La verdad sobre el 13-N

Tras los recientes atentados de París, el presidente francés, François Hollande, en una oportunista e irresponsable búsqueda de protagonismo y poder, ha intentado involucrar nada menos que a todos los aliados de la OTAN en el conflicto de Siria, y lo llamo irresponsable por las potenciales consecuencias que esto tendría, pues dicho conflicto sería contra un enemigo llamado Islamic State of Irak and Siria (ISIS), lo que para cualquier persona que sepa leer, incluso si no sabe inglés, implicaría una guerra total que nos llevaría, una vez más, al dichoso Irak, y el problema, para los que pudieran andar despistados mientras otros seguíamos de cerca la evolución del embrollo, es que la mayor oposición a este pretendido Estado Islámico en ese país son Irán y las milicias chiítas con la complicidad por conveniencia de Hizbulá, el verdadero archienemigo de Israel, que con esto se vería beneficiado. Lo más interesante, en cambio, es que donde más lo serían estos terroristas de los que no se está hablando sería en Líbano, lugar en el que nos dijeron poco antes de lo de París que recibieron un duro golpe por parte de un ISIS cuyo destino tras la demandada acometida de los aliados sería la extinción. Esto, sumado a la insurgencia en curso de los palestinos contra los israelíes y la consecuencia que ello tendría en la parte de Hamás (el radical movimiento islámico palestino) con la respuesta de Israel, que en teoría cuenta con el respeto de un Egipto desde donde también se nos acaba de decir que el ISIS ha atentado contra Rusia, cuya intervención allí podría suscitar una coalición de éstos con los elementos más radicalmente antiisraelíes que participaron en los recientes cambios del país, haría que la contienda se desplegase de tal manera que una mayor lo hiciera entre una coalición irakí-iraní y una árabe al ser inaceptable para saudíes y compañía la expansión de la influencia del Irán chií, lo cual arrastraría por supuesto a las dos grandes potencias, Estados Unidos y Rusia, a una especie de Armagedón que finalmente pudiera resultar en un status quo consistente en un Oriente Medio generalmente desolado y en el que sólo quedarían frente a frente las fuerzas opuestas a Israel y el inmenso potencial militar de éste (tal vez tras la destrucción de los corroídos despojos de la vapuleada comunidad palestina en acciones de represalia acometidas por dicho estado que hubieran podido tener lugar entremedias de todo este tinglado). El resultado podría y posiblemente busca ser la expansión sionista en toda la región.

La versión oficial nos contó que el ISIS recibió muchas de sus armas por la retirada del ejército iraquí de Mosul, pero eso es, como de costumbre, falso, puesto que ya disponían de gran cantidad antes de la toma de la ciudad, la mayoría de EE.UU, quienes les armaron y apoyaron para derrocar a al-Assad en Siria. El Premio Pulitzer Seymour Hersh explicó cómo tras el derrocamiento de Gadaffi en Libia un acuerdo secreto alcanzado a principios de 2012 entre las administraciones americana y turca establecían la financiación desde Turquía, Arabia Saudí, y Qatar de los insurgentes sirios, los cuales serían armados por la CIA y el MI6 con los arsenales de Gaddafi. En abril del año pasado se informó de que EE.UU proporcionaba armas a al-Nusra y otros grupos terroristas en Siria a través de mercenarios “moderados”. Jamal Maarouf, dirigente del Frente Revolucionario Sirio (SRF), creado por la CIA, Arabia Saudí y la inteligencia qatarí, dijo que si las personas que les apoyaban les ordenaban enviar armas a otro grupo, ellos las enviaban. “Hacemos lo que nos piden”, dijeron textualmente, con lo que debemos entender que si de acuerdo con Barak Barfi (de la Fundación Nueva América), al-Nusra, el grupo vinculado a Al Qaida conocido por decapitar cristianos (en cuya creación resultó clave Abu Bakr al-Baghdadi, líder del ISIS que lo anexionó a éste) recibía armas indirectamente del SRF, esto se estaba haciendo bajo mandato de EE.UU, lo que también significa que el vigente proceso de división de Irak en zonas religiosas y sectarias está siendo ejecutado por éste, algo que en realidad fue el plan desde el principio, concebido en un principio por los neoconservadores de Bush en un escrito del israelí Institute for Advanced Strategic and Political Studies que pedía derrocar a Saddam Hussein y librar una guerra en Siria. Antes de eso, Oded Yinon escribió El plan sionista para Oriente Medio, donde proponía la disgregación de todos los estados árabes por Israel en unidades pequeñas y la disolución de Siria e Irak en partes étnica y religiosamente diferentes. Los estados árabes y musulmanes serían destruidos desde dentro mediante la explotación de sus propias diferencias. Resulta que no sólo no es ningún error pensar que Israel está interesado en que pase exactamente lo que ha venido sucediendo, sino que está claro que ellos han sido los arquitectos. Esto explica por qué recientemente se ha incluido a los niños palestinos sublevados contra la ocupación israelí en discursos sobre la escalada de terrorismo en Oriente Medio.

Sobre esto último, únicamente cabe aclarar para la refutación de las falsas creencias que se están construyendo (como siempre) en torno a los palestinos lo que decía el 16 de octubre un artículo de Robert Fantina para Counterpunch:

«¿No ha oído hablar la Sra. Clinton de los continuos ataques contra los palestinos por terroristas del ejército israelí y los colonos ilegales? Hay que recordarle la muerte de la pequeña que murió hace unas semanas, quemada por un colono ilegal que todavía no ha sido acusado de ningún crimen. O tal vez hay que llamar su atención sobre los más de 10 palestinos, jóvenes de hasta 13 años, desarmados y asesinados a tiros a quemarropa. El vídeo de una joven mujer palestina, con sus manos en el aire, rodeada por terroristas del ejército y muerta a tiros se encuentra fácilmente en la red. ¿No tiene nada que decir la señora Clinton al respecto?

[…]

¿Es más trágico que hayan muerto siete israelíes que 28 palestinos desde el 1 de octubre? Tal vez haya que recordar a la Clinton que los colonos israelíes, que viven en Cisjordania desafiando el derecho internacional, tengan la protección absoluta de los soldados del ejército cuando atacan a los palestinos. También, los israelíes tienen todas las ventajas que les suministra la ayuda militar de EE.UU. Se ha informado de que un ataque palestino a un israelí fue realizado con un mondador de vegetales. Cualquier persona pensante reconocería la desesperación que indica este caso. Los palestinos utilizan generalmente cualquier medio a su disposición, normalmente solo piedras, para oponerse a sus brutales ocupantes. Y ahora los israelíes pueden matar a tiros a cualquiera que les lance una piedra.»

Se podría seguir, pero con esto se obtiene una muestra de la hipocresía de nuestras fuentes “más respetables” sobre este asunto al que los timoratos califican de “espinoso” y “delicado” y los valientes de “indignante” y “desproporcionado”. Pero atención, pues la gota que colma el vaso es la posibilidad de que esto no sea sino otra Bandera Falsa, o sea, otro ataque perpetrado por las propias fuerzas que sirven a quien atribuye el ataque y agita los deseos de represalia. ¿La clave? ¡Karim Benzema! ¿Alguien se ha percatado de la misteriosa coincidencia de la estancia en prisión del principal jugador de la selección francesa el día del atentado que pretendía organizar una masacre en el interior del estadio donde jugaba precisamente dicha selección con el mencionado atentado? Tal vez no sea una casualidad, pues Benzema estaba en prisión por la denuncia de un compañero de selección por extorsión (Benzema le estaría chantajeando con un vídeo sexual). Cuando chantajeas a alguien puedes canjear el chantaje por dinero o por favores… ¿se pretendía acaso que Mathieu Valbuena (el jugador chantajeado) obedeciese la instrucción de permitir el paso de los terroristas dejándoles la puerta abierta a cambio de no fastidiarle la vida con el vídeo sin que él supiese lo que iba a pasar? Luego los terroristas podrían matarle y la complicidad permanecería enterrada, quedando lo de la apertura del paso a éstos por parte de Valbuena como una triste negligencia que le costó la vida y así los cabos estarían cerrados. Todo esto beneficia a Israel y Benzema juega en el Real Madrid, club de fútbol con excelentes relaciones con dicho estado. ¿Trabaja Benzema para los sionistas? Menos mal que Valbuena denunció antes, pues en mi opinión, de no haber sido así, la masacre habría sido mayor, más traumática, y más oportuna para Hollande.

“Los judíos controlan el mundo”, ¿mito injustificado?

Los judíos controlan la Reserva Federal americana (demostrado por Eustace Mullins), la industria petrolífera (a través de compañías como Genie Energy, de los Rothschild), así como los principales cenáculos plutocráticos (Club Bilderberg, Comisión Trilateral, Consejo de Relaciones Exteriores, Instituto Real de Asuntos Exteriores, y sobre todo la B’nai B’rith), firmas como Booz Allen Hamilton, lobbies e instituciones altamente cuestionables como el United Jewish Appeal, el National Jewish Fund o el Congreso Judío Mundial, comités de sabios como el Grupo de los 30, y Hollywood (no es ningún secreto que lo crearon ellos y que ellos lo han dominado siempre). El Comité de Investigación Escéptica, órgano destinado a desacreditar la ciencia esotérica, fue fundado por el judío Paul Kurtz. Los judíos desarrollaron la bomba atómica (el contubernio Rothschild, Einstein y Oppenheimer). La Fundación y los Premios Nobel fueron creados por el judío Ragnar Sohlman, y un anómalo porcentaje de los que han recibido el Premio Nobel han sido judíos (según algunos por tráfico de influencias), entre ellos el genocida judío Henry Kissinger, Premio Nobel de la Paz. ¿Crees que USA le envía a Israel 3000 millones de dólares anuales por casualidad? Las cifras en asistencia militar y económica a Israel son desproporcionadas. ¿Es eso un accidente? El AIPAC, el lobby israelí americano, está detrás de la política exterior estadounidense; los Rothschild, maestros de explotadores de diamantes de conflicto, son los padrinos económicos de Israel (algo reconocido por el presidente Shimon Peres). Los Warburg, otra familia judía, asistieron financieramente al mismísimo Hitler. George Soros, megalómano judío promulgador del “redistribucionismo de la riqueza”, estuvo detrás de la quiebra de países como Japón o Rusia de manera intencionada y se enriqueció especulando contra la libra esterlina (y para colmo le parece divertido). Soros ha financiado las campañas presidenciales de Bush (que ganó por tongo electoral) y Obama, y es el padre del think tank que está detrás de este último.

El Consejo Sionista Americano financiaba las campañas de los candidatos políticos a pesar de recibir fondos del gobierno de Israel. Judíos como Alan Greenspan y Ben Bernanke han dinamitado a propósito la economía americana para beneficio de sus colegas y de sí mismos. Judíos son responsables de la crisis a través de las entidades de su poder como Goldman Sachs, Lehman Brothers, etc, y en USA, primera potencia mundial, donde están claramente sobrerrepresentados, ejercen una innegable influencia (una investigación dio fe de que la cúpula de la inteligencia americana está colonizada por el Mosad), soliendo estar vinculados a los peores escándalos de su gobierno (Kissinger con Camboya, Chile, Cóndor, y Watergate). Sin ir más lejos, los principales responsables de la trama delictiva Irán-Contra, que benefició al mismo tiempo al Ayatolá y a Saddam Hussein (al último con armas genocidas), al narcotráfico, y a los asesinos de Centroamérica en la era Reagan, fueron los judíos Elliott Abrams (quien tras ser condenado por su papel en el caso fue reciclado por la administración Bush), el Secretario de Defensa Caspar Weinberger, el traficante de armas israelí Amiram Nir (a quien su gobierno le prohibió hablar con las autoridades americanas sobre el tema), y David Kimche, padre del Mosad y Director del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel acusado de ser el cerebro de todo. Durante el gobierno de Bush, los personajes clave de su oscura agenda también fueron judíos: Douglas Feith, principal asesor del Departamento de Defensa y sionista que ya trabajó para Reagan; Dov Zakheim, antiguo militante del grupo terrorista Betar e hijo de un rabino sionista pariente de Karl Marx con doble nacionalidad (y por ende doble lealtad) americana/israelí que le regaló toda una flota de aviones a Israel en los tiempos de Reagan y que malversó la friolera de 2300 millones de dólares en el periodo Bush; Michael Chertoff, Fiscal General y posterior Director del Departamento de Seguridad, un fascista organismo de vigilancia ciudadana creado tras el autoatentado o Bandera Falsa del 11-S; Philip Zelikow, quien firmó la versión oficial que encubrió la misma; Paul Wolfowitz, responsable de la campaña contra Irak; y por último, Richard Perle, artífice de la farsa de las Armas de Destrucción Masiva.

Hablando del 11-S, en 2009, Francesco Cossiga, expresidente de Italia y uno de los principales nombres de la Operación Gladio de Banderas Falsas de la OTAN, declaró en unos comentarios supuestamente irónicos pero jactanciosos en realidad que los servicios de inteligencia occidentales sabían que aquello fue cosa del Mosad y los sionistas para culpar a los países árabes y conseguir apoyo para la invasión de Irak y Afganistán. ¿Todavía no es suficiente? Jordan Belfort, “el lobo de Wall Street”, Monsanto como todos sus amigos estafadores de Stratton Oakmont, es judío. Bernard Madoff, arquitecto del mayor fraude financiero de la historia de USA, también lo es. Los judíos se han inventado la filfa del “cambio climático” para engañar a la sociedad, puesto que los que controlan el “comercio del carbono” son precisamente los Rothschild. Finalmente, cabe destacar el hecho de que banqueros judíos como Jacob Schiff y Olof Aschberg, financiaron a los revolucionarios bolcheviques, la mayoría de cuyos líderes eran igualmente judíos, entre ellos el infame León Trotsky (Lev Bronstein). La obra del primer ministro británico Benjamin Disraeli (único judío en ostentar dicho puesto) revela que los Rothschild estaban detrás del propio Marx (otro judío, discípulo del también judío Moses Hess y alumno del judío Bruno Bauer), cuya obra es un plagio de la de Adam Weishaupt (de nuevo, de origen judío), el fundador de los Illuminati, responsables de la Revolución Francesa según documentos interceptados por las autoridades bávaras que, tal como salió a la luz, fueron una vez más financiados por los Rothschild. Incluso Stalin, supuestamente antisemita, sería según algunos autores un bastardo del comerciante judío Yakov Egnatashvili, quien le pagó los estudios.