclarecer y demostrar experimentalmente).[74] La acupuntura cuenta con una eficacia estadística de un 80% enormemente superior al 20% del placebo en grupos de control y ha sido empleada satisfactoriamente en animales, incapaces de responder a la sugestión. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha considerado “Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”. El hecho de que la acupuntura haya recibido tamaño espaldarazo en el área bioenergética y de que los meridianos de los acupuntos guarden relación con los nadis hindúes, los cuales conectarían en intensos puntos destacados (los nadichakras), nos conduce a continuar tratando este tema ahora por el lado de los chakras. Éstos, que vendrían a ser siete ruedas de luz en la tradición tántrica conmutadoras de la energía de la zona interna del cuerpo (llamada Kundalini y ascendente desde la base de la columna formando una hélice), solían ser descritos como una “flor de loto”.

akupunktur-noktalari

Esquema de los meridianos y los acupuntos.

nadis

Modelo de los nadis.

 

kundalini-process

Representación de la Kundalini.

En cambio, en cuanto a la apreciación de este concepto, surgen inmediatamente matizaciones en sus implicaciones polarizadas entre la interpretación literal e idealista y la alegórica o psicológica. Así pues, existe en primer lugar un testimonio de tipo pragmatista en torno a la temática de los chakras y su significado por parte del Dr. Ramamurti S. Mishra (más conocido por su nombre espiritual Sri Brahmananda Sarasvati), endocrinólogo, erudito en sánscrito, y yogui que redactó su propia postura personal en un comentario adjuntado en su traducción de los sutras de Patanjali (el principal recopilador de la sabiduría yóguica) en 1973, donde afirma que los siete chakras de la tradición no han de ser confundidos con ningún órgano físico del cuerpo sino que son simplemente una suerte de clasificación puramente psicológica y están destinados a ser asumidos simplemente como focos de concentración durante la actividad del yoga, añadiendo así que en clave puramente sugestiva y psicodramática los chakras son capaces, a través de la sustanciación del pensamiento, de operar sobre las partes anatómicas y actividades fisiológicas asignadas a estos susodichos focos de concentración a modo de una especie de placebo esotérico.[75] Frente a esta postura de carácter metafórico y en cierta medida escéptica, en cambio, ya había sido establecida en 1971 una concepción teórica opuesta representada por el Dr. William Tiller. Tiller se sintió impresionado por la aparente relación entre la ubicación y la función de los chakras y las glándulas endocrinas más relevantes del cuerpo. En base a esto se preguntó si quizá una suerte de entidades frecuentemente reconocidas como “órganos etéreos” podrían interactuar con dichas glándulas a tal distancia y de una manera tan (en principio) aparentemente genérica. Es por ello que, a partir de los conceptos utilizados por los ingenieros eléctricos, sugirió cómo esta interacción podría ser análoga a un proceso de transducción. Para ello convendría figurarse una serie de grandes corrientes de energía que fluyesen a través del espacio para así pasar a través de nuestros cuerpos sin ser absorbidas quedando completamente desapercibidas. Tiller sugiere entonces cómo tal vez los chakras pudiesen presentar la capacidad de ser ajustados para corresponderse con esta fuente de energía y así transducir parte desde ese plano tradicionalmente conocido como “astral” o “etéreo” hacia las glándulas. De esta forma, según él, cabría pensar en aquéllos y éstas como las cargas eléctricas de un transformador que alcanzaría su máximo rendimiento y potencia en el caso de haber un balance equilibrado[76] (de ahí vendría entonces la representación de los chakras como flores de loto, pues éstos actúan como transformadores). No obstante, todo ello se vería sintetizado en el aspecto teórico por un nuevo investigador que aportaría con sus descubrimientos una síntesis paradójicamente favorable a su vez a la tesis idealista. Durante la década siguiente, el Dr. Lee Sannella se percató de cómo la literatura yóguica describe el célebre proceso del despertar espiritual conocido como el ascenso de la Kundalini, que estipula que a medida que la energía interna se eleva son activados cada uno de los centros vorticiales de energía psíquica o chakras.[77] Sannella declaró en una serie de entrevistas grabadas en vídeo que, en un principio, sin estar familiarizado con este tipo de mitología, comenzó a encontrarse en su carrera con muchos casos de personas que reportaron síntomas muy similares a las descripciones clásicas del apogeo de tal energía con dicho despertar. Estas experiencias incluían muchas extrañas sensaciones corporales de vibración y calor junto con diversas visiones y la adquisición de una elevada clarividencia, por lo que, tras cotejar los anales, Sannella llegó a sugerir que las descripciones del yoga seguramente resultaban ser más apropiadas que la tendencia a etiquetar las mismas como “alucinaciones psicóticas”. A esto se lo conoce como el “Síndrome de la Kundalini”. Pero las investigaciones le darían la razón a Tiller, pues desde mucho antes de todo esto, éstas habían comenzado ya a demostrar la efectiva existencia de los chakras en sus términos. A este respecto contamos con un reputado científico japonés graduado en filosofía y psicología fisiológica en la Universidad de Tokyo de Literatura y Ciencias, el Dr. Hiroshi Motoyama, Profesor Emérito de la Universidad de California de Los Ángeles, fundador del Instituto de California de Ciencias Humanas, sacerdote sintoísta, y yogui que ha presentado hallazgos que confirman la presencia del sistema de chakras en los seres humanos. Motoyama inventó en 1971 una máquina denominada AMI (Aparato para la Identificación de Meridianos)[78], cuya utilidad es controlar los niveles de capacidad y conductividad eléctrica en ciertos acupuntos de tal manera que logra medir la transferencia de energía a través de los meridianos. También ha detectado con ella los chakras[79].

Chakras

Representación de los chakras.

Paralelamente a éste se encuentra el caso de Itzhak Bentov, ingeniero mecánico especializado en ingeniería biomédica de origen checoslovaco y nacionalizado israelí que en su día formara parte de los Cuerpos de Ciencias para las FDI (Fuerzas de Defensa Israelíes), grupo conocido por el acrónimo HEMED (donde destacara por diseñar para ellos el primer cohete empleado para la Guerra de Independencia), después de lo cual emigró para profesar su vocación de inventor a América, donde fuera acreditado por la invención del famoso catéter de control remoto. Bentov, investigador de cambios psicológicos asociados con la meditación, produjo los mismos hallazgos que Motoyama con referencia a los chakras.[80] Todo esto fue igualmente corroborado por la Dra. Hunt al descubrir por su parte la correspondencia de las visiones de la médium Bruyere con las lecturas sonográficas que atestiguaron la existencia objetiva de los chakras que ésta veía. Pero quien merece la palma es sin duda la Dra. Esther del Río, catedrática de bioquímica de la Universidad de México que desde 1968 se vio fascinada por las asombrosas características que las más pioneras investigaciones que coetáneamente estaban siendo realizadas alumbraron que presentaba el cuerpo humano, sobre todo la de cómo desde el nivel celular éste parece mostrar, tal como ya se había aceptado comúnmente, una patente e inquietante continuidad. Si bien, resulta que del Río, en base a sus propios resultados, llegó a estipular cómo ahora no sólo se sabe que la célula en su totalidad está interconectada de forma mecánica y eléctrica con el organismo sino que todas las del cuerpo lo están a su vez inmediatamente. Esto sucedió cuando trató de encontrar respuesta a la pregunta por la misteriosa manera en que en el interior de los organismos (como bien se sabe convencionalmente) pueden producirse intercambios de señales eléctricas en millonésimas de segundo cuando la estructura del agua corriente (de la que en teoría estaría constituida la mayor parte del cuerpo) no posibilita semejantes velocidades en las respuestas biológicas. Es en base a lo dicho que ella afirmó que la composición del protoplasma, el líquido del cual se ve formado casi todo el cuerpo, ha de resultar ser en realidad diferente del agua convencional, puesto que la conductividad es mucho mayor de lo normal, llegándose a producir respuestas de tipo instantáneo en el interior de dicho cuerpo.

Biochakras

Representación de los chakras en un modelo moderno.

Mas, todo comenzó con un accidente de laboratorio ocurrido cuando, trabajando como asistente de laboratorio encargada de manejar los cortes de tejidos de animales, del Río advirtió la extrañeza de que, a pesar del cuidado de su manejo de éstos, ellos siempre tendían a contaminarse, razón por la que se dedicó a intentar resolver la incógnita recogiendo para ello cuidadosamente el material de las impurezas con tal de analizarlo posteriormente por microscopio en lugar de lavar las muestras y continuar. Bajo la lente atisbó óxido ferroso y óxido férrico, con lo que, de manera sorprendente, los intersticios de los seres vivos resultaban contener elevadas proporciones de mineral magnético. Al parecer, la explicación para el extraño hecho de que nadie lo hubiera descubierto antes es que cuando un asistente ve la muestra contaminarse la lava directamente sin examinarla haciendo que el fierro se vea arrastrado por el agua dado que éste resulta estar rodeado de macromoléculas mucho más pesadas. Así pues, la Dra. del Río desarrolló su modelo a partir de los trabajos sobre la estructura del agua realizados en los años 50 con un difractor de rayos X por el Dr. Linus Pauling, quien formuló la teoría de que las moléculas de agua podían presentarse unidas conformando un dodeicosaedro, un tipo de estructuración molecular correspondiente a la esfera de Fuller, en una forma especial de cristalización que pasaría a ser conocida como “clatratos”.[81] En su definición física específica, un clatrato es una sustancia en la que un componente cristaliza en una estructura muy abierta que contiene huecos o túneles en los que pueden hallarse atrapados los átomos o moléculas pequeñas de un segundo componente. Satisfactoriamente para el caso ocupado, las características de la forma líquida de éstos resultan muy diferentes de las del agua normal, debido a cualidades como su alta tensión superficial, su mayor densidad, y el hecho de que ésta resulta ser más pesada que la propia agua. En este punto nacería la teoría de la Dra. más importante y que determinaría el curso de su trabajo de entonces en adelante, ya que, según ella expondría, la idea de la presencia del cristal líquido en el interior de los tejidos supondría la explicación perfecta para la transmisión de la información de todo ser vivo. Aunque, ¿qué tiene que ver esto con los chakras? Como se verá a continuación, todo.

Clatratos

Clatratos

La clave que habría de suponer todo un espaldarazo para del Río llegaría en el año 1992, cuando el investigador J. L. Kirschvink anunció el descubrimiento de magnetitas en el cerebro humano en forma de cristales de tamaño mayor que el de una célula demostrando a su vez junto con ello que toda la información de los procesos vitales es guardada en el cerebro a través de un sistema de cristales líquidos, lo cual demuestra la principal propuesta de la científica: que el organismo vivo es una gran computadora que se comunica mediante un cableado o pantalla de cristal líquido. Por tanto, de aquí se devendría el descubrimiento experimental de que el agua de nuestros tejidos es en su mayor parte cristal líquido en forma de clatratos en estado mesomórfico que resulta estable y conserva las propiedades de los líquidos al mismo tiempo que aquellas comunicativas e informativas de los cristales ópticos siendo de esta manera el organismo vivo capaz de almacenar memoria y responder a diferentes longitudes de onda vibratoria, lo que le permite codificar y recodificar información en millonésimas de segundo. Así toda célula se comunica a través de una pantalla de cristal liquido capturando y mandando hologramas que pueden ser codificados, de modo que las moléculas de dicho cristal líquido son el vehículo ideal para transmitir a enorme velocidad la información electromagnética. El cristal líquido permite que las ondas lumínicas del citado patrón de superposición de ondas estacionarias constituyan “canales biofotónicos” dentro del cuerpo humano de manera que la luz corre por nuestras “venas electromagnéticas” llevando la información vital.[82] El análisis explicativo de la Dra. aclara que las magnetitas reaccionan entonces oxidándose y reduciéndose, formando entre ellas una serie de diferencias de potencial y, por ende, una corriente electromagnética, de tal manera que todo nuestro cuerpo está nutrido de éstas, que protegen el organismo contra cualquier desequilibrio bioquímico. Todos estos datos han podido ser comprobados, dado que esta red compuesta de microcampos magnéticos de esferas de miles de magnetitas ha logrado ser vista gracias a la invención de un innovador dispositivo tecnológico, el de detección del “Sistema Cofactor Extracelular de Reducción de Óxido” (SECOR). Se trata de un artilugio que indica que existe una compleja geografía especial dentro del cuerpo, donde se ubican campos magnéticos. La máquina se constituye por un aparato de rayos X modificado con electroimanes. Ésta muestra que hay un sistema de canalización de energía ambiental, donde la red corpórea sirve meramente como antena transpondedora de una energía vital de origen cósmico. Mediante este método se ha podido observar que en el interior del cuerpo las corrientes son más densas mientras que hacia el exterior se vuelven más aisladas, así como que las macromoléculas se aglomeran en el centro formando un eje que corre frente a la columna vertebral donde existen esferas compuestas de ellas cuya energía producida tiene movimientos de hélice hacia arriba y hacia abajo del mismo (la Kundalini), el cual ha sido visualizado lleno de luces fluorescentes e intermitentes con densidades de magnetitas abundantes allá donde se encuentran algunas de las glándulas más importantes del organismo. Estas formaciones se cuentan en siete y resultan coincidir exactamente con los famosos chakras. Asimismo, en base a todas estas observaciones y mediciones, se ha demostrado además que nuestro sistema magnético trabaja como el de una bobina, con el centro más denso (con producción de energía helicoidal) y menor densidad hacia el exterior (con energía conformando una serie de canales que se corresponden con los meridianos). Todo esto dota de base científica a las terapias alternativas energéticas. Igualmente, de ello se deriva que el orden magnético interno protege al bioquímico a través de los cristales líquidos, protegiendo el cuerpo magnético la bioquímica celular, ya que esta red produce energía electromagnética que atrapa tales cristales líquidos que guardan y codifican la información entre las hélices del ADN o entre los aminoácidos del tejido conjuntivo (que es el que contiene más cristal líquido, un 80%). Dicha red de información está influida por las partículas canalizadas que nuestros acumuladores-chakras transforman en impulsos electromagnéticos de biofotones. De esta manera llega a haber cabida también para un trabajo de enlace entre la energía electromagnética de los seres vivos y el exterior, debido al intercambio de información de las moléculas de cristal líquido con éste a través del sistema férrico, como una gran antena parabólica que recibe ésta y emite longitudes de onda fuera del cuerpo en pulsos intermitentes y diferentes niveles de energía reflejando la del interior de nuestro organismo en el campo externo circundante conformado por el patrón ordenado y autoorganizado de estas partículas al ser expedidas al exterior, lo cual constituiría nada menos que la justificación del aura electromagnética.

Chakras demostrados

Radiografía alterada con electroimanes que acredita la existencia de la red ferroso-férrica. Obsérvense las mayormente abundantes concentraciones de magnetitas en forma de manchas oscuras en el eje central del tronco coincidiendo justo con los lugares asignados a los chakras.

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