Obama al descubierto

La abogada Orly Taitz ha emprendido una investigación en torno a Barack Obama para esclarecer los puntos oscuros de su historia. Taitz ha conseguido archivos de la Seguridad Social que prueban que la madre de Obama, Ann Dunham, no cambió su apellido a Obama hasta 1963, cuando se estaba divorciando de Barack Obama padre, en lugar de hacerlo en febrero de 1961, cuando supuestamente se casó con él, que era cuando debería haberlo hecho. Taitz consiguió más datos de la Seguridad Social por la Agencia de Libertad de Información que sacó a la luz que Obama había usado un número de Seguridad Social que no le correspondía en su declaración de impuestos de 2009. La abogada también ha revelado que, a pesar de que según la biografía oficial de Obama su madre vivía en la pobreza y dependía de ésta mientras él recibía educación, de acuerdo con un funcionario de la Agencia de Libertad de Información, ésta nunca cobró una pensión. Además, la mujer cambió de tarjeta dos veces (en 1963 y en 1995), de forma que Taitz ha exhumado tres documentos diferentes encontrando notables alteraciones en las firmas. La abogada sugiere que el trazo de la primera se corresponde más con el de una persona del este de Europa. En cualquier caso, lo especialmente destacable es que en el número de formulario al pie del primer documento se puede apreciar que hay una cifra de tamaño y fuente distinta, de modo que nos hallamos ante una falsificación. Otro misterio es por qué la madre del presidente cambió de número de la Seguridad Social una vez más apenas unos meses antes de su muerte. Para mayor embrollo, Dunham murió oficialmente en su casa sin que un médico estuviera presente en el momento de la muerte, y tampoco se hizo ninguna autopsia. En teoría, sus restos fueron incinerados y depositados en el mar, si bien no existe registro alguno que acredite el permiso para ese funeral.

Para colmo, está el testimonio de una mujer llamada Mia Mary Pope, quien asegura haber conocido a aquel que hoy ocupa la Casa Blanca en su juventud en Hawaii con el nombre “Barry Suetoro”. Soetoro era el apellido del padrastro de Obama, pero teniendo en cuenta que los documentos antes citados desmontan la versión “ortodoxa” demostrando que la identidad del padre de Obama ha sido fabricada con carácter retroactivo, cabe imaginar que en el mundo real Obama fue el hijo oficial de Lolo Soetoro, el segundo marido de su madre. Ésa es su verdadera identidad. Así lo atestiguan evidencias presentadas ante el Tribunal Supremo americano que dan fe de que Obama solicitó una beca académica como Barry Suetoro. Eso no sólo prueba que Obama está utilizando una identidad falsa (como su número artificial de la Seguridad Social), sino que, diga lo que diga, es extranjero, ya que dicha solicitud no está permitida a ciudadanos nativos en USA. Que la cédula que dice que Obama nació en territorio americano no es auténtica ya ha sido sobradamente demostrado, y hay biografías de su juventud que afirman claramente que es de Kenya, lo que significa que, por ley, Obama no sólo no debería ser el presidente, sino que ni siquiera debería haber sido candidato. Por otro lado, no debería extrañarnos que el susodicho haga constantes alegatos fraudulentos sobre su persona, puesto que según Pope, cuando le conoció como el joven Suetoro, éste era un mentiroso patológico y un “chapero” orgulloso de ser un esnifador de farlopa. Suetoro se prostituía a otros hombres mayores blancos por droga. Estos hombres blancos mayores debían ser peces gordos, los que manejan los hilos del sistema, pues eso explicaría cómo era posible que un tipo de baja estofa como él pudiera ir a colegios privados y universidades de élite. Obama es un presidente de paja creado desde el principio por los poderes fácticos, que impulsaron su carrera y tramaron un destino para él, tal como se va a ver a continuación, puede que desde antes de que naciera.

En efecto, la madre de Suetoro/Obama habría sido una MKUltra. Recientemente, un documental que intenta indagar en los aspectos turbios del trasfondo de este personaje dio a conocer una serie de fotografías pornográficas donde aparece Ann Dunham, la madre del actual presidente americano. De acuerdo con dicho documental, titulado “Sueños de Mi Verdadero Padre”, estas fotos fueron tomadas a las cinco semanas de su embarazo. Las fotos habrían sido vendidas después por Frank Marshall Davis, el célebre activista comunista negro (que perteneció a la fraternidad Phi Beta Sigma y recibió una beca de la fundación judía Rosenwald), quien era amigo del padre de Dunham. Bien, pues resulta que Davis sería precisamente el verdadero padre, el biológico, de Suetoro/Obama, cuyo apellido debería haber sido Davis. La adquisición del apellido Obama por la madre de nuestro querido Barry (de quien el autor judío Henry Makow escribe que quizá fuera una criptojudía, de manera que el hijo también podría serlo) formaría parte de un intento de encubrir la procedencia de su hijo, lo cual indicaría que el rumbo de éste se trazó desde que fue concebido, o que de hecho, fue concebido para cumplir con una trayectoria predecidida. Supongo que sobra aclarar que todo esto quiere decir que las crónicas oficiales no son reales. Expertos han analizado las fotos familiares que se han dado a conocer, y mantienen que están trucadas. El pasado del presidente ha sido construido a posteriori. Es un producto MKUltra de la CIA, una pieza más del entramado Illuminati.

Así lo desvela el exagente de la NSA Wayne Madsen, quien ha hecho saber que Davis/Suetoro/Obama borró sus registros mediante orden ejecutiva justo después de ser elegido. Sin embargo, Madsen ha hecho público que comosellame trabajó en los años 80 en la Business International Corporation, perteneciente al grupo The Economist, que según el New York Times es una compañía fantasma de la CIA. Por su parte, el padrastro, Lolo Soetoro, asesoró al General Suharto en el golpe de Estado que depuso al presidente Sukarno, una famosa operación de la agencia. La madre de Barry le conoció en el East-West Center, donde trabajó como espía, al igual que lo hiciera en la US Agency for International Development y la Fundación Ford. ¿Pero quién era Ann Dunham? Si Obama no es Obama, ¿es Dunham Dunham? El número de su expediente está manipulado y su firma se corresponde con la de alguien procedente del este de Europa, con lo que podría ser de origen soviético. A este respecto, deviene francamente elocuente que la fecha de su dudosa “muerte” sea el 7 de noviembre de 1995, siendo el de noviembre el Día de la Revolución Comunista. No debería extrañarnos, pues el verdadero padre de nuestro protagonista lo era abiertamente. ¿Es casualidad que el jefe del think tank que le parió, el judío George Soros, se declare filomarxista y prochino? Ahora bien, ¡incluso el falso padre era espía! “Obama” es un masón (salió su sello masónico en una fotografía pero esto fue desestimado pues en ella no se apreciaba su alianza, si bien una vez se atiende al índice de mortalidad de los presuntos amantes del actual presidente americano uno entiende fácilmente que su matrimonio es una farsa) miembro del Consejo de Relaciones Exteriores (tal como él mismo ha reconocido) y del Club Bilderberg (tal como apuntan los indicios) que fue lanzado como candidato político por los judíos David Axelrod y Bettylu Saltzman, hija de Philip M. Klutznick, quien fuera jefe de la B’nai B’rith, la logia masónica judía que controla al gobierno americano y de la que él es siervo. Madsen mostró que fue reclutado por un programa dedicado a colocar a individuos prometedores de la inteligencia y a sus familias en lugares estratégicos de la sociedad.

 

El verdadero padre de Obama

El activista Frank Davis se parece más a Obama que su supuesto padre.

Falso pasado de Obama

Las fotos familiares de Obama están trucadas. ¿Qué significa eso?

“Los judíos controlan el mundo”, ¿mito injustificado?

Los judíos controlan la Reserva Federal americana (demostrado por Eustace Mullins), la industria petrolífera (a través de compañías como Genie Energy, de los Rothschild), así como los principales cenáculos plutocráticos (Club Bilderberg, Comisión Trilateral, Consejo de Relaciones Exteriores, Instituto Real de Asuntos Exteriores, y sobre todo la B’nai B’rith), firmas como Booz Allen Hamilton, lobbies e instituciones altamente cuestionables como el United Jewish Appeal, el National Jewish Fund o el Congreso Judío Mundial, comités de sabios como el Grupo de los 30, y Hollywood (no es ningún secreto que lo crearon ellos y que ellos lo han dominado siempre). El Comité de Investigación Escéptica, órgano destinado a desacreditar la ciencia esotérica, fue fundado por el judío Paul Kurtz. Los judíos desarrollaron la bomba atómica (el contubernio Rothschild, Einstein y Oppenheimer). La Fundación y los Premios Nobel fueron creados por el judío Ragnar Sohlman, y un anómalo porcentaje de los que han recibido el Premio Nobel han sido judíos (según algunos por tráfico de influencias), entre ellos el genocida judío Henry Kissinger, Premio Nobel de la Paz. ¿Crees que USA le envía a Israel 3000 millones de dólares anuales por casualidad? Las cifras en asistencia militar y económica a Israel son desproporcionadas. ¿Es eso un accidente? El AIPAC, el lobby israelí americano, está detrás de la política exterior estadounidense; los Rothschild, maestros de explotadores de diamantes de conflicto, son los padrinos económicos de Israel (algo reconocido por el presidente Shimon Peres). Los Warburg, otra familia judía, asistieron financieramente al mismísimo Hitler. George Soros, megalómano judío promulgador del “redistribucionismo de la riqueza”, estuvo detrás de la quiebra de países como Japón o Rusia de manera intencionada y se enriqueció especulando contra la libra esterlina (y para colmo le parece divertido). Soros ha financiado las campañas presidenciales de Bush (que ganó por tongo electoral) y Obama, y es el padre del think tank que está detrás de este último.

El Consejo Sionista Americano financiaba las campañas de los candidatos políticos a pesar de recibir fondos del gobierno de Israel. Judíos como Alan Greenspan y Ben Bernanke han dinamitado a propósito la economía americana para beneficio de sus colegas y de sí mismos. Judíos son responsables de la crisis a través de las entidades de su poder como Goldman Sachs, Lehman Brothers, etc, y en USA, primera potencia mundial, donde están claramente sobrerrepresentados, ejercen una innegable influencia (una investigación dio fe de que la cúpula de la inteligencia americana está colonizada por el Mosad), soliendo estar vinculados a los peores escándalos de su gobierno (Kissinger con Camboya, Chile, Cóndor, y Watergate). Sin ir más lejos, los principales responsables de la trama delictiva Irán-Contra, que benefició al mismo tiempo al Ayatolá y a Saddam Hussein (al último con armas genocidas), al narcotráfico, y a los asesinos de Centroamérica en la era Reagan, fueron los judíos Elliott Abrams (quien tras ser condenado por su papel en el caso fue reciclado por la administración Bush), el Secretario de Defensa Caspar Weinberger, el traficante de armas israelí Amiram Nir (a quien su gobierno le prohibió hablar con las autoridades americanas sobre el tema), y David Kimche, padre del Mosad y Director del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel acusado de ser el cerebro de todo. Durante el gobierno de Bush, los personajes clave de su oscura agenda también fueron judíos: Douglas Feith, principal asesor del Departamento de Defensa y sionista que ya trabajó para Reagan; Dov Zakheim, antiguo militante del grupo terrorista Betar e hijo de un rabino sionista pariente de Karl Marx con doble nacionalidad (y por ende doble lealtad) americana/israelí que le regaló toda una flota de aviones a Israel en los tiempos de Reagan y que malversó la friolera de 2300 millones de dólares en el periodo Bush; Michael Chertoff, Fiscal General y posterior Director del Departamento de Seguridad, un fascista organismo de vigilancia ciudadana creado tras el autoatentado o Bandera Falsa del 11-S; Philip Zelikow, quien firmó la versión oficial que encubrió la misma; Paul Wolfowitz, responsable de la campaña contra Irak; y por último, Richard Perle, artífice de la farsa de las Armas de Destrucción Masiva.

Hablando del 11-S, en 2009, Francesco Cossiga, expresidente de Italia y uno de los principales nombres de la Operación Gladio de Banderas Falsas de la OTAN, declaró en unos comentarios supuestamente irónicos pero jactanciosos en realidad que los servicios de inteligencia occidentales sabían que aquello fue cosa del Mosad y los sionistas para culpar a los países árabes y conseguir apoyo para la invasión de Irak y Afganistán. ¿Todavía no es suficiente? Jordan Belfort, “el lobo de Wall Street”, Monsanto como todos sus amigos estafadores de Stratton Oakmont, es judío. Bernard Madoff, arquitecto del mayor fraude financiero de la historia de USA, también lo es. Los judíos se han inventado la filfa del “cambio climático” para engañar a la sociedad, puesto que los que controlan el “comercio del carbono” son precisamente los Rothschild. Finalmente, cabe destacar el hecho de que banqueros judíos como Jacob Schiff y Olof Aschberg, financiaron a los revolucionarios bolcheviques, la mayoría de cuyos líderes eran igualmente judíos, entre ellos el infame León Trotsky (Lev Bronstein). La obra del primer ministro británico Benjamin Disraeli (único judío en ostentar dicho puesto) revela que los Rothschild estaban detrás del propio Marx (otro judío, discípulo del también judío Moses Hess y alumno del judío Bruno Bauer), cuya obra es un plagio de la de Adam Weishaupt (de nuevo, de origen judío), el fundador de los Illuminati, responsables de la Revolución Francesa según documentos interceptados por las autoridades bávaras que, tal como salió a la luz, fueron una vez más financiados por los Rothschild. Incluso Stalin, supuestamente antisemita, sería según algunos autores un bastardo del comerciante judío Yakov Egnatashvili, quien le pagó los estudios.