La verdad sobre el 13-N

Tras los recientes atentados de París, el presidente francés, François Hollande, en una oportunista e irresponsable búsqueda de protagonismo y poder, ha intentado involucrar nada menos que a todos los aliados de la OTAN en el conflicto de Siria, y lo llamo irresponsable por las potenciales consecuencias que esto tendría, pues dicho conflicto sería contra un enemigo llamado Islamic State of Irak and Siria (ISIS), lo que para cualquier persona que sepa leer, incluso si no sabe inglés, implicaría una guerra total que nos llevaría, una vez más, al dichoso Irak, y el problema, para los que pudieran andar despistados mientras otros seguíamos de cerca la evolución del embrollo, es que la mayor oposición a este pretendido Estado Islámico en ese país son Irán y las milicias chiítas con la complicidad por conveniencia de Hizbulá, el verdadero archienemigo de Israel, que con esto se vería beneficiado. Lo más interesante, en cambio, es que donde más lo serían estos terroristas de los que no se está hablando sería en Líbano, lugar en el que nos dijeron poco antes de lo de París que recibieron un duro golpe por parte de un ISIS cuyo destino tras la demandada acometida de los aliados sería la extinción. Esto, sumado a la insurgencia en curso de los palestinos contra los israelíes y la consecuencia que ello tendría en la parte de Hamás (el radical movimiento islámico palestino) con la respuesta de Israel, que en teoría cuenta con el respeto de un Egipto desde donde también se nos acaba de decir que el ISIS ha atentado contra Rusia, cuya intervención allí podría suscitar una coalición de éstos con los elementos más radicalmente antiisraelíes que participaron en los recientes cambios del país, haría que la contienda se desplegase de tal manera que una mayor lo hiciera entre una coalición irakí-iraní y una árabe al ser inaceptable para saudíes y compañía la expansión de la influencia del Irán chií, lo cual arrastraría por supuesto a las dos grandes potencias, Estados Unidos y Rusia, a una especie de Armagedón que finalmente pudiera resultar en un status quo consistente en un Oriente Medio generalmente desolado y en el que sólo quedarían frente a frente las fuerzas opuestas a Israel y el inmenso potencial militar de éste (tal vez tras la destrucción de los corroídos despojos de la vapuleada comunidad palestina en acciones de represalia acometidas por dicho estado que hubieran podido tener lugar entremedias de todo este tinglado). El resultado podría y posiblemente busca ser la expansión sionista en toda la región.

La versión oficial nos contó que el ISIS recibió muchas de sus armas por la retirada del ejército iraquí de Mosul, pero eso es, como de costumbre, falso, puesto que ya disponían de gran cantidad antes de la toma de la ciudad, la mayoría de EE.UU, quienes les armaron y apoyaron para derrocar a al-Assad en Siria. El Premio Pulitzer Seymour Hersh explicó cómo tras el derrocamiento de Gadaffi en Libia un acuerdo secreto alcanzado a principios de 2012 entre las administraciones americana y turca establecían la financiación desde Turquía, Arabia Saudí, y Qatar de los insurgentes sirios, los cuales serían armados por la CIA y el MI6 con los arsenales de Gaddafi. En abril del año pasado se informó de que EE.UU proporcionaba armas a al-Nusra y otros grupos terroristas en Siria a través de mercenarios “moderados”. Jamal Maarouf, dirigente del Frente Revolucionario Sirio (SRF), creado por la CIA, Arabia Saudí y la inteligencia qatarí, dijo que si las personas que les apoyaban les ordenaban enviar armas a otro grupo, ellos las enviaban. “Hacemos lo que nos piden”, dijeron textualmente, con lo que debemos entender que si de acuerdo con Barak Barfi (de la Fundación Nueva América), al-Nusra, el grupo vinculado a Al Qaida conocido por decapitar cristianos (en cuya creación resultó clave Abu Bakr al-Baghdadi, líder del ISIS que lo anexionó a éste) recibía armas indirectamente del SRF, esto se estaba haciendo bajo mandato de EE.UU, lo que también significa que el vigente proceso de división de Irak en zonas religiosas y sectarias está siendo ejecutado por éste, algo que en realidad fue el plan desde el principio, concebido en un principio por los neoconservadores de Bush en un escrito del israelí Institute for Advanced Strategic and Political Studies que pedía derrocar a Saddam Hussein y librar una guerra en Siria. Antes de eso, Oded Yinon escribió El plan sionista para Oriente Medio, donde proponía la disgregación de todos los estados árabes por Israel en unidades pequeñas y la disolución de Siria e Irak en partes étnica y religiosamente diferentes. Los estados árabes y musulmanes serían destruidos desde dentro mediante la explotación de sus propias diferencias. Resulta que no sólo no es ningún error pensar que Israel está interesado en que pase exactamente lo que ha venido sucediendo, sino que está claro que ellos han sido los arquitectos. Esto explica por qué recientemente se ha incluido a los niños palestinos sublevados contra la ocupación israelí en discursos sobre la escalada de terrorismo en Oriente Medio.

Sobre esto último, únicamente cabe aclarar para la refutación de las falsas creencias que se están construyendo (como siempre) en torno a los palestinos lo que decía el 16 de octubre un artículo de Robert Fantina para Counterpunch:

«¿No ha oído hablar la Sra. Clinton de los continuos ataques contra los palestinos por terroristas del ejército israelí y los colonos ilegales? Hay que recordarle la muerte de la pequeña que murió hace unas semanas, quemada por un colono ilegal que todavía no ha sido acusado de ningún crimen. O tal vez hay que llamar su atención sobre los más de 10 palestinos, jóvenes de hasta 13 años, desarmados y asesinados a tiros a quemarropa. El vídeo de una joven mujer palestina, con sus manos en el aire, rodeada por terroristas del ejército y muerta a tiros se encuentra fácilmente en la red. ¿No tiene nada que decir la señora Clinton al respecto?

[…]

¿Es más trágico que hayan muerto siete israelíes que 28 palestinos desde el 1 de octubre? Tal vez haya que recordar a la Clinton que los colonos israelíes, que viven en Cisjordania desafiando el derecho internacional, tengan la protección absoluta de los soldados del ejército cuando atacan a los palestinos. También, los israelíes tienen todas las ventajas que les suministra la ayuda militar de EE.UU. Se ha informado de que un ataque palestino a un israelí fue realizado con un mondador de vegetales. Cualquier persona pensante reconocería la desesperación que indica este caso. Los palestinos utilizan generalmente cualquier medio a su disposición, normalmente solo piedras, para oponerse a sus brutales ocupantes. Y ahora los israelíes pueden matar a tiros a cualquiera que les lance una piedra.»

Se podría seguir, pero con esto se obtiene una muestra de la hipocresía de nuestras fuentes “más respetables” sobre este asunto al que los timoratos califican de “espinoso” y “delicado” y los valientes de “indignante” y “desproporcionado”. Pero atención, pues la gota que colma el vaso es la posibilidad de que esto no sea sino otra Bandera Falsa, o sea, otro ataque perpetrado por las propias fuerzas que sirven a quien atribuye el ataque y agita los deseos de represalia. ¿La clave? ¡Karim Benzema! ¿Alguien se ha percatado de la misteriosa coincidencia de la estancia en prisión del principal jugador de la selección francesa el día del atentado que pretendía organizar una masacre en el interior del estadio donde jugaba precisamente dicha selección con el mencionado atentado? Tal vez no sea una casualidad, pues Benzema estaba en prisión por la denuncia de un compañero de selección por extorsión (Benzema le estaría chantajeando con un vídeo sexual). Cuando chantajeas a alguien puedes canjear el chantaje por dinero o por favores… ¿se pretendía acaso que Mathieu Valbuena (el jugador chantajeado) obedeciese la instrucción de permitir el paso de los terroristas dejándoles la puerta abierta a cambio de no fastidiarle la vida con el vídeo sin que él supiese lo que iba a pasar? Luego los terroristas podrían matarle y la complicidad permanecería enterrada, quedando lo de la apertura del paso a éstos por parte de Valbuena como una triste negligencia que le costó la vida y así los cabos estarían cerrados. Todo esto beneficia a Israel y Benzema juega en el Real Madrid, club de fútbol con excelentes relaciones con dicho estado. ¿Trabaja Benzema para los sionistas? Menos mal que Valbuena denunció antes, pues en mi opinión, de no haber sido así, la masacre habría sido mayor, más traumática, y más oportuna para Hollande.

Lo que no te han contado de la crisis palestina-israelí

«Nunca he visto a un presidente- no me importa quién- encarárseles. Simplemente me perturba. Siempre consiguen lo que quieren. Los israelíes lo tienen todo controlado. Llegó un momento en el que yo no pintaba nada. Si el pueblo americano comprendiese cómo han echado la zarpa a nuestro gobierno, habría un levantamiento. Nuestros ciudadanos ciertamente no tienen ni idea de lo que está pasando».- Thomas H. Moorer, Presidente del Estado Mayor Conjunto de los USA, a 24 de agosto de 1983.

A mediados de junio descubríamos la “noticia” de la desaparición de 3 “inocentes” jóvenes israelíes cuando hacían autostop para volver a casa en Hebrón. Esto ha dado lugar el mayor despliegue militar de Israel en 10 años, que ha acusado de ello sin prueba alguna al Movimiento de Resistencia Islámica Palestina (Hamás). El día 30, las autoridades israelíes afirmaron haber encontrado los cuerpos de los chicos muertos. Sin embargo, voy a retratar ahora todo esto como una treta fundada en una oleada de desinformación que pretende justificar lo injustificable. A continuación mostraré un repaso tanto de la historia y el verdadero carácter de Israel como de una lista de sucesos acontecidos en los últimos años que hacen que la balanza se incline en esta situación de una manera muy distinta a la que la mayoría del público creería en su ignorancia agenciada por los medios comunicativos de la corriente dominante de occidente antes de revelar el auténtico trasfondo del supuesto crimen y demás atentados aducidos por el gobierno israelí como razones de sus actuaciones en curso y exponer fielmente éstas. Pareciera ser que todos debiésemos llorar otra vez por las víctimas judías, pero, ¿qué hay de las palestinas? Sí, las víctimas palestinas. ¿Quién se lleva la peor parte en lo concerniente a la arbitraria, constante, e impune comisión de crímenes inaceptables? Sin duda, el estado de Israel.

Hay que saber realmente muy poco para negar esto, pues cada vez hay más emplazamientos ilegítimos en Cisjordania, las expulsiones son incesantes, las casas de los palestinos son derribadas sistemáticamente, organizaciones financiadas por los sionistas construyen asentamientos que sustituyen los hogares destruidos, y la violencia contra los que reclaman justicia es constante. Violando la ley internacional, Israel ha estado vendiendo la tierra robada a los palestinos cuando se fundó en 1948 impidiéndoles volver a los más de 400 pueblos destruidos en la famosa “Nakba” (“Desastre”). Hace años se empezó a construir una gigantesca muralla que roba cantidad de tierra palestina e ilegal a ojos del Tribunal Internacional. Desde la guerra del 67, el llamado régimen de Tel Aviv ha arrestado a miles de niños palestinos a los que esposa, veja, maltrata, e incluso encierra en cárceles para adultos. Actualmente, apenas queda un rescoldo de población palestina en la región, la cual es forzada a vivir hacinada en Cisjordania y, sobre todo, en la Franja de Gaza (uno de los lugares más densamente poblados de la tierra), que es gestionada a modo de prisión por el ejército israelí (que controla el tráfico de población y los suministros) y a cuyo antojo éste abre y cierra sus fronteras. Desde 2007, Israel mantiene un bloqueo contra la región que impide a los ciudadanos ejercer derechos como el del trabajo, la salud, la educación, y la libertad de circulación. Gaza ha sido considerada irónicamente como “el mayor campo de concentración de la historia”.

En este campo se llevan a cabo ejecuciones sistemáticas y arbitrarias. ¿No? En el transcurso de la invasión del 2008 al 2009, iniciada por el primer ministro de Israel Ehud Olmert y justificada con las típicas falacias sionistas, su millón y medio de habitantes sufrió gratuitamente un infierno. Aviones y tanques israelíes asaltaron la región y se dedicaron a bombardear deliberadamente las viviendas. Los ataques aéreos se dirigieron intencionadamente a áreas civiles matando e hiriendo a cientos. La estimación de daños colaterales producidos por la campaña israelí fue de un 400%. No cabría aquí hablar de conflicto sino de exterminio. He de destacar que soldados israelíes han formado un grupo de protesta llamado “Rompiendo el Silencio” que ha confirmado que la política de los sionistas es el asesinato y la barbarie. Uno reconoció que les ordenaban disparar al acercarse a las casas sin detenerse en el caso de que hubiera alguien. Otros informaron de que cundió el vandalismo y de que se utilizó a civiles a modo de escudo humano durante las incursiones. También se sabe que el ejército utilizó ilegalmente fósforo blanco (que hace que las personas ardan vivas). Un informe para la ONU del juez judío Richard Goldstone habló de que Israel había cometido crímenes de guerra y posiblemente crímenes contra la humanidad en su invasión de Gaza de 2008 a 2009 (aunque después le presionaron para que se detractase). Por su parte, el representante judío de la ONU Richard Falk dijo que los ataques aéreos sobre Gaza suponían una grave violación del Derecho Internacional Humanitario. Pese a todo, el presente primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo que jamás consentiría que ningún soldado o líder israelí fuera a juicio por tales acciones. En el 2010 se emitió una orden judicial en Gran Bretaña para arrestar a Tzipi Livni, ministra de Asuntos Exteriores israelí cuando tuvo lugar la invasión, por crímenes de guerra, por lo que ésta tuvo que abstenerse de ir. Como bien dijera el vilipendiado catedrático judío hijo de un superviviente de Auschwitz, Norman Finklestein:

«La única diferencia entre el terrorismo de Israel y el de Hamás es que el primero es el triple de letal».

El martes 13 de noviembre de 2012, el ejército israelí, supuestamente en respuesta a los presuntos ataques de dicho grupo, inició una salvaje operación en Gaza. La semana siguiente, los medios informaron de que la Fuerza Aérea de Israel había bombardeado la casa de una familia palestina matando a 10 de sus miembros (entre ellos 4 niños), y 2 vecinos. Además, una manifestación contra la campaña fue violentamente reprimida, con los israelíes disparando sobre los manifestantes y matando a 2 de ellos. Ese día murieron 30 palestinos. El día después se decía que las bajas causadas por los bombardeos israelíes sobre Gaza llegaban a 100, 24 de las cuales correspondían a menores, 10 a mujeres, y 12 a ancianos (la mitad de los muertos eran civiles). La cifra de heridos era de 900, la mayor parte de ellos niños y mujeres (el 70% civiles). Un caso destacado fue el de un transportista de periodistas que falleció al ser alcanzado por un proyectil israelí a pesar (o a causa) de que su taxi venía identificado con un distintivo de prensa. Ese mismo día, la aviación bombardeó una torre de 14 plantas en el centro de la ciudad de Gaza que albergaba la sede de varias cadenas de televisión (entre ellas dos de Arabia Saudí). El ataque también alcanzó a una planta donde diversas televisiones internacionales realizaban sus conexiones, y en él murió al menos un periodista. Tras un par de días, cesaron las hostilidades y se firmó un alto el fuego mediado por Egipto. El balance de víctimas superó los 162 palestinos muertos y 1300 heridos. A lo largo de esa semana se produjeron numerosos choques entre las fuerzas israelíes y los palestinos que protestaban en Cisjordania por la sangrienta ofensiva de Israel; pero justo el mismo día que se aprobaba el alto el fuego, el ejército israelí detuvo a 55 personas, incluyendo funcionarios de movimientos palestinos y algunos legisladores, bajo la engañosa acusación de pertenecer al aparato terrorista. El 13 de diciembre supimos que una policía de fronteras israelí mató en Hebrón a un adolescente palestino de 16 años llamado Muhamad Ziad Awad Salaymah. Los medios israelíes dijeron al principio que se había tratado de un intento de atentado frustrado, pero luego se confirmó que el arma que llevaba el chico era de juguete.

El 16 de enero del año siguiente leíamos que otro adolescente palestino, Samir Awad Ahmed, de 17 años, murió tiroteado tras zafarse de los soldados israelíes que habían intentado capturarlo. De acuerdo con el alcalde de su localidad, se trató de un crimen alevoso. Igualmente, apenas unos días antes, un joven de 21 años había muerto en Gaza también como consecuencia de los disparos del ejército israelí según los médicos. Meses más adelante nos enterábamos a 4 de abril de que, en los últimos dos días, una vez más dos adolescentes palestinos habían muerto a tiros a manos de los soldados israelíes durante las protestas por la muerte del dirigente de Fatá de Hebrón Maisarah Abu Hamdiyeh. Los dos murieron luego de que las tropas ocupantes decidiesen abrir fuego a discreción contra los manifestantes un mes después de que se les autorizase a utilizar munición de guerra posteriormente a las revueltas por el fallecimiento del preso administrativo palestino Arafat Jaradat debido a las torturas a las que fue sometido. De acuerdo con un decreto israelí, cualquier persona que sea siquiera sospechosa de activismo contra la ocupación puede, bajo el arbitrario criterio de su autoridad, ser indefinidamente encarcelada, aislada, y privada del derecho a un abogado, algo que va en contra de los Derechos Humanos. En las cárceles israelíes hay 4500 presos administrativos (sin juicio ni cargos) palestinos, 1800 de los cuales han sido diagnosticados con enfermedades y dolencias que requieren una atención que no reciben. En la misma línea, dos días más tarde el ministro de Asuntos Sociales de la Autoridad Palestina Kamal Sharafi anunciaba que, desde el año 2000, hasta 1500 niños palestinos habían sido asesinados a manos de los israelíes, 6000 habían sido heridos, y más de 10.000 detenidos (200 de ellos aún estaban en cárceles israelíes). El 2 de julio, un vehículo del ejército israelí atropelló a propósito al joven Muatazz Idreis Sharawnah, de 19 años, tras lo cual, tal como apuntaban los testigos, las fuerzas israelíes cerraron el paso al servicio de emergencias para facilitar que el muchacho muriera. El chico, que estudiaba en Jericó, fue declarado muerto en el hospital. Decenas de demandas se han presentado por incidentes similares, pero nunca ha habido reacción alguna.

El 22 de noviembre las tropas de Israel atacaron en 7 ciudades palestinas a aquellos que protestaban por la expropiación forzosa de terreno para la construcción de asentamientos sionistas y el reciente aumento de las demoliciones de olivares de los palestinos. Un día después, la militar israelí Elena “Gluzman” Zakusilo admitió en una entrevista en la TV ucraniana haber matado a un número determinado de ellos, incluyendo niños, cuando se manifestaban contra la ocupación, algo por lo que la ascendieron al rango de Mayor. Al día siguiente se publicaba que los residentes de un asentamiento sionista venían atacando a los automóviles en los que se transportaban los refugiados de Jalamun que transitaban por la carretera que une la ciudad con Nablus. Entonces éstos decidieron manifestarse y comenzó su enfrentamiento con aquéllos. En ese momento, las tropas israelíes intervinieron y lanzaron gases lacrimógenos que produjeron asfixia a decenas de personas, de igual modo que 15 resultaron heridas. Las fuerzas israelíes emplearon al parecer munición letal. Semanas antes, las conversaciones de paz se habían visto quebradas por la construcción de edificaciones en la Cisjordania ocupada. El 7 de diciembre se informaba de que un niño de 14 años residente en el campo de refugiados de Al-Jalazun (cerca de Ramala), cuyo nombre era Wajih Wajdi al-Ramahi, fue tiroteado por la espalda en frente de su escuela. Murió en el hospital. El padre dijo que se trató de un crimen a sangre fría, pues su hijo no estaba haciendo nada más que jugar al fútbol. El francotirador que le disparó desde una torre en Bet El lo habría hecho por diversión. Los medios israelíes lo negaron diciendo que había sido un enfrentamiento, pero los vecinos dijeron que no había habido ningún choque por aquel entonces en la zona. La noche del sábado 14, los israelíes abrieron fuego y abatieron a un palestino que se acercaba a una zona de seguridad prohibida al este de Jan Yunis. El 24 de diciembre, los medios reportaban que, con motivo del asesinato de un israelí en la frontera con Gaza, el ejército de Israel, contraviniendo el armisticio firmado tras la guerra del 2012, mandó tanques e infantería a atacar 6 lugares en Gaza además de incursiones aéreas sobre 2 campamentos (una sobre la ciudad ya citada) y 3 ataques más sobre la capital. Un par de civiles, un adulto y una niña, murieron a causa de los bombardeos. El total de civiles palestinos muertos en todo el año se elevaba a más de 30 (la mayoría de Cisjordania).

A principios de este año, testigos apuntaban que, para reprimir una manifestación de los alrededores del campo de Al-Jalazun, las fuerzas israelíes emplearon munición real en respuesta a las piedras y botellas arrojadas por los palestinos atacando sin previo aviso. Los militares interrogaron y registraron a un joven llamado Mohamed Mubarak, lo liquidaron y aludieron que era un agente armado. El disparo a otro joven en Gaza, que resultó herido, desde el lado israelí, provocó la manifestación de cientos de personas cerca de la frontera contra el bloqueo. La acometida del ejército de Israel había sido repelida por los palestinos sin dejar víctimas, a lo que Tel Aviv tuvo a bien responder con bombardeos aéreos sobre Gaza. En este contexto, el pasado 20 de marzo, la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) denunció en un comunicado el incremento de los asesinatos por parte de las tropas de Israel en los territorios palestinos desde el inicio de las negociaciones con el gobierno israelí. El texto decía que desde julio del 2013 sus soldados habían matado a 56 palestinos y herido a 897. Eso sin contar la muerte de un adolescente de 15 años, Youssef Nayif Youssef Shawanrah, justo antes de que el informe viese la luz. Shawanrah fue acribillado cuando buscaba plantas medicinales. Los medios palestinos comentaron que los israelíes tienen como pasatiempo tirar contra los refugiados de los campamentos de Gaza y Cisjordania. El informe de la OLP también sostenía que se habían registrado más de 500 ataques de los pobladores de los asentamientos sionistas a civiles palestinos y que se habían efectuado más de 3000 arrestos “con el fin de descarrilar el proceso de paz”. La publicación remarcó que las violaciones de la ley internacional y los Derechos Humanos por Israel habían proseguido mientras se ponía en marcha la construcción de 10.500 viviendas ilegales para colonos sionistas y que 146 casas de palestinos habían sido demolidas. El documento se quejaba de la construcción de asentamientos tanto en Cisjordania como en Jerusalem Este.

El 15 de mayo, dos adolescentes palestinos (Nadim Nuwara, de 17 años, y Muhammad Abu al-Thahir, de 16), fueron una vez más acribillados en una manifestación en los territorios ocupados de Cisjordania que buscaba expresar solidaridad con los presos administrativos que en su interior hacían huelga de hambre en la prisión militar de Ofer. Unos días después, el portal palestino Defence for Children International-Palestine publicó las imágenes de unas cámaras de seguridad que había instaladas en el área. En el vídeo se veía que los chicos estaban andando tranquilamente a un paso natural cuando de pronto los agentes israelíes abrieron fuego (incluso la prensa israelí se llegó a hacer eco de la noticia declarando que los jóvenes estaban lejos del tumulto que se provocó como consecuencia de la manifestación y que no estaban en confrontación directa con los soldados). Sin embargo, tras salir éste a la luz, el comerciante que instaló las cámaras fue ordenado por el ejército israelí a desmantelarlas en 24 horas. Después de confiscar ese mismo mes el equipo de grabación, el 13 de junio los israelíes incautaron el resto de aparatos de grabación instalados en la zona junto con el de los encargados de los demás negocios. Incluso llegaron a exigir a este hombre que retirase también una cámara que no hace grabaciones. La ONG que hizo públicas las imágenes demandó a las autoridades israelíes una investigación de lo sucedido y un castigo apropiado para los culpables, pero nada sucedió. Amnistía Internacional censuró enérgicamente el doble crimen acusando a las fuerzas israelíes de recurrir a la fuerza extrema. Otro organismo que ha denunciado a Israel ha sido UNICEF, que lo ha acusado de “maltrato sistemático” de los niños palestinos. UNICEF dijo que cada año 700 niños palestinos de entre 12 y 17 años (principalmente varones) son arrestados, interrogados, y detenidos por el ejército, la policía, y agentes de seguridad de Israel, así como que los niños son amenazados con violencia física, la muerte, o incluso con el asalto sexual a ellos o a sus familiares para obligarles a confesar crímenes inexistentes.

En marzo del 2013 la ONU publicó un informe titulado Niños en Detención Militar Israelí afirmando que Israel juzga sistemáticamente a menores en tribunales militares y en el cual demostraba un “tratamiento o castigo cruel, inhumano, y degradante”. También describía los malos tratos a los adolescentes palestinos como “extendidos, sistemáticos, e institucionalizados” dentro del sistema de detención militar israelí. Medio año después, UNICEF volvió a asegurar que el maltrato de niños palestinos detenidos seguía siendo sistemático y que “las violaciones siguen en marcha”. Y así continúa siendo. El International Middle East Media Center informó en marzo de este año de que los tribunales militares israelíes habían sentenciado a un chico de 14 años (Laith Husseini) a una pena de 9 meses de prisión y a otro de 16 (Mohammad Abu Rammouz) a una de 6. El Comité Publicó Contra la Tortura acusó a Israel de torturar a niños palestinos para obtener confesiones. Podemos decir pues que Israel es, sin duda, un estado criminal. La lista de leyes incumplidas por éste es sorprendente. En primer lugar, en cuanto que se dedica a anexionar territorios y a trasladar población a un estado bajo ocupación militar, comete crímenes de guerra a los ojos del Acuerdo de Ginebra. En segundo lugar, dado que utiliza su autoridad y su fuerza con el propósito de que un grupo étnico domine y oprima sistemáticamente a otro u otros, viola el Artículo 2 de la Convención Internacional para la Supresión y Penalización del Delito de Apartheid (véase la obra del judío israelí convertido al islam Uri Davis, Israel: Un Estado de Apartheid). Sin ir más lejos, el crítico de Israel antes citado, Goldstone, es uno de los famosos campeones anti-Apartheid. Asimismo, ya que tras su fundación Israel llevó a cabo la despoblación y la destrucción de las comunidades palestinas a través de la expulsión y masacre de miles y miles de personas (La limpieza étnica de palestina, Ilan Pappe), volviendo a perpetrar éstos u otros actos similares más adelante (véase el “Naksé”, el “Retroceso” del 67), incluyendo la deportación y el secuestro, al igual que varias acciones graves más, también el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg, la Cuarta Convención de Ginebra, y el Estatuto de Roma del Tribunal Criminal Internacional. Eso sin contar sus numerosos atentados contra los Derechos Humanos denunciados por toda clase de organismos, activistas, y observadores internacionales. No exageramos entonces cuando decimos que Israel es un régimen terrorista. Ahora pues, una vez iniciados en el verdadero conocimiento de dicho régimen, procedemos a desenmascarar la vigente crisis palestina-israelí.

Empecemos por subrayar que el supuesto rapto y asesinato de los jóvenes Eyal Ifrach, Gilad Shaer y Naftali Frankel han sido utilizados por Israel como disculpa para incurrir en toda clase de tropelías. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha acusado de estos actos a Hamás sin fundamento alguno. El hallazgo de los jóvenes sin vida fue “confirmado” por el número 2 del Ministerio de Defensa, que dijo que las casas de los terroristas debían ser demolidas y sus escondrijos de armas destruidos. Evidentemente, estas palabras buscan que la gente malinterprete las imágenes de casas demolidas pensando en “terroristas” en vez de en “limpieza étnica”. La doble moral de Israel se comprueba en el hecho de que sus fuerzas matasen impunemente a un adolescente de 15 años durante las redadas antes de que se “supiese” la muerte de los “rehenes” (la noticia salió el 20 de junio). Hamás, al contrario de como acostumbra a hacer cuando es responsable de algo, ha negado tener nada que ver con los crímenes. La unión entre ellos y Fatá en abril hizo que Netanyahu suspendiese las conversaciones de paz con los palestinos. El movimiento ha asegurado que las acusaciones de los israelíes van destinadas a sabotear la reciente reconciliación. Los medios occidentales han procurado tergiversar lo que está pasando diciendo absurdamente que éste se jacta de los crímenes al sacar de contexto las palabras beligerantes de sus representantes, cuya auténtica motivación es la frustración. Declaraciones como la de que Israel se arrepentiría si cumplía sus amenazas por parte de su líder (Ezza al-Rashq), la de que si no cesaban los ataques contra los palestinos en Gaza y Cisjordania ellos emprenderían una respuesta abrumadora, la de que estaban dispuestos a “abrir las puertas del infierno”, o la de que si los israelíes continuaban las agresiones habría humillación y sufrimiento, deberían ser entendidas como producto de la propia humillación y el propio sufrimiento de los palestinos. Pero el bloqueo y la redada de Israel (ambos ilegítimos) sobre Cisjordania vinieron acompañados de gran cantidad de detenciones arbitrarias al igual que por diversos crímenes, en la primera semana de la cual (según el ejército israelí) 1150 “ubicaciones” (incluyendo casas, oficinas, universidades, y lugares benéficos) fueron asaltadas.

El 21 de junio, el ejército de Israel, esgrimiendo la falsa acusación de colaboración con Hamás, irrumpió en la sede en Ramala (capital de Palestina) de Palmedia, una empresa proveedora de servicios de producción y difusión en Oriente Medio para múltiples compañías del mundo mediático con clientes como Russia Today, France24, y anteriormente la BBC. Según una corresponsal en la ciudad, los militares israelíes derribaron las puertas del edificio, destruyeron las oficinas arrendadas y confiscaron los datos del archivo. Debido a ello se perdió la señal de Internet. El archivo de vídeos y otros materiales fueron totalmente destruidos, y el inmobiliario y los ordenadores, destrozados. La mujer señalaba la barbarie de los israelíes al requisar los discos duros y las computadoras. Es tan sólo un ejemplo más de lo que ha estado sucediendo, pues Israel ha atacado organizaciones de asistencia social como la Sociedad Islámica de Beneficencia en Hebrón o Socorro Islámico Mundial (con base en Reino Unido), a las que también acusa de colaborar con Hamás y con el terrorismo. Aunque no sólo se ha cargado contra la mentada facción (y aquí tenemos otra contradicción), pues se ha capturado igualmente a miembros de Fatá y de la Yijad Islámica. El presidente del Parlamento palestino, Aziz Dweik, se halla entre los apresados. Eso por no contar a los niños, a los que han estado abduciendo en la madrugada. Otros soldados han allanado instituciones y escuelas, y se han creado nuevos puestos de control para obstaculizar aún más la libre circulación. La operación militar se ha saldado con más de 500 detenidos, la mayor parte afiliados a Hamás, incluyendo funcionarios, jóvenes civiles, menores de edad, y numerosos manifestantes, así como con muchos heridos y varios muertos. Medios de ambos bandos han afirmado que se prepara una fuerte y extendida ofensiva contra la población en Gaza.

Todo esto ha sido justificado, como ya se dijera, por el presunto secuestro y muerte de los célebres chicos israelíes. La prensa oficial nos ha vendido el idilio de que se trataba de unos sencillos estudiantes religiosos, induciéndonos a proyectar la manida figura del mártir judío. Nuestros medios de masas han divulgado esta historia de epistemología engañosa de acuerdo con lo que a Israel le conviene que se crea presumiendo de manera inaceptable la credibilidad de su versión prefabricada presentándola como “hechos establecidos”. Por supuesto, habrá quien se pregunte cómo puedo atreverme a desafiar lo que dice el gobierno de un país “democrático”. ¿Democrático? Las fuerzas existentes conformaron un gobierno de facto no electo con la Declaración de Independencia y designaron un Tribunal Supremo con una base partidista que fue el que aprobó los partidos que se presentaron a las siguientes elecciones, y, aunque el sistema cambió después, su tramposo origen permitió la continuidad que de hecho se ha mantenido. Poder ejecutivo y legislativo están incorporados, y el poder judicial está, desde su misma fundación, de su lado en lo general (sumemos a esto la sonada falta de independencia del cuerpo jurídico). Los que presumen de la democracia israelí deberían citarme el primer artículo de su constitución… ¿alguna pista? No tiene. Lo que tiene en lugar de ésta es una asamblea constituyente (la Knesset) que legisla de acuerdo con la falacia del positivismo ético, es decir, de acuerdo con lo que vaya entendiendo mejor. No hay constitución, no hay separación de poderes, hay sufragismo optativo pero no elecciones reales (a pesar de que se disfrace para desahogar a la gente con sucedáneos).

La democracia sin Derecho, suelen alardear por aquí, no es sino demagogia… ¿se lo dirán a Israel? Además, la ley que rige la distribución de los votos hace que, dado que la mayor parte del territorio es adquirido y, por tanto, colonizado, pese más el voto sionista en sus diferentes modalidades. Sólo en un lugar como Israel, por cierto, puede ser legal un partido como el Shas (cuyo líder espiritual, el rabino Ovadia Yosef, pidió el exterminio de los árabes por ser aberraciones de Dios). Pero la pregunta realmente legítima es ésta: ¿Cómo es posible que nos traguemos sin más lo que sostiene un régimen de Apartheid? A la acusación de nazismo en versión judía responden con acaloramiento. ¿No fue la propia ONU la que dijo que el sionismo es una forma de racismo? ¿Y qué me pueden decir de la generosa afluencia de diamantes de sangre de De Beers a Tel Aviv? Cabe cuestionar con este asunto de los niños, algo muy sensato teniendo en cuenta lo que ya he sacado a relucir, si no estaremos ante una bandera falsa (ataque simulado) orquestado por un estado a través de medios encubiertos con el fin de acusar a algún grupo o país del mismo y así justificar una guerra. Las pruebas atestiguan que Israel siempre ha estado vinculado a esta práctica. En primer lugar, está el famoso atentado del Hotel Rey David por sionistas del Irgún disfrazados de árabes en el 46. Después empezaría la guerra civil en el 47 con el anuncio de los británicos de su marcha y del insatisfactorio plan de partición de Naciones Unidas. En ella, los primeros en disparar serían los árabes contra autobuses judíos, pero, ¿qué árabes? Recomiendo revisar el caso de la tramposa desacreditación y misteriosa muerte del Secretario de Defensa de Estados Unidos James Forrestal, que se opuso al sionismo y recomendó un plan de federalización, algo a lo que el presidente Truman, que se reunió en secreto con la B’nai B’rith (el frente supremacista judío mundial) para acordar el reconocimiento y respaldo de Israel, hizo caso omiso. A continuación tenemos la famosa Operación Susannah, ya del dominio público, que planeó la deposición y activación de bombas en cines, escuelas, y bibliotecas, para culpar de ello a la Hermandad Musulmana. El gobierno de Israel negó por décadas tener nada que ver, pero al final su presidente premió a los participantes.

Igualmente, en la Guerra de los Seis Días del 67, aviones y torpederos israelíes atacaron un buque americano, el USS Liberty, tratando de hundirlo. Al no conseguirlo, el incidente se convirtió en un escándalo e Israel afirmó haberlo hecho por error. EE.UU aceptó la explicación oficial, pero especialistas de la inteligencia americana que vieron transcripciones de comunicaciones israelíes dijeron que había sido hecho a propósito. El objetivo era claramente no dejar supervivientes para poder imputárselo a los egipcios. El brazo asesino del Mosad (el Kidón) fue, al igual que el GSG 9 alemán, justificado por la masacre de las olimpiadas de Munich de 1972, la cual sucedió con conocimiento de Alemania y después de que los policías que iban a detener a los secuestradores se fugaran del avión en el que debían hacerlo (una investigación policial afirmó que los alemanes pudieron disparar a los judíos “sin querer”). Tras un secuestro aéreo que incluso fuentes convencionales han considerado simulado por Alemania, los implicados que sobrevivieron se dirigieron a Líbano, lo que permitió a Israel atacarlo. También está el conocido escándalo internacional de la Operación Gladio, trama terrorista de la OTAN cuyo implicado Vincenzo Vinciguerra perpetró el atentado de Fiumicino, que le fue imputado a palestinos, así como el testimonio de la agente especial del FBI Sibel Edmonds, que afirma que el 11-S pudo formar parte de Gladio B, una nueva operación de terrorismo amañado. Ambos atentados convienen a la agenda sionista.

Bien, pues resulta que esto también sería una bandera falsa. ¿Estoy acusando a Israel de matar a sus propios muchachos? No, estoy diciendo que dichos muchachos tal vez ni siquiera existan. “¿Cómo?”. Calma, voy a aclararlo. La desclasificada Operación Northwoods de EE.UU ilustra cómo se pueden crear identidades de víctimas de atentados inexistentes. Éste es el caso de los israelíes “capturados y ejecutados”. Tan sólo nos han dado unas fotos, unos nombres, una historia cuya única fuente son las fuerzas armadas de Israel (que tienen derecho a mentir), unos muertos que nadie ha visto, y el relato oficial de una defunción de papel. ¿Madres desesperadas o pura ficción? Se ha dicho que es posible que el secuestro haya sido fingido por Israel para poder contar con una excusa con la que cargar contra los palestinos después de la unión entre Fatá y Hamás, que se supone que los fortalece. Sólo oímos la noticia, basada en la palabra del ejército israelí, de un rapto que no parecería tener propósito alguno (¿no se reclama nada y de pronto se mata a las rehenes?). Ya se ha comentado que el evento ha acontecido en el momento más propicio para Israel y no aporta nada a Hamás. Además, los eventos han resultado tener lugar en medio del debate sobre una nueva ley para impedir el intercambio de presos por rehenes, a la cual se ha opuesto públicamente el jefe del Mosad (Tamir Pardo), quien el 5 de junio puso como ejemplo de argumento en contra al ministro Neftali Bennett la posibilidad de que la semana siguiente tres menores de las colonias sufrieran un secuestro (¡exactamente una semana antes de que pasase justo eso tras la aprobación del día 8!).

El 18 de junio se escribió que personal de la ONU y de las autoridades palestinas habían observado que la historia podría tratarse de otra bandera falsa. Los militares afirmaron haber encontrado las pruebas de la masacre, pero ellos tienen derecho a mentir, de modo que no hay por qué creerlo, y también hay quien ha afirmado que el funeral podría haber sido escenificado, pues según habrían comentado testigos, daba la sensación de que los ataúdes iban vacíos y no se veían lágrimas, aunque la base de la crónica oficial sería la famosa llamada de socorro de uno de los jóvenes a la policía, que, de acuerdo con la habría ignorado al sonarle falsa. Se ha hablado igualmente de que existe un patrón: cada vez que la comunidad internacional o Estados Unidos presiona a Israel, un oportuno atentado le permite volver a ponerse la piel de cordero y explotar el complejo de culpa a su favor. Se pone como ejemplo Argentina, que ha sufrido ataques a la embajada israelí y al Centro de la Comunidad Judía en Buenos Aires tras el auge de las protestas antisionistas. Hace poco, el Dr. Elias Akleh (americano de origen palestino) ha sacado a la luz lo que sería una fotografía inédita del supuesto estudiante religioso americano-israelí Naftali Frankel en la que se ve a éste vestido con uniforme militar riéndose de dos palestinos detenidos y con los ojos vendados. Para mí está claro que “Naftali Frankel” es un personaje ficticio, pues su nombre coincide precisamente con el de uno de los judíos que fundaron el sistema de campos de concentración soviético, algo que está claramente hecho a propósito, ya que ahora, cuando busquemos su nombre, en lugar de encontrar a un psicópata judío encontraremos a una víctima judía. El portavoz de Hamás, Abu Zuhri, dio en el clavo cuando dijo:

«La desaparición y el asesinato de los tres israelíes se basa sólo en las palabras de Israel, y los ocupantes tratan de utilizar este acontecimiento para justificar su guerra contra nuestro pueblo».

En España, el diario El Mundo ha dicho que Hamás ha aplaudido el asesinato. Como hemos podido ver, eso no es cierto, toda vez que Hamás no sólo ha negado su implicación, sino también el suceso en sí mismo. Aun así, incluso de ser verdad la historia, Hamás seguiría sin tener por qué estar implicada, en tanto que, según los medios israelíes, el ISIS, el grupo del que nos dicen que ha asolado Irak, ya se atribuyó la autoría. Su división operativa en Hebrón (si es que existe), Dawlat Al-Islam, habría llamado a la oficina de Reuters en Jerusalem para “confirmarlo”. Hasta hubo folletos aparentemente firmados por el grupo reclamando el atentado. El carácter falaz de los argumentos israelíes es tan llamativo que produce sonrojo. El 30 de junio el ministro de Asuntos Exteriores de Israel Avigdor Lieberman declaró que no debían limitarse a bombardear sino que debían conquistar totalmente la Franja de Gaza. A este respecto, el Jeque Titular de la Casa Islámica en Argentina, Mohsen Ali, dijo que los sionistas buscan una excusa para ganar territorio mediante la violencia, cosa que vienen haciendo desde 1948. Según Ali, el hecho de que Hamás, a diferencia de lo acostumbrado, haya negado tener parte en el crimen, nos obliga a formular la pregunta de a quién le conviene todo esto. La respuesta es “a Israel”. Mientras, a modo de corroboración, su primer ministro afirmaba que la ofensiva en Palestina podría ser más intensa. Parece que no basta con el fuerte ataque por tierra, mar, y aire con artillería pesada, misiles mar-tierra, aviones F16 y helicópteros contra un pueblo sin estado y sin ejército. Los políticos de Israel se expresan como gánsteres que utilizan las más de doscientas resoluciones condenatorias de la ONU como papel higiénico en una indignante exhibición de impunidad más que como estadistas. Su cinismo al alegar que sus últimas acciones son en represalia al terrorismo no puede ser mayor, pues ya en febrero de este año proclamaron abiertamente su intención de entrar en Gaza fuera como fuese y que lo harían en el momento más oportuno. De pronto, esa oportunidad les ha caído del cielo.

Es típico, pues en el 67 llevaron a cabo redadas aéreas sobre Siria que masacraron a gente de poblados del sur tras las represalias contra sus propios poblados en el norte por las provocaciones escenificadas por su ejército en la zona desmilitarizada (cuenta el historiador Zeev Maoz), lo que aumentó la escalada de tensión entre acusaciones de respaldo a la OLP, y fue esto, aún cuando se acuse de ello a un fraudulento informe soviético manejado por Nasser (pues su decisión de desplegarse en Sinaí fue independiente de eso), lo que condujo al presidente de Egipto a hacer lo que hizo en medio de un aumento de la agresividad israelí claramente apreciado por observadores internacionales (siendo la alianza entre Siria, Egipto, y Jordania, la clave del conflicto a tres bandas, algo buscado por la destructiva incursión de Israel en el poblado de as-Samu cuando el Lado Oeste del Jordán era todavía de los jordanos), y recordemos que el propio gobierno israelí ha reconocido que ellos (a pesar de lo que dijeron antes) atacaron primero. Los atentados terroristas de Israel en cualquier lugar del mundo árabe como parte de su campaña de asesinatos selectivos inaugurada por la infame Golda Meir tras Munich fueron la clave de que se abalanzasen contra ellos en la Guerra del Ramadán o del Yom Kippur de 1973, algo que probablemente estuviera calculado para que su genocida socio de la Secretaría de Estado de Estados Unidos, el judío sionista Henry Kissinger, se encargase de que por primera vez se brindase el máximo apoyo militar a Israel desde allí tras enredar con los árabes en secreto, con lo que la guerra fue acabada por quien la provocó, y por fin se lograba implicar del todo a los americanos. Ya vemos que lo del bárbaro acoso a los indefensos israelíes es un mito. Luego vino lo de Líbano (desde que soltaron el Sinaí con lo de Camp David hasta el fin de la década de los 80).

Se habla cantidad del terrorismo suicida de los palestinos, aunque omitiendo (cosa que no hace el hijo del general israelí Matti Peled) el hecho de que muchos de éstos son originados por la desesperación a la que el gobierno de Israel somete a los árabes. Con frecuencia se olvidan atrocidades sionistas como la masacre de Deir Yassin de las milicias colonialistas, la de Sabra y Shatila de los falangistas libaneses facilitada por los israelíes, o las dos de Qana. Se criminaliza la Intifada (el Alzamiento) mientras se respalda la represión, asfixia, y agresión invasora de los cobardes militares a los que se enfrenta este movimiento popular masivo. Más de lo mismo con los lanzamientos de misiles Qassam que se han venido sucediendo desde hace años, tema con el que Israel se comporta hipócritamente, pues mantiene dobles criterios, ya que culpa a Hamás de cualquier ataque al mismo tiempo que denuncia que algunos son realizados por grupos más pequeños, como los Comités de Resistencia Popular. En cualquier caso, recordemos que Hamás fue (según el autor Robert Dreyfuss) nutrido por el gobierno de Israel, con lo que cabe decir que ellos crearon a su enemigo y ahora lo usan como excusa para imponerse. Una prueba de que EE.UU es su pelele la tenemos en el hecho de que en 2012 éstos bloquearan la declaración del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la crítica situación en Gaza arguyendo que no contemplaba el tema de los misiles. Finalmente, llamo a tener presente la beligerancia de los judíos que hoy pedían en Jerusalem “muerte a los árabes”.

Aquí las imágenes del secuestrador y de la supuesta víctima. ¿Son el mismo?

TEEN (1)

 

Fuentes:

  • AFP
  • Reuters
  • PressTV
  • Israel Today
  • Rebelión
  • BreakingIsraelNews
  • Palestine Today
  • Haaretz
  • ElectronicIntifada
  • Yedioth Ahronoth
  • Intifada-Palestine
  • Jerusalem Post
  • Algemeiner
  • RT
  • WND
  • Prensa Latina
  • The Jewish Daily Forward
  • Contrainjerencia
  • Maan
  • LibreRed
  • HispanTV
  • Al Jazeera
  • TeleSUR

No es un delirio: la muerte de Chávez sí fue un complot

Tras la muerte de Hugo Chávez resulta que han comenzado a surgir rumores que tal como se venía sabiendo por lo filtrado por los propios cenáculos occidentales, dado que el opositor Henrique Capriles Radonski es el candidato conveniente para éstos y que las operaciones comerciales convenientes para los mismos dependen del cambio de régimen en Venezuela en favor del paradigma de las naciones occidentalizadas (con Capriles o por cualquier otro medio) así como por el hecho de que desde hace tiempo se viene deduciendo por los investigadores críticos la vinculación del ejército venezolano con los intereses de EE.UU por la capacidad de influencia de éstos, llaman a la sospecha de que los norteamericanos pudieran comprar al ejército de Venezuela para instituir a Capriles en el poder. El Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) de los Rockefeller elaboró un artículo antes de las últimas elecciones diciendo que Capriles (del interés americano) no ganaría, y que deberían esperar a un empeoramiento de Chávez, o sea, a que éste muriese. Lo inquietante es que supieron calcular con sorprendente precisión la época en la que habrían de elaborar sus operaciones político-comerciales favorecidas por la muerte del presidente. ¡Prácticamente sabían cuándo moriría! También andaban tramando desde tan atrás lo que debían hacer para instaurar su propio régimen en Venezuela a su muerte. ¡Lo tenían todo calculado! En contra de lo que digan los medios divulgativos occidentales, esto incrimina claramente al aparato de la administración americana, que como se sabe está al servicio del CFR. El artículo de dicho organismo era como sigue:

»Opciones de mitigación

En el caso de que el gobierno orqueste o se aproveche de una violenta reacción popular a la derrota de Chávez, su muerte o su incapacitación, para suspender las libertades civiles y gobernar bajo un estado renovable de excepción, EE.UU podría tomar o promover varias medidas con el fin de acelerar el retorno a la democracia. La probabilidad de éxito de los esfuerzos unilaterales de EE.UU es baja, las actividades multilaterales que incluyen otros actores regionales importantes tienen muchas más probabilidades de influir en el comportamiento de Venezuela.

Opciones diplomáticas

Junto con naciones afines a sus ideales, EE.UU podría exigir a la OEA que declare a Venezuela en incumplimiento de sus obligaciones como signatario de la Carta Democrática Interamericana y fomentar una misión del secretario general dirigida a Caracas. (Nota: Sería difícil generar el consenso para una condena de Venezuela en la OEA, pero el secretario general puede llevar a cabo tal misión por su propia autoridad, y aún así una misión liderada por el secretario general requeriría la aquiescencia de Venezuela para entrar en el país) Venezuela podría entender que si las organizaciones regionales y subregionales determinan que el país ya no es una democracia que funciona, el gobierno deba ser suspendido como ha ocurrido recientemente con Honduras y Paraguay.

EE.UU podría llevar el tema de la democracia en Venezuela ante las Naciones Unidas y desde el Consejo de Seguridad instan a la ONU a aprobar una misión de determinación de hechos, o que apoyen explícitamente los esfuerzos regionales para restaurar la democracia. Junto con otros socios internacionales, incluida la Unión Europea, EE.UU podría apoyar las ofertas de mediación.

Si resulta difícil conseguir que la OEA o la ONU se involucren en los esfuerzos de mitigación, los EE.UU podrían proponer una delegación de ministros de Relaciones Exteriores para viajar a Caracas con el fin de actuar sobre las autoridades venezolanas.

USA podría suspender los visados para todos los individuos (funcionarios y no oficiales, el gobierno y la oposición) que sean tomados por partícipes en el desencadenamiento de la violencia o el menoscabo de la democracia, o suspender los servicios normales de adjudicación de visas en la embajada de EE.UU en espera de una resolución de la crisis.

Opciones de Economía y Finanzas

En el caso de violencia o interrupción de la democracia, EE.UU podría congelar las cuentas bancarias individuales de las figuras clave involucradas o responsables y embargar bienes en USA. También podría disponer del producto de propiedad del gobierno venezolano entidades corporativas como CITGO, que se celebrará en las cuentas de depósito en garantía hasta que se restaure la democracia y alentar a otros socios comerciales importantes (por ejemplo, Canadá, España, Francia, Brasil) para hacer lo mismo.

Si otras formas de presión no pueden tener un efecto, EE.UU podría bloquear el acceso a las instalaciones de refinamiento de CITGO en EE.UU y considerar prohibir la venta de petróleo de PDVSA a EE.UU, mientras que el estado del gobierno es incierto.

Opciones militares

USA podría alentar a otros militares latinoamericanos, así como tal vez los españoles, a comunicar al ejército venezolano la importancia de cumplir con los mandatos constitucionales, respetando los derechos humanos y la preservación de la democracia. Mientras que los partidarios de Chávez dominan el alto mando de Venezuela, no está claro hasta qué punto controlan los mandos medios. Tampoco está claro en qué medida la lealtad de los militares al movimiento bolivariano de Chávez triunfaría sobre otras consideraciones. En el fallido golpe militar de 2002, Chávez se retiró temporalmente, pero también le fue devuelto el poder.

La participación militar directa parece inapropiada. EE.UU nunca ha intervenido unilateralmente en un conflicto interno de América del Sur a través del ejército (a pesar de las críticas al Plan Colombia), y de hacerlo ahora  posiblemente la mayor parte de Sudamérica se pondría de parte de Chávez y /o su sucesor. Muchos países latinoamericanos son profundamente reacios a intervenir o incluso comentar los asuntos internos de sus vecinos hemisféricos. A pesar de la intervención militar multilateral incluso en las peores circunstancias (Haití) es casi impensable.«

Por todo esto, el posible colapso de la situación venezolana que fácilmente se puede deducir de las consecuencias de la muerte de Chávez, tal como es visible, beneficia a los intereses de los poderes fácticos que buscan aumentar su influencia y poder empleando como instrumento el aparato del estado americano que se encuentra bajo su control, dado que tanto el conflicto y el ascenso de su candidato (Capriles) como la otra opción, la siembra del caos, supondrían la implantación de su paradigma en Venezuela, bien por vías “legítimas”, por la justificación de una invasión producida por un oportuno estado de emergencia, o incluso también por una conspiración a través de la infiltración en el propio ejército venezolano (como ya se contempló antes). De este modo, ha de tenerse de nuevo en cuenta las afirmaciones del CFR, que disparan la sospecha sobre la verdadera autoría de todos estos hechos, en este informe donde estudia previamente todas las herramientas a disposición de EE.UU para tomar el control de Venezuela en caso de que se vulnerase la su dudosa democracia a partir de la muerte del Jefe del Estado, tal como antes se ha expuesto, puesto que así parece inevitable que surja la sensación de que todo esto beneficia sospechosamente a los intereses de dichos poderes. Igualmente, cabe añadir que ante la posibilidad de la muerte de Chávez, a finales del pasado año un asociado veterano en el Centro Nacional Australiano de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Australia llamado Sean Burges se refirió a un artículo de la Constitución venezolana que explica lo que debe suceder cuando un presidente muere. Según Burges, el artículo 232 de la Constitución venezolana se dirige a dos escenarios directamente relacionadas con la enfermedad de Chávez. En primer lugar, si un presidente electo no pudiera tomar posesión de su cargo para iniciar su mandato, la Constitución exige una nueva elección presidencial. En segundo lugar, deben llevarse a cabo nuevas elecciones presidenciales si un presidente muere, renuncia, o es despedido de la presidencia dentro de los primeros cuatro años de su mandato. Mientras Chávez estaba al parecer muy enfermo para rendir su juramento, la cúpula de Venezuela dictaminó que podía sobrevivir, descartando las elecciones a principios de este año. Sin embargo, si Chávez muriese pronto (decía Burges antes de la efectiva muerte de éste), la Constitución dice que las elecciones deben realizarse dentro de los 30 días consiguientes, lo que significa que su heredero, Maduro, sería el presidente durante menos de un mes antes de las elecciones, de modo que de decidir competir por la elección se enfrentaría al líder opositor Henrique Capriles, un político joven y carismático receptor del 46% de los votos cuando compitió contra Chávez en octubre que, como ya se sabe, es el famoso testaferro de los poderes americanos. Muchos han sospechado, sin embargo, que Diosdado Cabello, ponente en el Congreso de Venezuela y aliado de la línea dura chavista, pudiera iniciar una pugna por la presidencia, lo que forzaría a un conflicto interno (y posible desintegración) al Partido Socialista Unido en Venezuela.

La preocupación es que sin el culto a la personalidad de Chávez la política venezolana podría caer en el descontrol. En un país con una corrupción generalizada, un ejército con demasiado poder, y vinculado con el tráfico de drogas, esto es especialmente aterrador. Incluso antes de las elecciones de octubre se postulaba la posibilidad de un conflicto armado generalizado si Chávez no fuera elegido, algo a lo que ha de añadirse el crecimiento de producción monetaria del país y el déficit que cualquier nuevo líder puede encontrar imposible de manejar. La teoría de la conspiración golpista occidental vino a ser precisamente avalada en la televisión estatal venezolana cuando, en una actualización sobre la salud del presidente Hugo Chávez que se realizó en ella, el vicepresidente Nicolás Maduro aseguró al país que Chávez todavía estaba vivo pero se enfrentaba a serias complicaciones en su batalla contra el cáncer, si bien gran parte de la declaración se centró en su alegación de una hipotética conspiración encabezada por EE.UU contra el país. Maduro dijo que el gobierno había descubierto que un funcionario de la embajada norteamericana estaba actuando en perjuicio de las Fuerzas Armadas de Venezuela, para así ponerse en contacto con los oficiales y proponer un plan para desestabilizar el país. Este hombre del que se trataba en el comunicado era un afiliado a las Fuerzas Aéreas llamado David del Mónaco y se le dio 24 horas para salir del país. Maduro dijo que se tomarían “medidas especiales” para evitar conspiraciones de la derecha. Vale la pena señalar que el gobierno venezolano acusó a EE.UU de un complot similar en 2008, cuando expulsó al entonces embajador Patrick Duddy. El vicepresidente también dijo previamente a la prensa que él mismo ha sido objeto de un plan de asesinato. Sin embargo, a muchos les “sonará extraño” lo que hasta este momento se ha venido tratando de una manera tangencial, que es la posibilidad de que la muerte de Hugo Chávez haya sido premeditada ¿cómo se puede provocar una muerte tan aparentemente natural como la de un cáncer? De entrada, sí que existen pruebas circunstanciales de que desde luego ha habido un esfuerzo por atentar contra su vida, a pesar de que éste pueda por el momento ser considerado a posteriori de la aparición de la propia enfermedad. Fue cuando a Chávez le conectaron a respiración asistida mecánicamente en su última etapa de vida (lo cual indica que uno ya está estancado en la inutilidad, que es irrecuperable) que comenzaron a aplicarle un tratamiento tan sumamente agresivo como la quimioterapia, la cual lleva al borde de la muerte. ¿Para qué llevarle al umbral de la vida cuando ya se sabe que no podrá ser recuperado? Parece que alguien intentaba acelerar el proceso. Pero esto no es todo, porque en la famosa comparecencia de la “actualización sobre la salud” Maduro también aprovechó para decir que los enemigos de Chávez le habían perjudicado con intrigas estableciendo un paralelismo con la muerte de Arafat. Aún así, Maduro va aún más lejos de la teoría de la “aceleración del proceso natural de muerte” y dice que una “comisión científica” hallará a la larga pruebas de que la propia enfermedad de Chávez fue causada por una especie de “contaminación”. Curiosamente, poco después se ha declarado el Estado de Emergencia en Venezuela, y el ejército se ha hecho con el control, tal como la teoría de la conspiración aseguraba que podría suceder y habían previsto desde el CFR. Ningún lugarteniente de Chávez goza del suficiente apoyo público, y el movimiento chavista está empezando a desvertebrarse, tal como se desea.

A parte de esto, existe también un artículo por parte de un tal Francis Quartararo, de la prensa de investigación independiente, que acredita que la “atmósfera circunstancial” mencionada por Maduro efectivamente tuvo lugar y que, haya o no habido de hecho un complot para acabar con la vida de Chávez, el ambiente de infiltración de la inteligencia americana en Venezuela desde luego lo favorecía idóneamente (además, según los archivos clasificados filtrados por Wikileaks, la línea de la actuación americana apuntaba en esa dirección):

»Wikileaks apunta hacia la tesis del homicidio de Chávez

Aprovechando los documentos de Wikileaks, somos capaces de reconstruir los movimientos de inteligencia ocurridos en Venezuela antes del empeoramiento de la salud de Chávez.

En este caso, hay dos aspectos que se destacan. El primero se refiere a Stratfor, una compañía que se ocupa de asuntos de inteligencia, así como de ser cooperadora de EE.UU. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional, la Infantería de Marina y las agencias de inteligencia de EE.UU, son clientes de una serie de empresas privadas vinculadas al sector militar como Bhopal Dow Chemical Co., Lockheed Martin, Northrop Grumman, o Raytheon.

El segundo aspecto se refiere a LONA, un nuevo sector de inteligencia de USA, instalado en Serbia, que se ha convertido en el protagonista de una serie de procesos relacionados con la aplicación de técnicas especiales explotadas a fondo después de los traumáticos cambios generados por la Primavera Árabe de 2011.

El LONA, o Centro para la Aplicación de Estrategias y Acciones No Violentas, ha estado activo en Venezuela, exigiendo el apoyo logístico de Stratfor, como lo demuestra un mensaje a través de uno de los cables de Wikileaks:

“Cuando alguien pide ayuda, como en el caso de Venezuela, nos preguntamos ‘¿y cómo lo harías?’. Lo que eso significa es que antes se hace un análisis de la situación (archivo ‘.doc’ que te envié) y luego viene la ‘Misión’ (aún por implementar) y el ‘concepto operacional’, que es el plan para el país. En este caso tenemos tres campañas: unificar a la oposición, una campaña para las elecciones de septiembre de 2010 y una campaña paralela para ‘salir a votar'”.

Pero en los archivos de inteligencia que Wikileaks interceptó en Venezuela, se encuentra que el contratista elegido para seguir de cerca el gobierno de Chávez fue la Phoenix Worldwide Industries, que pertenece a una estructura de inteligencia con sede en Miami, Florida [o sea, que dado que como ya sabemos ésta es la filial de la misma red que se describió antes, entonces ni siquiera podemos hablar de una operación “gubernamental” americana, sino que más bien nos encontramos a una operación clandestina totalmente diseñada y realizada por el intra-aparato, pues se trata directamente de los poderes fácticos empleando a sus testaferros privados], para tratar de “pinchar” las transmisiones telefónicas del ex mandatario venezolano a través de estaciones de satélite, interceptores de llamadas telefónicas, camiones y furgonetas de cobertura, cámaras espía en miniatura y cientos de otros dispositivos, para que los funcionarios de la inteligencia en Miami se infiltraran en Venezuela.«

Aún así, a pesar de todo, muchos seguirán cuestionándose la verosimilitud de las acusaciones de que EE.UU le haya de hecho provocado un cáncer a Hugo Chávez. Bien, pues es ahora cuando llegamos al clímax de la redacción y aportamos las fuentes que garantizan la existencia de este tipo de ciencia y tecnología. Desde los medios oficiales se nos intenta hacer creer que sugerir que un cáncer puede ser inducido deliberadamente es un disparate sin sentido, pero eso es, tal como voy a demostrar, pura defensa sesgada del paradigma materialista y, sobre todo, de los intereses del poder, ya que resulta que no sólo es posible sino que es una realidad constatada y reiterada hasta la saciedad mas omitida en los medios manipulados. Se puede provocar cáncer en las personas a distancia. La abogada y escritora Eva Golinger, corresponsal de RT en el continente americano, aseguró:

«Hay información de que desde los años 70 intentaban asesinar por ejemplo al presidente cubano en ese momento, Fidel Castro, con radiación además de otros métodos. Eso no es ningún secreto, todo eso ha sido revelado en miles de documentos desclasificados. Podemos imaginar ahora la capacidad de estas armas que posee hoy en día EE.UU. EE.UU ha empleado diferentes armas biológicas contra sus adversarios (…) (Washington) tiene alta capacidad científica y biológica. Ha habido también otros intentos de atentado contra la vida de Chávez en los últimos años. Muchos medios de comunicación, figuras políticas de EE.UU, y sus aliados, han intentado desfigurar esta información, manipularla y distorsionarla, y hacer parecer que quienes lo denuncian están diciendo una locura o como si se tratara de ciencia-ficción. Sin embargo es una realidad, hay evidencias de que esta capacidad existe.»

Golinger recordó también que el propio vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, indicó que ya tienen pistas sobre esa posibilidad. De hecho, dijo que no hay duda de que se ha producido un ataque contra el mandatario bolivariano, pues hay mucha evidencia circunstancial que indica que se trata de una posibilidad muy plausible. Según Golinger:

«El hecho de no poder confrontarlo y derrocarlo, habría sido la razón para emplear el uso de un arma biológica para atacar al presidente Chávez.»

En cuanto a lo de los archivos desclasificados, no se trata de un bulo ni de una fantasía. Durante los años 60, la embajada americana en Moscú fue testigo de un evento inusual. Muchos de sus miembros comenzaron a padecer náuseas, escalofríos, falta de concentración, ofuscación mental, e interferencias en sus pensamientos. Tres de ellos llegaron a padecer cáncer, siendo esto algo que se salía por completo de toda estadística, por lo cual cabía argüir que realmente hubiera alguna causa que pudiera haber inducido artificialmente dicha dolencia (las referencias son comprobables en el trabajo de Sheila Ostrander). Resulta que lo que no se nos dijo entonces ha acabado siendo corroborado definitivamente por la aparición muy posterior de un archivo desclasificado por la Agencia de Libertad de Información donde se habla de un proyecto llamado “Operación Pandora”. Según parece, tras los eventos de Moscú, la CIA comenzó a realizar investigaciones al respecto y descubrió para su sorpresa que realmente había una señal (a la que las autoridades del gobierno llegaron a denominar “la Señal de Moscú”) siendo emitida desde un edificio situado justo en la calle de enfrente, delante de la embajada, bajo cuya influencia se producía el notorio cambio en la salud de los afectados, siendo por tanto ésta obviamente la causa de aquellos tumores. Se trataba de todo un hallazgo: el cáncer puede ser inducido a distancia con determinadas radiaciones. Los americanos descubrieron que era el gobierno soviético el que había logrado desarrollar en secreto nada menos que, por muy extraordinario que suene un arma capaz de provocar cánceres. A partir de entonces, su propio gobierno tomó el relevo y comenzó a hacer lo posible para desarrollar tecnología semejante con la ayuda del Departamento de Defensa en los proyectos Pandora y Bizarre. La investigación retratada en ese archivo concluyó con resultados insuficientes, a pesar de que el informante final del mismo reconoce que los datos fueron traspasados a otras autoridades, además de que aún quedaba material por desclasificar así como nuevas investigaciones en otros centros a los que el material había sido enviado. Evidentemente, aquella tecnología hubo de ser desarrollada mucho más allá posteriormente, puesto que lo que sí estaba confirmado, tal como se puede ver en determinadas correspondencias de los archivos mencionados, es que la Señal de Moscú existió y que, por lo tanto, sí que lo hace de hecho la capacidad tecnológica de inducir tumores a distancia y afectar a la salud en general, lo que descalifica a los descalificadores. Esto es la enésima prueba de que si hay una prensa especialmente manipulada y tergiversada por el poder de manera artificiosa y enmascarada, ésa es la nuestra. Nótese cómo tras el fracaso electoral de Capriles, el testaferro sionista en Venezuela, éste ha hecho algo que diversas fuentes de la CIA ya han identificado como una forma de golpismo encubierto conspirativo americano: alegar que las elecciones están amañadas para así incendiar las calles y tomar el control. De esta forma, Norteamérica, tal como sabemos por material desclasificado y numerosas filtraciones, ha manipulado países como Georgia, Pakistán, Irán, Egipto, Armenia, o Afganistán, en el pasado. Parece increíble que después de tanta información que ha visto la luz sigamos creyendo lo que cuentan.

Los textos herméticos, el verdadero Libro de Thot

En el Renacimiento se redescubrió un conjunto de textos aclamados por su importancia espiritual que contribuirían a formar el pensamiento esotérico occidental: el célebre Corpus Hermeticum, parte central de la colección hermética y el cual habría procedido de la escuela del fundador del neoplatonismo Amonio Sacas. Considerados como escritos por un sabio y antiguo rey, sacerdote, y filósofo egipcio, ya que aparecen atribuidos a una misteriosa figura llamada Hermes Trismegistos (Hermes, el tres veces grande) de la cual se afirman tales cosas en el texto, éstos fueron recibidos, al saberse de los viajes de los clásicos de la filosofía griega a Egipto, como la fuente de la que realmente debió venir su sabiduría. Sin embargo, en 1614, el hombre considerado como el más cultivado de Europa, Isaac Casaubon, mostró mediante un análisis del lenguaje usado en ellos que la mayoría de su parte filosófica podía ser datada en torno al año 300 d.C., considerándolos por tanto una falsificación[1] (aunque modernamente se ha trazado parte suya al siglo III a.C.[2]). No obstante, el académico Ralph Cudworth refutó décadas después sus argumentos explicando que la traducción con la que nosotros contamos pudo haber venido de seguidores de Hermes de época posterior familiarizados con la filosofía helénica que no estuvieran sino plasmando una tradición anterior en un lenguaje embellecido, argumentando además que la semejanza con tal filosofía no tenía por qué atribuirse a una copia de ella por estos textos, sino más bien a su derivación de la misma fuente desconocida de la que procederían.[3] Con todo, durante siglos se los ha considerado primero como un artificio[4] y después como muestra de un culto sincrético tardío sintetizador de la antigua religión egipcia[5] pero no relacionado con el Egipto clásico[6] (si bien se descubriría que los egipcios comenzaron a filosofizar su mitología tiempo antes de que lo hicieran los griegos[7]), habiendo incluso quien ha negado su conexión con la cultura egipcia[8], algo refutado por el análisis de los textos herméticos posteriormente hallados entre los gnósticos[9]. En cambio, recientes trabajos apuntan a una mayor relación con la tradición egipcia de lo que se había admitido. Clemente de Alejandría lista en Stromata los libros egipcios de Hermes, que en total serían cuarenta y dos (como los cuarenta y dos nomos en los que se dividía Egipto). Se ha dicho que los libros serían un mito, pero un catálogo inscrito en la pared interior del Templo de Edfu que data del siglo II a.C. mostraría considerables semejanzas con elementos de la lista. Hay inventarios similares en lugares como el Templo de Esna.[10] Pero para colmo, tenemos el hallazgo de papiros en demótico que muestran literatura hermética originalmente egipcia antes de la época atribuida a sus escritos.[11]

El Hermes griego tiene su equivalente egipcio en el dios Thot, llamado grande tres veces en el mentado Templo de Esna[12], de donde vendría lo de “Hermes Trismegistos”. Personalmente, considero que las enseñanzas son anteriores a Platón, a pesar de su enorme parecido, dado que en realidad las de éste vendrían de aquéllas y no viceversa, ya que según cierto estudioso, los dos primeros Ptolomeos, fundadores de la dinastía del Egipto helenístico posterior a Alejandro Magno, prometieron traducir la literatura secreta de los tres grupos de ciudadanos de Egipto (griegos, judíos, y egipcios), uno de cuyos productos sería la Septuaginta, la primera Biblia escrita en griego, de modo que (de acuerdo con su obra, que por alguna razón no llegó a publicarse) el Corpus Hermeticum sería la doctrina esotérica del sacerdocio egipcio en forma griega.[13] De hecho, se han trazado algunos pasajes en él al periodo persa de Egipto, en el siglo VI a.C.[14], y el mismísimo Champollion lo rastreó al faraónico[15]. Ambos Champollion afirmaron de hecho que los libros de Hermes “contienen gran copia de tradiciones egipcias, corroboradas por auténticos recuerdos y monumentos de la más remota antigüedad”.[16] De acuerdo con la escuela de la cual se supone que nos han llegado (la de Amonio), tanto Pitágoras como Platón sacaron gran parte de sus conocimientos y filosofías de ellos.[17] Un detallado estudio comparativo entre la filosofía hermética y los legajos de la tradición del Egipto antiguo muestra unas semejanzas considerables entre los dos.[18] Pero además del Corpus griego, la colección hermética se compone de otros textos en sirio, arameo, árabe, copto, latín, e incluso inglés. A mi parecer, ésta, también considerada como la trasunción de un arcano compendio conocido como el Libro de Thot, es la sabiduría perdida de la Atlántida, ya que, coincidiendo con la fecha que da Platón para el hundimiento de la supuestamente mítica gran isla, la cual habría sido gobernada por diez reyes, los egipcios dan el reinado original de diez dioses sobre su civilización[19], la cual algunos consideran que estuvo en contacto o se solapa con la de los atlantes[20]. Me parece que esto es así, ya que uno de estos reyes divinos que dan los egipcios en su mitología del origen es Thot, que equivale a Hermes Trismegistos. Pero todo lo referente a la Atlántida es una excentricidad personal mía. Lo que sí creo que está objetivamente claro es que, en contra de lo que dictan erróneamente los cánones, la literatura hermética no es una falsificación ni producto de un culto postplatónico, sino la sabiduría espiritual del Antiguo Egipto (como mínimo). De ser así, sería real la leyenda de Zósimo el panopolitano (el reconocido como el primer alquimista) de que la alquimia empezó entre los sacerdotes de allá, pues la filosofía hermética es su corazón.

 

Referencias

[1] I. Casaubon, De Rebus Sacris et Ecclesiasticis Exercitationes, 1614

[2] J. Zandee, Het Hermetisme en het Oude Egypte Het Hermetisme en het Oude Egypte

[3] R. Cudworth, The True Intellectual System of the Universe, 1678

[4] J.J. Brucker, Historia Critica Philosophiae, 1744

[5] Gustav Parthey, Hermetis Trismegisti Poemander, 1854

[6] Walter Scott, Hermetica: The Ancient Greek and Latin Writings Which Contain Religious and Philosophical Teachings Ascribed to Hermes Trismegistus, 1924

[7] J.H. Breasted, Development in Religion and Thought in Ancient Egypt, 1912

[8] A.D. Nock & A.-J. Festugière, La Révélation d’Hermès Trismégiste, 1946

[9] J.-P. Mahé, Hermès en Haute-Égypte, 1982

[10] G. Fowden, The Egyptian Hermes: A Hystorical Approach to the Late Pagan Mind, 1986

[11] R.L. Jasnow & K.-T. Zauzich, The Ancient Egyptian Book of Thoth: A Demotic Discourse on Knowledge & Pendant to Classical Hermetica

[12] G. Hart, The Routledge Dictionary of Egyptian Gods and Goddesses, 2005

[13] B.H. Stricker, The Corpus Hermeticum, 1949

[14] W.F. Petrie, Personal Religion in Egypt before Christianity, 1909

[15] J.-F. Champollion, Panthéon égyptien, collection des personnages mythologiques de l’Ancienne Égypte, d’après les monuments, 1823

[16] J.J. Champollion-Figeac, L’Egypt ancienne et moderne, 1840

[17] Jámblico, De Mysteriis Aegyptiorum, S. IV d.C.

[18] W. van den Dungen, Ancient Egypt: The Ten Keys of  Hermes Trismegistus, 2011

[19] R.C. Leonard, Pre-Platonic Writings Pertinent to Atlantis, 2001

[20] J. Bergier, Los Libros Condenados, 1973

CORPUS HERMETICUM

 I. El Divino Poimandrés.

1 Cierta vez que me había puesto a pensar en los seres, absorta la imaginación en las alturas del pensamiento, ausentes los sentidos como quien duerme profundamente después de una copiosa comida o de un agotador ejercicio corporal, me pareció que un ser inmenso aparecía, de talla incomparable, que me llamó por el nombre y me dijo:

– ¿Qué quieres oír y ver, qué quieres entender y conocer en tu mente?

2 – ¿Y tú quién eres?- le dije.

– Yo soy Poimandrés [Peime-nte-rê, el Conocimiento de Ra], respondió, la Mente del Poder Supremo: sé lo que buscas, y en todas partes estoy contigo.

3 – Quiero aprender sobre los seres- le dije- y entender su naturaleza, y conocer al Dios. ¡Oh, cuánto quisiera que alguien me enseñara sobre estos temas!

– Guarda en tu mente lo que quieres aprender que yo te enseñaré.

4 Y habiendo dicho estas cosas, cambió de forma, y en un instante el espacio entero se abrió ante mí, y vi un panorama infinito, y todo se transformó en Luz, una Luz tan serena y alegre que al verla la adoré. Al poco tiempo, fue bajando y mostrándose una Tiniebla espantosa y sombría, enroscada como espiral tortuosa, semejante a una serpiente. Después la Tiniebla se fue transformando en una cierta naturaleza húmeda que se agitaba indescriptiblemente, que arrojaba humo como lo hace el fuego y emitía un clamor, un gemido inenarrable. De allí brotó un grito inarticulado de socorro que parecía lo voz de un ser humano. 5 Fue entonces cuando, saliendo de la Luz, un Nombre santo cayó sobre la cosa, y un fuego puro emergió de esa natura húmeda hacia los celestes espacios, un fuego ligero y sutil, y enérgico a la vez. El ágil aire se dejó arrastrar por el espíritu, y de la tierra y el agua se izó a sí mismo hasta alcanzar el fuego, de forma que parecía colgar de él. Por su parte, la tierra y el agua quedaron entremezclados tan íntimamente que no era posible distinguir a uno del otro: el Nombre espiritual que se cernía sobre ellos los mantenía en movimiento, a lo que parecía oírse. 6 Entonces Poimandrés me dijo:

– ¿Entiendes lo que esta visión significa?

– Lo sabré- le contesté.

– Yo soy aquella Luz- me dijo-. Yo, la Mente, tu Dios, que preexisto a la naturaleza húmeda que surgió de la Tiniebla. En cambio el Nombre luminoso que procede de la Mente es hijo de Dios.

– ¿Y entonces?- exclamé.

– Entiéndelo así: lo que en ti ve y oye es nombre del señor, tu mente en cambio es Dios Padre, ya que no están mutuamente separados, pues su unidad es la Vida.

Le di las gracias y me dijo:

– Entiende la Luz y discierne estas cosas.

7 Habiendo dicho estas cosas, me clavó la mirada por tan largo tiempo que su aspecto me hacía temblar; cuando se irguió después, quedé en mi mente contemplando la Luz de poderes innumerables, transformada en un cosmos infinito que, con inmenso poder, rodeaba y abrazaba al fuego forzándolo a aquietarse. Estas cosas comprendí por el Nombre de Poimandrés. 8 Estaba yo todavía atónito, cuando me habló de nuevo y me dijo:

– Has visto mentalmente la forma arquetípica, el principio anterior al principio ilimitado.

Esto me dijo Poimandrés y yo le pregunté:

– ¿De dónde salieron los elementos de la naturaleza?

Y él a su vez me dijo:

– De la Voluntad de Dios que habiendo acogido al Nombre y contemplado el bello cosmos, lo imitó cosmocreando para sí a partir de sus propios elementos y de las almas hechas por ella. 9 La Mente del Dios, que es a la vez macho y hembra, y contiene en sí Luz y Vida, dio a luz por Nombre a una segunda Mente Creadora, la cual, siendo dios del fuego y del espíritu, creó a su vez siete gobernadores dueños contenedores del cosmos sensible, cuyo gobierno se llama Destino. 10 De inmediato, el Nombre del Dios, arrancándose de los elementos inferiores del Dios, se lanzó hacia la región pura de la naturaleza creada y se unió a la Mente creadora (puesto que son de igual naturaleza), dejando desamparados a los elementos inferiores de la naturaleza, los irracionales, que consisten de sólo materia. 11 Entonces la Mente Creadora junto con el Nombre envolvieron los círculos y los hicieron girar bramando, pusieron en movimiento circular a sus propias criaturas para que rodaran, a partir de un principio indefinido, hasta un término sin fin, que comienza donde acaba. Esta circulación de todo, como lo quiso la Mente, produjo animales irracionales a partir de elementos inferiores (ya no estaba el Nombre con ellos), el aire produjo aves y el agua peces. La tierra y el agua, como lo quiso la Mente, fueron separadas una de otra, y la tierra hizo salir de sí a los animales que tenía adentro, cuadrúpedos y reptiles, fieras y animales domésticos. 12 La Mente, el Padre de todas las cosas, siendo Vida y Luz, parió un Hombre igual a ella, a quién amó como hijo propio: porque siendo imagen del Padre era hermosísimo; porque realmente tanto amó el Dios a su propia figura que le entregó la creación entera. 13 Y vio el Hombre la creación en el fuego del Creador, y quiso también crear, y con permiso del Padre entró en la esfera de la creación y, poseedor futuro de plenos poderes, tomó conocimiento de las obras de su hermano, las que lo amaron y le hicieron partícipe de su propia jerarquía. Habiendo así explorado su constitución y participado de sus naturalezas, fue su voluntad desgarrar hacia arriba la periferia de los círculos y contemplar el poderío de aquel que reina sobre el fuego. 14 Entonces, poseedor ya de plenos poderes sobre el cosmos de los seres mortales y de los animales irracionales, se inclinó sobre la estructura, y desgarrando el velo mostró a la naturaleza inferior la bella figura del Dios. Y al ver la naturaleza que la figura del Dios poseía una belleza inagotable y las energías todas de los gobernadores, sonrió de amor, pues ya había visto la bellísima figura del Hombre reflejada en el agua, y su sombra sobre la tierra. En cuanto a él, viendo su propia figura en la naturaleza reflejada en el agua la amó, y quiso habitar en ella. Y al punto que lo quiso se realizó, y vino a habitar la forma irracional. Y la naturaleza a su vez acogiendo a su amado se entrelazó entera con él y copularon juntos, porque eran amantes. 15 Por eso es que, a diferencia de todos los demás seres vivos de la tierra, sólo el Hombre es doble: mortal por el cuerpo, inmortal por el Hombre esencial. Por consiguiente, a pesar de ser inmortal y poseedor de plenos poderes sobre todas las cosas, está sujeto a la muerte y sometido al Destino. Siendo superior a la estructura se volvió esclavo dentro de la estructura. Siendo andrógino, de padre andrógino, y no sometido al sueño porque viene del que nunca duerme, sin embargo es vencido…

16 Entonces le interrumpí:

-¿Y ahora? ¡Oh, Mente mía! ¡Porque yo también amo al Nombre!

Y continuó Poimandrés:

– Este es el misterio que ha estado oculto hasta el día de hoy. Al copular la naturaleza con el Hombre provocó un prodigio prodigiosísimo: como te había dicho, el Hombre tiene la naturaleza de la estructura de los siete, de fuego y espíritu, y la naturaleza, no sufriendo la espera, parió enseguida siete hombres en correspondencia a la naturaleza de los siete gobernadores, andróginos y erguidos hacia el cielo.

Exclamé entonces:

– Y ahora… ¡Oh Poimandrés! ¡Ardo en un deseo inmenso y me muero por seguir oyéndote! ¡No te apartes del tema!

– Cállate, todavía no he terminado de desarrollar el primer asunto, me respondió Poimandrés.

– Me quedaré callado- le contesté.

– Como te decía, la generación de estos siete ocurrió de la siguiente manera: la tierra fue la hembra y el agua el ardiente macho, del fuego la naturaleza recibió el madurar y del aire el espíritu, y produjo los cuerpos según la imagen del Hombre. Y así el Hombre, de vida y luz que era vino a ser con alma y mente, la Vida se hizo alma, y la Luz mente, y todas las cosas del cosmos sensible permanecieron así hasta el fin de un ciclo, hasta el comienzo de las especies. 18 Escucha lo que viene ahora y que ardes en deseos de oír. Cumplido el ciclo, por voluntad de dios se rompió el lazo que unía todas las cosas: en consecuencia todos los seres vivos que hasta entonces eran andróginos fueron separados al mismo tiempo que el Hombre, y fueron por un lado machos y por otro hembras. Y enseguida el Dios dijo una palabra santa: “Creced en crecimiento y multiplicaos en muchedumbres, vosotras las criaturas todas y las cosas que han sido hechas, y que el que tiene intelecto se reconozca inmortal y sepa que la causa de la muerte es el amor y que conozca todas las cosas.”19 Y habiendo hablado así el Dios, la providencia por medio del Destino y de la estructura produjo las uniones y estableció las generaciones, y todas las cosas se multiplicaron según sus especies, y el que se reconoció a sí mismo llegó al bien superelegido, pero el que se aficionó al cuerpo producto de un extravío de amor quedó extraviado en la tiniebla padeciendo en los sentidos las cosas de la muerte.

20 – ¿Porqué cometen tan grande falta los ignorantes- le dije- de tal manera que vienen a ser despojados de la inmortalidad?

– Parece que no has reflexionado mucho en lo que oíste, y sin embargo te dije que estuvieras atento.

– Estoy atento y recordando, y también te doy gracias.

– Dime, pues, si atendiste, ¿porqué merecen la muerte los que están en la muerte?

– Porque la fuente original de nuestro cuerpo es la sombría tiniebla de donde procede la naturaleza húmeda, de la que se constituye en el cosmos sensible el cuerpo, del cual se abreva la muerte.

21 – Bien lo entendiste. Pero dime ahora: ¿Por qué “el que se entiende a sí mismo va hacia sí mismo” como dice la palabra de Dios?

– Porque el Padre de la totalidad, de quién nació el Hombre, consiste de Luz y Vida.

– Has hablado muy bien. Luz y Vida es el Dios y el Padre, del que nació el Hombre. Por consiguiente, cuando entiendas que estás hecho de Vida y Luz y que procedes de ellas, volverás de nuevo a la Vida.

Así me habló Poimandrés.

– Háblame aún- le dije-. ¿Cómo volveré yo a la Vida? ¡Oh Mente mía! Porque el Dios dice “el que tiene intelecto se reconoce a sí mismo”. 22 ¿Es que no todos los hombres tienen intelecto?

– Cállate parlanchín. Yo mismo, la Mente, estoy al lado de los honestos y buenos, de los puros y compasivos, junto a los piadosos: mi presencia los auxilia y pronto descubren todas las cosas y amorosamente apaciguan al Padre, y le dan gracias con alabanzas y tiernos himnos ceremoniales. Y, antes de entregar el cuerpo a la justa muerte, llegan a detestar los sentidos, pues ya saben cuales son sus obras. Más aún, Yo, la Mente, no consentiré que triunfen las obras del cuerpo y su violencia: como guardián de las puertas impediré el ingreso de los actos malos y disolutos, cortaré las fantasías. 23 En cuanto a los insensatos, malos, perversos, envidiosos, arrogantes, asesinos e impíos, me quedaré lejos de ellos y daré paso al genio vengador, el que aplica al hombre la parte más viva del fuego y cae sobre él por los sentidos, y lo fortalece aún más para que realice obras impías, de forma que le quepa en suerte un castigo íntegro, pues no deja de apetecer sin fin y de guerrear insaciable, y lo tortura y le aumenta el fuego hasta la máxima plenitud.

24 – Qué bien me has enseñado todas las cosas como yo quería, ¡Oh, Mente! Pero dime ahora, ¿cómo es el regreso hacia arriba?

– Primero- me dijo Poimandrés-, al descomponerse el cuerpo material lo entregas a la transformación, y tu figura humana deja de manifestarse. Entregas al genio tu personalidad ya inactiva, y los sentidos corporales remontan a sus fuentes en cuyas partes se transforman y de nuevo vuelven a confundirse con las energías. La agresividad y el deseo van a la naturaleza irracional. 25 Y así, de ahora en más, el hombre comienza a subir por la estructura: en la primera esfera deja la energía de aumentar y decrecer; en la segunda la industriosidad para el mal, dolo ya inactivo; en la tercera, el deseo, fraude ya inactivo; en la cuarta la ostentación del mando, ya sin ambición; en la quinta la osadía profana y la presuntuosa temeridad; en la sexta las ansias perversas de la riqueza, ya sin actividad; y en la séptima esfera la tramposa mentira. 26 Entonces, desnudo de las obras de la estructura, entra en la naturaleza ogdoádica, dueño de su propia fuerza, y canta himnos con los seres al Padre. Entonces todos los que presencian su llegada se regocijan con él, y, ya igual a sus compañeros, alcanza a oír a las potencias superiores a la naturaleza ogdoádica que con voz dulce y peregrina cantan himnos al Dios. Entonces, en buen orden, suben hacia el Padre y, entregados a las potencias y ellos mismos hechos potencias, se transforman en dios. Porque tal es el buen fin de los que poseen el conocimiento: divinizarse.

– ¿Qué esperas pues? Como heredero de todas estas cosas ¿no te harás conductor de los dignos de forma que por ti sean liberados por Dios?

27 Habiendo dicho estas cosas, ante mis ojos, Poimandrés se mezcló con las potencias. Y mientras yo daba gracias y dirigía mis alabanzas al Padre del Todo, me dejó Poimandrés cargado de poder e instruido sobre la naturaleza y la visión divina del Todo. Y comencé a anunciar a los hombres la hermosura de la piedad y del conocimiento:

– ¡Oh pueblos! ¡Vosotros, hombres nacidos de la tierra, entregados a la embriaguez, al sueño y a la ignorancia del Dios: volved a la sobriedad, suspended la borrachera, pues estáis hechizados de un sueño irracional!

28 Los que habiéndome oído vinieron a mí, y les dije:

– ¿Qué pasa con vosotros, oh hombres nacidos de la tierra? ¿Os habéis entregado a la muerte cuando se os ha concedido el poder de la inmortalidad? ¡Reflexionad, vosotros, que hacéis camino con el error y habéis llegado a convivir con la ignorancia! ¡Alejaos de la luz tenebrosa, y abandonando la ruina, compartid la inmortalidad!

29 Entonces unos se marcharon, después de chancearse a mis costas, estando como estaban entregados al sendero de la muerte, pero otros me pedían que los instruyera arrojándose a mis pies: pero hice que se levantaran y, puesto en conductor de la raza, enseñaba la palabra, cómo y de qué manera serían liberados, y sembraba en ellos las palabras de la sabiduría, y los alimentaba con el agua de ambrosía. Llegada la tarde, cuando la luz del sol comenzaba a desvanecerse por completo, los llamé a dar gracias al Dios, y cumplida la acción de gracias, cada uno se fue a dormir a su lecho. 30 Por mi parte, grabé en mi alma los beneficios que me hiciera Poimandres, y lleno de la plenitud que había deseado, me sentí colmado de alegría, porque el sueño del cuerpo se había transformado en vigilia del alma, la ceguera de la vista en visión auténtica, el silencio en preñez del bien y la palabra en divulgación de bienes. Cosas que realmente ocurrieron porque acepté recibir de mi Mente, es decir, de Poimandrés, el Nombre del Poder Supremo . Llegué a ser soplo divino de la verdad. Por eso, con toda mi alma y con todas mis fuerzas ofrezco este elogio al Padre Dios:

31 Santo es el Dios y Padre de la totalidad.

Santo es el Dios cuya Voluntad se cumple en sus propias Potencias.

Santo es el Dios que quiso que lo conocieran y que es conocido por los suyos.

Eres santo, Tú, fundador de todas las creaturas por el Nombre.

Eres santo, Tú, cuya imagen la entera Naturaleza ofrece.

Eres santo, Tú, de quién la Naturaleza no pudo reproducir la forma.

Eres santo, poderosísimo más que todas las Potencias.

Eres santo, superior a cualquier superexcelencia.

Eres santo, mejor que todas las alabanzas.

Recibe las puras ofrendas racionales del alma y del corazón tendidos hacia Ti, inefable, impronunciable, Tú, que sólo puedes ser nombrado por el silencio.

32 Te suplico que no decaiga el conocimiento que corresponde a nuestra naturaleza humana: acuérdame lo que pido y lléname de fortaleza, y con esta gracia iluminaré a los de mi raza que están en la ignorancia, a mis hermanos, tus hijos. Sí, acepto y soy testigo: voy a Vida y Luz. Bendito seas, Padre. Tu hombre quiere colaborar en tu obra santificadora, puesto que le concediste todos los poderes.

II. (B)

1- Todo lo que se mueve, oh Asclepio, ¿No es verdad que se mueve en algo y es movido por algo?

– Mas bien que sí.

– ¿Y no es necesario también que aquello en lo que se mueve el móvil sea más grande que él?

– Necesario, sí.

– ¿Y el motor, o sea lo que lo mueve, es más fuerte que lo movido? 6

– Más fuerte, claro.

– ¿Y no es necesario que sean de naturalezas opuestas aquello en lo que se mueve el móvil y el móvil mismo?

– Absolutamente sí.

2- ¿Y este universo no es más grande que cualquier cuerpo?

– De acuerdo.

– ¿Y es pleno y compacto? porque está lleno de muchos otros grandes cuerpos o, mas bien, de todos los cuerpos que existen.

– Así es.

– El universo ¿es un cuerpo?

– Sí.

– ¿Y se mueve?

3- Mas bien que sí.

– ¿Y de qué tamaño ha de ser el lugar en donde se mueve y de qué naturaleza? ¿No ha de ser mucho más grande a fin de que puede contener su continuo movimiento y no sea oprimido el móvil por la estrechez del espacio y se detenga?

– Debe ser algo inmensísimo, ¡oh Trismegisto!.

4- ¿Y cuál será su naturaleza? La opuesta ¿no es así Asclepio? Ahora bien, la naturaleza opuesta al cuerpo es lo incorporal.

– De acuerdo.

– El lugar pues será incorporal, pero lo incorporal o es algo divino o es el Dios. Por “algo divino” no quiero decir aquí algo que haya pasado por la generación sino algo nunca engendrado.5 Si decimos algo divino, tendrá que ser de la naturaleza de un ser, pero si ponemos el Dios será trascendental al ser. Y además será inteligible de la siguiente manera: El Dios es lo primero que nosotros entendemos, bien que no lo sea en sí mismo. (Pues lo que puede entenderse pasa por los sentidos del que entiende, por donde el Dios en sí mismo no es objeto de pensamiento. En el Dios, el pensamiento coincide con lo pensado. 6 Pero en nosotros no es así, por eso sólo pensamos en él, pero no lo alcanzamos en sí mismo.) Por lo tanto, si pensamos en el lugar, no lo hacemos en cuanto es un dios, sino en cuanto lo pensamos como lugar. Pero si lo pensamos como un dios, no lo pensamos como un lugar, sino como la energía capaz de contener al Todo. Todo lo que se mueve no lo hace en algo que se mueve sino en lo que está quieto: y también lo que mueve está quieto, porque es imposible que el motor se mueva juntamente con lo que mueve.

– Pero entonces, oh Trismegisto, ¿cómo es posible que aquí abajo los cosas que se mueven lo hacen juntamente con sus motores? Porque se dice que las esferas de las estrellas errantes son movidas por las esferas de las estrellas fijas.

– No se trata allí, oh Asclepio, de un movimiento conjunto, sino de un movimiento opuesto: no se mueven en forma similar sino en forma contraria. Y esta oposición tiene como apoyo un punto fijo que equilibra los movimientos.7 En consecuencia, la resistencia de ese punto es quietud. Por tanto las estrellas errantes se mueven en forma contraria a las fijas …. Y no es posible de otra manera. Porque ¿acaso las dos Osas que tu ves que giran siempre en torno de un mismo punto y no tienen ocaso ni levante, piensas que se mueven o están quietas?

– ¡Se mueven, oh Trismegisto!

– Y ¿con qué movimiento, oh Asclepio?

– Girando alrededor del mismo punto.

– Ahora bien, orbitar sobre un centro es moverse alrededor de un punto firmemente inmóvil. Por consiguiente “alrededor de un punto” excluye … De allí que el movimiento contrario se detiene en un punto fijo permaneciendo estacionario por la contrariedad del movimiento.8 Te daré un ejemplo de la Tierra palpable a simple vista: Observa cómo nadan los animales mortales, por ejemplo el hombre. El agua lo arrastra en dirección de la corriente, pero por la resistencia de piés y manos el hombre logra quedarse quieto y no ser arrastrado por la corriente.

– ¡Este ejemplo es muy claro, Trismegisto!

– Todo movimiento pues se mueve en algo inmóvil y es movido por algo inmóvil. Así pues el movimiento del mundo y de todo ser vivo material no se realiza a partir de algo exterior al cuerpo, sino por causa interior y hacia afuera, es decir por los elementos inteligibles, sea que se trate del alma, del espíritu u otro elemento incorporal. Porque un cuerpo no mueve a un cuerpo animado, ni tampoco a ningún cuerpo, ni siquiera animado.

9- ¿Qué dices, Trismegisto? ¿No son cuerpos lo que mueven los maderas, las piedras y todas las demás cosas inanimadas?

– De ninguna manera, Asclepio: Lo que está dentro del cuerpo motor es lo inanimado, el cuerpo mismo no mueve a ambos, ni al que transporta y ni al transportado. Por donde lo inanimado no mueve a lo inanimado. Mira entonces cuán sobrecargada está el alma que tiene que mover sola a dos cuerpos. Es evidente pues que lo que se mueve, se mueve en otra cosa y es movido por otra cosa.

10- ¿Y es en el vacío que tiene que moverse lo que se mueve, oh Trismegisto?

– Corrígete, Asclepio. No es vacío ninguno de los seres que existen en razón misma de su realidad: pues lo que es no podría ser lo que es si no estuviera lleno de realidad. Lo real pues nunca puede llegar a ser vacío.

– Pero ¿no hay cosas vacías, oh Trismegisto, como una jarra, un frasco, un tonel y otras cosas semejantes?

– ¡Ay! ¡Qué error terrible! Asclepio, creer que está vacío lo que está totalmente lleno y repleto!

11- ¿Qué dices Trismegisto?

– ¿No es un cuerpo el aire?

– Lo es.

– ¿Y este cuerpo no pasa a través de todos los seres y no los deja completamente llenos? ¿Acaso los cuerpos no están compuestos por los cuatro elementos? Todas las cosas, que tu llamas vacías, están llenas de aire: si de aire, también lo están de los cuatro elementos, y así llegamos a lo contrario de lo que tú decías, pues las cosas que tu llamas llenas todas están vacías de aire, pues su espacio está ocupado por otros cuerpos que no dejan lugar al aire. Las cosas que tu llamas vacías deberían llamarse huecas no vacías: llenas están de aire y espíritu.

12 – Lo que tu dices es innegable, Trismegisto. Dime ahora, ¿qué decimos del lugar en donde se mueve el Todo?

– Que es incorporal, Asclepio.

– Pero lo incorporal, ¿qué es?

– Una Inteligencia entera que enteramente se contiene, libre de todo cuerpo, infalible, impasible, inmóvil en sí misma, que contiene todos los seres y los conserva en su ser, cuyos rayos son el Bien, la Verdad, el arquetipo del Espíritu, el arquetipo del Alma.

– Pero entonces el Dios ¿qué es?

– El que no es ninguna de estas cosas, y además es la causa del ser de todas ellas y de cada uno de los seres en particular.

13 Porque no dejó ningún espacio al no ser, y todas las cosas provienen de los seres que existen y no de los que no existen: porque lo inexistente no tiene naturaleza como para llegar a la existencia ni para llegar a ser nada, y a su vez lo seres que existen no tienen naturaleza para dejar nunca de ser.

– ¿Qué quieres decir con “nunca dejar de ser”?

– El Dios no es inteligencia, sino la causa de que la inteligencia exista. No es espíritu sino causa de la existencia del espíritu. No es luz, sino causa de la existencia de la luz. Por donde el Dios debe ser venerado con esos dos nombres, que sólo a El le pertenecen y a ningún otro. Porque ninguno de los demás que se llaman dioses, ni ninguno de los hombres ni demonio alguno puede de manera alguna ser el Bien, sino sólo el Dios, que sólo es el Bien y no es ninguna otra cosa. Todos los demás seres son incapaces de contener la naturaleza del Bien: cuerpo son y alma, y no tienen lugar que pueda contener el Bien.15 Tan grande es la grandeza del Bien como la realidad de todos los seres, corporales e incorporales, sensibles e inteligibles. He aquí el Bien, he aquí el Dios. No llames bueno a nadie ni a nada, porque es impío, ni des al Dios ningún otro nombre sino el único del Bien, lo contrario también es impío.16 Ciertamente todos pronuncian el nombre del “Bien” pero no todos saben lo que es. Por eso tampoco saben lo que es el Dios, pero por ignorancia llaman buenos a los dioses y también a los hombres, cuando ni pueden ser buenos ni pueden jamás llegar a serlo: el Bien es lo que nunca se puede quitar al Dios y es inseparable de Él, porque es el Dios mismo. Todos los demás dioses son honrados con el nombre de “dios”: pero el Dios es el Bien, no porque así se lo honre, sino por naturaleza. Pues una es la naturaleza del Dios, el Bien, y ambos no son sino una sola y única especie, de la que proceden las demás. Porque el Bien es el dador de todo y el que nada recibe. Y el Dios todo lo da y nada recibe. Por tanto el Dios es el Bien, y el Bien es el Dios.17 El otro nombre del Dios es el de “el Padre”, ahora a causa de que creó todas las cosas: el padre es el que crea. Así la gente sensata considera a la procreación de los hijos como la mayor función y la más sagrada, y piensa que es un gran infortunio e impiedad dejar la vida y no dejar hijos, y justamente un tal es entregado a los genios después de la muerte. Y ved cuál es el castigo: el alma del que no ha tenido hijos está condenada a entrar en el cuerpo de un ser que no tiene la naturaleza del varón ni de la mujer, lo que es execrable a los ojos del Sol. Por eso, Asclepio, guárdate de congratular al hombres sin hijos, más bien tenle piedad sabiendo el castigo que le espera. Pues bien, basta por ahora, Asclepio, por lo que respecta a las enseñanzas preliminares sobre la naturaleza de las cosas.

 

III. Discurso sagrado de Hermes.

1 Gloria de todas las cosas es el Dios, y su ser divino, y su naturaleza divina. Principio de todos los entes es el Dios, y de ellos es inteligencia, naturaleza y materia, sabiduría que muestra lo que todas las cosas y cada una son. Principio es lo divino, y es naturaleza, energía, necesidad, fin y renovación. Había pues en el abismo una Tiniebla inconmensurable, y un agua y un espíritu sutil inteligente: el poder divino los mantenía en el Caos. Emergió entonces una Luz pura que condensó a los elementos bajo la arena extrayéndolos de la substancia húmeda,… y todos los dioses se separaron de la naturaleza plena de semillas. 2 Cuando todas las cosas eran indefinidas y no formadas, las livianas se separaron hacia arriba, las pesadas reposaron sobre el fondo de arena húmeda, y por la acción del fuego todas y cada una de las cosas se iban definiendo, y quedaban suspendidas a fin de que el espíritu las condujera. El Cielo se dejó ver en siete círculos, y se mostraron los dioses en forma de astros con todas sus constelaciones, y … (¿la estructura?) … quedó organizada con los dioses que había en ella; y el orbe, en su periferia, giró en redondo en el aire, conducido en su curso circular por el espíritu divino. 3 Cada dios pues realizó lo que era de su competencia, con su propio poder, y así nacieron las bestias cuadrúpedas y las que reptan, los animales del agua, las aves, y toda semilla que germina, y los tiernos brotes de todas las flores (pues contenían en sí la razón seminal del germen que renace), … y las generaciones de los hombres, para que conozcan las obras divinas y den testimonio de la Naturaleza proveedora de energía, para que la muchedumbre humana tome conocimiento de las cosas buenas y domine sobre todas las cosas bajo el cielo, para que crezcan en crecimiento y se multipliquen en multitudes, y se obren los portentos de los que toda alma en la carne es capaz, por el curso de los dioses cíclicos… Para que se investigue en el cielo y por el curso de los dioses celestes las obras de los dioses, y las obras de la energía de la Naturaleza…, a fin de que descubran las señales de los bienes, y conozcan el poder divino, y que los agitados individuos sepan lo bueno y lo malo, y descubran el hermoso arte de fabricar cosas buenas… 4 Comienza entonces para ellos el vivir y el sutilizar, según el destino que les fuera asignado por los dioses cíclicos, y el disolverse en lo que quedará, después de dejar en la tierra grandes obras en recuerdo de su industria. Obras que se consumen, sí, con el fluir del tiempo, como todo ser de carne animada y de semilla que da fruto y como toda obra de arte; … pero lo que decrece se renovará, porque los dioses imponen la Necesidad del Renacer, y por causa del retorno cíclico de la Naturaleza, que está regido por un número. Porque lo divino es el conjunto cósmico total renovado por la Naturaleza: porque la misma Naturaleza reposa en lo divino.

IV. La Crátera y la Mónada.

1 – Dado que el Creador hizo el mundo todo, no con las manos sino por palabra, así pues piénsalo presente y siempre existente, hacedor de todas las cosas, Uno Único, como habiendo por propia voluntad creado los seres. Porque de verdad son ellos su Cuerpo, intangible, invisible, inconmensurable, más allá de la dimensión, incomparable con cualquier otro cuerpo; porque no es fuego, ni agua, ni aire, ni espíritu, sino todas las cosas a partir de él. Ahora pues, siendo bueno, no sólo para sí quiso ofrecerse este cuerpo y embellecer la tierra, 2 antes bien envió aquí abajo al Hombre como ornamento de este cuerpo divino: ser vivo mortal ornamento del ser vivo inmortal. Y si bien el Universo aventaja a los seres vivos en que vive eternamente, el Hombre a su vez le aventaja por la razón y por la inteligencia. Contemplador de la obra del Dios vino a ser pues el hombre, y se admiró, y aprendió a conocer al creador. 3 De la razón ¡oh Tat! el Dios hizo partícipes a todos los hombres, pero no así de la inteligencia: y no lo ha hecho porque cele del hombre, pues los celos no vienen de lo alto, nacen aquí abajo en las almas de los hombres que no tienen inteligencia.

– ¿Y porqué, pues, ¡oh Padre!, el Dios no ha dado a todos la inteligencia?

– Porque, hijito mío, quiso ponerla ante las almas como premio del combate.

– ¿Y dónde la puso?

– Envió a la tierra una crátera enorme de inteligencia, apostó un heraldo y le mandó proclamar al corazón de los hombres lo siguiente: “¡Báñate en esta crátera de la inteligencia tú que eres capaz, tú que crees que retornarás al que lo envió, tú que sabes para qué has nacido!”. Por consiguiente, todos cuantos aceptaron el mensaje y se bañaron en la inteligencia, todos se hicieron partícipes del conocimiento y llegaron a hombres perfectos, acogedores de la inteligencia. En cambio todos los que se negaron al mensaje, estos tales son los “racionales”, los que no se procuraron la inteligencia, los que ignoran por qué nacieron y de quién provienen. 5 Las sensaciones de estos hombres son semejantes a los de los animales irracionales, y como su temperamento es pasión y cólera, son incapaces de admirar las cosas dignas de ver, y antes se dedican a los placeres y a los apetitos corporales, y piensan que para eso han nacido los hombres. Por el contrario, los que se hicieron partícipes del don del Dios, ¡oh Tat!, éstos, por comparación de conductas, son inmortales en oposición a aquéllos, mortales: abarcan en su propia inteligencia todas las cosas, las que están en la tierra, las que están en el cielo, y lo que se puede encontrar más allá del cielo.

Tanto se han elevado a sí mismos que vieron el Bien, y viéndolo consideraron la vida de aquí abajo como un simple pasatiempo, y, menospreciando todas las cosas corporales e incorporales, se apresuran hacia el Uno y Único. 6 Ésta es, ¡oh Tat! toda la ciencia de la inteligencia, abundancia de cosas divinas y comprensión del Dios, pues la crátera de la que hablamos es divina.

– ¡Oh Padre! ¡Yo también quiero bañarme en ella!

– Pero si primero no odias al cuerpo, ¡oh hijito!, no te puedes bienacrátera: amándote tendrás la inteligencia, y poseyéndola participarás también de la ciencia.

– Pero Padre, ¿qué dices?

– Que es imposible, hijito, adherirse a ambas cosas, a las mortales y a las divinas: porque como hay dos clases de seres, unos corpóreos y otros incorpóreos, en los que reside lo perecedero y lo divino, al que quiera elegir no le queda sino optar por uno u otro, porque es imposible hacerlo por los dos, y no quedando sino que elegir, el desechar del uno manifiesta la energía del otro. 7 Ahora bien, el hecho de elegir lo mejor no sólo deifica al hombre que ha optado por la hermosura sino que además testifica de su religiosidad. En cambio al escoger lo peor, el hombre se autodestruye, y aunque no sea en sí un falta contra el Dios, hay una cosa cierta y es que, dejándose arrastrar por la sensualidad física, se pasea por el mundo a como esos agrupaciones que avanzan en medio de las manifestaciones, y que sin hacer nada útil no dejan de molestar a los demás. 8 Estando las cosas así, ¡oh Tat!, hemos gozado y siempre gozaremos de las cosas que vienen del Dios; pero de las cosas que resultan de nosotros que tengan sus consecuencias: la causa de nuestros males no es el Dios sino nosotros mismos, porque las preferimos a los bienes. ¿Ves pues, hijito mío, cuántos cuerpos necesitamos atravesar, y cuántos coros de genios, y la sólida cadena de las estructuras y los caminos de los astros, a fin de que nos apresuremos hacia el Uno y Único? Porque inagotable es el Bien, ilimitado e interminable, porque tampoco tiene un comienzo, bien que para nosotros parece comenzar cuando empezamos a conocerlo. 9 El conocimiento del bien no es causa de su principio, pero el empezar a conocerlo nos sugiere que recién comienza. Tomémonos de su comienzo y caminémoslo entero a prisa. Porque es un camino lleno de obstáculos el de abandonar lo acostumbrado y lo presente para regresar a lo antiguo y original. Lo que vemos nos complace y desconfiamos de lo que no vemos. Pues lo pernicioso es lo más conspicuo, el Bien, en cambio, es invisible a los ojos. Porque no tiene aspecto ni nada que lo pueda representar, y en consecuencia, sólo se parece a sí mismo y es distinto de todo lo demás: es imposible que lo corpóreo pueda representar lo incorpóreo. 10 Esta es la diferencia entre lo semejante y lo distinto, y lo que le falta a lo distinto para llegar a lo semejante.

(… laguna del texto …)

Por consiguiente, la Unidad, que es principio y raíz de todas las cosas, está en todas las cosas como raíz y principio. Nada existe sin principio, y el principio no proviene de nadie sino de sí mismo, porque en efecto es principio de todo lo que existe. Siendo la Unidad un principio, abarca a todos los números y no es abarcada por ninguno, y engendra a todos los números y no es engendrada por ninguno de ellos. 11 En efecto, todo lo que ha sido engendrado es imperfecto y divisible, capaz de crecer y disminuir. Pero nada parecido ocurre con lo perfecto. Lo que aumenta, aumenta gracias a la Unidad, pues está condenado por su propia debilidad a no poder prescindir de la Unidad.

Esta es, pues, ¡oh Tat!, la imagen del Dios que dibujé para ti de acuerdo a mis posibilidades. Si con rigor la contemplas y la observas con los ojos del corazón, créeme hijito, encontrarás el camino hacia las cosas superiores. Digamos mejor, será la misma imagen la que te mostrará el camino. La contemplación tiene una virtud propia: se apodera de los que han contemplado una vez y se los atrae a sí, como el imán atrae al hierro.

V. Que Dios, no siendo manifiesto, es lo que más manifestado está.

1 Voy a desarrollar este tema para ti, ¡oh Tat!, para que no te falte la iniciación al Dios que es superior a todo nombre. Debes saber que lo que a la mayoría parece inmanifiesto será para ti lo más manifiesto. No podría ser lo que es si no fuera inmanifiesto: porque todo lo que se ve ha sido engendrado: hubo un día en que comenzó a manifestarse. En cambio lo inaparente es eterno, y no necesita de la manifestación. Porque eternamente existe y provoca que todas las demás cosas se manifiesten, es no manifestado, y lo es desde siempre. Siendo el manifestador de todo, él mismo no se manifiesta, engendra, y no es engendrado, hace que las cosas se vean, pero no se deja percibir por los sentidos. Pues la representación sensible es cosa de los seres que han sido engendrados: ya que nacer no es otra cosa sino ser perceptible en la representación sensible. 2 Por tanto es evidente que el Único no engendrado es a la vez inimaginable e inmanifiesto, y el que hace que todas las cosas pasen por la fantasía, él mismo se muestra a través de todas las cosas y en todas las cosas, y mucho más a aquellos de los cuales quiso dejarse ver. Tú, pues, ¡hijito mío Tat!, ruega primero al Señor, Padre y Sólo, y no Uno sino por el cual el uno existe, que te conceda entender al Dios tan inmenso y que permita que sus rayos, aunque no sea más que uno, ilumine tu inteligencia. Solo la inteligencia ve lo invisible porque ella misma es invisible. Cuando seas capaz, se aparecerá, ¡oh Tat! a los ojos de tu inteligencia: no es celoso el Señor y se deja ver a través de todo el mundo. ¿Acaso puedes ver la inteligencia y tomarla con las manos y contemplar la imagen del Dios? Y si no puedes ver lo que está en ti ¿cómo podría El, en ti mismo, dejarse ver a tus ojos? 3 Si lo quieres ver, considera al Sol, piensa en el curso de la Luna, considera el orden de los astros ¿quién conserva el orden? (Todo orden implica un principio determinante respecto del número y del lugar). El Sol, dios supremo de los dioses del cielo, al cual todos los dioses del cielo reverencian como rey y dinasta, ese mismo Sol, tan inmenso, más grande que la Tierra y el mar, admite encima de él a sus menores, los orbitantes astros. ¿A quién reverencia, hijo mío, a quién teme? Cada uno de estos astros que están en el cielo ¿no realizan un curso similar o equivalente? ¿Quién fijó para cada uno la manera y el tamaño de su giro? 4 Mira la Osa que gira sobre sí misma y que arrastra en su girar a todo el estrellado cielo. ¿Quién es el dueño de esta máquina? ¿Quién circunscribe al mar en sus límites? ¿Quién asentó la Tierra? Porque hay alguien, ¡oh Tat!, amo y creador de todas estas cosas. No se conservaría lugar o número o medida ninguna si no existiera un creador. Porque todo lo que es desorden, vacío y falta de medida no supone un creador, y aún esto mismo no carece de amo, hijito, porque si lo que carece de orden es incompleto, todavía posee, esto es, la manera del orden, porque aún así está bajo el dominio del amo que todavía no le impuso el orden. 5 ¡Ojalá se te concediera tener alas y alzarte por el aire, y allí, en medio del Cielo y de la Tierra, pudieras ver el corazón de la Tierra, el fluir de las olas del mar, las corrientes de los ríos, el libre flotar del aire, la agudeza del fuego, la carrera de los astros, la rapidez del Cielo, su girar siempre sobre el mismo punto! ¡Oh qué panorama feliz, hijo mío, contemplar de una sola vez todas estas cosas, lo inmóvil en movimiento, y lo inmanifestado manifiesto en su creación! Tal es el orden del cielo y tal la belleza del orden. 6 Si quieres por otro lado mirar por los seres perecederos que habitan sobre la tierra y en las profundidades, considera, hijo mío, cómo el hombre es creado en el vientre, examina con atención la técnica de tal creación y aprende a conocer quién es el creador de esta bella y divina figura que es el hombre. ¿Quién cinceló la órbita de los ojos? ¿Quién perforó los orificios de la nariz y de los oídos? ¿Quién abrió la boca? ¿Quién tendió los tendones y los ató? ¿Quién canaliza por las venas? ¿Quién solidificó los huesos? ¿Quién cubrió la carne de piel? ¿Quién separó los dedos? ¿Quién aplanó la planta del pié? ¿Quién abrió los conductos? ¿Quién alargó el bazo? ¿Quién hizo al corazón en forma de pirámide? ¿Quién adaptó el … ? ¿Quién expandió el hígado? ¿Quién cavó las concavidades del pulmón? ¿Quién creó el ancho espacio del vientre? ¿Quién puso en evidencia las partes más nobles y quién ocultó las vergonzosas? 7 ¡Mira cuántas técnicas para un mismo material y cuántas pinceladas para un mismo diseño, y todas admirablemente bellas y exactamente conmensuradas, tan diversas unas de otras! ¿Quién pues ha creado tantas maravillas? ¿Cuál madre y cuál padre sino el Dios inmanifiesto que por su propia voluntad creó todas las cosas? 8 A nadie se le ocurre que una pintura o una escultura hayan sido hechas sin pintor o sin escultor. Y esta Creación ¿acaso nació sin Creador? ¡Oh colmo de ceguera, colmo de impiedad, colmo de irreflexión! No se te ocurra nunca, oh, hijo, separar la criatura del Creador … mas bien y aún más es más grande que cuanto puede estar implicado en la palabra Dios! Tal es la grandeza del Padre de todas las cosas: porque El es el único que es Padre y, ser padre, ésa es la actividad que le es propia. 9 Y si me fuerzas a que diga algo más audaz te diré que la naturaleza del Dios no es otra cosa que dar a luz y crear todas las cosas, y dado que nada puede venir a la existencia sin el Hacedor, no puede El existir eternamente si no es creando siempre todas las cosas: las del Cielo, las del aire, las de la tierra, las que están en las profundidades, en todas las partes del mundo, en la totalidad del Todo, en lo que respecta al ser y en lo que hace al no ser. En esta Totalidad nada hay que Él no sea. Él mismo es las cosas que son y también las cosas que no son, porque de las cosas que son Él hizo que aparecieran, pero a las que no son las conserva dentro de Él. 10 Él es el Dios superior a todo nombre, Él, el inmanifestado, Él, el más manifiesto. Que ve por la Inteligencia, que es visible a los ojos, que es incorporal, que es muchos cuerpos, o mejor, que es todos los cuerpos. Nada es que Él no sea: todo lo que es, todo lo es Él también, y por eso es nombrado con el nombre de todas las cosas, porque, por ser el Padre del Todo, no tiene un nombre que le sea propio. ¿Quién podría bendecirte más de cuanto Tú mereces o Te corresponda? ¿A dónde miraré para bendecirte? ¿Arriba, abajo, adentro, fuera? No hay ninguna forma, ningún lugar en derredor Tuyo, ni ninguno en absoluto de todos los seres: todo está en Ti, todo existe por Ti. Todo das y nada recibes, porque todo lo tienes y nada hay que Tú no poseas. 11 ¿Cuándo te cantaré himnos? No hay época ni tiempo conveniente para Ti. ¿Y sobre qué asunto Te cantaré? ¿Por las cosas que has hecho o por las que todavía no hiciste? ¿Por las que has manifestado o por las que tienes ocultas? ¿En razón de qué Te cantaré? ¿Como siendo mi propio dueño, como teniendo algo propio, como siendo otra cosa? Porque Tú eres lo que soy, lo que hago, lo que digo. Porque Tú eres Todo y no hay más nada: lo que no es, Tú lo eres. Tú eres todo lo que ha nacido y todo lo que no ha nacido, Pensador, eres la Inteligencia, Creador, eres el Padre, Dios en tanto que dador de la energía, Bueno en tanto que Hacedor de todo.

VI. Que sólo en Dios está el Bien y en ninguna otra parte.

1 El Bien, oh Asclepio, no está en nadie sino solamente en Dios, o mejor digamos que el Dios mismo es eternamente el Bien. Siendo así, pues, el Bien será la realidad de todo movimiento y toda evolución, pues nada ni nadie está privado de realidad – realidad que, en sí misma, posee una energía sin carencias y sin excesos, plenísima, provisora, existente además en la raíz de todas las cosas. Por consiguiente cuando digo que provee el bien entiendo que es buena en todo y siempre. Pero esto no corresponde a nadie sino a sólo el Dios, porque de nada carece, ni lo pervierte el deseo de poseer, porque no hay cosa alguna de la totalidad que El pueda perder y cuya pérdida lo entristezca – porque la tristeza es una parte del mal -, ni nada es más fuerte que Él ni puede ser su enemigo – nada puede someterlo a injuria – y nada puede excitar su aprecio ni provocar su irritación por desobediencia, ni nadie provocarle celos por ser más sabio que Él. 2 Nada de esto pertenece a la realidad: ¿qué le queda sino sólo el Bien? Y así como de esta realidad no se puede decir ninguna otra cosa, así tampoco en todas las demás cosas no se encontrará el Bien. En efecto en todas las cosas están todas las otras cosas, en las pequeñas y en las grandes, en cada una y aún en este mismo Viviente, más grande y poderoso que todas. Todo lo que ha sido engendrado padece, ya que la misma generación es un padecer. Pero allí donde hay padecer de ninguna manera está el Bien: donde está el Bien no hay lugar para un solo padecer. Donde está el día no puede estar la noche, ni cuando es de noche puede ser de día: es imposible que el Bien se halle dentro de la generación, sino sólo en lo inengendrado. Sin embargo así como a la materia le fue concedido participar de todas las cosas, así también participó del Bien. Es de esta manera que el mundo se dice bueno, porque el mundo hace todas las cosas, y es bueno por ése hacer. En cuanto a todas las demás cosas, allí no existe el bien, porque son pasibles y cambiantes y productoras de seres pasibles. 3 En cuanto al hombre, es una mezcla de bien y de mal: porque cuando el mal no es excesivamente malo, aquí abajo, es el bien, y el bien, aquí abajo, siempre tiene una parte pequeñita de mal. Por eso, es imposible que el bien, aquí abajo, esté totalmente libre del mal, pues el bien, aquí abajo, se maleficia, y si se vuelve malo, deja de ser bueno: dejando de ser bueno se vuelve malo. Por eso sólo en el Dios existe el Bien, es decir el Dios mismo es el Bien. En los hombres, ¡oh Asclepio!, sólo se conserva el nombre del Bien, pero de ninguna manera es tal. Porque es imposible, porque el Bien no cabe en un cuerpo corporal, porque de todas partes está angustiado por el mal, por penas y sufrimientos, por deseos y cóleras, por la ilusión y la opinión insensatas. Y el peor de los males, oh Asclepio, es que se confía, aquí abajo, que cada una de las cosas que hemos nombrado son el más grande bien, cuando son el mal más insoportable. La avidez es el conductor de todos los males, y la confusión es aquí abajo la falta del Bien. 4 Pero doy gracias al Dios que, en lo que respecta al conocimiento del Bien, puso en mi inteligencia el concepto de su imposibilidad en el mundo. El mundo es la plenitud del mal, el Dios es la plenitud del Bien o el Bien es la plenitud del Dios… Porque a su alrededor, como realidad, gravitan las cosas bellas, pero la suyas propias se muestran, por así decirlo, mucho más puras y auténticas. Hablando con osadía, oh Asclepio, la realidad del Dios, si tiene una, es la Belleza, y es imposible percibir la Belleza y el Bien en las cosas del mundo: todo lo que es posible de ver son imágenes ilusorias y como bosquejos, pero lo que no cae bajo la vista es la realidad … de lo Bello y de lo Bueno. Y así como el ojo no puede ver al Dios, así tampoco puede ver lo Bello y lo Bueno. Porque son partes enteras del Dios, propias sólo de Él, particulares, inseparables, amabilísimas, de las cuales hay que decir o que el Dios las ama o que ellas aman al Dios. 5 Si puedes comprender al Dios, comprenderás lo Bello y lo Bueno, lo soberanamente luminoso, lo soberanamente iluminado por el Dios. Porque esa Belleza es incomparable y ese Bien inimitable, como el mismo Dios. Por tanto en la medida que comprendas al Dios, así comprenderás lo Bello y lo Bueno. Ambos son incomunicables a los otros seres vivos, porque son inseparables del Dios. Cuando tu celo te lleve a investigar sobre el Dios, lo harás también sobre la Belleza. Porque uno es el camino que conduce allí: piedad con conocimiento. 6 De aquí resulta que los que no conocen y no están tampoco en el camino de la piedad, se atreven a decir que el hombre es bello y bueno, no habiendo contemplado, ni en sueños, lo que es el Bien, pero, poseídos como están por todos los males, creen que el mal es el bien, y así se acostumbran insaciablemente al mal, temen que les falte y luchan por todos los medios no sólo para poseerlo sino aún para acrecentarlo. Estas cosas, ¡oh Asclepio!, son bellas y buenas al sentir de los hombres, y nosotros no podemos rehuirlas ni odiarlas, porque las necesitamos y no podemos vivir sin ellas.

VII. Que la mayor desgracia es no conocer a Dios.

¿A dónde vais ebrios, oh hombres, que os bebéis tan puro el vino de la ignorancia, que ya no lo podéis soportar y estáis por vomitarlo? ¡Quedad sobrios, deteneos! ¡Alzad los ojos del corazón, si no todos al menos los que puedan! Porque el mal de la ignorancia inunda la entera Tierra, y corrompe al alma aprisionada en el cuerpo, impidiéndole anclar en el puerto de la libertad. No os dejéis arrastrar por la impetuosidad del oleaje, antes, aprovechando una creciente, los que podáis, alcanzad el puerto de la libertad, anclad allí, buscad la mano que os guíe a las puertas del conocimiento, donde está la Luz brillante, libre de toda tiniebla, donde nadie se emborracha, sino donde todos, sobrios, alzan los ojos del corazón hacia Aquel que quiere ser visto. Porque no se deja oír, ni describir, ni ver con los ojos, sino con la inteligencia y el corazón. Pero antes es necesario que desgarres la vestidura que llevas, el velo de la ignorancia, el sostén de la maldad, el cepo de la degradación, el antro tenebroso, la muerte viva, el cadáver sensible, la tumba que siempre te acompaña, el ladrón doméstico, el que por lo que ama, te odia, y por lo que odia, te cela. Este es el enemigo que revestiste como túnica, que te estrangula y te arrastra abajo, hacia él, no sea que alces la mirada y, contemplando la Belleza de la Verdad y el Bien que allí reside, comiences a odiar su maldad, comprendas las trampas que contra ti maquina: pues atonta el sentido de observación, tan despreciado, cegándolo con abundante materia, abundando en innobles voluptuosidades, para que no escuches las cosas que debes oír ni mires las cosas que tienes que ver.

VIII. Que nada se destruye, y que es un error llamar destrucción o muerte a los cambios.

1 Corresponde ahora, ¡hijo mío!, enseñarte, por un lado de qué manera el alma es inmortal, y por otro cuál es la energía que dispone y disuelve el cuerpo. Porque la muerte no tiene nada que ver con estas cosas: es un concepto elaborado sobre el término “inmortalidad”, sea por vaciamiento, sea por privación del prefijo negativo “in”, al decir mortal por inmortal. Porque la muerte es una destrucción, pero en el mundo nada se destruye. Dado que el mundo es el segundo dios y el viviente inmortal, es imposible que alguna parte del viviente inmortal venga a morir. Ahora bien, todas las cosas que están en el mundo son partes del mundo, y mucho más el hombre, el viviente racional. 2 Porque primero, antes de todos los seres, está Dios, eterno, no nacido, Creador de la Totalidad. En segundo lugar viene aquel que ha sido engendrado por Él, su imagen, por Él conservado y alimentado y dotado de inmortalidad, y que, como procedente de un padre eterno, vive siempre y es inmortal. Porque “vivir siempre” difiere de “eterno”: porque lo eterno no fue engendrado por otro, y si fue engendrado lo fue por sí mismo. Nunca fue engendrado, pero siempre engendra lo que es eterno. El Todo no es eterno, pero el Padre mismo del Todo sí. El mundo fue engendrado inmortal por el Padre 3 y todo lo que tenía materia quedó bajo su dominio. El Padre creó el Todo como un cuerpo, y al darle volumen lo hizo a semejanza de una esfera, y le concedió este atributo de la inmortalidad, siendo la misma materia inmortal, poseedora eternamente de la inmortalidad. Más aún, el Padre, diseminando la variedad de las especies en la esfera, allí las encerró como en un antro, pues quería otorgar la belleza de su propia abundancia en forma de una diversidad completa. En torno de todo el Cuerpo puso a la inmortalidad, de manera que aún si la materia quisiera abandonar la disposición del Cuerpo, no pudiera disolverse en la desorganización a la cual tiende por naturaleza. Porque la materia, hijito, era desorganización cuando todavía no estaba conformada en cuerpos. Y sin embargo, aquí abajo, conserva aún un desorden restringido a las otras variedades menores: la facultad de aumentar, y la de disminuir que los hombres llaman muerte. 4 Pues el desorden ocurre con respecto a los vivientes terrestres: los cuerpos del Cielo, en cambio, poseen un orden propio, que les fue asignado por el Padre desde el principio, orden que se conserva sin disolución por el retorno de cada uno a su punto de partida. El retorno al origen de los cuerpos terrestres es la disposición de la disolución, es decir, la disolución es un retorno a los cuerpos indisolubles, a saber, los inmortales. Y es así como se produce pérdida del sentido, pero nunca destrucción de los cuerpos. 5 El tercer Viviente es el Hombre, engendrado a imagen del Mundo, único, de acuerdo a la voluntad del Padre, de todos los vivientes terrestres, a poseer la inteligencia, y que así no sólo está unido al segundo dios por similitud y concordancia, sino también al primero, por recibir de El la inteligencia. Por eso a aquél lo percibe como cuerpo por los sentidos, a éste lo acoge por la inteligencia, aprehendiéndolo como Incorporal e inteligencia, el Bien.

– Entonces este Viviente ¿no se destruye?

– Corrígete, hijito, y entiende qué es Dios, qué es mundo, qué es viviente inmortal, qué es viviente disoluble, y comprende que el Mundo ha sido hecho por el Dios y en el Dios, el Hombre por el Mundo y en el Mundo, siendo el Dios principio y envoltura y disposición de todas las cosas.

IX. De que sólo en Dios está la Belleza y el Bien, y en ninguna otra parte.

1 Ayer, oh Asclepio, te di el “Discurso Perfecto”. Hoy considero conveniente continuar con la exposición del tema de la sensación. Sensación e inteligencia, según la opinión común, difieren en que la primera es material y la segunda esencial. Según mi opinión, ambas, y me refiero a los hombres, están unificadas sin distinción entre sí. En los demás seres vivos, la sensación está unida a la naturaleza, en los hombres lo está la inteligencia. (La inteligencia difiere de la intelección como Dios de la actividad divina, pues así como la actividad divina procede de Dios, así la intelección de la inteligencia, siendo hermana de la razón. O mejor ambas son instrumentos una de la otra: pues la razón no se expresa sin la inteligencia ni la inteligencia se manifiesta sin la razón.) 2 Así pues, la sensación y la inteligencia, entrelazadas, confluyen en el hombre, pues para poder pensar se requiere de ambas, sensación e inteligencia. Pero ¿no se podría pensar en una intelección sin el concurso de la sensación, como cuando en sueños imaginamos visiones? A mí me parece, que, nacidas ambas energías en la visión del sueño, se despiertan precisamente por la sensación, y una parte de la sensación va al cuerpo y otra al alma, y cuando ambas partes de la sensación concuerdan entre sí, se expresa nuevamente el pensamiento, parido por la inteligencia.3 Porque la inteligencia da a luz todos los pensamientos: buenos cuando es de Dios de quien recibe la semilla, y contrarios, cuando de alguno de los genios. Porque no hay lugar en el mundo que carezca de genio, genio que iluminado como lo está por Dios, acaeciendo, siembra la semilla de su propia energía, y la inteligencia da a luz lo sembrado, adulterios, homicidios, castigos a los padres, saqueos de templos, impiedades, muertes por ahorcamiento o arrojo en despeñaderos, y las otras muchas cosas que son obras de lo genios. 4 Las semillas, de Dios en cambio son pocas en número, pero grandes, bellas y buenas: virtud, prudencia, piedad. La piedad es el conocimiento de Dios, y el que descubre el conocimiento, pleno de todos los bienes, posee los pensamientos divinos, que nada tienen que ver con los de la multitud. Por eso, los que viven en el conocimiento no agradan a la multitud, ni la multitud se complace en ellos. Los tiene por locos, se mofan de ellos, se los odia y se los desprecia, y quizá tal vez los maten. Porque, como he dicho, la maldad habita aquí abajo como en su propia casa: su casa es la Tierra (no el mundo como algunos dirán por blasfemia). Pero ciertamente el hombre piadoso que tiene conciencia de su conocimiento, todo lo soporta. Para un hombre tal, todas las cosas son buenas, aún las que para otros son malas: en medio de las asechanzas, refiere todo al conocimiento, y sin ayuda de nadie transforma el mal en bien. 5 Vuelvo al tema de la sensación. Es propio del hombre pues que sensación y inteligencia estén íntimamente unidas. Pero como antes dije no todo hombre goza del entender, porque hay un hombre material y un hombre esencial. El material, está con la maldad, poseyendo, como dije, la semilla de la inteligencia de los genios, el otro, liberado por Dios, está por su esencia con el bien. Porque Dios, Creador de todas las cosas, al crearlas, hace a todas a su semejanza, pero habiendo sido hechas buenas difieren en el uso que hacen de su energía. Porque el movimiento cósmico, en su ir rozando, crea las cualidades de las criaturas, unas desfiguradas por la maldad, otras purificadas por el bien, porque el mundo, ¡oh Asclepio!, tiene también su sensación y su intelección propias, no como las humanas, ni multiformes, pero en verdad más fuertes y simples. 6 El sentir y el entender del mundo es un sólo: hacer todas las cosas y deshacerlas en ellas mismas, siendo como es instrumento de la voluntad de Dios y habiendo sido hecho verdaderamente como un instrumento, depósito de todas las semillas, crea en sí mismo todas las cosas activamente, y disolviéndolas las renueva, y, a través de la disolución, como buen agricultor de la vida, les otorga, llevándolas, la renovación por la transformación. Ninguna cosa hay que el mundo no engendre con vida, portándolas a todas, siendo a la vez el lugar y el creador de la Vida. 7 Ahora bien, todo los cuerpos están hechos de materia, pero diversamente: unos de tierra, otros de agua, unos de aire, otros de fuego: todos son compuestos, con fórmulas más o menos complejas. Los más complejos son los más pesados, los más simples los más livianos. Es la velocidad del movimiento del mundo la que obra la diversidad cualitativa de las criaturas. Porque el soplo del mundo, en rápida sucesión de tonos, ofrece la diversidad de las criaturas, y después no hay sino un solo Todo plenitud de la Vida. 8 En verdad, Dios es el Padre del mundo, el mundo los es de las cosas que están en el mundo, porque el mundo es el hijo de Dios, y las cosas que están en el mundo, del mundo salieron. Y con derecho se dice que el mundo es un cosmos, pues organiza y embellece todas las cosas en la diversidad de la creación, por la continuidad de la vida, la actividad incansable, la rapidez de la necesidad, la disposición de los elementos y el buen orden de todo lo que nace. Por eso, necesariamente y con propiedad, el mundo merece ser llamado “cosmos”. La sensación y la intelección, en todos los seres vivos, vienen y entran desde afuera, como una brisa de alrededor, pero el mundo, poseyéndolas de una sola vez al nacer, las recibió de Dios. 9 Por otro lado, Dios no carece de sensación ni de intelección, como algunos pensaron: es por superstición que blasfeman. Todas las cosas que son, oh Asclepio, están en Dios, producidas por Dios y pendientes de lo alto. Algunas actúan por el cuerpo, unas mueven por la substancia anímica, otras dan la vida por el soplo, otras acojen a lo que ha muerto, y así es verdaderamente. Más aún, afirmo que el mundo no contiene a las cosas, pero, para dejar clara la verdad, el mundo es todas las cosas, no se las agrega desde afuera, las da de sí mismo afuera, y tal es la sensación y la intelección de Dios, mover siempre todas las cosas, y nunca jamás 15 ocurrirá que nada de lo que existe pueda ser abandonado: y cuando digo “de lo que existe” quiero decir “de Dios”, porque Dios contiene todo lo que existe, y nada está fuera de El, ni El está fuera de nada. 10 Todas estas cosas, oh Asclepio, si tienes entendimiento, las tendrás por verdaderas, pero si no entiendes te serán increíbles. Porque creer es entender, descreer es no entender. Porque la razón no se acerca a la verdad, pero la inteligencia es poderosa, y, una vez conducida por la razón hasta las puertas, tiene la capacidad de acercarse a la verdad. Entonces abrazando con la intelección todas las cosas y viendo que están de acuerdo con lo que la razón explica, cree y descansa en esta bella fe. Para quienes pues, por Dios, entendieron las cosas dichas, las hallarán creíbles, pero los que no las entendieron las descreerán. Terminan aquí las cosas que queríamos decir sobre la sensación y la intelección.

 X. La Llave.

1 Asclepio, fue a ti a quien ayer dedicamos nuestra lección. La de hoy justo es dedicarla a Tat ya que no es más que un resumen de las Lecciones Generales que con él charlamos. Pues bien, Dios Padre, oh Tat, tiene la misma naturaleza, o más bien la misma acción que el Bien. Pues el término “Naturaleza” corresponde a “crecer”, “brotar”, y se aplica a las cosas que se modifican y se mueven … y no se mueven, esto es a las divinas y humanas, a las cuales pertenece. En otro lugar, aleccionamos sobre temas divinos y humanos, sobre los que hay que seguir elucubrando. 2 Ahora bien, la acción del Dios es su buen querer, y su naturaleza querer que todo exista. ¿Qué otra cosa no es el Dios y Padre y el Bien sino la existencia de todas las cosas que todavía no son y, por cierto, la realidad misma de las que son? Esto es Dios, esto es el Padre, esto es el Bien, y no le corresponde ninguna otra cosa. Aunque el Mundo mismo y el Sol mismo son también Padre de los seres participados, no son causa del bien de los seres vivos ni de la Vida de igual manera. Y si lo fueran, lo serían absolutamente por la necesidad que les impone la Voluntad Buena, sin la cual nada puede existir o nacer. 3 Un padre es la causa de la siembra y la subsistencia de sus hijos por el impulso del Bien que recibió del Sol, porque el creador es el Bien: el crear no puede hallarse en nadie sino solamente en él, que nada recibe y quiere que todo sea. Pero no quiero decir, oh Tat, “el que hace” porque un tal a veces deja de hacer, en el sentido que algunas veces hace y otras no, de cuánto hace o de qué hace, algunas veces haciendo cuantas o tales cosas, otras haciendo las contrarias: Dios es el Padre y el Bien de todas las cosas que existen. 4 Y así es en verdad para quien puede ver. Porque esto es lo que Dios quiere ser y es, y que sea su atributo, o más bien su propia realidad. Porque todas las demás cosas existen   por El, y propio del Bien es que se lo reconozca como el Bien, oh Tat.

– ¡Oh Padre, nos has dejado repletos de una buena y bella visión, y poco falta para que la mirada de mi inteligencia caiga reverente ante tal divina visión!

– Pero no como los rayos inflamados del Sol que hieren la vista con su luz y obligan a cerrar los ojos, no es así la visión del Bien: por el contrario, ilumina y tanto más cuanto más puede el que es capaz de acoger el influjo de este resplandor espiritual, que es más intenso en su amplitud que los rayos del Sol, pero que no daña, y desborda de inmortalidad de todo tipo. 5 Los que pueden beber de ella un poco más, frecuentemente se adormecen, y pasan de lo corporal a estarse gozando de esta bellísima visión, como Urano y Cronos, nuestros ancestros.

– ¡Ojalá que también nosotros pudiéramos, oh Padre!

– Ojalá, hijito. Por ahora sin embargo aún somos débiles para tal visión, y aún nos faltan las fuerzas para abrir los ojos de la inteligencia y contemplar la hermosura de aquel Bien, ¡hermosura imperecedera, incomprensible! Entonces la verás, cuando ya nada tengas que decir de ella, porque el conocerla es un silencio divino y un reposo absoluto de todos los sentidos. 6 Ni por consiguiente puede ya nada percibir el que la percibe, ni otra cosa contemplar el que la contempla, ni escuchar ninguna otra cosa, ni poder siquiera mover el cuerpo. Porque pierde conciencia de las sensaciones y aún de los movimientos del cuerpo, y así quédase quieto. Inundada de luz la inteligencia y resplandecida el alma entera la saca del cuerpo, y transforma todo el ser en la realidad. Porque es imposible, hijito mío, que, por haber contemplado la hermosura del Bien, el alma sea divinizada estando en el cuerpo de un hombre.

7 – ¿Qué quieres decir por “ser divinizado”, oh padre?

– Toda alma separada, hijito, se transforma.

– De nuevo ¿qué quieres decir por “separada”?

– ¿No escuchaste en las “Lecciones Generales” que del Alma Una del Todo salieron todas las almas que ruedan desparramadas por todo el mundo? Pues bien, estas mismas almas pasan por muchas transformaciones, unas para mejor, otras para peor. Porque las de reptiles se transforman en animales acuáticos, las acuáticas en terrestres, las terrestres en aves, las aéreas en hombres, y las de los hombres finalmente gozan del principio de inmortalidad de transformarse en genios y entrar después en el coro de los dioses. Porque hay dos coros de dioses, los errantes y los fijos. 8 ¡Tal es la gloria y el honor perfectísimos del alma! Pero si el alma que entró en un hombre se mantiene en la maldad, no goza de la inmortalidad ni participa del Bien, antes, refluye hacia atrás y retrocede por el camino que conduce hasta los reptiles: tal es la pena del alma perversa. La perversión del alma es la ignorancia: porque el alma, cuando no conoce nada de los seres, ni de su naturaleza, ni tampoco del Bien, ciega total, sufre el combate que contra ella levantan las pasiones del cuerpo, y, desgraciada, ignorándose a sí misma, sirve de esclava a cosas que le son ajenas y corruptas, y carga el cuerpo como un pesado fardo, no se gobierna sino que es gobernada. Tal es la perversión del alma. 9 Por el contrario, la fuerza del alma es el conocimiento, porque el que conoce es bueno y piadoso y ya divino.

-¿Quién es éste, oh padre?

– El que no habla mucho ni escucha a muchas cosas, pues el que disputa ambigüedades y escucha novelerías, hijito, pelea con las sombras. Porque a Dios y Padre y al Bien no se lo dice ni se lo escucha. Y siendo así las cosas, es verdad que todos tienen los sentidos, porque sin ellos no se podría vivir, pero el conocimiento difiere en mucho de los sentidos. Pues la sensación se produce a partir de lo que la influye, mas el conocimiento es la perfección de la ciencia, ciencia que es un don del Dios. 10 Pues toda ciencia es incorporal, ya que utiliza como órgano la inteligencia, como la inteligencia a su vez el cuerpo. Dos cosas pues dependen del cuerpo, las espirituales y las materiales. Todo pues tiene que consistir a partir de la oposición y la contrariedad, y es imposible que sea de otra manera.

– ¿Y entonces quién es el dios material que vemos?

– El mundo que vemos es hermoso, pero no es bueno, porque es material y fácilmente pasible, primero de todos los pasibles, segundo en los seres, incompleto. Pues ciertamente comenzó una vez, y existe para siempre, está en transformación y siempre es engendrado, y es el transformador de la cualidad y la cantidad. Porque se mueve, y todo movimiento material es transformación.

XI. La Inteligencia a Hermes.

1 – Retén la lección con firmeza, oh Hermes Trismegisto, y conserva en tu memoria lo que digo, porque no dudaré en decirte lo que hay en mí.

– A pesar de que tantos han dicho tantas y tan diferentes cosas referentes al Todo y a Dios, sin embargo no llegué a la verdad. Tú pues, Soberano Señor, esclaréceme sobre el tema, porque confío en que Tú, solo Tú, querrás manifestarme la verdad.

2 – Atiende, hijito, lo que hay de Dios y del Todo. Dios, el Siglo, el Mundo, el Tiempo, la Transformación. Dios creó al Siglo, el Siglo al Mundo, el Mundo el Tiempo, el Tiempo a la Transformación. La realidad de Dios, por así decir, es el Bien, la Hermosura, la Felicidad, la Sabiduría; la realidad del Siglo es la identidad, la del Mundo el orden, la del Tiempo el cambio, la de la Transformación la vida y la muerte. La energía de Dios es Inteligencia y Alma, la del Siglo es permanencia e inmortalidad, la del Mundo ir y volver del punto de partida a la máxima oposición , la del Tiempo crecer y menguar, la de la Transformación la cualidad. Por consiguiente, el Siglo está en Dios, el Mundo en el Siglo, el Tiempo en el Mundo, la Transformación en el Tiempo, y es así como el Siglo permanece estable alrededor del Dios, el Mundo se mueve en el Siglo, el Tiempo pasa en el Mundo, y la transformación evoluciona en el Tiempo. 3 Por consiguiente, la fuente de todas las cosas es Dios, realidad de las cosas es el Siglo, su materia es el Mundo. El Poder de Dios es el Siglo, la obra del Siglo es el Mundo, que nunca comenzó pero es engendrado eternamente por el Siglo. Por donde el Mundo no perecerá jamás (el Siglo es inmortal) ni nunca será destruido nada de lo que hay en el Mundo: el Mundo está rodeado totalmente por el Siglo.

– ¿Y qué es la sabiduría de Dios?

– El Bien y la Hermosura y Felicidad y la virtud total y el Siglo. El Siglo pues creó al mundo con orden y belleza poniendo inmortalidad y permanencia en la materia. 4 En efecto pues la generación de la materia depende del Siglo, así como el Siglo a su vez de Dios. La transformación y el tiempo están en el Cielo y en la Tierra, pero tienen naturaleza distintas: en el Cielo sin cambios e indestructibles, en la Tierra con cambio y destrucción. Y Dios es el alma del Siglo, el Siglo del Mundo, el Cielo de la Tierra, y Dios está en la inteligencia, la  inteligencia en el alma, el alma en la materia. Todas las cosas a través del Siglo. Y a todo este inmenso Cuerpo en el que están todos los cuerpos, un Alma plena de Inteligencia lo llena por adentro y lo envuelve por fuera, vivificando el Todo: por fuera a este Viviente enorme y perfecto, el Mundo, por dentro a todos los seres vivos, y arriba, en el Cielo, permanece siempre idéntica a sí misma, y abajo, en la Tierra, produce los cambios de la transformación. 5 El Siglo es quien mantiene todo unido por medio de la Necesidad o de la Providencia o por cualquier otra cosa que se pueda pensar hoy o mañana. Y todo es actividad de Dios, energía de Dios, poder insuperable, con la cual nada se puede comparar, ni humano ni divino. Por eso, Hermes, nunca pienses que algo pueda asemejarse a Dios, ni las cosas de arriba ni las de abajo, porque te alejarás de la verdad, porque nada es igual al Distinto, Único y Uno. Y no se te ocurra que pueda a compartir su Poder con nada ni con nadie. ¿Quién si no El sería creador de vida, inmortalidad o transformación? y El ¿qué otra cosa haría sino crear? Porque Dios no está inactivo, de lo contrario todo estaría inactivo, y todas las cosas están llenas de Dios. Pero nada nunca en el mundo está inactivo, ni en ninguna otra parte. Porque inactividad es una palabra vana respecto del creador y respecto de lo que viene a la existencia. Es necesario que todo llegue a la existencia, siempre y apropiadamente en cada lugar. El Creador está en todas las cosas, no determinado a alguna, no Creador para alguna, sino de todas las cosas. Siendo un poder siempre activador no está sometido a ninguna de sus criaturas, sino ellas a Él. Contempla por mí el mundo que se ofrece a tus ojos y considera atentamente su hermosura: cuerpo sin mancha, cuya vejez nadie supera, pero que en todo y siempre está en pleno vigor, joven y siempre más lozano! Mira también la jerarquía de los siete cielos, bellamente creada en un orden eterno y cumpliendo los siglos en cursos diferentes. Todo está lleno de luz sin haber fuego en ningún lado: pues la amistad y la combinación de los opuestos y de los disímiles se hizo luz, y brillan sobre nosotros por la energía de Dios generador de todo bien y jefe y conductor del orden entero de los siete cielos. Mira la Luna, precursora de todos, órgano de la Naturaleza, transformadora de la materia aquí abajo. Mira la Tierra en el medio del Todo, colocada como cimiento del bello mundo, nutricia y nodriza de todos los seres terrestres. Contempla también cuán inmensa es la multitud de los vivientes inmortales y de los mortales, y, mediadora entre ellos, inmortales y mortales, la Luna rondando su ronda! 8 Todo pues está lleno de alma y todos se mueven, unos circulando el Cielo, otros sobre la Tierra, y los que van hacia la derecha no lo hacen a la izquierda, ni los de la izquierda a la derecha, ni los superiores descienden, ni los inferiores ascienden. Y que todos estos seres hayan nacido, no necesitas, Hermes, aprenderlo de mí, porque son cuerpos y tienen alma y se mueven. Y no puede ser que todos converjan hacia uno sin un congregante. Es necesario que tal Congregador exista y que sea Uno. 9 Pues como tienen muchos movimientos y distintas direcciones y sin embargo una sola es la velocidad total que les ha sido fijada, es imposible que tengan dos o más creadores. No se mantendría un único orden entre muchos. Entre varios surgiría el celo por quién es el mejor. Y te digo: si uno fuera el creador de los seres vivos cambiantes y mortales querría también serlo de los inmortales, y el de los inmortales querría serlo de los mortales. Y supón que fueran dos: siendo como es una la materia y una el alma ¿quién sería el que lleve adelante la creación? Y si les correspondiera a ambos ¿para quién la parte mejor? 10 Piensa entonces que todo cuerpo vivo está compuesto de materia y alma, tanto el inmortal como el mortal y el irracional. Porque todos los seres vivos están animados, y los que no tienen vida a su vez son materia que existe por sí misma, y el alma igualmente, causa de la vida suplente del Creador, subsiste por sí misma. ¿Cómo pues también los otros seres vivos mortales de los mortales… ? ¿Cómo el inmortal Creador de la inmortalidad no crearía todo lo que corresponde a los seres vivos? 11 Por tanto es evidente que hay alguien creador de todo esto y manifiesto también que es Uno. Porque una es el Alma, una la Vida y una la Materia. ¿Quién es pues el creador? ¿Quién otro sino Dios Uno? ¿A quién otro convendría crear los seres vivos animados sino al Dios único? Por consiguiente, Uno es Dios. Es ridiculísimo que si has reconocido que el mundo existe desde siempre uno, y que el Sol es uno y la Luna una y la naturaleza divina una ¿ahora quieres que Dios sean muchos? 12 Por consiguiente el mismo Dios creó las cosas todas. ¿No es terriblemente ridículo que te parezca una enormidad que Dios creara la Vida, el Alma, la Inmortalidad y la Transformación cuando tú mismo puedes hacer tantas cosas diferentes? Porque tú miras, hablas, escuchas, hueles, tocas, caminas, piensas y respiras, y no es uno el que ve, otro el que escucha, otro el que habla, distinto el que toca, distinto el que huele, distinto el que camina, y en fin distinto el que piensa y distinto el que respira, sino que es uno sólo el que hace todo. Tampoco pues es posible que aquellas cosas queden excluidas de Dios. Pues así como si dejas de actuar dejas de vivir, así también si Dios dejara de hacer aquellas cosas dejaría de ser Dios, lo que es un impío decir. 13 Si ha quedado demostrado lo que no puedes dejar de ser ¿cuánto más Dios? Si hubiera alguna cosa que Él no creara, y es impío decirlo, sería imperfecto. Y si nunca está inactivo es perfecto y por tanto Creador de todo. Por poco que me concedas lo que te estoy diciendo, oh Hermes, fácilmente entenderás que la obra de Dios es una sola: que todas las cosas lleguen a la existencia, las que existen, las que una vez existieron o las que existirán. Esto es lo que es la Vida, ¡oh amadísimo!, esto es la Hermosura, esto es el Bien, esto es Dios. 14 Si quieres entender por tu propio obrar, observa lo que ocurre cuando tú quieres engendrar. Tiene poca semejanza con Aquel que ciertamente no goza ni tiene cooperador alguno. Como trabaja por sí mismo a solas, es siempre inmanente a la obra y él mismo es lo que hace. Si estuvieran fuera de El, todas las cosas se desplomarían, y necesariamente todo perecería, por ya no tener más vida. Pero como todo tiene vida y como la Vida es también una, Uno es ciertamente Dios. Y una vez más, como todo tiene vida, lo que está en el Cielo y lo que está en la Tierra, Una es en todo y por todo la Vida, que nace de Dios y ella misma es Dios. Todas las cosas pues son engendradas por Dios, y la Vida es la unión de la Inteligencia y el Alma. Con respecto a la muerte, no es destrucción de lo que estaba unido, sino pérdida de la unidad. 15 Así pues el Siglo es imagen de Dios, el Mundo del Siglo, el Sol del Mundo, el Hombre del Sol. En cuanto a la transformación, la llaman muerte porque el cuerpo se destruye, mientras que la vida se retira a lo no manifestado. Los seres se destruyen así, oh amadísimo Hermes, y el mundo los supersticiosos creen que se destruye, pero yo digo que se transforma al pasar sus partes, día a día, a lo no manifestado, pero nunca que se destruya. Y esto es la posibilidad del Mundo, transformación y ocultamiento de astros, y transformación que es rotar, y ocultamiento que es renovarse. 16 El Mundo pues posee todas las formas, no porque las contenga adentro, sino porque las transforma en sí mismo. Si decimos que el Mundo posee todas las formas ¿qué diremos del que lo ha creado? ¡No diremos por cierto que carezca de forma! Y por otro lado si poseyera todas las formas sería igual al Mundo. ¿Diremos entonces que tiene una sola forma? Entonces sería inferior al Mundo. ¿Qué diremos entonces que es para no llevar el raciocinio a un callejón sin salida? Porque nada puede quedar así en lo que entendemos acerca de Dios. Dios pues tiene una sola figura – si es que le correspondería tener figura – que no se ofrece a los ojos, incorporal, y revela todas las cosas por los cuerpos. 17 Y no te maravilles de que exista una figura incorporal. Existe sí, como la figura de la palabra, y como en las pinturas con montañas que se alzan con relieves profundos, aunque en la realidad son lisas y planas. Pero piensa ahora lo que estamos diciendo de una manera más audaz, aunque más verdadera: así como el hombre no puede vivir sin vida, así tampoco puede Dios dejar de hacer el bien. Mover y vivificar todas las cosas, eso es el vivir y el moverse de Dios. 18 Algunos de los términos dichos deben aceptarse con una interpretación especial. Considera lo siguiente: “Todos los seres están en Dios”. No significa  que estén en un lugar- porque el lugar también es un cuerpo y lo que está en un lugar no se mueve -. Hay otra forma de estar como es en la imaginación incorporal. Considera al que contiene a todos los seres y entiende que nada puede delimitar lo incorporal, ni nada es más veloz ni más potente que él. Al contrario, lo incorporal es más no delimitado, más veloz y más potente que todo lo demás. 19 Piensa por ti mismo de la siguiente manera. Manda a tu alma que se traslade a la India y antes que termines de hacerlo ya estará allí. Mándale enseguida que se traslade al Océano y en seguida, veloz, ya estará allí, y no porque haya pasado de un lugar a otro, sino como hallándose ya allí. Dile que se alce hasta el Cielo y no necesitará de alas. Nada la puede detener, ni el fuego del Sol, ni el éter, ni las revoluciones del Cielo, ni los cuerpos de los demás astros, sino que atravesando todas las cosas subirá volando hasta el último de los cuerpos del Cielo. 19 Y si quisieras, serías capaz aún de rasgar el orbe del mundo y contemplar lo que hay allí afuera (si es que hay un “afuera” del mundo), tú lo puedes. 20 ¡Mira qué poder, qué velocidad posees! Y si tú puedes todas estas cosas ¿no lo podrá Dios? Entiende a Dios de este modo, contiene en sí mismo a todas las cosas como pensamientos, al Mundo, a Sí mismo, al Todo. Por lo tanto si no te igualas a Dios no podrás entenderlo. Porque el semejante sólo conoce al semejante. Crece hasta la grandeza incomparable, de un salto pasa todos los cuerpos, supera todos los tiempos y hazte Siglo, y entenderás a Dios. Considera que para ti nada es imposible, considérate inmortal y capaz de entenderlo todo, todo arte, toda ciencia, el carácter de todo ser vivo. Sube más alto que cualquier altura, baja más hondo que cualquier profundidad. Siente y encierra en ti mismo las sensaciones de todo lo creado, del fuego, del agua, de lo seco y de lo húmedo, piensa que estás en todas partes, en la tierra, en el mar, en el cielo, que todavía no has nacido, que estás en el vientre, que eres joven, que eres viejo, que estás muerto, que estás más allá de la muerte. Si comprendes todo esto con la inteligencia al mismo tiempo, tiempos, lugares, cosas, cualidades, cantidades, podrás entender a Dios. 21 Pero si encierras el alma en el cuerpo, si te abates y dices: “No entiendo nada, no puedo nada, me asusta el mar, no puedo subir hasta el cielo, no sé lo que he sido, no sé lo que seré”, ¿qué puede haber entre ti y Dios? No podrás entender nada bello ni bueno si te enternece tu cuerpo y eres perverso. La mayor maldad es ignorar lo divino. Por el contrario ser capaz de conocer, haber querido y esperado, son el camino que en línea recta y fácilmente conduce al bien. Cuando estés en camino, vendrá a ti en cualquier lugar, se dejará ver por ti en todas partes, aún donde y cuando no lo esperes, estés despierto o estés dormido, navegando o caminado, de noche o de día, cuando estés hablando y cuando estés en silencio: nada existe que Él no sea o donde Él no esté. 22 ¿Vas a decirme ahora que “Dios es invisible”? Corrígete. ¿Qué hay más de manifiesto que Él? Por eso hizo todas las cosas, para que lo veas por ellas. Éste es el Bien de Dios, éste su maravilloso poder: manifestarse a sí mismo en todas las cosas. Porque nada es invisible, ni siquiera lo incorporal. La inteligencia se ve al pensar, y Dios cuando crea. Mis revelaciones para ti aquí terminan, oh Trismegisto. Todo lo que falta considéralo tú mismo de la misma manera y no quedarás decepcionado.

XII. Sobre la inteligencia común.

1 La Inteligencia, oh Tat, proviene de la realidad misma de Dios, si se puede hablar de una realidad divina; y en cuanto a que sólo Dios mismo se conoce exactamente. La Inteligencia pues no está separada de la realidad de Dios, sino como si se desplegara de ella, como la luz se despliega del Sol. Por otro lado, la Inteligencia en los hombres es un dios, y por eso algunos hombres son dioses, y su humanidad está muy cerca de la divinidad. Por esto el Buen Genio llamó inmortales a los dioses, y a los hombres dioses mortales. En los animales irracionales la inteligencia es la naturaleza. 2 Dondequiera hay alma hay inteligencia, como también dondequiera hay vida hay alma. En los animales irracionales el alma es vida desprovista de inteligencia, y a su vez la inteligencia es un beneficio acordado a las almas de los hombres, porque las dirige hacia el bien. En los seres irracionales la inteligencia coopera con la naturaleza particular de cada uno de ellos, mientras que en los hombres resiste a la naturaleza. Dolor y placer pervierten al alma no bien entrada en un cuerpo, y el cuerpo, compuesto, es como un caldo donde el dolor y el placer hierven juntos, y donde el alma se sumerge y ahoga. 3 Cuando las almas pues se dejan conducir por la inteligencia, ésta las ilumina con su luz y actúa en contra de sus pretensiones. Como el buen médico hace sufrir al cuerpo enfermo quemando y cortando, de igual manera la inteligencia entristece al alma arrancándola del placer del que nacen todas sus enfermedades. 20 La enfermedad mayor del alma es negarse al Dios, la siguiente es la opinabilidad, causa de todos los males y de ningún bien. La inteligencia pues, al contrariar la enfermedad, procura el bien del alma, como el médico la salud del cuerpo. 4 Por otra parte, todas las almas humanas que no lograron que la inteligencia las guíe, sufren la vida de los animales irracionales, pues la inteligencia las ayuda a que se consoliden las pasiones a las que las arrastra el ímpetu de sus antojos lanzados a lo irracional. Como animales irracionales obedecen sin razón a sus cóleras y sin razón no se cansan de desear ni se hastían de los vicios. Por eso el instinto colérico y la pasión del deseo son los vicios máximos. Éstas son las almas a las que Dios impuso la Ley como verdugo y para convencerlas del mal.

5 – Entonces, oh padre, la doctrina de la fatalidad que recientemente me enseñaste corre peligro de destruirse. Porque si el Destino manda absolutamente que éste o aquél cometan adulterio o sacrilegio u otro crimen ¿serán castigados si lo han cometido por fuerza fatal?

– Todo es obra del Destino, hijito, y sin él nada habría en el mundo corporal, nada de bueno ni de malo. Está dictado por el Destino que al que hace el bien le correspondan las consecuencias, y por eso él actúa, para recibir lo que recibe porque así actuó. 6 Es suficiente por ahora lo que hemos dicho sobre el mal y el Destino. Hemos hablado ya sobre el tema en otro lugar. Ahora estamos tratando sobre la Inteligencia, el alcance de su poder, qué distintos efectos produce en un tipo determinado de seres humanos, y de qué manera diferente obra con respecto a los animales irracionales. E insistamos que en cada uno de aquellos, los racionales, produce sus buenos efectos de maneras completamente diferentes según la forma distinta como calma la ira y el deseo, pues hay que tener en cuenta que unos obran guiados por la razón y otros como brutos: todos los hombres están sometidos al Destino, tanto al nacer como en los cambios que se suceden en la vida. 7 Y todos los hombres padecen las consecuencias que les marca el Destino a sus actos: pero en forma diferente a los demás los que obran según razón, de los que dijimos que la inteligencia los conduce, pues las sufren, bien que hayan abandonado la maldad y no sean malos.

– Pero padre, ¿qué dices ahora? ¿Es que no es malo el adúltero, el homicida y todos los demás?

– No es así, hijito, el hombre de razón, no habiendo cometido adulterio sufrirá las consecuencias del adúltero, no habiendo matado sufrirá las del asesino: es imposible sustraerse de las condiciones que impone la vida como tampoco de las del nacimiento; de la maldad, en cambio, puede salvarse el que posee la inteligencia. 8 Por eso yo siempre escuché decir al Buen Genio (que si hubiera dejado todo por escrito habría hecho un gran servicio a la humanidad, porque solamente él, hijito, en pura verdad, como dios primero engendrado y habiendo contemplado todas las cosas, profería enseñanzas divinas) cierta vez: “Todo es Uno y aún más los seres inteligibles, y vivimos por el Poder, la Energía y el Siglo, y su Inteligencia, que es también su íntimo ser, es buena”. Siendo esto así, por tanto la Inteligencia carece de dimensión espacial, y por consiguiente la Inteligencia, que comanda todas las cosas y que es el ser íntimo de Dios, tiene el poder de hacer lo que quiere y como quiere. 9 Por tu parte reflexiona y aplica esta enseñanza a la cuestión que me hacías antes, me refiero acerca del Destino de la Inteligencia. Si dejas de lado, hijito mío, el vano espíritu de controversia, descubrirás que en realidad la Inteligencia, el ser íntimo de Dios, prevalece sobre todas las cosas, sobre el Destino, la Ley y todo lo demás, y que nada le es imposible, ni poner a un alma humana más allá del Destino, ni, si ha sido negligente como suele ocurrir, someterla al Destino. Pero ya he contado suficientemente los magníficos dichos del Buen Genio.

– ¡Y son palabras divinas, oh padre, y verdaderas y útiles! Pero explícame todavía lo siguiente: dijiste que la Inteligencia en los animales irracionales opera como naturaleza colaborando con sus impulsos. Ahora bien, los impulsos de los animales irracionales, supongo, son pasiones. Por tanto, si la Inteligencia colabora con los impulsos y los impulsos son pasiones, ¿Es entonces la Inteligencia una pasión, dado que actúa con las pasiones?

– Bien dicho, hijito, digna pregunta, y es justo que la responda. 11 Todos los incorporales, hijito, que están en un cuerpo son pasibles, y, hablando con propiedad, son en sí mismos pasiones. Pues todo motor es incorporal, todo móvil es cuerpo, y los incorporales se mueven y son movidos por la Inteligencia, y el movimiento es una pasión.

Por consiguiente uno y otro padecen, el motor y el móvil, el uno porque impulsa, el otro porque es impulsado. Lo que está separado del cuerpo, se separa también de la pasión. Y más bien digamos, hijito, que nada es impasible, todo es sujeto de pasión. Difiere la pasión de ser sujeto de pasión, una es actividad, lo otro pasividad. 21 Ahora bien los cuerpos también por sí mismos son activos, porque o están quietos o se mueven, y en ambos casos hay pasión. Los incorporales a su vez están siempre activos y por ello son también sujetos de pasión. No dejes que esta terminología te confunda: acción y pasión son la misma cosa, y no hay porqué incomodarse de utilizar el término más conveniente.

– ¡Oh padre, te has manifestado soberbiamente!

– Atiende ahora a esto, hijito, porque hay dos cosas que Dios otorgó al hombre con excepción de todos los demás animales mortales: la inteligencia y la razón, que es lo mismo que decir la inmortalidad (tienen también el don de hablar). Si pues el hombre usa ambas cosas para los fines que corresponden, en nada diferirá de los inmortales. Antes bien, una vez salido del cuerpo, ambas le mostrarán el camino hacia el coro de los dioses y de los benditos.

13- Los demás seres vivos ¿no gozan de la palabra racional, oh padre? No, hijito, sólo tienen voces. Palabra y voz difieren por completo. La palabra es la misma para todos los hombres, en cambio cada raza animal tiene su grito propio.

– Pero los hombres, oh padre, de acuerdo al pueblo a que pertenecen ¿no usan palabras diferentes?

– Distintas, sí, hijito, pero uno es el Hombre y por tanto uno es también el lenguaje. Se traduce de una lengua a otra, pero al final se descubre que es lo mismo en egipcio, en persa o en griego. Me parece, hijito, que ignoras toda la fuerza y la grandeza de la palabra racional. El Buen Genio, bendito dios, ha dicho que “el alma está en el cuerpo, la inteligencia en el alma, la palabra o razón en la inteligencia, siendo Dios pues Padre de todos ellos”. 14 Por tanto, la razón es imagen y sentido de Dios, y el cuerpo lo es de la figura, y la figura lo es del alma. Lo más sutil de la materia es el aire, lo más sutil del aire es el alma, lo más sutil del alma es la inteligencia, lo más sutil de la Inteligencia es Dios. Y Dios rodea y penetra todas las cosas, la inteligencia rodea al alma, el alma al aire y el aire a la materia. La Necesidad, la Providencia y la Naturaleza son órganos del bello orden y de la organización de la materia. Y cada uno de los seres espirituales tiene su propia realidad, realidad que en ellos es la identidad. En cambio, cada uno de los seres corporales del Todo es una pluralidad: en efecto, los cuerpos compuestos también poseen la identidad que en ellos consiste en su permanente trasmutarse unos en otros, y así conservan una identidad invariable. 15 Además, de todos los cuerpos compuestos en general, cada uno posee un número propio, porque sin número es imposible que se produzca ni combinación, ni composición ni disolución: son las unidades las que engendran al número y lo acrecientan, y las que a su vez cuando se disuelve lo reciben en ellas, pero la materia permanece una. Este Mundo íntegro y total, este gran dios imagen del Dios mayor, que permanece unido a Él y conserva con Él el Orden y la Voluntad del Padre, es la Plenitud de la Vida, y no hay nada en el Mundo, a lo largo de la duración del retorno al punto de partida deseado por el Padre, ni en su totalidad ni en ninguna de sus partes, que no esté vivo. Nunca jamás ha habido, ni hay, ni habrá nada muerto en el Mundo. Vivo quiso el Padre que fuera mientras se mantenga unido, y por eso necesariamente es un dios. 16 ¿Cómo sería posible, oh hijito, que en este dios, en la imagen del Padre, en lo que es la Plenitud de la Vida hubiera algo muerto? Porque muerte es corrupción, y corrupción aniquilación. ¿Cómo sería posible que una parte del incorruptible se corrompiera o que se destruya algo de este dios?

– Entonces, padre mío, los seres vivos que están en el Mundo y son sus partes ¿no mueren?

– Corrígete, hijito, porque te confunde la terminología del tema transformación. No mueren, hijito, pero como buenos cuerpos compuestos se disuelven. La disolución no es muerte, sino disolución de la mixtura. Se disuelven pero no se aniquilan, de forma que vengan a renovarse. ¿Qué es la energía de la vida? ¿No es movimiento? Pero ¿puede haber algo inmóvil en el Mundo? Nada, hijito.

17- Pero padre ¿no te parece que al menos la Tierra está quieta?

– No, hijito, sino que ella misma, solitaria, se mueve de muchas maneras y permanece estable. ¿Hay cosa más ridícula que pretender que sea inmóvil la nodriza de todos los seres, la que los hace nacer y los engendra? Es imposible que sin movimiento el que hace nacer dé a luz lo que sea que nace. Es muy absurdo que te preguntes si es inerte el cuarto elemento, porque no moverse, para un cuerpo, equivale a ser inerte. 18 Considera con certeza, hijo mío, que todo, absolutamente todo lo que hay en el Mundo está en movimiento, sea para disminuir, sea para aumentar, y lo que se mueve está vivo, porque nada obliga a que todo ser vivo sea siempre el mismo. Por consiguiente, hijito, el Mundo, como totalidad, no sufre cambios, y al mismo tiempo, todas sus partes se transforman, sin que nada perezca o se aniquile. Los términos son los que nos desconciertan. Porque nacer no es vivir sino en nuestra percepción, y la 22 transformación no es muerte, sino en nuestro olvido. Siendo así lo que decimos y en consecuencia, todo es imperecedero, Materia, Vida, Espíritu, Alma, Inteligencia, de lo que todas las cosas consisten. 19 Por lo mismo, todo viviente es inmortal, y por encima de todos el Hombre, porque es capaz de recibir a Dios y porque es capaz de entrar en la realidad de Dios. Porque Dios sólo conversa con este ser vivo, de noche en sueños, de día por símbolos, y por todo tipo de medios le predice el porvenir, por las aves, por las entrañas, por inspiración, por la encina . Por donde el hombre se confía en interpretar el pasado, el presente y el porvenir. 20 Y observa esto, hijito, que cada animal en particular vive habitualmente en una parte del mundo: los acuáticos en el agua, los terrestres en la tierra, los volátiles en el aire. El hombre en cambio se sirve de todos, tierra, aire, agua, fuego, y al cielo mismo lo mira y con él se relaciona por la percepción. Por su parte, Dios envuelve y penetra todas las cosas, porque es Energía y Poder. Por lo demás, hijito, no es nada difícil entender al Dios. 21 Y si lo quieres ver, mira la organización del Mundo y el bello ordenamiento de la organización. Observa la Necesidad en las cosas manifiestas y la Providencia en lo que ocurrió y en lo que ocurre. Mira la materia grávida toda de vida. Considera este dios inmenso en movimiento con todas las cosas buenas y bellas que contiene, dioses, genios y hombres.

– Pero estas cosas, padre, son energías.

– Pongamos, hijito, que todo es energía, pero ¿quién es el que energiza? ¿Otro dios? ¿No ves que así como son partes del Mundo cielo, agua, tierra y aire, de la misma manera son sus miembros vida, inmortalidad, destino , necesidad, providencia, naturaleza, alma y inteligencia, y es la permanencia de todas estas cosas lo que llamamos Bien? Y no hay ninguna cosa del presente o del pasado donde Dios no esté.

22- ¿En la materia también, oh padre?

– Si la materia, hijito, estuviera separada de lo divino ¿qué lugar le asignarías? Mientras no haya recibido la energía ¿qué otra cosa crees que es sino una aglomeración confusa? Pero si es activada ¿por quién lo es? Porque hemos dicho que las energías son partes de Dios. ¿Quién les da la vida a los seres vivos? ¿Quién la inmortalidad a los inmortales? ¿Quién transforma a los que se transforman? Si tú nombras la materia o un cuerpo o una substancia, estás hablando de energías mismas de Dios, la materialidad es energía de la materia, la corporeidad de los cuerpos, la sustancialidad de la sustancia: porque eso es Dios, el Todo. 23 Y en el Todo no hay nada que El no sea. Y no se puede predicar de Dios ni tamaño, ni lugar, ni cualidad, ni figura, ni tiempo. Porque lo es todo: y el Todo en todas las cosas y rodeando todas las cosas. Reverencia esta enseñanza y adórala. Porque no hay sino un culto a Dios, y consiste en no ser malo.

 

XIII. Discurso secreto en la montaña. Del Renacer y la Regla del Silencio.

1 – En las “Lecciones Generales”, oh Padre, hablaste en enigmas y sin derramar luz al tratar de la divinidad: no revelaste, con la excusa de que nadie puede ser liberado antes de renacer. Pero cuando descendíamos la montaña después de tu conversación conmigo, me puse a suplicarte, y como insistía en aprender la doctrina del renacer, porque es lo único que todavía ignoro, me prometiste transmitírmela una vez que ya fuera extranjero del mundo. Estoy preparado: mis sentimientos han madurado y se han hecho fuertes contra la ilusión mundanal: cumple pues lo que falta de cómo se renace según prometiste, sea de viva voz sea en secreto: ¡Ignoro, oh Trismegisto, de qué matriz nace el hombre y de qué semilla!

2- Hijo mío, la matriz es la Sabiduría comprendida en el silencio, y la semilla es el Bien verdadero.

– Pero ¿quién pone la semilla, Padre? porque estoy muy confundido.

– La Voluntad de Dios, hijito.

– ¿Y cómo es lo que nace, Padre? porque será algo extraño a mí mismo y a mi inteligencia.

– Lo que nace será distinto, será un dios hijo de dios. el Todo en Todo, compuesto de todas los Poderes.

– ¡Me hablas en enigmas, Padre, y no como un padre a su hijo!

– Estas cosas no se enseñan, hijito, pero cuando el Dios quiere, lo hace recordar.

3- Padre, tu me das explicaciones imposibles y de compromiso, y por eso quiero replicarte como corresponde: “Soy un bastardo en la familia de mi padre”. ¡Padre, no tengas celos de mí, soy tu hijo legítimo! Exponme en toda claridad la forma en que ocurre el renacer.

– ¿Qué puedo decirte, hijito? No puedo decirte otra cosa sino que habiendo yo mismo contemplado una visión inmaterial, por la misericordia de Dios, salí de mí mismo y entré en un cuerpo inmortal, y ya no soy el de antes, pero he nacido en la inteligencia. Esta experiencia no se puede enseñar ni ver con este elemento material con que vemos aquí: por eso ya no me preocupo por aquella forma compuesta que fue la mía: ya no tengo color, ni toco las cosas, ni percibo el espacio, soy un extraño a todo esto. Me estás viendo ahora con los ojos, hijito mío, pero por más que me estés mirando y me observes no te darás cuenta de lo que soy realmente. No es con esos ojos que se me ve ahora, hijito.

– ¡Me enloqueces, Padre, grandemente y dejas mi alma en completa turbación, porque a esta altura ya ni yo mismo me percibo!

– Ojalá, hijito, que tú también salgas de ti mismo como los que sueñan en el sueño, pero tú sin dormir!

– Pero dime esto ahora: ¿quién es el operador que obra el renacer?

– El hijo del Dios, el mismo y simple hombre, por la voluntad divina.

– Ahora sí, finalmente, me has dejado mudo de asombro. Yo he perdido mis sentidos comunes y sin embargo te veo siempre con la misma estatura, Padre, y con la misma forma exterior.

– En eso te equivocas: pues la forma mortal es día a día diferente: cambia con el tiempo, aumenta o disminuye, y así engaña.

– Pero ¿qué es verdad entonces, oh Trismegisto?

– Lo que no está corrupto, hijito, lo que carece de límites, lo que no tiene colores, ni forma, lo inmóvil, desnudo, brillante, lo que no puede captarse sino en sí mismo, el inalterable Bien, lo Incorporal.

– Realmente, Padre, ¡estoy enloquecido! Porque creo que me has hecho sabio, pero la percepción de mi pensamiento está embotada!

– Y así es como ocurre, hijito mío. Porque el fuego sube, la tierra cae, el agua es húmeda, el aire sopla… pero ¿cómo habrías de percibir por el sentido lo que no tiene dureza, ni humedad, lo inasible, lo impenetrable, lo que sólo se puede concebir por su poder y su energía, lo que requiere la capacidad de entender lo que es nacer en Dios?

7- ¿Es que yo no la tengo, oh padre?

– Que no sea así, hijito, atráela a ti y vendrá, quiérela y será. Reprime los sentidos del cuerpo y se producirá el nacimiento de la divinidad, purifícate del castigo irracional de la materia.

– ¿Es que tengo un verdugo en mí mismo, oh padre?

– Y no pocos, hijito, sino temibles y muchos.

– Dímelo, padre.

– El primer castigo, hijito, es la ignorancia, el segundo la tristeza, el tercero la intemperancia, el cuarto el deseo, el quinto la injusticia, el sexto la ambición, el séptimo el engaño, el octavo la envidia, el noveno la traición, el décimo la cólera, el undécimo la precipitación, el duodécimo la maldad. Son doce en número, pero en cada una hay otras muchas, hijito, que a través del cuerpo prisionero obligan a sufrir, sensitivamente, en lo interior del hombre. Se alejan, aunque no todas juntas, de quién se apiada Dios, y así se funda el modo y el sentido de la regeneración. 8 Ahora, hijito, calla y mantente en piadoso silencioso, que así la misericordia de Dios no se detendrá para nosotros. Ahora alégrate, hijito, que se renuevan y purifican los Poderes de Dios para que se reunifiquen los miembros del Nombre. Viene a nosotros el conocimiento de Dios, y al venir, la ignorancia es arrojada afuera. Viene a nosotros la experiencia de la alegría, y a su llegada, huirá la tristeza hacia los que la puedan recibir. 9 Después de la alegría, llamo al poder de la moderación. ¡Oh poder delicioso! démosele, hijito, la más benevolente acogida. ¡Mira cómo desde su llegada ha rechazado a la intemperancia! En cuarto lugar llamo ahora a la constancia, el poder que se opone al deseo. El próximo escalón, hijito, es el pedestal de la justicia. Mira cómo, sin juicio, arroja a la injusticia. Y ella ausente, hijo mío, nos hallamos justos. Llamo a nosotros, en sexto lugar, a la que lucha contra la ambición, la fraternidad. Fuera la ambición, llamo entonces a la veracidad: fuera el engaño, nace la veracidad. ¡Mira cómo el Bien alcanza su plenitud cuando llega la Verdad! Porque la envidia se ha alejado de nosotros, y el Bien sucedió a la Verdad, y también Vida y Luz, y ya no estamos amenazados por ningún castigo de la Tiniebla, que se han ido volando con fragor de alas. 10 Conoces, pues, hijito, el modo de la regeneración. Cuando sobreviene la Década, hijito mío, se concluye el nacimiento intelectual, la Duodécada es expulsada y el nacimiento nos diviniza. Porque el que, por la misericordia, acepta el divino nacimiento, se percibe a sí mismo con estos poderes y se llena de alegría.

11- ¡Oh padre, el Dios me ha hecho inquebrantable! Me represento las cosas que veo, no con los ojos sino con la energía intelectual lograda por los poderes. ¡Estoy en el Cielo, en la Tierra, en el agua, en el aire; estoy en los animales, en las plantas; en el vientre, antes del vientre, después del vientre, estoy en todas partes! Pero dime algo todavía: ¿Cómo es que los castigos de la Tiniebla, siendo doce en número, son rechazados por diez poderes? ¿Cómo se realiza, oh Trismegisto?

12 -Este escenario del que hemos salido, hijito, consiste en el círculo zodiacal que está, a su vez, compuesto por el número de los doce seres, que son de una única naturaleza, y signos de todas las formas, para perdición del hombre. Entre ellos hay algunas parejas que en la práctica son como uno sólo – la cólera y la precipitación, por ejemplo, son inseparables – o imposibles de distinguir. Por donde, hablando con corrección, es bien posible que doce abandonen, que los diez poderes, es decir la Década, las expulsen. Porque la Década, hijito mío, engendra el alma: pues Vida y Luz son uno, allí nace el número de la Unidad, del Espíritu. Por consiguiente y según la razón, la Unidad contiene a la Década, y la Década a la Unidad.

13- ¡Padre, veo el Todo y a mí mismo en la Inteligencia!

14- ¡Ese es el renacer, hijito, no más percibir en forma corporal tridimensional!, logrado durante estos discursos acerca de la regeneración, que he consignado por escrito para que no induzcamos al error sobre el Todo a la multitud, hacia aquellos que el Dios mismo quiere.

– Dime, padre, este cuerpo nuevo formado por los poderes, ¿puede también sufrir la disolución?

– ¡Corrígete y no digas cosas imposibles! Porque faltarías y el ojo de tu mente cometería un sacrilegio. El cuerpo sensible de la naturaleza está lejos de esta generación esencial. Uno es disoluble, el otro indisoluble, uno es mortal, el otro inmortal. ¿Ignoras que, como yo, has nacido dios e hijo del Uno?

– Quisiera, oh padre, el himno de alabanza que tú dijiste haber oído de los Poderes cuando estuviste en la Ogdóada.

– Como la Ogdóada predijo a Poimandrés, así justamente te apresuras a destruir el escenario, porque ya estás purificado. Poimandrés, la Inteligencia Suprema, no me trasmitió nada más de lo que yo he dejado escrito, pues sabía que, por mí mismo, sería capaz de entender todas las cosas y de escuchar lo que yo quisiera, y ver todas las cosas, y me confió la misión de hacer el bien. Por eso, en todas las cosas cantan y celebran los Poderes que están en mí.

– Anhelo, padre, oírlo y quiero comprender todo.

– No digas más nada, hijo mío, escucha la alabanza armoniosa, el himno de la regeneración, que consideré que no era conveniente manifestarlo abiertamente sino a ti, al fin de todo. Porque no es algo que se enseña, sino que se oculta en silencio. Así entonces, hijito, de pie, al aire libre, vuelto reverente hacia el viento del sur, hacia la puesta del Sol en su camino, adora. Y hazlo también al amanecer, vuelto hacia el viento del Levante. En silencio, hijito mío.

HIMNODIA SECRETA – FORMULA IV

17 “Que toda la Naturaleza del Mundo preste oídos a este himno.

¡Ábrete Tierra, soltaos cerrojos de la lluvia,

Árboles, no os agitéis!

Porque voy a cantar un himno al Señor de la Creación, al Todo, al Uno.

¡Abríos Cielos, deteneos Vientos!

Que el Círculo inmortal de Dios atienda mi palabra.

Pues voy a cantar un himno al Constructor de todas las cosas,

Al que hincó la Tierra y suspendió los Cielos,

Al que ordenó al Agua dulce salir del Océano y regar la tierra habitada y deshabitada para que todos los

hombres se alimenten y vivan,

Al que ordenó al Fuego que se manifestara para toda utilidad de dioses y hombres.

Ofrezcámosle todos juntos esta alabanza, al que vuela por arriba de los Cielos, al Constructor de toda la Naturaleza.

Que Él, el Ojo de la Inteligencia, acepte la alabanza de mis poderes.

18 ¡Poderes que habitáis en mí, cantad al Uno y al Todo!

¡Conmigo todo los Poderes que están en mí!

Sublime Conocimiento, iluminado por ti, por ti celebro la Luz espiritual en espiritual alegría.

¡Poderes todos cantad conmigo!:

Ven, moderación, canta conmigo.

Ven justicia mía, canta al Justo en mí.

Ven fraternidad mía, canta al Todo en mí.

Cante la verdad, la Verdad.

Cante el bien, el Bien.

Vida y Luz, es de vosotras que viene y es a vosotras que va esta alabanza.

Gracias Padre, energía de los Poderes,

Gracias Dios, fuerza de mis energías: Tu Nombre te canta himnos en mí.

Por mí, recibe el Todo por el Nombre, como ofrenda racional.

19 Esto es lo que claman en mi los Poderes: cantan al Todo, cumplen tus deseos, tu Voluntad, que de Ti viene y a Ti retorna, Tú, el Todo.

Recibe de todas las cosas la ofrenda racional: el Todo que está en nosotros: ¡Vivifícalo, Vida, ilumínalo Luz, Espíritu, Dios!

Porque de tu Nombre, la Inteligencia es el pastor,

¡oh Creador, oh conductor del Espíritu!

20 Tú eres Dios.

Esto es lo que tu hombre, el que te pertenece, clama, por y a través del Fuego, del Aire, de la Tierra, del Agua,

del espíritu, de todas tus criaturas.

Por Tí encontré la alabanza digna del SIglo y obtuve mi deseo, por tu voluntad, el descanso, pues vi cumplida,

por tu deseo, esta alabanza.”

21- ¡Oh padre, la he depositado y la conservo en mi mundo!

– Di “en mi mundo espiritual”, hijito.

– En el espiritual, padre. Tengo poder. Con tu himno y con tu alabanza, mi mente ha quedado llena de luz. Más aún, de mis propios sentimientos, ofreceré yo también una alabanza al Dios.

– ¡Pero no improvises, hijo!.

– ¡Padre, diré lo que en la inteligencia estoy viendo! A Ti, principio generador de toda generación, yo, Tat, elevo a Dios mis ofrendas racionales. ¡Oh Dios, Tú el Padre, Tú el Señor, Tú la Inteligencia recibe de mí las ofrendas racionales que deseas, porque es por tu Voluntad que todo se cumple.”

– Hijo mío, ofrece una ofrenda agradable al Dios Padre de todas las cosas. Pero agrega siempre, hijito, “por el Nombre”.

22 – Gracias, padre mío, por tus consejos de la oración.

– Me congratulo, hijito, que por la Verdad hayas producido buenos frutos, una cosecha inmortal. Habiendo aprendido estas cosas de mí, prométeme el secreto de esta virtud, que a nadie, hijito, revelarás la forma de trasmitir la regeneración, para que no vengamos a ser divulgadores. Y ahora basta, ambos estuvimos ocupados, yo hablando, tú escuchando. Espiritualmente, ya te conoces a ti mismo y conoces al Padre, el nuestro.

 

XIV.

1 Como mi hijo Tat, en tu ausencia, quiso que lo instruyera sobre la naturaleza del universo, y como no me permitió posponerlo, y como es hijo mío y neófito iniciado de hace poco a los detalles del conocimiento, tuve que hacerlo para él en forma extensiva para que le fuera más fácil seguir la instrucción. Para ti en cambio, dada tu más avanzada edad y el conocimiento de la naturaleza, prefiero enviarte en forma de carta y resumidos los temas más importantes que tratamos, expresándome ahora en forma iniciática y secreta. 2 Si todo lo manifestado viene a la existencia y es mantenido en la existencia, y si todo lo que viene a la existencia no lo hace por sí mismo sino por otro, y si son muchas las cosas que vienen a existir o, más bien, si lo que viene a existir son todas las cosas manifiestas, y si todas son distintas y no semejantes, es que hay Alguien que las creó, y ése Alguien no fue traído a la existencia, porque es el más antiguo de todos, el Único no engendrado. Porque declaro que todas las cosas que vienen a la existencia lo hacen por otro. No puede haber nada más antiguo y previo a todas las cosas que vienen a la existencia sino el Único que nunca comenzó a ser. 3 El cual es también el más poderoso y mejor, Uno y Sólo realmente Sabio en todas las cosas, y porque no hay nada anterior a El, por consiguiente, es Primero y Principio respecto de la multitud y de la dimensión, y por su diferenciación con lo que viene al ser, y por la continuidad de la creación. Además lo que viene al ser es visible, El en cambio invisible. Y por eso es porque crea, para ser visto. Y porque siempre crea, siempre es visible. 4 Esto es lo que vale la pena entender, y entendiendo admirar, y admirando ser dichoso, porque se ha

comprendido al Padre. ¿Qué hay más dulce que tener un noble y verdadero padre? ¿Quién es y cómo conocerlo? ¿Es justo sólo a Él llamarlo Dios, o el Creador o el Padre, o las tres cosas? Dios sí por el Poder, Creador por la Energía, Padre por la Bondad. Por que es Poder, diferenciado de lo que viene al ser, es Energía en todas las cosas que vienen al ser. Dejando de lado las muchas palabras y las vanas, digamos que sólo hace falta entender dos cosas: la Criatura y el Creador, porque entre estos dos no hay nunca ninguna tercera cosa. 5 Piensa todo y escucha todo, pero retiene estos dos y considera que estos dos son Todo, no poniendo en consideración ninguna otra cosa, ni de lo alto ni de lo de abajo, ni de los dioses ni de lo que cambia, ni de lo que está en lo profundo. Dos son Todo: la Criatura y el Creador, y es imposible separar a uno del otro. Porque el Creador no puede existir sin la Criatura. Porque ambos son lo mismo, y por eso ninguno puede existir sin el otro, es decir sin sí mismo. 6 Por consiguiente, si el Creador no es otra cosa sino el hecho de crear, único, simple, sin mixtura, es necesario que crear no sea otra cosa que crear, porque el crear del Creador es traer a la existencia y todo lo 26 que viene a la existencia es imposible que lo haga por sí mismo, sino que es necesario que lo que viene a la existencia venga por otro. Lo que viene al ser, sin el Creador, no viene al ser ni continúa siendo. Separados uno del otro, ambos pierden la naturaleza propia, privados de lo otro. Si se acepta pues que estos dos son todo el ser, lo que viene a la existencia y el Hacedor, ambos son Uno por la unidad, el uno primero, el otro después, precediendo el Dios Creador y a continuación la Criatura, cualquiera que ella sea. 7 Y que no te alerte la diversidad de las criaturas ante el temor de empequeñecer a Dios y quitarle gloria, porque una es su Gloria, es decir traer todas las cosas a la existencia, lo que viene a ser como su Cuerpo, la Creación. Nada hay de defectuoso o deforme en el Creador. Deficiencia y deformidad son cosas propias de las criaturas, como la herrumbre al bronce o la inmundicia al cuerpo vivo. Y no es el artesano del bronce el que produce la herrumbre ni los padres la inmundicia, ni el mal Dios. Sino la permanente evolución, a la manera de una erupción pustulenta, y es por eso mismo que Dios creó la evolución, como purificación y restauración de lo creado. 8 Si a un mismo artista se le permite pintar cielo, dioses, tierra, mar y hombres ¿porqué Dios no podría hacer lo mismo? ¡Oh, qué tremendo extravío es la ignorancia de cómo es Dios! A los que tal opinan les ocurre algo extrañísimo: pretenden ser piadosos y honrar a Dios, pero al oponerse a que haya creado todas las cosas, a más de desconocerlo comenten una gran impiedad, pues le atribuyen el desprecio o la impotencia. Si no creó todas las cosas, lo hizo o porque es soberbio o porque no puede, lo que es una impiedad. 9 A Dios pues sólo se le puede atribuir el Bien, y el bondadoso no es soberbio o incapaz. Porque Dios no es sino el Bien, el total Poder de hacer todas las cosas, pues todo lo que viene a la existencia viene por Dios, es decir por el Bueno y por el Capaz de hacer todas las cosas. Si ahora quieres saber cómo lo hace y cómo es que las cosas vienen a la existencia, tú lo puedes: ¡Mira la bellísima y muy semejante imagen! 10 Mira cómo siembra el agricultor la semilla en el campo, aquí trigo, allá cebada, más allá otra semilla. Mira como planta viñas, allá manzanos, más allá cualquier otro frutal. Así fue como el Dios sembró la inmortalidad en el Cielo, los cambios en la Tierra, y en todas las cosas Vida y Movimiento. Y el universo no consiste de muchas cosas, sino de pocas y fáciles de enumerar: Todo son cuatro, además de Dios y de la Creación, en los que están encerrados todos los seres.

 

XVI. Sobre Dios, la materia, el mal, el destino, el sol, la entidad inteligible, la entidad divina, el hombre, el plan de la plenitud, los siete planetas, y la imagen del hombre.

1 Querido rey:

Te envío este tratado como corona y memento de todos los anteriores, compuesto no de acuerdo a la opinión vulgar, antes bien en contra de ella. Tú mismo notarás que inclusive se contradice con cosas que ya dije. Ocurre que Hermes, mi maestro, en sus frecuentes pláticas a solas conmigo o en presencia de Tat, insistía en decir que para mis ocasionales lectores mis libros serían de fácil y simple lectura, cuando por el contrario no lo son, y sus palabras tienen un sentido oculto. Más aún, decía, que cuando los Griegos los tradujeran a su lengua se oscurecerían aún más, resultando en una distorsión mayúscula del texto y una oscuridad total. 2 Expresado en la lengua patria este texto tiene un sentido claro: en efecto, la propia calidad del sonido y del poder de las palabras egipcias incluye la energía de lo que se quiere decir. Por tanto, querido rey, en cuanto te sea posible (y tú todo lo puedes) no permitas que se traduzca este texto a fin de que tan grandes misterios no lleguen a los Helenos, ni la orgullosa y floja elocución griega y, por así decir, sus falsas gracias, hagan desaparecer la venerabilidad, la solidez y la eficacia de las palabras de nuestra lengua. 27 Pues los Griegos, ¡oh rey!, no tienen más que discursos vanos, buenos para demostraciones, y eso es la filosofía griega: charlatanería vacía. Nosotros en cambio no usamos palabras simples, sino vocablos cargados de poder. 3 Comenzaré pues el discurso invocando al Dios, soberano, creador, padre y envoltura de la totalidad, que siendo todas las cosas es Uno y siendo Uno es todas las cosas: porque la Plenitud de todas las cosas es una y en Uno, no que el uno se desdoble, sino que ambos son Uno. Mantén viva esta idea en tu memoria, ¡oh rey!, a lo largo de toda la exposición de mi discurso. Porque si alguien intentara contradecir lo que se muestra como Uno y Todo y ambos lo mismo, separándolo del Uno, y tomara la palabra “Todo” como una pluralidad y no como una plenitud, lo que es imposible, desligaría el Todo del Uno y destruiría el Todo. Porque es necesario que todas las cosas sean Uno, si el Uno existe (y claro que existe y nunca deja de ser Uno) para que no se destruya la Plenitud. 4 Observa cómo, de las partes más centrales de la tierra, surgen muchas fuentes de agua y de fuego, y cómo, a las tres naturalezas, del fuego, del agua y de la tierra, se las ve saliendo de una misma raíz: por donde se ha llegado a creer que existe un único depósito de toda la materia, el cual, de abajo, provee la materia misma, y en forma simétrica, de arriba, recibe la determinación esencial. 5 Así es como el hacedor, es decir el Sol, mantiene unidos el cielo y la tierra: lanza abajo la entidad determinante, fuerza a ascender la materia, atrae a su alrededor y hacia sí mismo todas las cosas, y de su propia mismidad da todo a todos y regala generosamente la luz. El es la causa por quién las buenas energías se derraman no sólo en el cielo y en el aire, sino también sobre la misma Tierra, hasta en su fondo más profundo, y en el abismo. 6 Por otra parte, si existe una entidad determinante inteligible es la masa del Sol, y podría decirse que está contenida en la luz. Ahora bien, de qué se compone y de dónde procede, sólo el Sol lo sabe porque está cerca de sí mismo por naturaleza y lugar, y nos vemos obligados a conjeturar por que no lo podemos mirar. 7 Pero aún así ver el Sol no es una conjetura: una misma espléndida luminosidad inunda el mundo entero, en sus partes inferiores y en las superiores: porque el Sol está puesto en medio del mundo, portándolo como su corona, y, como buen conductor, sujeta firmemente el carro del mundo, bien que ceñido a sí mismo, para que no caiga en el caos. El cinturón que ciñe son la vida, el alma, el espíritu, la inmortalidad y la evolución. El Sol dejó que el mundo siguiera su curso, no alejado de sí, pero en verdad, teniéndolo consigo mismo. 8 Y es así como el Sol continúa la creación de todas las cosas: asigna la duración eterna a las cosas que no mueren, con la parte de su luz que lanza hacia arriba (que proyecta con la cara que mira al cielo) alimenta las partes inmortales del mundo, y, con la parte de su luz que está encerrada en el mundo y que inunda la entera cavidad del agua, de la tierra y del aire, vivifica y mantiene en movimiento a los seres vivos en todas las parte del mundo, a través de los nacimientos y las metamorfosis, 9 Por un movimiento en forma de espiral, el sol remodela y transforma unas partes en otras, trueca y retrueca géneros por géneros, especies por especies, en mutuas metamorfosis: en síntesis, ejerce su actividad creadora aquí abajo de la misma manera como lo hace con los cuerpos planetarios. El cambio es la duración de todo cuerpo, cambio sin disolución para los cuerpos inmortales, cambio con disolución para los mortales. Y esto es lo que diferencia al inmortal del mortal y al mortal del inmortal. 10 A semejanza de su luz, que nos llega permanentemente, así también el Sol crea la vida sin cesar, indefinidamente, en todo lugar, a través de todos los órdenes. Pues lo rodean genios en múltiples órdenes y variadísimos escuadrones, semejantes a un ejército. Moradores cercanos de los inmortales, han recibido la comisión de hacerse cargo, desde allí, del lugar de los hombres. Ejecutan lo estatuido por los dioses, y por medio de tempestades y ciclones, a través de tormentas, erupciones y terremotos, por el hambre también y por las guerras castigan la impiedad. 11 Pues la impiedad es la mayor maldad de los hombres para con los dioses: ya que a los dioses les corresponde hacer el bien, a los hombres ser piadosos, y a los genios auxiliar. Los demás atrevimientos que los hombres cometen por extravío, o por temeridad, o forzados por lo que llamamos Destino, o por ignorancia, todas esas cosas, los dioses no las tienen en cuenta. Sólo la impiedad cae bajo la ley de la justicia. 12 El Sol es tutela y alimento de todas las especies: y, así como el mundo inteligible rodea al mundo sensible para llenarlo y henchirlo de múltiples y variadísimas formas, así a su vez, el Sol, rodea a todo el mundo para henchir la masa de todos los seres que aparecen en la generación, y fortificarlos. 13 Ahora bien, bajo las órdenes del Sol está el coro de los genios, o mas bien los coros: pues son muchos y variadísimos, comandados por las categorías de los planetas, en igual número para cada planeta. Clasificados y ordenados así son servidores de cada uno de los planetas, buenos y malos genios según sus naturalezas, es decir según sus operaciones: pues todo el ser del genio es actividad, pero hay algunos de ellos en los que hay mezcla de bien y de mal. 14 Todos han recibido potestad sobre los asuntos y alborotos de la tierra, y provocan problemas de todo tipo a las ciudades y a las naciones en general, y en particular a cada individuo. Nos cambian y excitan el alma hacia ellos, metidos como están en nuestros nervios y médulas, en nuestras venas y arterias, y en el cerebro mismo, extendiéndose hasta nuestras propias entrañas. 15 Una vez nacidos y recibida el alma, quedamos a cargo de los genios que en el preciso instante del nacimiento están de guardia y al comando de los planetas: porque a cada instante los genios se substituyen unos a otros. No son siempre los mismos, sino que se van turnando. Luego pues que se han introducido entre las dos partes del alma, la atormentan por medio del cuerpo de acuerdo a la actividad que les corresponda: sólo la parte racional del alma queda fuera del dominio de los genios, digna de Dios y apta para recibirlo. 16 Por consiguiente cuando por intermedio del Sol brilla un rayo divino en la parte racional (y estos casos son pocos), los genios se apartan: nadie puede nada, ni un genio ni un dios, frente a un sólo rayo de Dios. Los demás hombres son llevados y traídos, en cuerpo y alma, por los genios, y ellos mismos aman y quieren las fuerzas de los genios que actúan en ellos. Y es la razón, no el amor, la extraviada y la causa del extravío. Así pues la administración de la tierra está entera en manos de los genios y se ejerce a través de nuestros cuerpos. Fue a esta administración a la que Hermes llamó Destino. 17 Por consiguiente el mundo inteligible depende de Dios, el mundo sensible del inteligible: el Sol suministra al mundo inteligible y al mundo sensible el influjo del bien que recibe de Dios, es decir la actividad creadora. Alrededor del Sol gravitan las ocho esferas que de él dependen: una la de las estrellas fijas, siete de las errantes, y de éstas una gira en torno de la Tierra. Estas son las esferas de que dependen los genios, y de los genios los hombres. Y así todos y todas las cosas dependen de Dios. 18 Por eso el Dios es el padre de todas las cosas, el Sol el creador, y el mundo el órgano de la creación. El cielo está gobernado por la entidad inteligible, los dioses por el cielo, y los genios, a las órdenes de los dioses , gobiernan a los hombres: es así como están dispuestos los ejércitos de los dioses y los genios. Por ellos Dios hizo todas las cosas para sí mismo, y todas las cosas son partes de Dios: si todas son partes, Dios es sin duda todas las cosas. Haciendo pues todas las cosas, se hace a sí mismo, y es imposible que se detenga porque él mismo se detendría. Así como Dios no tiene fin, así tampoco su obra no tiene ni comienzo ni fin.

XVII.

…si reflexionas, ¡oh rey!, también los incorporales entre los cuerpos.

– ¿Cuáles?- dijo el rey.

– Los cuerpos que se ven en los espejos ¿no te parecen que son incorporales?

– Así es, Tat, divinamente lo dices- dijo el rey.

– Pero hay otros incoporales, por ejemplo las figuras que se manifiestan en los cuerpos, y no sólo de los seres animados sino también de los inanimados ¿no piensas que son también incorporales?

– Está bien lo que dices, Tat.

– Así pues, hay una reflexión de los incorporales en los corporales y de los corporales en los incorporales, de manera que lo sensible se refleja en el mundo espiritual y lo espiritual en el sensible. Por eso, ¡oh rey! reverencia las estatuas porque también ellas son figuras del mundo espiritual.

– ¡Oh profeta! es hora que me ocupe de mis huéspedes- dijo el rey levantándose-. Mañana continuaremos el estudio de lo divino y el tema que nos ocupa.

 

XVIII. Sobre las trabas que ponen al alma las cosas que provienen del cuerpo.

1 Cuando en un concierto que promete a los espectadores las delicias de una melodía de armonías bellas, un instrumento desafina, el propósito de los músicos cae en ridículo. Porque cuando el instrumento no logra ejecutar lo que de él se exige, los espectadores se burlan del ejecutante. Se vitupera el error, aunque incansablemente y con buen talento ofrezca su obra de arte. En cambio el divino y auténtico músico que además de obrador de la armonía de la canción trasmite incansablemente hasta el último instrumento la cadencia de la apropiada melodía, ése es el Dios, porque la fatiga no existe para Dios. 2 Si el artista ha querido con toda su buena voluntad participar del concurso musical, si previamente el trompetista hizo gala de su ciencia y los flautistas en sus dulces instrumentos produjeron la agradable melodía y por el caramillo y el plectro dieron cumplimiento a la lírica canción, nadie atribuirá culpa alguna al soplo del músico ni al Supremo, sino que lo admirará y honrará como corresponde, y en cambio acusará de avería el instrumento que ha puesto obstáculo a la magnífica belleza, trabado la melodía del músico y privado a los oyentes del agradable canto. 3 Y así es igual respecto de nosotros, que ningún espectador por falla de nuestro cuerpo venga a acusar impíamente a nuestra raza, mas antes que admita que Dios es un Soplo incansable , que posee siempre la misma ciencia que le es propia, y que hace uso en todo y por todo de la misma prosperidad y de la misma beneficencia. 4 El cantor pues ha cumplido su parte lo mejor que pudo: no le asignemos a él la culpa, sino a la flaqueza de la cuerda que, aflojada o relajada en su tensión, desbarató la habilidad musical del canto. 5 Pues bien, dado el accidente instrumental, que a nadie se le ocurra inculpar al músico, sino que cuanto más le reprochen al instrumento, tanto más alaben al artista, y como vean que con regularidad hacía vibrar la cuerda en el tono justo, más aún se apasionen los oyentes por el músico, y a pesar de todo no le guarden rencor. ¡Oh Honorabilísimos, también vosotros a vuestra vez afinad para el Músico vuestra propia lira interior! 6 Pues yo mismo he visto artistas que aún sin apoyarse en la virtud de la lira, y cuando se ejercitaban en algún noble tema, muchas veces usaban de sí como instrumento musical, afinaban su cuerda con recursos secretos, y lograban, trastocando su habilidad en gloria, el soberbio asombro de los oyentes. Se cuenta también acerca de un cierto tañidor de cítara que habíase ganado el favor del dios de la música, que al participar de un concurso de cítara estaba impedido por la rotura de una cuerda, la ayuda del Supremo suplió la cuerda y le concedió la gracia del galardón. La providencia del Supremo substituyó la cuerda por una cigarra, que posándose en la cítara completó la melodía de la cuerda faltante, y así el tañidor, consolada su pena con la salud del instrumento, logró el galardón de la victoria. 7 Yo mismo ¡oh Honorabilísimos! siento como que a mí también me ocurre lo mismo, porque recientemente me di cuenta de mi propia flaqueza al sentirme débil por un momento, y sin embargo por el poder del Supremo lancé mi canto, como si hubiera sido llenado de lo alto para entonar el canto del rey. Por donde la culminación de mi servicio será para la gloria del rey y para su trofeo de victoria la pasión inflamada de mi palabra. “¡Vamos pues adelante!” eso es lo que quiere el cantor. “¡Vamos pues y apurémonos!”, eso es lo que desea el cantor, y por eso templa la lira, pues más hermosa será su melodía y más dulce su cantar cuanto mayor sea el compromiso al que a su canto obliga. 8 Dado pues que el artista ajusta su lira en primer lugar para el rey y su música es el panegírico y su objetivo la alabanza real, lo primero que hace es impulsar su alma hacia el altísimo Rey del universo, el buen Dios y, comenzado el camino desde lo alto, desciende después con orden hacia el que como imagen de Aquel, gobierna el cetro, pues agrada a los mismos reyes este camino descendente de lo alto a lo inferior y que de allí, de donde les fue concedida la victoria, procedan en justa consecuencia las esperanzas. 9 Que así pues el músico se vuelva hacia el Rey grandísimo, Dios del universo, que es siempre y en todo inmortal, eterno y eternamente Emperador, primer glorioso Vencedor de quién luego los herederos de la Victoria logran sus victorias. 10 Es a esa alabanza a la que ahora desciende nuestro discurso, hacia los reyes, árbitros de la común paz y seguridad, a quienes el Supremo Dios ha llevado a la cima de la autoridad máxima y absoluta desde hace largo tiempo, a quienes la diestra de Aquel condujo a las logradas victorias, para quienes fuera dispuesto el premio del combate antes de que se viera la supremacía en la guerra, cuyos trofeos estaban alzados antes de entrar en batalla, para quienes la realeza estaba preparada de antemano y más aún el predominio en todas las cosas, quienes ya antes de ponerse en marcha los ejércitos, pasmaban al bárbaro. Alabanzas al Supremo y encomio del rey. 11 Pero el discurso se apresura a concluir a la manera como había comenzado, y pasa a bendecir al Supremo, para terminar, después, con el elogio de los divinos reyes que son los árbitros de nuestra paz. Por lo tanto, así como al exordio fue la alabanza del Supremo y del Poder de lo alto, así ahora la conclusión, como un eco, se volverá de nuevo hacia el mismo Supremo. Como el Sol, que nutre los renuevos germinales de todas las plantas, es el primero que cosecha las primicias del fruto con las inmensas manos, sus rayos, que emplea para cogerlos – porque sus rayos son sus manos que recogen las primeras la dulcísima ambrosía vegetal -, así también nosotros, de quienes el Supremo es el 30 principio, que hemos recibido la sabiduría que de El emana y la consumimos como alimento de las plantas supracelestes que son nuestras almas. Así pues ejercitémonos de nuevo otra vez en bendecirlo, que Él nos retornará abundante rocío y lluvia para toda semilla. 12 Es conveniente pues que miríadas de bocas y voces alcemos una alabanza bendita al Dios íntegramente Puro y Padre de nuestras almas, aún cuando nuestras alabanzas no sean apropiadas a su dignidad, porque nada que digamos puede alcanzarla. Ni los recién nacidos pueden honrar dignamente al padre, pero cuando las fuerzas se lo permiten cumplen el deber y a cambio logran la indulgencia paterna. Y con mayor razón, eso mismo es gloria para Dios, ser mejor y más grande que su prole, y que el exordio, el principio, el medio y el final de nuestras alabanzas sea reconocer el Poder sin límites y la Infinitud ilimitada del Padre. 13 Porque a nosotros corresponde alabarlo, los hombres, que por naturaleza somos como sus descendientes, aunque nos sea preciso solicitar su indulgencia, lograda casi siempre antes de pedirla. Porque así como un padre no puede abandonar a sus pequeños recién nacidos por estar incapacitados para todo, pero se alegra al ser reconocido por ellos, así con iguales resultados, obra el conocimiento del Todo, que nos confiere a todos la vida y la alabanza de Dios, que son concesiones suyas. 14 Dios, pues, bueno y siempre resplandeciente, que sólo en Sí mismo tiene el límite de su eterna excelencia, que es inmortal, que circunscribe en Sí mismo lo perfectísimo Suyo y que es un eterno fluir hacia éste nuestro mundo de la Energía que hay Allá, que nos ofrece la promesa de una alabanza que libera. Por consiguiente Allá no hay diferencia entre unos y otros, no hay inconstancia. Allá, uno es el Sentir de todos, una es la Previsión de todos, una es para todos la Mente, el Padre, una la Conciencia por la que todos obramos, uno el Encanto mutuo del Amor, operador de la única Armonía de todas las cosas. 15 Así es pues como alabamos al Dios. Pero luego descendemos hasta los que han recibido de El el cetro. Es justo, pues, que comencemos por los reyes y de ellos nos ocupemos, que nos preparemos para el elogio y cantemos piadosos himnos al Supremo, y que el comienzo inicial de la alabanza se Le dedique, que nos ejercitemos aún más por Él, para que esté en nosotros la práctica de la piedad a Dios y la alabanza en honor del rey. 16 Porque nada hay más justo que otorgar recompensa a los que desplegaron por nosotros una tan grande paz. La virtud del rey y su sólo nombre confieren la paz. Porque al rey (basileus) se lo llama rey porque con leve paso (basei leia) ejerce el poder supremo y por la paz extiende los decretos, y porque nació para triunfar sobre el dominio bárbaro: su sólo nombre es símbolo de paz. Por eso mismo con frecuencia es suficiente nombrar al rey para contener a los enemigos de inmediato, y comúnmente las estatuas del rey son refugio de paz para los que soportan el rigor de una tempestad, y ya la sola aparición de la imagen del rey produce la victoria, y concede el asilo a los que a ella se acogen de lo inflexible y de lo que lastima.

En torno al siglo VII d.C. apareció en un libro atribuido a Apolonio de Tiana (Libro del Secreto de la Creación y el Arte de la Naturaleza) una supuesta traducción de una mítica tabla en teoría encontrada bajo un monumento a Hermes en esa ciudad de Anatolia que sería ancestral sabiduría hermética. He aquí el texto, originalmente en árabe.

TABLA DE ESMERALDA

I. Lo que digo no es ficticio, sino digno de crédito y cierto.

II. Lo que está más abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo. Actúan para cumplir los prodigios del Uno.

III. Como todas las cosas fueron creadas por la Palabra del Ser, así todas las cosas fueron creadas a imagen del Uno.

IV. Su padre es el Sol y su madre la Luna. El Viento lo lleva en su vientre. Su nodriza es la Tierra.

V. Es el padre de la Perfección en el mundo entero.

VI. Su poder es fuerte si se transforma en Tierra.

VII. Separa la Tierra del Fuego, lo sutil de lo burdo, pero sé prudente y circunspecto cuando lo hagas.

VIII. Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y, luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina los poderes de lo que está arriba y de lo que está abajo. Así ganarás gloria en el mundo entero, y la oscuridad saldrá de ti de una vez.

IX. Esto tiene más virtud que la Virtud misma, porque controla todas las cosas sutiles y penetra en todas las cosas burdas.

X. Éste es el modo en que el mundo fue creado.

XI. Éste es el origen de los prodigios que se hallan aquí (¿o, que se han llevado a cabo?).

XII. Esto es por lo que soy llamado Hermes Trismegisto, porque poseo las tres partes de la filosofía cósmica [astrología, alquimia, y teurgia].

XIII. Lo que tuve que decir sobre el funcionamiento del Sol ha concluido.

A principios del siglo XX surgió una misteriosa publicación autónoma a nombre de “Los Tres Iniciados” que decía contener la esencia de la sabiduría hermética. He aquí el texto hermético central a dicha publicación.

EL KYBALIÓN

Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender.

Donde quiera que estén las huellas del Maestro, allí los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par.

Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría.

Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par.

  1. El Todo es Mente; el universo es mental.
  2. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.
  3. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.
  4. Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.
  5. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.
  6. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley.
  7. La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.

La mente así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración. La verdadera transmutación hermética es una práctica, un método, un arte mental.

Más allá del Kosmos, del Tiempo, del Espacio, de todo cuanto se mueve y cambia, se encuentra la realidad Substancial, la Verdad Fundamental.

Lo que constituye la Verdad fundamental, la Realidad substancial, está más allá de toda denominación, pero el sabio lo llama el Todo.

En su esencia, el Todo es incognoscible, Mas el dictamen de la razón debe ser recibido hospitalariamente, y tratado con respeto.

El universo es una creación mental sostenida en la mente del Todo.

El Todo crea en su mente infinita, innumerables universos, los que existen durante eones de tiempo, y así y todo, para Él, la creación, desarrollo, decadencia y muerte de un millón de universos no significa más que el tiempo que se emplea en un abrir y cerrar de ojos.

La mente infinita del todo es la matriz del Kosmos.

En la Mente del Padre‑Madre, los hijos están en su hogar.

No hay nadie que no tenga padre y madre en el Universo.

El sabio a medias, reconociendo la irrealidad relativa del Universo, se imagina que puede desafiar sus leyes, ése no es más que un tonto vano y presuntuoso, que se estrellará contra las rocas y será aplastado por los elementos, en razón de su locura. El verdadero sabio conociendo la naturaleza del universo, emplea la Ley contra las leyes: las superiores contra las inferiores, y por medio de la alquimia transmuta lo que no es deseable, en lo valioso y de esta manera triunfa. La maestría consiste, no en sueños anormales, visiones o imágenes fantasmagóricas, sino en el sabio empleo de las fuerzas superiores contra las inferiores vibrando en los más elevados. La transmutación (no la negación presuntuosa), es el arma del Maestro.

Si bien es cierto que todo está en el todo, no lo es menos que el todo está en todas las cosas. El que comprende esto debidamente, ha adquirido gran conocimiento.

Nada reposa; todo se mueve; todo vibra.

Todo es dual, todo tiene polos; todo su par de opuestos; los semejantes y desemejantes son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo en grado; los extremos se tocan; todas las verdades, son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.

Todo fluye y refluye, todo asciende y desciende; la oscilación pendular se manifiesta en todas las cosas; la medida del movimiento hacia la derecha es la misma que el de la oscilación a la izquierda; el Ritmo es la compensación.

Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo ocurre de acuerdo con la ley. Azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero ninguno escapa a la ley.

El género está en todo, todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos.

La posesión del conocimiento, si no va acompañada por una manifestación y expresión en la práctica y en la obra, es lo mismo que el enterrar metales preciosos: una cosa vana e inútil. El conocimiento, lo mismo que la fortuna, deben emplearse. La ley del uso es universal, y el que la viola sufre por haberse puesto en conflicto con las fuerzas naturales.

Para cambiar vuestra característica o estado mental, cambiad vuestra vibración.

Para destruir un grado de vibración no deseable, póngase en operación el principio de polaridad y concéntrese a la atención en le polo opuesto al que se desea suprimir. Lo no deseable se mata cambiando su polaridad.

La mente, así como los metales y los elementos, puede transmutarse de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración.

El ritmo puede neutralizarse mediante el arte de la polarización.

Nada escapa al principio de causa y efecto, pero hay muchos planos de Causalidad y uno puede emplear las leyes del plano superior para dominar a las del inferior.

El sabio sirve en lo superior, pero rige en lo inferior. Obedece a las leyes que están por encima de él, pero en su propio plano y en las que están por debajo de él, rige y ordena. Sin embargo, al hacerlo, forma parte del principio en vez de oponerse al mismo. El sabio se sumerge en la Ley, y comprendiendo sus movimientos, opera en ella en vez de ser su ciego esclavo. Semejantemente al buen nadador, va de aquí para allá, según su propia voluntad, en vez de dejarse arrastrar como el madero que flota en la corriente. Sin embargo el nadador, el sabio y el ignorante, están todos sujetos a la ley. Aquél que esto comprenda va en el buen camino que conduce a la Maestría.

El doxógrafo Juan Estobeo fue el mayor colector de textos herméticos. He aquí uno de los numerosos extractos sumamente importante.

LA VIRGEN DEL MUNDO

1 Habiendo pronunciado estas palabras, Isis, antes que nada, escancia a Horus el dulce néctar de ambrosía que las almas acostumbran recibir de los dioses, y en ese momento, Isis comienza su sacratísimo discurso.

2 “Puesto que el cielo de numerosos círculos, hijo mío, está por encima de toda la naturaleza de las cosas de abajo y en ninguna parte carece de nada de lo que actualmente contiene el mundo en su totalidad, es de todo punto necesario que por las cosas situadas en lo alto haya sido organizada en su conjunto y poblada de seres la totalidad de la naturaleza: pues las cosas inferiores son a buen seguro incapaces de organizar el mundo de arriba. Por ello es una necesidad que a los misterios más poderosos cedan los inferiores. Más poderoso entonces que las cosas de abajo es el sistema de los cuerpos celestes, y absolutamente inmutable, y no cae bajo los sentidos de la inteligencia de los seres mortales.

3 De ahí que las cosas inferiores gimieran, presas de temor, a causa de la maravillosa belleza y eterna permanencia de las cosas de arriba. Pues había allí qué contemplar y de qué estremecerse a la vez, al ver la belleza del cielo ofreciéndose como una representación del Dios aún desconocido; la suntuosa majestad de la noche, que se unía a una luz más débil que la del sol, pero aún viva, y otros misterios en movimiento cada cual a su vez en el cielo, dando orden y crecimiento según mociones y períodos regulados de tiempo, por medio de ciertos efluvios secretos, al conjunto de las cosas de abajo.

Y así el temor renacía siempre, eran búsquedas indecibles; 4 y en tanto que el Artesano del Universo persistía en su rechazo, la Ignorancia envolvía el mundo entero. Pero cuando hubo decidido revelarse tal cual es, inspiró a unos dioses impulsos de amor, y distribuyó más ampliamente en sus inteligencias la luz que tenía en su seno, para que tuviesen primero la voluntad de buscar, después el deseo de encontrar, y por último también el poder de conseguirlo.

5 Pues bien, hijo mío, Horus maravilloso, no es en un ser de raza mortal donde ello hubiera podido producirse –de hecho ni siquiera existían aún–, sino en un alma que poseyera el lazo de simpatía con los misterios del cielo: he ahí lo que era Hermes, quien todo conoció. Vio el conjunto de las cosas y, habiendo visto, comprendió; y, habiendo comprendido, tuvo el poder de revelar y enseñar. En efecto, las cosas que conoció las grabó y, habiéndolas grabado, las ocultó, prefiriendo, acerca de la mayoría de ellas, guardar firme silencio antes que hablar, a fin de que tuviera que buscarlas toda generación nacida después del mundo. 6Se disponía entonces Hermes a ascender hacia los astros para escoltar a los dioses, sus primos. No obstante, dejaba por sucesores a Tat, a la vez su hijo y heredero de sus enseñanzas, luego, poco después, a Asclepio Imuthés, según los designios de Ptah-Hefaistos, y a otros también, a todos aquellos que, por voluntad de la Providencia reina de todas las cosas, debían hacer una investigación exacta y concienzuda de la doctrina celeste. 7 Estaba pues Hermes a punto de decir en su defensa, delante del espacio circundante, que ni siquiera había entregado la doctrina íntegra a su hijo, en vista de la aún corta edad de éste, cuando, habiéndose levantado el día, como con sus ojos, que todo lo ven, contemplaba el Oriente, percibió algo todavía indistinto; y, a medida que lo examinaba, lentamente, sí, pero al fin, le llegó la decisión precisa de depositar los símbolos sagrados de los elementos cósmicos junto a los objetos secretos de Osiris, y luego, después de haber orado y pronunciando ciertas palabras, de ascender al cielo.

8 Mas no conviene, hijo mío, que deje este relato incompleto: he de referir todo cuanto Hermes dijo en el momento de depositar los libros. Habló pues así: “Oh libros sagrados que fuisteis escritos por mis manos imperecederas, vosotros sobre los que, habiéndoos ungido con el ungüento de inmortalidad, tengo todo poder, permaneced, a través de todos los tiempos, imputrescibles e incorruptibles, sin que os vea ni descubra ninguno de aquellos que habrán de recorrer las planicies de esta tierra, hasta el día en que el cielo envejecido de a luz organismos dignos de vosotros, aquellos que el Creador ha llamado Almas”. Tras haberse dirigido de este modo a los libros y efectuado una plegaria a sus propias obras, penetra en el sagrado recinto por los lugares que le pertenecen.

9 Bastante tiempo había durado sin embargo el intervalo de inactividad y encubrimiento; y la naturaleza, hijo mío, continuaba siendo estéril, hasta que aquéllos que ya desde ese momento habían recibido la orden de recorrer el círculo del cielo, habiéndose presentado por sí mismos ante el Dios Rey del universo, le expusieron la inercia de los seres, y que era preciso organizar todo el conjunto de las cosas, y que esta empresa a ningún otro pertenecía sino sólo a él: “Te suplicamos”, decían, “considera lo que actualmente existe y qué es lo que aún necesita para el futuro”. 10 Sonrió Dios ante estas palabras y dijo: “¡Que Naturaleza sea!”, y un objeto femenino de inmensa belleza brotó de su voz, –viendo lo cual los dioses quedaron estupefactos– y el Dios Primer Padre lo honró con el nombre de Naturaleza, y le ordenó ser fecunda. 11 Y he aquí aún las palabras que pronunció, fijando con la mirada el espacio circundante: “¡Que se colme el cielo de toda cosa, y el aire así como el éter!”. Dios lo dijo, y fue. 12Entonces, habiendo consultado consigo misma, la Naturaleza conoció que no debía desobedecer el mandato de su Padre, y, 13 habiéndose unido a Trabajo, concibió una hija, bella, a la que denominó Invención. A ésta le otorgó Dios el serlo y, tras ese don, separó las cosas ya producidas y las llenó de misterios, y a la Inventora de estos misterios le concedió autoridad sobre ellos.

14 Él mismo entonces, como quería que el mundo superior no fuese ya inerte, sino que había decidido saturarlo de espíritus para que, aún en el detalle, la creación no continuara siendo inmóvil ni inactiva, púsose a ejercer de artesano con esa intención, usando de sagradas substancias para la producción de su obra. En efecto, habiendo tomado de su propia hondura el aliento suficiente y habiéndolo unido al fuego mediante una mezcla inteligente, lo mezcló removiéndolo con algunas otras desconocidas. Luego, tras haber unificado este producto, cada elemento con cada uno de los demás, acompañándose de ciertas incantaciones secretas, agitó fuertemente toda la mixtura, hasta que efervesció en la superficie de la mezcla una especie de materia más sutil, más pura y transparente que los ingredientes de los que estaba hecha: era translúcida, y sólo el operador la veía. 15 Y como no se fundía con el calor, ya que había sido sacada del fuego, ni tampoco se enfriaba una vez llevada a su término, pues había sido extraída del aliento, sino que conservaba toda entera, en su naturaleza particular y apropiada, con su propio tipo y constitución, la composición de la mezcla que la formaba, inspirándose en el nombre más favorable y por el hecho de que ella actuaba de modo conforme a ese nombre, Dios denominó precisamente a esta composición Animación. De esta corteza pues, hizo nacer Dios, en número adecuado, miríadas de almas, configurando para su propósito con orden y medida, como diestro artesano, y en conveniente proporción, la espuma surgida de la mezcla misma, de suerte que no hubo 16 la menor diferencia entre las almas más allá de lo necesario, si es cierto que la espuma que esponjaba la superficie después de que Dios hubo agitado no era por todas partes la misma, sino que la primera capa era mejor y más densa que la segunda y completamente más pura, y que la segunda capa, bastante inferior a la primera, era sin embargo mucho mejor que la tercera. Y así hasta los sesenta rangos de almas a los que se elevó el número total una vez completo, con la salvedad al menos de que Dios estableció como ley que dichas almas serían todas eternas, puesto que provenían de una substancia única, a la que sólo Dios había sabido llevar a la perfección. Y les asignó por separado secciones y lugares en las alturas de la naturaleza celeste, para que hiciesen girar el cilindro según un orden determinado y una disposición conveniente, y alegraran a su Padre. 17 Y en ese momento, erguido sobre el pedestal soberanamente bello del éter, tras haber convocado a los seres ya existentes, dijo: “Oh almas, hermosas hijas de mi aliento y mi solicitud, vosotras a las que con mis propias manos he ayudado a nacer, y que desde ahora consagro a este mundo que me pertenece, seguid como a leyes éstas mis órdenes, y no os apropiéis de lugar alguno que no sea el que os atribuyó mi sentencia. Y así, si os mantenéis serenas, igualmente os aguardará el cielo de nuevo, y la constelación que os ha sido asignada, así como los tronos cargados de virtud; pero si cometéis algún acto de rebelión contra mis voluntades, os juro por mi aliento sagrado, por esta mezcla de la que os he creado y por estas manos hacedoras de almas, que no tardaré en forjaros cadenas y suplicios”.

18 Habiendo hablado así, Dios, que es también mi señor, tras haber mezclado los otros dos elementos congéneres, el agua y la tierra, e igualmente pronunciado sobre ellos ciertas fórmulas secretas, todavía poderosas, pero no semejantes a las primeras, y después de haber agitado bien la mezcla y haberle insuflado una fuerza vivificante, tomó la corteza que de modo semejante flotaba en la superficie y se había vuelto de buen color y bien coagulada, y modeló de ella los signos zodiacales que tienen forma humana. 19 En cuanto al residuo de la mezcla, lo abandonó a las almas que ya habían progresado, a esas almas que habían sido invitadas a entrar en las moradas de los dioses, en los lugares próximos a los astros, donde los sagrados démones, diciendo: “Cread, hijas mías, vástagos de mi ser, recibid estos residuos de mi industria, y que cada una elabore algo que corresponda a su naturaleza: ved, quiero ofreceros aún estos objetos que os servirán de modelos”; y, retomando de nuevo la mezcla en sus manos, 20 dispuso con orden y belleza, haciéndolo concordar con los movimientos anímicos, el ornamento del zodíaco, después de haber ajustado exactamente, como complemento a los signos antropomórficos del zodíaco, los que siguen, es decir, los signos animales, a los que otorgó asimismo las cualidades activas bien conocidas y un aliento capaz de cualquier arte, generador de todos los acontecimientos de alcance universal que debían sucederse por siempre. 21 Y Dios se fue con la promesa de unir a los productos visibles de las almas el aliento invisible y a cada uno una substancia de homogénesis, de tal manera que engendre a su vez otros seres semejantes a él mismo y que aquellas no se vieran más en la necesidad de producir otra cosa que lo que en primer lugar hubieran realizado”.

22 “¿Qué hicieron pues las almas, madre mía?”

E Isis dijo: “Habiendo tomado lo que había sido mezclado de la materia, Horus, hijo mío, primero intentaban comprenderlo, adoraban la mixtura obra del Padre y se preguntaban con qué había sido compuesta: sin embargo, no les era fácil reconocerlo. A decir verdad, tan pronto se dedicaron a esta investigación, se apoderó de ellas el terror de incurrir en la cólera del Padre, y regresaron a la ejecución de sus órdenes. 23 Entonces, de la capa superior de la materia, aquella cuya corteza era extremadamente ligera, modelaron bellamente la raza de los pájaros; y como mientras tanto ya la mezcla se había vuelto medio dura y había adquirido su consistencia sólida, modelaron la raza de los cuadrúpedos, menos ligera desde luego, y la de los peces, que tiene necesidad de un complemento húmedo para nadar: finalmente, estando frío lo restante y siendo ya arrastrado por su peso hacia abajo, las almas produjeron una nueva especie, la de los reptiles. 24Y esas almas, hijo mío, como si hubiesen realizado una proeza, se armaron desde ese momento de una indiscreta audacia y transgredían los mandatos; abandonaban ahora sus secciones y estancias propias y no consentían ya en permanecer en un solo lugar sino que no dejaban de moverse: continuar fijadas a una única residencia lo consideraban como una muerte.

25 “Pues bien, hijo mío”, dijo Hermes, como si ocupara mi lugar, “este comportamiento de las almas no escapó tampoco al Señor y Dios de todo el Universo, y buscaba para ellas un castigo y una cadena que les fueran penosos de soportar. Y de hecho, plugo al Jefe y Maestro Soberano de todas las cosas fabricar el organismo del hombre, a fin de que, en dicho organismo, sufriera la raza de las almas su castigo para siempre. 26 “Entonces pues, habiéndome convocado,” dijo Hermes, “Dios habló así: ‘Oh alma de mi alma, intelecto sagrado de mi intelecto, 27 ¿hasta cuándo la naturaleza de abajo seguirá siéndome un espectáculo afligente?, ¿hasta cuándo las cosas ya creadas permanecerán inertes y sin alabanza? Vamos, conduce hasta mí a los dioses del cielo, todos, inmediatamente’.” Así dijo Dios, hijo mío, según lo refiere Hermes, y ellos acudieron al llamamiento: “Volved la mirada”, dijo Dios, “sobre la tierra y todas las cosas de abajo”. Observaron aprisa e inmediatamente comprendieron la voluntad del Príncipe. Y apenas hubo hablado éste en favor de la creación de los hombres, que ya tomaban conciencia 28 de lo que podían proporcionar, según los recursos de cada cual, a los seres que iban a nacer.

El Sol decía: “Resplandeceré aún más”. La Luna prometía iluminar el curso que traza siguiendo al Sol; añadía que había parido por adelantado al Terror, el Silencio, el Sueño y la Memoria, que debía carecer de provecho para los hombres. Explicaba Kronos que desde ese momento se había convertido en padre de la Justicia y la Necesidad. Zeus decía: “Para que la raza de los seres que viene no se entregue completamente a la guerra, he aquí que ya para ellos he engendrado la Fortuna, la Esperanza y la Paz”. Ares, que él era ya padre de la Lucha, la Cólera y la Querella. Afrodita declaró sin dudar: “Por mi parte, Maestro, les añadiré el Deseo, la Voluptuosidad y la Risa, para que las almas emparentadas conmigo, que sufran la condena más penosa, no sean castigadas más de la cuenta”. Se regocijaba Dios, hijo mío, ante estas palabras de Afrodita. 29 “En cuanto a mí”, dijo Hermes, “no sólo crearé la naturaleza humana,” declaré, “sino que les haré don de Sabiduría, Templanza, Persuasión y Verdad, y no cesaré de unirme a Invención; es más, asistiré siempre a la vida mortal de los hombres nacidos bajo mis signos (pues los signos que me ha atribuido el Padre y Creador son al menos sensatos e inteligentes), y ello aún más cuando también el movimiento de los astros que los domine esté en acuerdo con la fuerza natural de cada cual”.

Grande fue la alegría de Dios, el Maestro del mundo, al oír tales palabras, y ordenó que la raza de los hombres viera la luz. 30 “Por mi parte,” dijo Hermes, “me preguntaba de qué materia debía servirme, y llamé en mi ayuda al Monarca. Este ordenó a las almas que me entregasen el residuo de la mixtura: y, habiéndolo tomado, lo encontré completamente seco. Empleé entonces para la mixión una cantidad de agua muy superior a la necesaria para que se refrescase la composición de la materia, de suerte que el ser modelado fue del todo lánguido, débil e impotente, para que a la ventaja de la inteligencia no añadiese también la de la fuerza. Modelé, la obra resultó bella, y me regocijé a la vista de mi labor; y, desde abajo, invité al Monarca a contemplarla. La vio y se alegró, y ordenó que las almas fuesen incorporadas”.

31 Ellas entonces, adquiriendo al principio un aire sombrío ante la noticia de su condena –32 y tuve entonces la ocasión de admirar también los discursos de las almas (presta atención, Horus, hijo mío, pues estás escuchando la doctrina secreta que mi antepasado Kamephis aprendió de Hermes, el memorialista que relata todos los hechos, <y después yo> de Kamephis, ancestro de todos nosotros, cuando me honró con el don del Negro Perfecto, y tú, ahora, de mi boca);– 33 pues bien, hijo maravilloso y lleno de gloria, cuando las almas estaban a punto de entrar en la prisión de los cuerpos, unas en verdad se contentaban con gemir y lamentarse de la misma manera que las de las bestias que nacieron salvajes, y que, libres, habrán de vivir en una desgraciada esclavitud, arrancadas a su desierto familiar y querido, y tendrán que debatirse, rebelarse y rehusar obediencia a quienes las domaron, y que, incluso, si salen airosas de su empeño, darán muerte a quienes las atacan; otras emitían agudos silbidos a la manera de viejos áspides;34 pero otra, tras lanzar un grito estridente y llorar hasta la saciedad antes de hablar, dirigiendo sin cesar lo que le servía de ojos hacia arriba y hacia abajo, exclamó: “Cielo, principio de nuestro nacimiento, éter y aire, manos y sagrado aliento del Dios Monarca, y vosotros, ojos de los dioses, astros resplandecientes, luz indefectible del sol y la luna, hermanos de leche surgidos del mismo origen, ¡vosotros todos de quienes brutalmente separadas sufrimos miserias, y más miserias aún pues, arrancadas de cosas grandes y brillantes y de la sagrada atmósfera y el firmamento magnífico y, lo que es más, de la vida bienaventurada que llevábamos con los dioses, vamos a ser aprisionadas así en tiendas innobles y viles! 35 ¿Qué cosa tan horrorosa, infelices, es la que hemos cometido? ¿Qué crimen que merece estos castigos? ¡Miserables de nosotras, cuántos pecados nos aguardan! ¡Cuántas acciones habremos de realizar bajo el malvado impulso de la esperanza, para proveer a las necesidades de un cuerpo lleno de humores y pronto a disolverse! 36 A las almas, que no pertenecerán ya a Dios, los ojos no les proporcionarán más que un pequeño espacio, y como, por esta cosa húmeda y redonda que está en ellos, no veremos sino completamente pequeño a nuestro propio ancestro el Cielo, no cesaremos de gemir, y a veces ni siquiera veremos ya más.

[Aquí Orfeo: “Es del resplandor solar que viene la mirada: los ojos por sí mismos nada ven”.]

Desgraciadas en efecto, henos aquí condenadas, y en absoluto nos ha sido concedido el don de la vista, porque, sin la luz, no nos ha sido dado el ejercerlo: no son estos pues sino emplazamientos para los ojos y no ya los ojos mismos. ¡Y qué penoso nos será también escuchar a nuestros hermanos los vientos que soplan en el aire, pues no nos mezclaremos ya a su soplo! La morada que nos espera, en lugar de este mundo sublime, es el estrecho volumen del corazón. 37 Y cuando hayamos sido separadas de las cosas de las que hemos descendido ¡a qué otras!, la pena nos hará morir. Señor, Padre, Creador, si tan aprisa te has vuelto indiferente a tus obras, fija para nosotras algunos límites, considéranos dignas todavía de algunas palabras, por breves que sean, mientras nuestras miradas aún pueden franquear todo el espacio del mundo resplandeciente de luz”.

38 Fue con éxito, Horus, hijo mío, que las almas hicieron esta plegaria, pues vino el Rey y, tomando asiento en el trono de la Verdad, dijo en respuesta a su demanda:

“Es el Amor, oh almas, y la Necesidad, quienes reinarán sobre vosotras, pues ellos son, después de mí, los jefes y capitanes de todas las cosas. En cuanto a vosotras, almas, en tanto que sirváis a mi poder real que en absoluto envejece, sabedlo, en tanto continuéis sin pecado, habitaréis las regiones del cielo. Pero, si entre vosotras llega a darse algo censurable, hay en un lugar asignado a unas entrañas mortales que, por mi sentencia de condenación, habitaríais vosotras también. 39 Si los cargos contra vosotras son mediocres, cuando hayáis abandonado el lazo perecedero de la carne, de nuevo, sin lágrimas, saludareis al cielo vuestra patria; pero si os volvéis capaces de cometer mayores faltas, lejos de obtener el fin que os conviene una vez libres de los cuerpos, no morareis ya en el cielo, ni tampoco en cuerpos humanos, sino que en adelante no cesaréis de errar de un cuerpo animal en otro”.

40 Habiendo hablado así, Horus, hijo mío, Dios a todas dio la gracia de alientos, tras lo cual, volvió a hablar: “Sin embargo, no es tampoco según el azar y la ventura como he estatuido los cambios de vuestro estado, ya que al igual que cambiaréis a peor si cometéis alguna villanía, también cambiaréis a mejor si tomáis una resolución digna de vuestro origen: porque yo mismo, y nadie más, seré vuestro vigilante y vuestro inspector. Reconoced pues que es por vuestras faltas anteriores que sufrís ahora este castigo de la incorporación. 41 Así pues, la diversidad de renacimiento consistirá para vosotras, como ya he dicho, en una diversidad de cuerpos, y, como antes, la separación del cuerpo será beneficio y felicidad. Pero vuestro entendimiento quedará cegado si juzgáis que podéis cometer alguna acción indigna de mí, de tal manera que pensaréis lo contrario, y sufriréis el castigo como un beneficio, y el paso a un estado mejor como deshonra y violencia. 42 Las más justas de entre vosotras, capaces de acoger el cambio que conduce a lo divino, entrando en cuerpos humanos serán reyes justos, verdaderos filósofos, fundadores y legisladores < …. >, adivinos por lo menos verídicos, herboristas auténticos, insignes profetas de los dioses, músicos experimentados, astrónomos de espíritu alerta, augures perspicaces, sacrificadores exactos, y toda otra función excelente de la que sean dignas; entrando en volátiles, serán águilas, pues éstas no cazarán con grandes gritos a ninguno de sus congéneres ni se hartarán de su carne, es más, en su proximidad, ningún animal de otra clase será libre de maltratar a otro más débil que él, porque el águila, más atenta a la justicia, lo perseguirá; entrando en cuadrúpedos serán leones, pues dicho animal está lleno de fuerza, ha sido dotado de una naturaleza que en cierto modo no necesita del sueño y, en un cuerpo mortal, se ejercita en la naturaleza inmortal: los leones efectivamente ni se fatigan ni duermen; entrando en reptiles serán dragones, pues es un animal vigoroso, de larga vida, sin malicia y en cierta manera amigo de los hombres: se dejará amansar, no tendrá veneno, y, cuando haya envejecido, recomenzará una nueva juventud, como la raza de los dioses; entrando en peces serán delfines, pues estos animales tendrán piedad de los náufragos del mar: a los que aún respiren, les transportarán a tierra, pero nunca tocarán a los muertos a pesar de que la raza de los seres acuáticos deba ser de todas la más voraz.” Habiendo hablado así, Dios manifiesta su naturaleza de Intelecto incorruptible.

43 En éstas, Horus, hijo mío, se eleva de la tierra un espíritu lleno de fuerza, desafiando toda aprehensión tanto por la masa de su cuerpo como por el poder de su pensamiento, el cual, aun conociendo aquello sobre lo que interrogaba –estaba revestido con un cuerpo de forma humana, y era bello y de augusta apariencia, pero excesivamente salvaje y terrorífico,– cuando hubo visto a las almas entrar en los cuerpos, dijo: “¿Con qué nombre se conoce a éstos, Hermes, memorialista de los dioses?”. 44 A la respuesta: “Hombres”, “Tú lo has dicho”, contestó, “mi querido Hermes. Obra osada es haber creado al hombre, ese ser de ojos indiscretos y lengua parlanchina, destinado a oír lo que en nada le concierne, de olfato inquisidor, y que abusará, más allá de todos los excesos, de la facultad aprehensiva del tacto. ¿Es a él a quien has decidido, oh Creador, librar de toda inquietud, a él, quien, en su audacia, debe contemplar los hermosos misterios de la naturaleza? ¿Vas a permitirle vivir sin pena, a él, que llevará sus designios hasta los propios límites de la tierra? 45 Los hombres arrancarán las raíces de las plantas y examinarán las cualidades de los jugos. Escrutarán las naturalezas de las piedras y abrirán en canal a aquellos entre los vivientes que carecen de razón, ¿qué digo?, disecarán a sus semejantes, en su deseo de examinar cómo han sido formados. Tenderán sus audaces manos hasta el mar y, abatiendo los bosques que crecen por sí mismos, se transportarán unos a otros de orilla en orilla hasta las tierras que están más allá. Investigarán incluso qué naturaleza se oculta en lo más profundo de los santuarios inaccesibles. Perseguirán la realidad hasta en lo alto, ávidos de aprender mediante sus observaciones cuál es el orden establecido del movimiento celeste. Y aun esto es poco. Sí, no queda ya nada sino el punto extremo de la tierra: pero de esto mismo, por su voluntad, irán a explorar su noche total. 46 ¡Que no haya ya pues obstáculo alguno para estas gentes, sino que iniciados en la felicidad de una vida sin pena, no constreñidos por el penoso aguijón del miedo, gocen en la arrogancia de una suerte libre de inquietudes! Y entonces, ¿no es acaso hasta el cielo, adonde armados de una indiscreta audacia van a llegar estos desgraciados? ¿No van incluso a extender hasta los astros sus almas exentas de zozobra? ¡Enséñales, por consiguiente, a consumirse de ardor por sus proyectos, para que igualmente tengan que temer la pena del fracaso, para que sean domados por la mordedura del pesar cuando sus esperanzas se vean defraudadas! ¡Que los deseos, los temores, las tristezas y vanas esperanzas burlen el ardor imprudente de sus corazones! ¡Que sus almas sean consumidas por una continua sucesión de amores, de esperanzas siempre cambiantes, de deseos tan pronto satisfechos como decepcionados, a fin de que la misma dulzura del éxito les sirva de cebo para la dolorosa experimentación de desgracias más completas! ¡Que la fiebre les abrume para que, habiendo perdido coraje, castiguen su concupiscencia!”

47 Sufres, Horus, hijo, al escuchar este lenguaje que reproduce tu Madre. ¿No estás sorprendido, no te invade el estupor, ante este peso de miseria sobre la pobre humanidad? Escucha lo más horrible.

48 A Hermes le placía escuchar estas palabras de Momo (pues le habían sido dichas en tono de familiaridad), y se disponía a hacer exactamente cuanto Momo le había dicho, añadiendo: “De acuerdo, Momo, pero el soplo divino que envuelve el mundo no se mostrará por sí mismo visible a la mirada: pues es a mí a quien el Señor del Universo ha designado como su intendente y administrador. Así pues, la diosa de ojos penetrantes, Adrastea, será establecida como vigilante del universo, y, en cuanto a mí, fabricaré un ingenio misterioso, unido a una doctrina infalible e inviolable, cuya constricción necesaria reducirá a la esclavitud las cosas terrestres, a todas desde el comienzo hasta la destrucción final, conservando la determinación de aquello que se cumple: y todo lo demás sobre la tierra obedecerá a dicho ingenio”. Así le hablé pues a Momo, dijo Hermes, y ya el ingenio se movía.

49 En esto, cuando las almas hubieron sido incorporadas y yo mismo obtenido elogios por lo que había hecho, 50 el Monarca convocó de nuevo a los dioses en asamblea plenaria. Vinieron pues éstos, y retomando la palabra dijo: “Dioses, vosotros todos que habéis recibido la naturaleza de jefes del mundo, una naturaleza, además, imperecedera; que habéis obtenido en participación regir para siempre la eternidad inmensa; vosotros por quienes todas las cosas del mundo no se cansarán nunca de entregarse en intercambio las unas a las otras, ¿hasta cuándo poseeremos esta soberana autoridad sin que se la reconozca? ¿Hasta cuando durará todo esto sin que sea visto por un sol y una luna? ¡Vamos, que cada uno de nosotros engendre según sus medios! ¡Suprimamos mediante nuestro poder la inercia de esta masa, que ya se prolonga! ¡Que parezca a la posteridad una increíble fábula el que haya existido un Caos! Empleaos en grandes obras, yo mismo comenzaré el primero.” Esto dijo, y al momento, en esa masa compacta todavía sombría se hizo una división en el sentido de un mundo; 51 el cielo apareció en lo alto, armoniosamente equipado con todos sus propios misterios; sacudida aún por temblores, la tierra se coaguló bajo los fuegos del sol, y apareció armoniosamente provista de todos los bellos ornamentos que la conciernen. Porque a los ojos de Dios son hermosas incluso las cosas tenidas por feas por los mortales, pues han sido vueltas tales que sean esclavas de las leyes divinas. Y Dios se alegró, viendo que sus obras estaban ya desde ese momento en movimiento. 52 Y cuando hubo colmado sus manos, iguales en amplitud el espacio circundante, de todo cuanto existe en la naturaleza, y cerrado fuertemente sus puños, dijo: “Toma, oh tierra sagrada, toma, honorable, tú que has de ser un día la generadora de todas las cosas, y no parezcas ya nunca inferior en nada que fuere”. Así dijo Dios y, abriendo las manos, que eran tales como convienen a un dios, repartió su contenido en la fábrica del mundo.

53 Ahora bien la Ignorancia, al comienzo, reinaba absolutamente. Porque, como las almas habían sido aprisionadas hacía poco y sufrían mal su deshonra, buscaban querella a los dioses del cielo, y asidas firmemente al noble origen que reivindicaban, ya que también ellas habían surgido del mismo Creador, se rebelaban, y sirviéndose como de instrumentos de los hombres que les quedaban, hacían que se atacaran los unos a los otros, y se opusieran y guerrearan todos entre sí. Y así la fuerza ejercía grandes violencias contra la debilidad, al punto de que los fuertes quemaban y degollaban a los débiles, y que, desde lo alto de los templos, arrojaban tanto a los vivos como incluso a los cadáveres, 54 hasta el día en que los Elementos, presos de cólera, resolvieron hacer una petición a Dios el Monarca, con respecto a la salvaje conducta de los hombres. Cuando ya el mal se hizo muy grande, los Elementos se presentaron ante Dios, que los había creado, y formularon su acusación en estos términos:

55 Fue el Fuego quien tuvo licencia de hablar el primero: “Señor”, dijo, “Artesano de este mundo nuevo, Nombre oculto en el seno de los dioses y venerable hasta el día de hoy para todos los hombres, ¿hasta cuándo, oh Divino, es tu designio dejar sin dios la vida de los mortales? 56 Revélate de una vez para siempre, da alguna respuesta al mundo e inicia en la paz el salvajismo de las costumbres. Confiere leyes a la vida humana, acuerda la noche de los oráculos. Cólmalo todo de hermosas esperanzas. Que los hombres retrocedan ante la venganza divina, y nadie perseverará en el mal. Si reciben el justo salario de sus crímenes, los demás se guardarán de ser injustos, temerán la santidad del juramento, y ya no habrá ni uno solo que medite un sacrilegio. Que aprendan a darte gracias por las bondades recibidas, para que, alegre, cumpla yo, el Fuego, mi función en las libaciones, para que, desde el hogar de los altares, haga ascender hacia ti una aromática humareda. Pues se me mancilla, oh Señor, hasta hoy; la audacia impía de los hombres que has creado me fuerza a reducir carne a cenizas, no me permiten atenerme a mi ser natural, ya que falsifican indignamente lo que es incorruptible”.

57 Después el Aire: “También yo”, dijo, “estoy contaminado, Señor, y, debido a las exhalaciones de los cadáveres, estoy pestilente y ya no soy salubre, y asisto desde lo alto a todo lo que no debería verse”.

58 Tuvo seguidamente el Agua, hijo magnánimo, licencia para hablar, y se expresó en estos términos: “Padre, Creador admirable de todas las cosas, Dios nacido de ti mismo, Autor de la naturaleza que engendra todo por ti, ¡ordena ahora por fin, oh Divino, que la corriente de los ríos fluya siempre pura! Pues, ríos y mares, o bien lavan de sus manchas a los degolladores, o reciben a los degollados”.

59 La Tierra se presentó a continuación, abrumada de tristeza, y (…), muy glorioso hijo, comenzó en estos términos: “Rey, Prítano y Señor de las bóvedas celestes, Jefe y Padre de estos Elementos aquí presentes ante ti, nosotros a partir de quienes todos los seres comienzan a crecer para decrecer a continuación, nosotros a quienes también, de nuevo, retornan necesariamente cuando alcanzan el término imprescriptible; oh Muy Honrado, una banda insensata e impía de gente inhumana se ha desecho sobre mí. Sin duda, tengo suficiente espacio para contener también toda clase de substancia (sí, yo misma, tal como lo has ordenado, no sólo soporto todas las cosas, sino que acepto incluso las bestias degolladas), 60 ahora bien, actualmente estoy deshonrada: aun cuando está colmado de todas las cosas, tu mundo terrestre carece de Dios. Porque, como los hombres no tienen nada que temer, cometen toda suerte de crímenes y sobre mis hombros, Señor, son abatidos mediante un arte perverso: heme aquí corrompida por entero, inundada del pus de los cadáveres. 61 Ahora, Señor, estoy forzada a contener también a los que no son dignos de ello. Quiero contener, junto a todo cuanto llevo, también a Dios. Otorga a la Tierra, si no tu misma persona– pues a Ti, no tengo la osadía de contenerte– al menos alguna sagrada emanación de ti mismo. Cambia mi suerte, vuelve a la Tierra más gloriosa que los demás Elementos: pues tan sólo de las cosas que vienen de Ti le conviene enorgullecerse, ya que ella es la abastecedora universal”.

62 Tales fueron los discursos de los Elementos. En cuanto a Dios, llenando, mientras hablaba, todo el universo con su voz santa, dijo: “Seguid vuestro camino, sagrados hijos, dignos de un poderoso padre, no tratéis de innovar en modo alguno, no dejéis mi universo privado en su totalidad de vuestro ministerio. Pues he aquí de alguna manera entre vosotros, ya desde ahora, un segundo efluvio de mi naturaleza, que velará con escrúpulo sobre todas las acciones humanas: para los vivos, juez al que no se puede decepcionar, déspota absoluto de los muertos, terrible, y no solamente terrible, sino vengador de sus crímenes: y cada uno de los hombres será retribuido, mientras perdure su raza, con el pago que merezca”.

63 Y así fue como, por orden del Soberano, los Elementos pusieron fin a su demanda; guardaban silencio; y cada uno de ellos mandaba en su reino y reinaba en él como señor.

64 Y, en esto, dijo Horus: “Oh Madre, ¿cómo pues tuvo la Tierra la feliz fortuna de recibir el efluvio de Dios?” E Isis respondió: “Me niego a referir este nacimiento, pues no está permitido describir el origen de tu procreación, oh poderosísimo Horus, por temor a que alguna vez, en el futuro, la generación de los dioses inmortales llegue a oídos de los hombres. No puedo decir más que esto: el Dios Monarca, el Ordenador y Artesano del universo, concedió + …… +, por un poco de tiempo, al muy grande Osiris tu padre y a la gran diosa Isis para que al mundo que de todo carecía viniesen a traer socorro.

65 Son ellos quienes llenaron de recursos la vida humana.

Quienes pusieron fin al salvajismo de las muertes recíprocas.

Quienes consagraron a los dioses ancestros templos y sacrificios.

Quienes han dado a los mortales leyes, alimentos, techo.

66 “Son ellos” dijo Hermes, “quienes conocerán a fondo todos los secretos de mis escritos y efectuarán su discernimiento; e incluso aun cuando guarden algunos para sí, en cambio los que mejor puedan ayudar al servicio que rinden a los mortales los grabarán en estelas y obeliscos”.

67 Son ellos los primeros que, habiendo dado a conocer los tribunales, han llenado el mundo de equidad y de justicia.

Ellos quienes, primeros autores del contrato solemne y de la buena fe, han introducido también en la vida humana al gran dios Juramento.

Ellos quienes enseñaron a amortajar como conviene a los que han dejado de vivir.

Quienes reconocieron, habiendo examinado el fenómeno cruel de la muerte, que el soplo procedente del exterior, al estar sujeto a retornar periódicamente a los cuerpos de los hombres, si alguna vez llega a tardar, produce un desvanecimiento sin restablecimiento.

Quienes, habiendo aprendido de Hermes que la atmósfera está llena de démones, lo grabaron en estelas ocultas.

68 Son ellos los únicos que, instruidos por Hermes en las secretas ordenanzas de Dios, se convirtieron para la humanidad en los iniciadores y legisladores de las artes, las ciencias y toda clase de ocupaciones.

Ellos son quienes, habiendo aprendido de Hermes que las cosas de abajo han recibido del Creador la orden de estar en simpatía con las de lo alto, instituyeron sobre la tierra las funciones sagradas ligadas verticalmente a los misterios del cielo.

Son ellos quienes, habiendo reconocido la corruptibilidad de los cuerpos, crearon ingeniosamente la excelencia en todo de los profetas, de suerte que nunca el profeta destinado a elevar sus manos hacia los dioses ignore a ninguno de los seres, con objeto de que la filosofía y la magia nutran el alma, y la medicina cure al cuerpo cuando está afligido de algún mal.

69 Tras haber cumplido todo esto, hijo mío, Osiris y yo, como veíamos el mundo perfectamente colmado, fuimos reclamados para siempre por los habitantes del cielo. Pero no nos era posible retornar a él antes de haber invocado al Monarca, a fin de que, también de esta doctrina, se llenase el universo entero y nosotros mismos fuésemos favorecidos con una buena acogida en nuestro ascenso: Dios en efecto se complace en los himnos.”

70 “Madre”, dijo Horus, “concédeme, a mí también, conocer ese himno, para que no sea un ignorante”. E Isis respondió: “Escucha, hijo”.

El Aura

Introducción

Desde hace mucho tiempo se ha dado testimonio de la supuesta presencia en torno a todo ser vivo de una misteriosa capa brillante de diodos radiantes, una especie de campo destellante invisible para el ojo corriente, el cual sería a su vez el vehículo del flujo de la vida en la materia, el verdadero origen de la actividad biológica como manifestación de lo que sería llamado “fuerza vital” por Posidonio (para quien, como para los hindúes, venía del sol), concepto tratado también por Samuel Hahnemann, padre de la homeopatía. Dicho campo contendría la información constitutiva del ser vivo en cuestión y de su salud reflejando además su condición emocional, siendo su función la de soportar la conciencia así como proyectar ésta en el interfaz corporal. Este “cuerpo luminoso” es más frecuentemente denominado “halo”, “corona”, “aureola”, o sobre todo, “aura”, y la mentada fuerza vital que lo concibe ha sido mencionada por un gran número de gentes, tales como los griegos (que la llamaron Neuma), los egipcios (que la conocieron como Ka), los persas (que la denominaron Farr), los sumerios (para quienes sería el Napishtu), los hindúes (que la nombraron Prana), los tibetanos (que la expresaron como Tsal), los chinos (quienes la bautizaron como Qi), o los japoneses (que la designaron Ki); mientras que en la filosofía ha sido identificada como el “impulso vital” (élan vital) de Henri Bergson (tanto como el susodicho cuerpo luminoso en sí mismo lo ha sido como la “entelequia” de Hans Driesch) y en el ocultismo como la “luz astral” del mago Eliphas Lévi (el padre del esoterismo moderno). Habitualmente, el aura sería visible sólo para los ojos de unos cuantos privilegiados o videntes, al ser tan sólo perceptible (por lo menos casi siempre) en un espectro ulterior al de la sensorialidad común. Sin embargo, existe también la posibilidad (y una notable cantidad de relatos de este caso teniendo lugar) de que se dé en ciertos individuos de manera sobresaliente a causa de un gran desarrollo espiritual de manera que pudiera llegar a ser visible incluso por gente sin ningún tipo de facultad especial, lo que significa que su visibilidad aumentaría en función de la evolución personal del que la posee. En teoría, ésta se presumiría rodeando a los seres vivos, principalmente y con mayor afluencia en torno a la cabeza, y sería lo que rige y de lo cual depende el sistema nervioso humano.

Algunas autoridades rastrean el aura hasta la Biblia. Por ejemplo, en el pasaje donde se habla de la luz brillante desprendida por Moisés al bajar del Sinaí o en el que se hace mención de la incomparable intensidad con la que brillaban los vestidos de Jesucristo tras la transfiguración. Se dice igualmente de muchos de los santos que llegaron a estar rodeados de una nube de luz, y se cuenta que cuando San Juan de la Cruz se arrodilló ante el altar de oración, una cierta brillantez brotó en su rostro, mientras que San Felipe Neri fue visto constantemente envuelto en luz, por ejemplo. Esto se debería al hecho de que cuando una persona se dedica a la vida más noble los colores áuricos se tornarían más brillantes y fácilmente discernibles por la gente común. Ya los místicos medievales distinguieron cuatro tipos diferentes de aura:

  1. El Nimbo.
  2. El Halo.
  3. La Aureola.
  4. La Gloria.

Existen por otra parte referencias en Grecia, donde se da por ejemplo el caso de Pitágoras, de quien se decía que no sólo poseía una sorprendente variedad de poderes mentales sino también que había llegado a emitir halos de luz, tal como retrata Aristóteles en una serie de comentarios sobre la vida del maestro. En Oriente Próximo se dijo que el famoso filósofo neoplatonista Jámblico llegó a ser visto iluminado por una potente luz surgida de la nada mientras levitaba orando a solas. En la literatura ocultista éste es un tema muy viejo. Los esoteristas y místicos han venido refiriéndose al aura como Cuerpo Etérico o Astral, que en numerosas ocasiones es referido por el nombre de una de sus partes, a veces de manera mezclada, aunque cantidad de personas lo han descrito como un fluido sutil y complejo, un grupo de bandas circulares o capas de colores que permanece en suspensión bordeando los cuerpos vivos. Dichas bandas o capas pueden alcanzar hasta un metro de longitud para luego desvanecerse al instante, como bengalas o estrellas fugaces. Los clarividentes y metafísicos que conocen este cuerpo aseveran que la luz emana desde el interior del que es visible por los que no están dotados para verlo al tiempo que penetra en la materia desde otras dimensiones, y añaden que sus cambios de color se deben tanto a los del nivel de evolución espiritual de cada individuo como a los de su salud, su estado psicológico, y su temperamento. Cabe continuar con algunos ejemplos de literatura del aura. Por ejemplo, en torno al siglo XVI, el célebre alquimista renacentista Paracelso escribió al respecto basándose en sus propias experiencias:

«La fuerza vital no está encerrada en el hombre, sino que irradia a su alrededor como una esfera luminosa, y puede llegar a conseguirse que actúe a distancia mediante estos rayos seminaturales de su imaginación, pudiendo producir así efectos saludables o perjudiciales. Pueden envenenar la esencia de la vida y causar enfermedades, o pueden purificarla después de haber obrado impuramente, y restablecer la salud.»

También dijo:

«Nuestros pensamientos son simplemente emanaciones magnéticas, que, al escapar de nuestro cerebro, penetran en las cabezas de nuestros semejantes llevando allá, cual espejo de nuestros secretos, el reflejo de nuestra vida.»

Más adelante (en el siglo XVII), el místico Jacob Böhme fue uno de sus principales videntes, describiendo una serie de “fuegos fatuos” procedentes de los seres vivos en determinadas condiciones así como llamaradas de colores bajo una serie de factores concretos, tales como el estado emocional y el entorno. A finales del mismo siglo, Johann Georg Gichtel, discípulo de Böhme, publicó su clásico tratado distribuyéndola en tres agrupaciones asociadas a lo físico, lo mental, y lo espiritual. En el siglo XVIII, el científico y también místico Emanuel Swedenborg describió el famoso Cuerpo Etérico o Astral como una “esfera espiritual”. Desde principios del XIX se atestigua que los psíquicos pueden discernir el aura utilizando un sentido análogo pero no idéntico al de la visión. Muchos de ellos aseguran que sus colores cambiantes revelan la personalidad y el estado físico del individuo. Estas tendencias se pusieron especialmente de moda entre este siglo y el que vendría por el auge de traducciones de textos esotéricos y el afloramiento de toda clase de movimientos y sociedades de carácter ocultista o místico. Dos figuras clave de este fenómeno son los miembros fundadores de la Sociedad Teosófica Annie Bessant y Charles W. Leadbeater, cuya aportación sentaría las bases de las concepciones modernas del psiquismo. De esta manera, apoyada por la colaboración especial de Leadbeater, Bessant explicaba en su famosa publicación especial internacional algo ocasionalmente equiparado al aura pero que no sería en realidad sino una de sus partes fundamentales (el “Cuerpo Mental”, que es de hecho la más característica), diciendo:

«El cuerpo mental es un objeto de gran belleza, delicadeza y al que el rápido movimiento de sus partículas le da un aspecto de luz viviente iridiscente, […]. Cada pensamiento da lugar a un conjunto de vibraciones correlacionadas con la materia de este cuerpo, acompañándose de un maravilloso despliegue de color, […]. Tenemos entonces una forma de pensamiento puro y simple, y que es una entidad viviente de intensa actividad, animada por la idea que la generó. […] Cada pensamiento definido produce un efecto doble de vibración radiante y de una forma flotante. […] Si el pensamiento de un hombre o su sentimiento está directamente conectado con otra persona, la resultante forma de pensamiento se mueve hacia esa persona y se descarga a sí misma en sus cuerpos astral y mental. […] Cada hombre viaja a través del espacio encerrado dentro de una cápsula construida por él mismo, rodeado por una masa de formas creadas por su pensamiento corriente.

[…]

Si la forma de pensamiento personal y genuino no es especialmente dirigida a otra persona, simplemente flota desprendida en la atmósfera, al mismo tiempo que irradia vibraciones similares a las originalmente enviadas por su creador. Si no entra en contacto con cualquier otro cuerpo mental, esta radiación gradualmente agota su carga de energía, y en ese caso, la forma se desmorona.»

Éstos y muchos trabajos posteriores más de Leadbeater pasarían a ser más adelante desarrollados por gente como el ocultista Tommaso Palamidessi y otros tantos. Otros testimonios descriptivos del aura serían el del psíquico polaco Stephan Ossowiecki, quien alegaba poder ver de vez en cuando una especie de nube oscura en torno a las personas que pronosticaba la llegada de una muerte inesperada; el del también ocultista W. E. Butler, que estableció mediante clarividencia una conexión teórica entre las auras y las diversas y normalmente reportadas emanaciones etéricas, mentales y emocionales (además de clasificar el aura en dos tipos principales: etérico y espiritual); o el de la reconocida médium Eileen J. Garrett, mayormente recordada como la madre de la Sociedad Parapsicológica Americana, quien afirmó verla como una nube de tonos tenues que cambiaba de acuerdo con ciertos estados de ánimo y otros factores de salud. Garrett la describió diciendo lo siguiente:

«Se ven líneas y colores, y símbolos. Éstos se mueven, y uno se ve totalmente concentrado en ellos y su movimiento. Digo “símbolos” aquí por falta de una palabra mejor. Con frecuencia veo líneas curvas de luz y color que fluyen hacia adelante en estratos, y en estas tiras o cintas de movimiento no dejan de aparecer líneas brusca y angulosamente, formándose, y maleándose, para así desvanecerse como cabezas de flechas rectas en todas las direcciones.

[…]

La existencia del mundo mental implica una visión de la naturaleza que incorpore, además de significado, mecanismo. No tratamos aquí con fuerzas inescrutables reverberando sin sentido por todo el universo. La sustancia del mundo mental está impregnada de propósito. Las mentes, o mónadas, están constantemente emitiendo radiación de una naturaleza inteligente. Cada pensamiento puede ser entendido como una fuerza espiritual activa.»

Por su parte, el gurú Meher Baba la caracterizó en siete colores asociados con la variedad de impresiones mentales y emocionales del cuerpo sutil. Para él, la práctica meditativa transforma gradualmente el aura en un halo espiritual. En lo que al célebre médium Edgar Cayce (“El Profeta Durmiente”) se refiere, éste percibía un arco iris de múltiples colores del cual comentaba que era indicativo del progreso espiritual. En palabras de Cayce, la primera aura (la de la salud) es prácticamente incolora, pero se hace perceptible por poseer un curioso sistema de estriación radial, es decir, porque se compone de un gran número de líneas rectas que son irradiadas uniformemente en todas las direcciones desde el cuerpo. La segunda aura, o aura vital, estaría en cierta medida bajo el control de la voluntad cuando circula dentro del Charira Linga (el Cuerpo Astral), revelándose de un tinte rosado delicado, que se pierde, tornando a azul, a medida que se irradia hacia el exterior. La tercera aura es el campo de la manifestación, o el espejo en el que cada sentimiento, cada deseo, se refleja. En esa aura los colores parecerían cambiar constantemente. La cuarta aura es la de carácter permanente, y contendría el registro de las vidas terrestres pasadas en la personalidad. La quinta no es vista demasiado a menudo, siéndolo sólo en los casos en los que la naturaleza espiritual es el factor más poderoso, ya que eclipsaría el resto de las auras con brillo sorprendente. Los colores del aura no podrían ser adecuadamente descritos en términos de colores ordinarios discernibles para la visión física, siendo mucho más brillante y de colores más variados y sombras más profusas. Con todo, el significado simbólico de estos colores sería más o menos el siguiente:

  • Rosa: amor puro.
  • Rojo brillante: ira y fuerza.
  • Rojo sucio: pasión y sensualidad.
  • Amarillo del tono más puro: el tipo más elevado de la actividad intelectual.
  • Anaranjado: el intelecto utilizado con fines egoístas, tanto como el orgullo y la ambición.
  • Marrón: la avaricia.
  • Verde: engaño y envidia pero también capacidad de adaptación.
  • Azul: religiosidad y devoción.
  • Violeta: la facultad psíquica, espiritualidad, soberanía, poder espiritual que surge del conocimiento, preeminencia de lo oculto.[1]

Por otro lado, el maestro de ninjitsu Glenn Morris, quien incluye la percepción del aura en sus entrenamientos de artes marciales avanzadas, describe la más visible de ellas como ligera pero más densa que el aire en el que se sumerge el cuerpo, por lo general de espesor mitad y cuarto de pulgada en correlación con el etérico de un individuo. Alrededor de este nivel se hallaría una gruesa capa en forma de huevo (el cuerpo emocional), y más allá otras capas apenas perceptibles correspondientes al cuerpo mental y demás.[2] Un ejemplo más lo hallamos en el vidente Robert Bruce, que clasifica las auras en tres tipos: etérico, principal y espiritual. De acuerdo con Bruce, las auras no tienen colores reales, sino una gama basada en la traducción de lecturas sensoriales desconocidas que se añaden a nuestro procesamiento visual, con lo que éstos no se verían en la oscuridad total y no podrían ser vistos a menos que alguna parte de la persona o el objeto que emitiese el aura también pudiese serlo. De acuerdo con él se trataba de capas múltiples. Una fuente clásica es William Walker Atkinson, quien escribía como Yogi Ramacharaka y también como Swami Panchadasi y declaraba poder ver claramente el aura y sacar conclusiones sobre el estado emocional de una persona a partir de los colores de ésta. Ramacharaka estipuló en su detallado estudio comparativo entre las fuentes de la tradición y sus propias visiones que la clasificación y correspondencia de los colores del aura vendría a ser la siguiente[3]:

  • Rojo intenso: ira y fuerza.
  • Rojo oscuro: pasión y sensualidad.
  • Marrón: avaricia.
  • Rosa: afecto, actividad.
  • Amarillo: intelectualidad, espiritualidad.
  • Púrpura o azul: devoción religiosa.
  • Verde: engaños y celos (más oscuro: simpatía).[4]

Finalmente, la definición teórica común del aura según la Sociedad Teosófica es la que sigue:

«El aura es una manifestación muy complicada y enredada, que consta de muchas influencias que operan en la misma área. Algunos de los elementos que componen el aura se proyectan desde el cuerpo, otros desde los principios astrales, y otros de nuevo desde los principios más espirituales conectados con el “Ser Superior” o Ego sempiterno. Además, las diferentes auras no se hallan unas envolviendo a las otras, sino que están todas mezcladas juntas y ocupando el mismo lugar simultáneamente. Guiado por el entrenamiento oculto, un facultado clarividente puede hacer un análisis completo de los diversos elementos del aura pudiéndose estimar así los sutiles matices de las partes que la componen, a pesar de que todas ellas anden entremezcladas, como si cada una fuera vista por separado.»

Y, clasificadas con más exactitud, sus divisiones serían las siguientes:

  1. La de la salud (una capa finísima, casi pegada a la piel del cuerpo biológico, tanto, de hecho, que en muchas ocasiones puede pasar desapercibida a los propios videntes), llamada también “Doble Etérico”.
  2. La vital (una especie de película algo difícil de detectar compuesta por efluvios dinámicos confundidos entre las dos capas adyacentes).
  3. La kármica, el alma animal del hombre, más frecuentemente conocida como “Cuerpo Astral” o “Bajo Astral”.
  4. La del carácter o la personalidad (correspondiente a las aspiraciones intelectuales elevadas, las habilidades meditativas y visionarias, y la sintonía con los principios de la naturaleza), principalmente conocida como “Campo Mental” o “Alto Astral”.
  5. La espiritual (una especie de esfera luminosa o de gran foco brillante sobre la cabeza de las personas normalmente obviado en las diferentes lecturas del aura), más conocida como “Campo Causal”.
Aura

Representación del aura y sus tipos según los niveles de evolución interior.

Historia de su estudio científico

No se puede empezar este apartado sin hacer una mención especial a tres casos que bien merecerían un estudio individualizado en profundidad cada uno por separado. En primer lugar tenemos al médico Franz Anton Mesmer, quien en 1779 escribió un libro[5] en el que hablaba de haber descubierto una energía propia de la cual depende la salud, el magnetismo animal, que ha sido comparado con el qi, del mismo modo que la técnica curativa basada en él (mesmerismo) lo ha sido con el tratamiento de éste en la medicina china tradicional (MCT), el Chi Kung (“Trabajo de la Energía Vital”, también Qigong). De acuerdo con su discípulo, Mesmer entendía la salud como el libre flujo del magnetismo animal a través de miles de canales en nuestros cuerpos (que en el mundo oriental ya eran conocidos como jingmai o “meridianos” en la MCT y como nadis o “tubos” en el Ayurveda, la medicina tradicional hindú), siendo la obstaculización de este flujo el origen de la enfermedad. Una investigación de una comisión de la Facultad de Medicina y otra de la Real Academia de Ciencias (tres de los cuatro de cuyos miembros eran masones) mandada por el Rey Luis XVI de Francia investigó la realidad del descubrimiento del magnetismo animal como un nuevo fluido físico basándose en la práctica del discípulo de Mesmer y no de él mismo dando resultados negativos según informes oficiales a los que uno de los comisionados se opuso escribiendo que la teoría seguía siendo creíble y era digna de más investigación. El mesmerismo continuó ejerciendo su influencia hasta finales del siglo XIX. En segundo lugar tenemos a aquel que investigó entre “personas sensibles a las auras en la oscuridad” para sus experimentos, nada menos que el gran científico demostrador de la común identidad de planetas y meteoritos Carl Reichenbach, quien a mediados de dicho siglo concibió una fuerza asociada a la electricidad, el magnetismo, y el calor como un “principio de vida” que permearía y conectaría a todos los seres vivos: la Fuerza ódica, semejante al prana y al qi pero entendida como un campo electromagnético biológico. Según Reichenbach, existen dos lados de esta fuerza, uno luminoso y otro oscuro[6]. Por último nos encontramos con el Dr. Wilhelm Reich, el supuestamente enloquecido mejor alumno de Sigmund Freud, quien ya en el siglo XX tomó el concepto de la líbido de su maestro desde un punto de vista bioenergético, de modo que especulando acerca del desarrollo biológico llegó a la concepción de una entidad electrodinámica que sería una vesícula subcelular y subprotozoica autoluminiscente de presencia universal: el bion[7], la microscópica unidad mínima de la vida. Esta forma a medio camino entre la vida y la no vida estaría formada por el principio vital universal previo a ella y a la vez inseparable de toda otra a partir de ahí por ser resultado de su incorporación: la energía específica de la vida u orgón, el cual habría visto con un microscopio especial cuando inyectaba biones a ratones. El reclamo de las capacidades sanativas de los aparatos de Reich, los “acumuladores de orgón”, fue el motivo oficial de que este hombre, de quien sus proponentes piensan que fue desacreditado por motivos políticos, se viese envuelto en un proceso que acabó con él muriendo en prisión.

Pero una vez dicho esto, destacaré que desde hace mucho se han ido acumulando numerosos experimentos bien controlados demostrando la existencia universalmente confirmable del aura a través de aparatos, métodos de observación objetiva, y sofisticadas técnicas que enmarcan el estudio en las premisas del método científico. Este fenómeno ha sido definido por los que lo han estudiado como un campo que se percibe alrededor de los cuerpos vivos en forma de óvalos de diferentes colores y múltiples matices. En el mundo académico, reticente a asociarse con una semántica frecuentemente considerada como “supersticiosa”, apelativos más modernos le han sido asignados, tales como:

  • Campo Psicoenergético
  • Campo Bioenergético
  • Campo Bioelectromagnético (o Biomagnético)
  • Campo Bioplasmático (o Bioplásmico)

Después de muchos años de investigación se ha llegado a la conclusión de que el aura es un campo de energía electromagnética de densidad variable que, según se dice, suele ser percibido al parecer como un conjunto de emanaciones luminosas que se desprenden de los cuerpos de los seres vivos, las cuales son causa a la vez que indicador de los procesos fisiológicos de los mismos. El cuerpo humano posee diferentes sistemas encargados de regular sus funciones, como el aparato digestivo, el respiratorio, el circulatorio, el sistema nervioso, el endocrino, etc. Dichos sistemas se comunican entre sí y, además, cada uno de ellos produce comunicación dentro de sí mismo. En el aparato circulatorio, específicamente dentro del corazón, la comunicación se efectúa mediante la transmisión de ondas eléctricas. El sistema endocrino está formado por glándulas que vierten hormonas sobre el torrente sanguíneo, con lo que dentro de este sistema la comunicación se produce por medios químicos. Bien, pues cabe decir entonces que en 1852, el Dr. Benjamin Richardson postuló la teoría de la “atmósfera del nervio”, que proponía precisamente la existencia de un supersistema de comunicación total e inmediata para los diferentes niveles del cuerpo en un modelo eléctrico basado en gas iónico circundante en torno a los epicentros neuronales, siendo dicho sistema el que transmitiría la información fundamental de éstos mediante un campo lumínico. En base a esto, el Dr. Joseph Rhodes Buchanan fue el primer explorador del misterioso ámbito de la llamada “psicometría”, llegando a obtener resultados positivos a la hora de estipular la existencia objetiva de dicho campo. Por su parte, el Dr. Hereward Carrington llegó a citar en su trabajo un libro olvidado que era un compendio de investigaciones científicas independientes de carácter parapsicológico publicado en su día por un Dr. Gerry Francis Fairfield en 1874 en Estados Unidos en el que el autor concluía que las extraordinarias coincidencias del testimonio de los médiums con los diagnósticos clínicos así como con el resultado de sus propios e indagadores análisis científicos apuntaban al hecho de la efectiva existencia del famoso halo. El Dr. Fairfield afirmó que todas las estructuras orgánicas tienen una forma especial de aura neural, tal y como él mismo expresase:

«Constantemente he observado que los epilépticos, (…) parecen estar envueltos en una delicada neuroatmósfera muy excitada, que anuncia el ataque […]. Aunque (…) los experimentos parecen indicar que la neuroaura es de una materia etérica neural imponderable, […]. Por tanto, es a la vez una fuerza y un medio, susceptible de ser controlado por parte de la voluntad del operador, y capaz de producir una impresión sensorial […]»

Como muestra el extracto, Fairfield trató de explicar en términos de “neuroaura” las manifestaciones captadas por los médiums. De esta manera alcanzó la definitiva configuración de la hipótesis de que, para poder ser considerado operativo y estar completo así como para poder ser explicada satisfactoriamente su funcionalidad, el sistema nervioso debía estar dotado de una especie de red extrafisiológica propia con un programa independiente intrínseco autorregulado y autoconstituido. Ésta sería esencialmente la misma hipótesis que muchos otros investigadores pioneros en las áreas más oscuras de la biología (tales como Enrico Morselli, Theodore Flournoy, o Geley Gustav) llegaran a formular (al igual que lo hiciera más adelante el propio Carrington), en relación a la expresión de energía nerviosa, en el famoso caso de la psíquica Eusapia Palladino, de quien se documentase un debatido y atípico caso de una alegada levitación. En el mismo ámbito, el Dr. Paul Joire realizó una considerable sucesión de experimentos en lo referente al sensitivismo que también apoyan la teoría del aura, del mismo modo que, análogamente, una serie de observaciones médicas llevadas a cabo en esas sesiones cuyos resultados se correspondieron directamente con el testimonio mediúmnico. Mucho tiempo después, el Dr. Charles Féré del Asilo Bicêtre citaría en la publicación correspondiente dos casos de su propia experiencia en los que él había visto halos neuropáticos en torno a la década de 1880. El primero fue el caso de una mujer de 28 años de edad de una familia de neuroartríticos víctima de diversos síntomas histéricos:

«Fue durante un ataque muy doloroso, acompañado de una sensación de contusión frontal, y por el frío en las extremidades, que me llamó la atención, hacia las cuatro de la tarde del 23 de febrero de 1883, la visión de una luz que poseía un radio de unos 20 cm rodeando su cabeza. La luz, que era de un color anaranjado, disminuía en intensidad cerca de la periferia. El mismo fenómeno se manifestaba alrededor de sus manos. La piel, que era generalmente de color blanco y mate, presentaba un tinte naranja de un tono más oscuro que los halos. La coloración de la piel había precedido, por unos pocos segundos, a las luces que rodearon la cabeza y las manos que habían aparecido unas dos horas antes de mi observación. La coloración de la piel y las luces se fueron dos horas más tarde, en el momento en que comenzaron los habituales vómitos.»

El segundo caso fue similar al primero, a excepción de que, salvo algunos dolores de cabeza mensuales, nada indicaba problemas. Cabe destacar además el papel de otro teórico del aura, E. N. Santini, quien se dedicó igualmente al análisis de esta energía como el sustento del cuerpo biológico y de los óvalos de la misma junto con sus estados y su relación con la salud en base al escrutinio dedicado al cotejo de los testimonios mediúmnicos[8]. Pero finalmente, el más relevante es el del afortunado Dr. Kilner. En cuanto a este último, deberá empezarse recordando que, como se venía diciendo, uno de los miembros fundadores de la Sociedad Teosófica fue Charles Leadbeater. Leadbeater fue reconocido como el primer autor en ocuparse plenamente y a fondo del tema, siendo responsable de hecho de dar a conocer basándose en sus alegadas facultades extrasensoriales la descripción más concisa y completa jamás realizada hasta entonces del aura humana, la cual describió en forma, tamaño, capas, patrones, dinamismo, comportamiento, rayos, y colores, tal como ésta supuestamente habría de ser. En su descripción diferenció las siguientes partes fundamentales:

  • El Doble Etérico: una capa muy fina casi pegada a la piel.
  • El Cuerpo Astral: aura interna que se extendería con diodos rectilíneos y paralelos en todas direcciones radiando como una serie de alfileres a modo de estrella, de mayor brillo, y en una distancia de alrededor de medio metro.
  • El Campo Mental: aura externa que vendría a representar lo inconsciente, el campo más salvaje y abstracto, nebuloso, informe y extenso, como una especie de torbellino de constante dinamismo o una emanación humeante tendente a elevarse y esfumarse pero en periódico surgimiento, envolviendo a las demás como una cápsula llameante (correspondiéndose con las “Formas de Pensamiento” descritas por Annie Bessant y la “Bola de Fuego” de Paracelso).
  • El Campo Causal: un foco especialmente potente y luminoso congregado en torno a la cabeza, rodeando la coronilla, pero también resplandeciendo alrededor de todo el cráneo, el cual supondría el campo más importante de todos.

Se hace relevante destacar cómo las auras más finas (las intermedias mencionadas por Ramacharaka) no son omitidas por negación de su existencia ni desconocimiento sino de manera deliberada por razones puramente prácticas, debido a su casi imperceptibilidad corriente incluso para videntes entrenados. Ninguna de las auras sería consecuente ni dependiente de las otras, por cierto. El trabajo de Leadbeater fue publicado originalmente en 1902.[9]

De acuerdo, ya que en 1911, una década después de la publicación del estudio de Leadbeater, el médico especializado en electroterapia del St. Thomas Hospital Walter John Kilner, miembro del Royal College of Physicians, quien nunca tuvo nada que ver con este ámbito y así se esforzó en confirmarlo[10], publicó su trabajo científico, en el cual dio a conocer una serie de hallazgos[11]:

  1. En cierta ocasión, obtuvo un extraño resultado en un accidente de laboratorio al emitir una descarga eléctrica sobre la piel de un paciente, pudiendo visualizar de esa forma una especie de halo luminoso de baja intensidad en torno a él. En teoría, no hay en principio motivo para pensar que esto sea debido a nada extraordinario, pues esto se explica por el exceso de carga eléctrica que no es absorbida por el cuerpo. Sin embargo, esto llevó a Kilner a interesarse en investigar más y experimentar con tecnología semiconductora sobre el cuerpo humano.
  2. Kilner llevó a cabo una larga serie de experimentos efectuados durante cuatro años en diversos hospitales cuyo objetivo fue demostrar la existencia del aura. En esta fase, el doctor descubrió que ésta era visible como luz ultravioleta. En este punto es donde Kilner retrata cómo proyectó unos vidrios tratados especialmente para poder visualizar el campo sin necesidad de aplicar ninguna descarga externa. Dio con el hecho de que un conocido elemento químico resultaba ser sensible a la luz ultravioleta, lo que le llevó a diseñar unas pantallas tratadas con disoluciones alcohólicas del componente dicianina-A en una solución tintada con diferentes colores. Las pantallas de Kilner facilitan ver el campo electromagnético que rodea los sistemas biológicos y dieron lugar a unas populares gafas (homenajeadas en la serie Fringe). Mediante este sistema se delata un halo que sigue el contorno del cuerpo hasta una distancia de 60 cm. Tras esto, Kilner pudo establecer una serie de criterios de interpretación de los rasgos de la bioenergía humana para un útil diagnóstico terapéutico. Pero lo más impactante es que la descripción objetiva, a través del método científico, que Kilner registró de este campo, coincide en forma, extensión, y capas (los colores dependen aquí de los tintes empleados) con la descripción que Leadbeater había ofrecido una década antes a través de la clarividencia. Esta equiparación queda expuesta de modo evidente mediante la comparación de los retratos de la obra de Leadbeater con los dibujos de Kilner, lo que ya fuera hecho por Arthur E. Powell en su obra[12].
  3. Finalmente, Kilner también reclamó el descubrimiento de que el aura puede verse afectada por un esfuerzo de la voluntad, siendo proyectable a una distancia más larga que la de su alcance original en torno al cuerpo, así como cambiar sus colores (algo que se corresponde directamente con lo declarado por Bessant acerca de las Formas de Pensamiento). También declaró que las auras de las personas diferentes pueden mostrar atracción y así mezclarse y volverse más intensas unas con otras. De todo esto, debido al hallazgo de un gran foco luminoso ocasionalmente formulado en torno al cráneo (fácilmente asociable con el nimbo del mundo cristiano y el Campo Causal teosófico), Kilner extrajo la conclusión de que los centros superiores del cerebro están íntimamente relacionados con la expedición de fuerza áurica.
Kilnerfig

Figura del aura del Dr. Kilner.

El legado de Kilner fructiferó a pesar de las afirmaciones negativas del British Medical Journal, pues su método fue optimado[13] obteniendo el éxito de la aceptación y siendo respaldado por el mismísimo Sir Oliver Lodge, codescubridor de la contracción longitudinal de Lorentz y desarrollador matemático de la teoría ondulatoria de Maxwell. El Dr. Jonson de Brooklyn siguió sus pasos y basó sus diagnósticos médicos en el cambio del color áurico, mientras que, por su parte, el Dr. O’Donnell, neurólogo del Hospital de la Misericordia de Chicago, reprodujo controladamente sus experimentos (los cuales fueron, según una nota del célebre investigador parapsicológico Harry Price, repetidos también por el Dr. Drysdale Anderson en África Occidental[14] y por el biólogo Oscar Bagnall[15]). Prevalece en cambio el mito escéptico de que los mismos carecen de valor pese a los frutos que han brindado, lo que hace que uno se pregunte cómo va a ser el efecto un artefacto de los propios procesos ópticos del observador y no algo natural al observado siendo la misma técnica empleada para la cromatografía astronómica en la observación telescópica de las estelas de los campos de los planetas. Después, sin embargo, fue el profesor de neuroanatomía e investigador de la Universidad de Yale Harold Saxton Burr quien llegó a postular la “Teoría Electrodinámica de la Vida”, tras lo que aportaría evidencia de potencial eléctrico en los seres vivos mediante voltímetros, lo que le llevó a proponer la existencia del “campo de vida”, demostrada por la presencia de un campo electromagnético en embriones mediante cuyo estudio pudo predecirse su futuro crecimiento logrando saberse de esta forma que en él están configurados nuestros procesos vitales (dicho campo controla el desarrollo, la salud, y los estados de ánimo de cada organismo[16]), con lo que estamos envueltos en uno que es de energía vital y por tanto inmersos en una fuerza unificadora y organizadora (así como por ello dotados de alma[17]). Aunque, paralelamente, el Premio Nobel Albert Szent-Gyorgy, que había dedicado gran parte de su carrera a investigar la relación entre la actividad vital y la excitación eléctrica sobre las moléculas, células, y tejidos del organismo, manifestó que todo aquel que está vivo es penetrado por un flujo invisible de partículas (con toda probabilidad electrones) con energía, carga, e información determinada y de cuya combinación resultan los mentados procesos vitales.

Biocampo

Modelo del campo vital de una salamandra del Dr. Burr.

En 1965, los científicos rusos del Instituto A. S. Popov de Bioinformación de la Sociedad Científica y Técnica de Tecnología de Radio y Telecomunicaciones Eléctricas de la Unión Soviética iniciaron un programa intensivo sobre percepción extrasensorial. Los investigadores comenzaron a usar los métodos de la física en experimentos de telepatía. De este modo descubrieron que los organismos vivos emiten vibraciones en un rango de espectro de 300 a 2000 nanómetros. Esta energía llegaría a ser denominada “biocampo” o “bioplasma”. Los estudiosos descubrirían que ésta tendía a tornarse más fuerte en relación a la capacidad de los sujetos para transferir tal bioenergía, algo que fue confirmado por la Academia de Ciencias Médicas de Moscú y la investigación internacional de nada menos que Alemania, Polonia, Países Bajos y Gran Bretaña.[18] El Dr. Víctor Inyushin sugirió la existencia de un “Campo Bioplasmático” (concepto propuesto por primera vez por el Dr. V. S. Grischenko en 1944), el cual estaría compuesto de iones, protones y elementos libres, y propuso que dicho campo fuera un quinto estado de la materia más allá de los cuatro conocidos (el sólido, el líquido, el gas y el plasma).

En 1972, una investigación demostró que existe una matriz coherente de energía emanada por los tejidos vivos, la cual es detectada como ondas electromagnéticas y posee la configuración bioinformática del cuerpo.[19] En 1976, en un trabajo sobre qigong[20], el Dr. Zheng Rongliang de la Universidad de Lanzhou de la República Popular de China logró medir la energía irradiada por el cuerpo humano por medio de un dispositivo fotobioelectrónico construido a partir de una hoja de árbol y una placa ultrasensible conectada a un cable para medir los niveles de reacción clorofílica, encontrando una emanación de luz de baja intensidad que rodea casi de manera homogénea a los organismos activos.[21] Más adelante, la Dra. Valerie Hunt, de la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA), realizó experimentos revisados de sesiones con personas durante el ejercicio de disciplinas tales como el susodicho qigong. En el vídeo de laboratorio presentado a los jueces académicos designados según los procedimientos de supervisión de la universidad se reveló que las lecturas gráficas tomadas mediante electrodos especiales de cloruro de plata (altamente sensibles para frecuencias extremadamente bajas y su impedancia) sobre los individuos fueron simultáneas a las descripciones aportadas por una reputada vidente llamada Rosalyn Bruyere[22] de los colores y los flujos de las nubes de los famosos nodos de esta energía conocidos como chakras o “ruedas” en varias religiones indias (los centros psíquicos del cuerpo sutil). Más adelante, el análisis de dichas lecturas demostró una equivalencia con los colores y el flujo mencionados. Definitivamente, se concluyó que un total de hasta siete videntes distintos a parte de la primera pudieron confirmar estos datos.[23] . Hunt publicó su descubrimiento de que existen señales de bajo milivoltaje emitidas por el cuerpo humano durante sesiones de tratamiento bioenergético de masaje profundo que, al ser analizadas para encontrar pautas descriptivas, muestran correlaciones entre sus espectros de frecuencia eléctrica y espectros de color visual, constatándose que las diversas áreas estructurales del Campo de Energía Humano (HEF) son descriptibles de acuerdo con modelos provistos por la literatura metafísica (se observaron vórtices de energía sobre puntos precisos con la forma, frecuencia, tamaño y dinamismo interno de los chakras). La Dra. tomó medidas del campo bioplasmático de la gente, el cual fue denominado “bioenergía humana” por ella, encontrando que contiene información relacionada con condiciones y enfermedades fisiológicas, emocionales y mentales de la persona en cuestión[24]. Los resultados de estas observaciones, que combinan los métodos psicoterapéuticos con los corporales, han conducido al surgimiento de una nueva ciencia, pues existe la necesidad de cuantificar estas emisiones lumínicas con instrumentos fiables y estandarizados para poner a disposición de los médicos los necesarios para el diagnóstico clínico y tratamiento de múltiples desordenes y enfermedades.

Pero el mismo año que Hunt nos sorprendía con Bruyere, el investigador John Pierrakos publicaba su propio trabajo, en el que se muestra cómo consiguió desarrollar un sistema de diagnóstico y tratamiento de trastornos psicológicos basado en apreciaciones derivadas de las oscilaciones y mutaciones del HEF.[25] Al año siguiente, Pierrakos colaboró con la Dra. Barbara Ann Brennan para medir físicamente el aura humana. Esto consistió básicamente en la grabación de un cuarto oscuro por medio de aparatos de detección de ondas infrarrojas para la captación de variaciones de luminosidad a una longitud de onda de 350 nanómetros en relación a la presencia de seres humanos, experimento exitoso que confirma la presencia de un campo de energía que rodea y atraviesa el cuerpo biológico. De esta forma se demostró que los seres vivos están sumergidos en un campo energético propio que produce una radiación de magnitud a muchos puntos de lo necesario para encajar con una explicación de relación calor-luz. Además de todo se pudo comprobar que cuando alguien agotado y lleno de desesperación estaba en la sala, los valores de la luz mostraron de hecho una ostensible cadencia. También se logró, con la ayuda de un colorante, mostrar parte del campo áurico en la televisión mediante una escala de grises.[26] En 1979, el Dr. Robert Becker del Upstate Medical Center de Syracuse (Nueva York) confirmó la existencia de partículas en excitación similares a los electrones en un complejo campo eléctrico en el cuerpo con cambios de forma y de potencia dependientes de los de la salud fisiológica y psicológica[27] que había concebido en 1962[28] y bautizado “Sistema de Control de Corriente Continua”. El profesor se figuró que los campos eléctricos de corriente continua se deben poder ver afectados por partículas de Frecuencias Extremadamente Bajas (ELF). De este modo, Becker llegó a postular que todos los campos electromagnéticos producen efectos biológicos e incluso alteraciones psíquicas. Mas, por su lado, la Dra. Shafica Karagulla, quien entre los años 60 y 80 publicase y diera a conocer el resultado del conjunto de trabajos científicos que desarrolló en torno al humano[29], presentó su análisis de las observaciones llevadas a cabo por individuos capaces de percibir directamente semejante campo de “energía sutil” que forma una matriz vital, en el cual encontraba que las personas facultadas para reconocerlo lo describen como una trama destellante de rayos luminosos que interpenetran el cuerpo físico denso. De tal manera, ante estos estudios arriba mencionados, podemos afirmar que esta matriz energética es la pauta básica en la que cobra forma y a lo que está anclada la materia tisular, cuyos tejidos sólo existen como tales merced al susodicho campo que los sustenta. La colaboradora de Karagulla, Dora Kunz[30] (célebre discípula de Leadbeater y líder de la Sociedad Teosófica en América), quien efectuó investigaciones en los años 80[31], encontró que el campo vital humano, estando en un estado de salud determinado, ostenta un ritmo autónomo natural en su interior, teniendo cada órgano del cuerpo uno energético referencial en la matriz del mismo campo de energía, lo que llevó a Kunz a determinar que los distintos ritmos interactúan expresando un complejo y armonioso proceso de transferencia, y que de esa forma, en un estado saludable, estos ritmos son transferidos de un órgano a otro sin dificultad alguna, descubriendo también, por tanto, que en un estado patológico, dichos ritmos presentarían cambios, alteraciones, pues debían de encontrarse fuera de las frecuencias correspondientes a su naturaleza, con lo que la salud de un organismo podría asemejarse a una equiparación de la impedancia entre los tejidos adyacentes, si bien en un estado insano se hallaría una gran falta de equiparación en la impedancia intrínseca al tejido orgánico, de suerte que al existir una equiparación de la impedancia tisular, la energía fluye fácilmente por todo el tejido, siendo el bloqueo del libre flujo de la energía orgánica lo que genera la enfermedad.[32]

Sin embargo, antes del último libro en su especialidad de quien esto estatuye[33] y después de presentar un estudio científico analizando el bagaje de la investigación en el ámbito del qigong en el 5º Simposio Internacional sobre Qigong de Shanghai en 1994[34], el Dr. Kenneth M. Sancier publicó un trabajo científico estudiando terapias alternativas que describe diferentes aplicaciones médicas de esta técnica en 1996[35]. En esa década, el Dr. James Zimmerman utilizó un SQUID (Instrumento Superconductor de Interferencia Cuántica), aparato de su invención cuya utilidad consiste en medir campos magnéticos muy sutiles y que había detectado el biomagnetismo humano, para registrar la radiación magnética en forma de campos pulsantes de energía de la mano de un practicante del toque terapéutico (codesarrollado por Kunz y equivalente al reiki japonés) pudiendo comprobar que esta energía operaba en un rango de frecuencias magnéticas que favorece y estimula la regeneración de distintos tejidos (las diferencias de densidad del flujo magnético emitido desde la mano fueron aproximadamente cien veces mayores que la actividad magnética normal del cuerpo y sus efectos fisiológicos sólo se podían igualar mediante el uso de campos magnéticos artificiales de muy alta intensidad).[36][37] Otra investigación a considerar es el trabajo del microbiólogo francés Gustave Naessens. En sus estudios de hematología, Naessens llegó a observar partículas demasiado pequeñas para identificar con ningún tipo de equipo microscópico convencional en la sangre. Por esta razón inventó un microscopio al que él se refiere como somatoscopio, que cuenta con una capacidad de ampliación de 30.000 aumentos y una resolución de 150 ángstrom para estudiar detallada, objetivamente, las frecuencias vibratorias de estas partículas de luz danzantes.[38] Naessens es responsable de una teoría según la cual éstas, a las que él llama “somatides”, son imprescindibles para la división celular (tal como implicase sobre el biofotón de Fritz Popp al referirse a éste como radiación mitogenética Alexander Gurvich, padre de la Teoría del Campo Morfogenético con cuyo trabajo se ha comparado el de Wilhelm Reich), siendo tanto “la chispa original de la vida, el punto en el que la energía se condensa en materia” como “la manifestación de la energía cósmica en un diminuto punto físico en movimiento”, lo que recuerda a la predicción del gurú Baba Anandamurti sobre el pronto hallazgo de la teórica partícula de la vida a la que él se referiría como “microvitum”[39]. Aunque, en el mismo año del trabajo de Sancier, los investigadores Dejan Rakovic y Gordiana Vitaliano llevaron a cabo extensos experimentos en Yugoslavia estudiando la naturaleza biofísica de la conciencia (la Dra. Vitaliano se mudó posteriormente a Boston, donde fundó el Instituto de Ondas Mentales). Estos investigadores discutieron la posibilidad de que el HEF pudiera estar asociado con una estructura dieléctrica iónica de niveles bajos como soporte de un campo electromagnético de ELF. Igualmente, discutieron el desarrollo de un nuevo modelo científico para la conciencia en el que se entendiese el cerebro como una suerte de ordenador biológico capaz de albergar de modo similar una misma red energética neural de naturaleza iónica.[40][41]

 

Su controvertida cámara Kirlian

Pero el tema más sensacional de todo esto es la controvertida “cámara Kirlian” (referida en la serie Entre Fantasmas). En 1939, Semyon Kirlian y su esposa Valentina desarrollaron una técnica de impresión en papel fotosensible del efecto provocado por un mecanismo de inducción de descargas eléctricas para plasmar sobre el papel una luminiscencia alrededor de los objetos tras emitir sobre éstos una descarga de energía de alta frecuencia y baja intensidad.[42] Muchos han visto esta tecnología como la que permite “fotografiar el aura”, si bien, los escépticos (o mejor dicho, los pseudo o falsos escépticos) usan para deslegitimar el efecto de visionado con la técnica Kirlian el hecho de que éste sucede igualmente con seres inertes[43], a pesar de que esto es algo que los investigadores soviéticos comprendieron desde la más temprana fase de su trabajo, siendo el verdadero descubrimiento el de que en el cuerpo humano se dan variaciones y comportamientos del halo visualizado (movilidad, dinamismo y mutabilidad) que no se dan en aquello que no alberga vida. En cualquier caso, quien critica que no sólo se pueden ver halos en torno a la materia viva ignora que la teoría áurica no descarta radiaciones especiales envolviendo absolutamente todas las cosas. En cambio, para los pseudoescépticos, el “efecto Kirlian” se trata de un artefacto, el conocido “efecto corona”, que no es otra cosa que la ionización del gas circundante de un sistema físico por la descarga eléctrica que sufre (única causa de acuerdo con ellos del efecto). También han alegado que el hallazgo no es original, algo a lo que sólo se puede rebatir con el punto común nihil sub sole novum (“nada es nuevo bajo el sol”). Pero el peor engaño que han empleado es el de aparentar haber demostrado que todas las diferencias entre los halos observados mediante esta técnica pueden ser explicadas por la compleja interacción de factores físicos y químicos convencionales utilizando para ello ciertos trabajos[44] [45] [46] [47] que usan como prueba (cuando en el mejor de los casos nos encontramos ante meros argumentos) contra la hipótesis para ellos refutada de que el efecto Kirlian comporta una visualización del alma (pues niegan la alegada relación del mismo con la salud más allá de dichos factores, lo cual sería lo que demostraría la naturaleza especial del fenómeno) y sentencian que no es más que resultado de la propia descarga, dado que lo cierto es, sin embargo, que los Kirlian ya habían demostrado en su estudio cómo el campo revela cuándo el sujeto padece una enfermedad cuando la misma no ha manifestado todavía síntoma alguno en él. Ya de antemano había dicho el Dr. Inyushin:

«La bioluminiscencia visible en las fotografías Kirlian es causada por el bioplasma, no por el estado eléctrico del organismo…».[48]

LlaveHumano

Fotografía Kirlian de una llave.

Aunque por otra parte se encuentran las arduas y recientes investigaciones del experto en física cuántica brasileño Newton Milhomens, las cuales demuestran, después de más de veinte años de trabajo propio con su modelo de cámara Kirlian mejorada (la cual corrige posibles errores de versiones más burdas para establecer una serie de reglas analíticas[49]) que existe una casi total correlación estadística entre la composición del aura Kirlian y la salud física y mental[50]. Además de todo, también conviene tener en cuenta el hecho de que, en base a sus propios experimentos, los soviéticos (según sugieren las experimentadas plumas en el desarrollo de la parapsicología allá de Lynn Schroeder y Sheila Ostrander) anduvieron elaborando una forma de conectar la metodología Kirlian con la electrónica avanzada para conseguir analizar de una manera más rigurosa los halos especiales diferentes de los de los citados seres inertes correspondientes a entidades biológicas. Si bien, en los años 60 la Dra. Thelma Moss de la UCLA viajó a Kazajstán y redactó informes que luego permitieron que en EE.UU, con el respaldo del Dr. Kendall Johnson, se obtuviese la primera fotografía Kirlian occidental.[51] Más adelante, con la ayuda del director del Centro de Estudio de Sueños (el Dr. Stanley Krippner), se hicieron grandes conferencias para explicar el “fenómeno Kirlian”, de manera que en la primera, celebrada en 1972 y a la cual asistieron 500 personas (entre ellos biólogos, físicos, psicólogos, ingenieros eléctricos, médicos, y fotógrafos), se expusieron los siguientes hechos:

  1. En 1964, tras veinticinco años de investigación, los Kirlian habían establecido una serie detallada de pautas que demuestran la diferencia del fenómeno entre seres inertes y seres vivos y la relación del mismo con la salud en los últimos, si bien no sólo la física, sino también la emocional, habiendo formulado una serie de leyes que daban a conocer los estados eléctricos de la materia.
  2. Debido a esto, en 1968, cuatro años tras el primer anuncio, se celebró la Primera Conferencia de Bioenergía en Almaty (capital de Kazajstán), donde se reunieron los más avanzados investigadores soviéticos (quienes presentaron los resultados de muchas más investigaciones por parte de diferentes científicos pertenecientes a los grupos de investigación de la Universidad Nacional de Rusia) y se dieron a conocer las sorprendentes conclusiones de cuatro años de experimentos en los que se advirtió que el tipo de descarga condiciona el halo y que la respuesta galvánica, la temperatura de la piel, y la capilaridad, no afectan al fenómeno. El Dr. Víctor Adamenko, de la Academia de Ciencias de Moscú, afirmó que el efecto Kirlian se debe a la existencia de un campo electromagnético intrínseco que emite una fuerte descarga de alta frecuencia especial al ser excitado en el aire por el campo eléctrico generado, siendo arrancado durante la muestra sin ser destruido.
  3. Los soviéticos descubrieron que el patrón de la configuración energética en torno al cuerpo difiere del de la materia inerte en tanto que en éste lo es de partículas excitadas no caóticamente (es decir, un cuerpo energético).
  4. Se halló que los niveles cerebrales de psicopulso se evidencian en los síntomas apreciables en el halo (pero el cambio en éste no refleja la respuesta biológica, sino a la inversa[52]), y éste está a su vez sujeto a nuestros estados mentales, con lo que la psique no es producto del cerebro, sino al revés, siendo errado el mecanicismo y acertado el vitalismo.
  5. Las alteraciones de las radiaciones del sol afectan inmediatemante al aura humana correspondiéndose las de ambos en composición, radiación, y cambios de modo simultáneo, con lo que estamos inmediatamente conectados al cosmos y éste unido (confirmando tanto el mensaje yóguico de que el prana procede del sol y conecta todos los elementos del universo como el famoso “Principio de Sincronicidad” enunciado por Carl Jung).

Esto fue calificado como el descubrimiento del “campo psicoenergético” por el Dr. William Tiller. Posteriormente, el éxito de los descubrimientos soviéticos demostrados y expuestos ese año por los investigadores americanos produjo toda una revolución, logrando así que científicos se dedicasen durante uno entero a investigar en cantidad de academias sobre este efecto haciendo que en 1973 se concertase una nueva conferencia a la que asistieron el doble de personas (hasta un millar). Finalmente, los científicos llegaron a la conclusión de que existe un campo de energía que rodea los organismos, compuesto probablemente de electrones, protones, e iones en estado de excitación conformando una estructura coherente en una unidad autosuficiente.[53]

ManoKirlian

Fotografía Kirlian de una mano.

Luego está el célebre caso de la “hoja fantasma” (la permanencia de la silueta Kirlian de la parte de una hoja de árbol una vez cortada, cosa que de ser tal cual evidenciaría la sustentación de la materia viva en el bioplasma). Los pseudoescépticos afirman que no es más que un truco debido a la remanencia de humedad sobre la placa fotográfica, algo que pareció ser definitivamente refutado por el Dr. Keith Wagner, quien introdujo un bloque de plexiglás impermeable que preservaba totalmente de cualquier prevalencia de humedad sobre la plancha hallando que, incluso tomando esta precaución, pudo verse cómo tras seccionarse la hoja el cuerpo energético proseguía intacto.[54] Además, se realizaron dos tomas en que se pudo apreciar el anverso y el reverso de la hoja respectivamente. Sin embargo, existen críticas surgidas en este caso desde la propia comunidad parapsicológica, que para escapar del desprestigio que se comenzaba a atisbar que sufriría la kirliangrafía prefirió curarse en salud mostrando también una actitud escéptica, postura que liderara el Dr. William Joines, quien llegó a demostrar que un efecto de pandeo en el papel fotográfico podía provocar la ilusión de una “parte fantasma” que en realidad no estaría ahí (Joines consiguió de esta forma una “roca fantasma”), lo que le llevó a declarar en los 70 que la fotografía Kirlian no era fiable[55]. Está igualmente el Dr.  Jeffrey Mishlove, quien realizó un informe sobre sus propios intentos de obtener una “hoja fantasma” y apelaba a la cautela, no siendo para él tan fácil descartar la interferencia de humedad al ser el electrodo al que la hoja se ha de conectar un lugar donde parte de dicha humedad puede quedar de todos modos impregnada.[56] En cualquier caso, esto ya ha sido corroborado por técnicas más modernas incapaces de error (más tarde hablaré de la infalible cámara GDV). Aún así, más adelante, otro investigador científico, el Dr. Iván Dumitrescu (de Rumanía), obtendría resultados incluso más consternadores para las teorías materialistas cuando realizó una sección circular en una hoja para fotografiarla posteriormente con Kirlian: en el círculo se veía la hoja seccionada con otra idéntica en su sección[57], respaldándose así la teoría de la naturaleza holográfica, es decir, un universo que se contiene a sí mismo hasta el infinito (parece entonces que Leibniz estaría en lo cierto).

HojasKirlian

A la izquierda, una fotografía Kirlian de una “hoja fantasma”. A la derecha, una ilustración del “efecto Dumitrescu”.

Asimismo, con la publicación en 1970 de su reputado libro de investigación parapsicológica anteriormente citado (el propio gobierno americano lo empleó como fuente complementaria en sus investigaciones[58]), Lynn Schroeder y Sheila Ostrander comentaron en alusión a un sanador psíquico soviético, el Coronel Alexei Krivorotov, que de él se alegó que cuando parecía estar causando una sensación de calor intenso en un paciente, el brillo general total en sus manos disminuyó y se formalizó un estrecho chorro de brillo intenso, casi como si la energía que brotaba de sus manos visualizable con la cámara Kirlian pudiera ser concentrada y enfocada cual rayo láser. Los investigadores occidentales se mostraron por su lado resueltos a investigar el fenómeno, como E. Douglas Dean, de la Facultad de Ingeniería de Newark (Nueva Jersey), que tuvo la oportunidad de llevar a cabo experimentos similares con una sanadora mental cuyo nombre era Ethel E. De Loach. Dean tomó varios planos de los dedos de ésta cuando estaba en reposo y cuando se hallaba meditando en la curación, dando parte en todos los casos de que las chispas y las emanaciones eran mucho más grandes en las fotos correspondientes a cuando ella ejercía la sanación que cuando reposaba.[59] Además de esto, Dean reportó cómo la habilidad de la mentalista resultó ir incluso más allá de lo esperado al sorprenderle ésta siendo capaz de emitir los destellos en diversos colores a voluntad. Adicionalmente, la investigación que fuera llevada a cabo en este sentido por la Dra. Moss y sus colegas en el Centro para las Ciencias de la Salud de la UCLA aportó también pruebas altamente estimables y notorias, como que por medio de la utilización de fotografía de alta tensión se llegase a observar una transferencia de energía aparente desde un sanador psíquico a su paciente (siempre se veía después de que el sanador terminase el tratamiento disminuida la corona alrededor de la yema de su dedo, mientras que un aumento en el brillo y la anchura de la corona de la paciente era observado después del tratamiento). Los voluntarios sin experiencia en las técnicas de sanación no se vieron en disposición de reproducir el efecto, descartándose así algún tipo de fallo en la investigación mediante el empleo de un grupo de control. De este modo, los experimentos de Moss, tal como paralelamente los de Dean, revelan que los famosos sanadores psíquicos emiten potentes rayos de energía visibles con kirliangrafía desde sus manos cuando canalizan su poder a través de sus dedos, algo absolutamente inexplicable por cualquier teoría escéptica.

ManosCurativas

A un lado, mano de un sanador psíquico en reposo, al otro, concentrando energía.

Pero aún así, las objeciones a la cámara Kirlian siguen sonando lo suficientemente convincentes como para engañar a los ingenuos, si bien éstas son válidas únicamente para un método analógico basado en el efecto corona, no para uno digital basado en captura electrofotónica como lo es la cámara GDV (Visualización de Descarga de Gas), inventada en 1996 por el Dr. Konstantin Korotkov[60], catedrático de física de la Universidad de San Petersburgo. La GDV es una sofisticada versión digital de la cámara Kirlian preservada de cualquier posible artefacto, es decir, una reinvención del aparato para cumplir con los requisitos del método científico, o sea, una evolución del original que demuestra definitivamente, mediante un detallado procedimiento físico electrónico, que lo que capta en los seres vivos es el ya mencionado campo bioplasmático. Este dispositivo ha sido reconocido oficialmente tanto por el Ministerio de Sanidad de la Federación Rusa (quienes han firmado un convenio con los proveedores de esta tecnología por el cual se aplica ahora en todos los Centros de Entrenamiento Olímpico de Rusia) como por el de EE.UU por su valía en diagnósticos físicos y psicológicos, siendo también homologado y aprobado por la Comisión Interna de Revisión del mentado ministerio del último país tras una conferencia internacional y reconocido como método opcional de diagnóstico por su Instituto Nacional de Salud[61]. Esta máquina se ha convertido en una técnica usada en innumerables facultades de medicina de todo el mundo (Canadá, Francia, RU, Alemania, Australia, Japón…) causando con ello una revolución como la de los rayos X. La susodicha máquina acelera con un campo electromagnético electrones y fotones emitidos por el objeto a analizar para excitar las moléculas del gas circundante y de este modo provocar un brillo que es el que será medido. El inventor ha publicado varios artículos revisados donde se da parte de la existencia del HEF y de la utilidad de su creación para elaborar diagnósticos[62]. Además, ha ingresado sus comprobaciones en la base de datos Med-Line[63], que contiene el compendio de información científica sobre medicina más importante y fiable del mundo, y ha demostrado tanto que el efecto de la famosa hoja fantasma sigue existiendo como que hay un 99% de correlación entre la salud psicoemocional y fisiológica y las características del halo, razón por la que es posible emitir diagnósticos de alta precisión con ella, que permite igualmente determinar el estado de los chakras.

33- GDV

Imagen GDV del bioplasma de una mujer.

Final

Para acabar, habré de comentar que de entre todas las tradiciones que han reportado el fenómeno de la fuerza vital en el cuerpo, dos sobresalen particularmente: la hindú y la china. Ambas nos hablan prácticamente de lo mismo: de un principio en el interior de los seres humanos del que depende su salud y de una red que lo transmite (el prana y los nadis en la hindú y el qi y los meridianos de la acupuntura en la china). La acupuntura es una técnica de la MCT basada en el conocimiento de los lugares por los que discurren los meridianos así como las funciones vitales asignadas a cada uno, que contaría con una serie de “acupuntos”, junto con las dolencias, desordenes, y degeneraciones correspondientes en caso de asintonía en los mismos una vez catalogados los diversos tipos de este posible problema (cada uno en su caso y zona) y consiste en la aplicación de agujas en esos puntos para responder a males sufridos por las personas como método de sanación. Por otro lado, debe decirse que los hindúes se dedicaron a un estudio muy particularizado del campo energético de fuerza vital. Sin embargo, en su caso, la mayor peculiaridad la vemos en la identificación de sus nodos principales, vórtices que estarían alineados en el eje vertical del cuerpo y son conocidos como chakras, alojados en zonas que han resultado ser clave para la biología convencional, pues están relacionados con plexos nerviosos, sistemas fisiológicos, y componentes del sistema endocrino.[64] Por ejemplo: el Manipura Chakra se encuentra en el plexo solar, en el lugar donde se concentran los sistemas linfático, nervioso central, y parasimpático; el Anahata Chakra lo hace en el plexo cardíaco, entre el corazón, los pulmones, el diafragma, la glándula torácica espinal, el sistema circulatorio, y el sistema nervioso; y el Ajna Chakra, más conocido como “Tercer Ojo”, se aloja entre la glándula pituitaria, esencial para el equilibrio bioquímico del cuerpo, y la glándula pineal, básica para ordenar nuestras nociones del espacio y el tiempo. Pero lo verdaderamente increíble es, sin embargo, que la ciencia moderna nos ha brindado una impresionante sucesión de investigaciones que han demostrado sobradamente la realidad de estos testimonios tradicionales sobre la naturaleza biológica. En primer lugar, empezaremos con cómo en 1950 el Dr. Yoshio Nakatani de Japón demostró que con determinadas enfermedades de los órganos una serie de puntos a lo largo del meridiano de ese órgano disminuían notablemente su resistencia eléctrica[65] en comparación con la piel circundante (por ejemplo en enfermedades del riñón), así como de que, igualmente, se comprobó que los valores de la resistencia varían con la hora, la temperatura ambiental, y el estado emocional del sujeto. A continuación se deberá tratar los estudios llevados a cabo durante los años 60 por el profesor Kim Bong-han, quien lideró un equipo dedicado a examinar la naturaleza anatómica del sistema de tales meridianos en animales en Corea, en los que se logró por primera vez en la historia de la histología confirmar científicamente, mediante la elaboración de nuevos sistemas, la existencia del de meridianos de la acupuntura. El profesor logró según parece extraerlos y analizarlos a través de sofisticados métodos de observación y quirúrgicos. Así pues, sus estudios histológicos del sistema tubular meridiano mostraron cómo éste parecía hallarse dividido en dos partes: un sistema superficial y uno profundo. Según parecía, el profundo se veía a su vez dividido en varios subsistemas. De este modo se apreció que todos los conductos estaban interconectados (desde los sistemas superficiales hasta los profundos), de tal forma que la continuidad del sistema entero era constante. Los diversos sistemas se mostraron entrelazados por medio de la conexión a las terminales entre ellos. El profesor halló por otra parte que éstas llegaban de hecho a alcanzar el núcleo de la células de los múltiples tejidos físicos y, asimismo, una serie de pequeños corpúsculos espaciales distribuidos a intervalos a lo largo de los susodichos meridianos. El líquido extraído de esos túbulos reveló altas concentraciones de ADN, ARN, aminoácidos, ácido hialurónico, dieciséis tipos de nucleótidos libres, adrenalina, córtico-esteroides, estrógenos, y otras sustancias hormonales en niveles muy diferentes a lo ordinariamente encontrado en el torrente sanguíneo. Según parecía en base a estos hallazgos, había una relación importante entre el sistema meridiano de acupuntura y la regulación endocrina del cuerpo físico. De esta manera se llegó a saber durante los experimentos que cuando los meridianos son separados entre sí o de su alojamiento original en el cuerpo tiene lugar una seria degeneración vascular, lo que también devino en un cambio en el tiempo reflejo, el cual fue prolongado más de un 500%. Además, con electrografía se descubrió que cambios en los acupuntos pudieran preceder a los cambios de la enfermedad física en el cuerpo en cuestión de horas, días, e incluso semanas.[66] [67]

Acupuntos

Maniquí de acupuntura.

Mas fue en los años 70 cuando el Dr. Robert Becker y su equipo, experimentando con los meridianos del intestino grueso y del pericardio, descubrieron que los valores de resistencia se redujeron más del 50% que en los acupuntos de los meridianos. De esta forma Becker postuló que éstos actúan como amplificadores de un sistema semiconductivo de corriente continua que viaja a lo largo de las células perineurales que envuelven a cada nervio del cuerpo. Este sistema de corriente continua, estipuló, se vuelve cada vez más negativo al discurrir hacia los extremos y más positivo al regresar, correspondiéndose exactamente con el cauce de energía intracorporal descrita por la MCT, que le asigna un proceso de transcurso denominado Yin-Yang en base al célebre concepto para expresar la complementación de los opuestos. En 1975, el Dr. Liu de China investigó la ubicación de acupuntos presentes en los nervios motrices constatando que aquéllos corresponden a regiones donde éstos entran en el músculo esquelético así como a grandes concentraciones de terminales de ellos en la superficie. Además, había densos grupos de nervios autónomos mecánico-receptores encapsulados en estos puntos.[68] En 1978, el Dr. Domingo Luciani de Venezuela consiguió reproducir el trabajo del Dr. Mikhail Gelkin de la URSS con la toma de fotografías Kirlian de los acupuntos a lo largo de los meridianos. Mediante este experimento se logró comprobar que existe un flujo de energía eléctrica que discurre a lo largo de este sistema de corriente continua antes citado hacia el cerebro de manera semejante al qi. Durante esa década, el Dr. Bruce Pomeranz, experto en medicina de la Universidad de Toronto, realizó por su parte una serie de investigaciones de la acupuntura como método analgésico[69]. Así, su laborioso esfuerzo culminó en la determinación de que, al activar las pequeñas fibras nerviosas mielinizadas por medio de la aplicación de la acupuntura, se consigue enviar una serie de impulsos a la médula espinal, el cerebro medio, y la pituitaria-hipotálamo en el diencéfalo de forma altamente eficiente.[70] De modo subsiguiente, la investigación neurológica dio con que el cuerpo produce una serie de sustancias químicas y endorfinas que operan sobre los receptores de opiáceos que se encuentran en todo el sistema nervioso consiguiéndose con ello el consecuente detenimiento del dolor. Parejamente se pudo apreciar que el hipotálamo libera beta-endorfinas en la sangre y en el líquido cefalorraquídeo creando un efecto analgésico. Este hallazgo sugiere el hecho de que las endorfinas liberadas a través del estímulo producido por la acupuntura supone una importante justificación de sus efectos en el alivio del dolor. Junto con todo esto, el Dr. Pomeranz llegó a desentrañar también la diferencia correlativa entre la generación de corrientes de alta frecuencia y baja intensidad y la de las de baja frecuencia y alta intensidad mediante la aplicación de tal método, consiguiendo probar por tanto que la baja frecuencia y la alta intensidad producen un efecto analgésico inicialmente lento pero con mayor duración en un largo periodo posterior y con efecto acumulativo, mientras que la alta frecuencia y la baja intensidad producen en cambio un rápido efecto analgésico muy útil para el tratamiento de dolores agudos pero de menor duración y carácter no acumulativo.[71] En el año 1984, los doctores en medicina Pierre de Vernejoul y Claude Darras, desde el Departamento de Urología y el Departamento de Acupuntura del Laboratorio de Biofísica y Medicina Nuclear del prestigioso Hospital Necker de París, demostraron científicamente la existencia del sistema de meridianos.[72] Los investigadores buscaban contrastar las afirmaciones de Kim. La técnica consistió en la inyección de de isótopos radiactivos en los acupuntos de los seres humanos monitorizando el posterior comportamiento y movimiento de los mismos con instrumental especial de laboratorio. En el experimento llegaron a participar 330 sujetos, de los cuales 250 fueron pacientes de control (sanos) y 80 enfermos. Los rastreadores isotópicos fueron inyectados igualmente en zonas no contempladas por la acupuntura con el fin de confirmar o desmentir la veracidad del efecto ejerciendo el mismo experimento aleatoriamente en zonas neutrales sin éxito a la hora de falsear los resultados y por ende respaldándolos. Fue de esta manera como se atestiguó la existencia de los meridianos, pues sólo en ellos los isótopos tendieron a esparcirse hacia el exterior desde el lugar de la inyección, discurriendo por los lugares asignados por la literatura.

Acupuntura

Antigua pintura china de un manual de acupuntura.

En 1986, el científico alemán y Premio Nobel Fritz Albert Popp, junto con el biólogo chino Chang Lin Zhang, de la Universidad de Kaiserslautem de Alemania, hizo su propia contribución a la investigación de la acupuntura al aportar una concepción científica que dotó de un sentido coherente a la justificación razonada de dicha técnica consolidando una base fundamentada para la correcta comprensión de los hechos observados y comprobados en relación a la misma mediante la confección de la influyente “Hipótesis de Superposición de Ondas Estacionarias”[73]. Este revolucionario e innovador modelo teórico concibe una naturaleza holográfica de la acupuntura (que representaría todo el cuerpo en miniatura en oídos, pies, manos, paladar, etcétera) a la par que explica la anómala propiedad de resistencia de la piel comprobada en los acupuntos así como la conexión entre ellos y su sorprendente comunicación instantánea que excede con creces lo previsible por teorías de propagación de resonancias neurales. Pero el trabajo de los científicos no se limitó simplemente a lo teórico, puesto que también recurrieron a la experimentación para la confirmación de esto. Fue así como demostraron que el cuerpo está compuesto de sodio, potasio y otros iones inorgánicos cargados eléctricamente que entre sí configuran los patrones codificados de proteínas y ADN que al experimentar una aceleración resultan emitir un tipo concreto de radiación electromagnética (llamada “biofotón” por Popp), lo que, por otro lado, es coherente con la física conocida. Se comprobaría pues cómo tantos tipos de cargas oscilando en el cuerpo producen un patrón de interferencia formado por las diversas ondas generadas de variadas longitudes, dándose la mayor combinación de amplitudes de onda en los acupuntos, estando por esto la piel en ellos en el nivel más alto de conductividad eléctrica, la cual depende del tipo de campo eléctrico interno, determinado por el patrón de interferencia de la superposición de dichas numerosas ondas, que quedan en su entramado vibracional, entre sí, estacionarias. El patrón de ondas estacionarias de una persona enferma tendrá por ello una pauta diferente al de una persona saludable. El tratamiento de acupuntura con agujas en los acupuntos causaría una perturbación en el patrón de onda estándar causado por las nuevas fronteras formadas por la aguja, que activa así la respuesta conocida como corriente de lesión permitiendo un cambio en el campo electromagnético al reconstituir el correcto patrón comunicativo y sustentador, lo cual estimularía consecuentemente la respuesta biológica acelerando por ende la cura. Lo anterior establece un paradigma confirmado por la mencionada teoría en conjunción con los hechos, resulta de suma importancia, pues implica la presencia de electromagnetismo en todo el cuerpo. Un año después de que se propusiera la teoría de las ondas estacionarias, el Dr. Watari publicó un informe en Beijing en el cual narró su descubrimiento de que el volumen de densidad de los acupuntos correspondientes a los vasos sanguíneos se elevaba hasta cuatro veces, y en el caso de los nervios, 1.4 veces más que en otros tejidos. A esto se le habría de sumar el sucesivo descubrimiento de ello derivado de cómo estos vasos y fibras se mezclan formando estructuras glomerulares, lo que determinaría el hecho de que los acupuntos tengan una densidad de volumen determinada que aumenta con la estimulación (tal como éste pudo esclarecer y demostrar experimentalmente).[74] La acupuntura cuenta con una eficacia estadística de un 80% enormemente superior al 20% del placebo en grupos de control y ha sido empleada satisfactoriamente en animales, incapaces de responder a la sugestión. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha considerado “Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”. El hecho de que la acupuntura haya recibido tamaño espaldarazo en el área bioenergética y de que los meridianos de los acupuntos guarden relación con los nadis hindúes, los cuales conectarían en intensos puntos destacados (los nadichakras), nos conduce a continuar tratando este tema ahora por el lado de los chakras. Éstos, que vendrían a ser siete ruedas de luz en la tradición tántrica conmutadoras de la energía de la zona interna del cuerpo (llamada Kundalini y ascendente desde la base de la columna formando una hélice), solían ser descritos como una “flor de loto”.

akupunktur-noktalari

Esquema de los meridianos y los acupuntos.

nadis

Modelo de los nadis.

 

kundalini-process

Representación de la Kundalini.

En cambio, en cuanto a la apreciación de este concepto, surgen inmediatamente matizaciones en sus implicaciones polarizadas entre la interpretación literal e idealista y la alegórica o psicológica. Así pues, existe en primer lugar un testimonio de tipo pragmatista en torno a la temática de los chakras y su significado por parte del Dr. Ramamurti S. Mishra (más conocido por su nombre espiritual Sri Brahmananda Sarasvati), endocrinólogo, erudito en sánscrito, y yogui que redactó su propia postura personal en un comentario adjuntado en su traducción de los sutras de Patanjali (el principal recopilador de la sabiduría yóguica) en 1973, donde afirma que los siete chakras de la tradición no han de ser confundidos con ningún órgano físico del cuerpo sino que son simplemente una suerte de clasificación puramente psicológica y están destinados a ser asumidos simplemente como focos de concentración durante la actividad del yoga, añadiendo así que en clave puramente sugestiva y psicodramática los chakras son capaces, a través de la sustanciación del pensamiento, de operar sobre las partes anatómicas y actividades fisiológicas asignadas a estos susodichos focos de concentración a modo de una especie de placebo esotérico.[75] Frente a esta postura de carácter metafórico y en cierta medida escéptica, en cambio, ya había sido establecida en 1971 una concepción teórica opuesta representada por el Dr. William Tiller. Tiller se sintió impresionado por la aparente relación entre la ubicación y la función de los chakras y las glándulas endocrinas más relevantes del cuerpo. En base a esto se preguntó si quizá una suerte de entidades frecuentemente reconocidas como “órganos etéreos” podrían interactuar con dichas glándulas a tal distancia y de una manera tan (en principio) aparentemente genérica. Es por ello que, a partir de los conceptos utilizados por los ingenieros eléctricos, sugirió cómo esta interacción podría ser análoga a un proceso de transducción. Para ello convendría figurarse una serie de grandes corrientes de energía que fluyesen a través del espacio para así pasar a través de nuestros cuerpos sin ser absorbidas quedando completamente desapercibidas. Tiller sugiere entonces cómo tal vez los chakras pudiesen presentar la capacidad de ser ajustados para corresponderse con esta fuente de energía y así transducir parte desde ese plano tradicionalmente conocido como “astral” o “etéreo” hacia las glándulas. De esta forma, según él, cabría pensar en aquéllos y éstas como las cargas eléctricas de un transformador que alcanzaría su máximo rendimiento y potencia en el caso de haber un balance equilibrado[76] (de ahí vendría entonces la representación de los chakras como flores de loto, pues éstos actúan como transformadores). No obstante, todo ello se vería sintetizado en el aspecto teórico por un nuevo investigador que aportaría con sus descubrimientos una síntesis paradójicamente favorable a su vez a la tesis idealista. Durante la década siguiente, el Dr. Lee Sannella se percató de cómo la literatura yóguica describe el célebre proceso del despertar espiritual conocido como el ascenso de la Kundalini, que estipula que a medida que la energía interna se eleva son activados cada uno de los centros vorticiales de energía psíquica o chakras.[77] Sannella declaró en una serie de entrevistas grabadas en vídeo que, en un principio, sin estar familiarizado con este tipo de mitología, comenzó a encontrarse en su carrera con muchos casos de personas que reportaron síntomas muy similares a las descripciones clásicas del apogeo de tal energía con dicho despertar. Estas experiencias incluían muchas extrañas sensaciones corporales de vibración y calor junto con diversas visiones y la adquisición de una elevada clarividencia, por lo que, tras cotejar los anales, Sannella llegó a sugerir que las descripciones del yoga seguramente resultaban ser más apropiadas que la tendencia a etiquetar las mismas como “alucinaciones psicóticas”. A esto se lo conoce como el “Síndrome de la Kundalini”. Pero las investigaciones le darían la razón a Tiller, pues desde mucho antes de todo esto, éstas habían comenzado ya a demostrar la efectiva existencia de los chakras en sus términos. A este respecto contamos con un reputado científico japonés graduado en filosofía y psicología fisiológica en la Universidad de Tokyo de Literatura y Ciencias, el Dr. Hiroshi Motoyama, Profesor Emérito de la Universidad de California de Los Ángeles, fundador del Instituto de California de Ciencias Humanas, sacerdote sintoísta, y yogui que ha presentado hallazgos que confirman la presencia del sistema de chakras en los seres humanos. Motoyama inventó en 1971 una máquina denominada AMI (Aparato para la Identificación de Meridianos)[78], cuya utilidad es controlar los niveles de capacidad y conductividad eléctrica en ciertos acupuntos de tal manera que logra medir la transferencia de energía a través de los meridianos. También ha detectado con ella los chakras[79].

Chakras

Representación de los chakras.

Paralelamente a éste se encuentra el caso de Itzhak Bentov, ingeniero mecánico especializado en ingeniería biomédica de origen checoslovaco y nacionalizado israelí que en su día formara parte de los Cuerpos de Ciencias para las FDI (Fuerzas de Defensa Israelíes), grupo conocido por el acrónimo HEMED (donde destacara por diseñar para ellos el primer cohete empleado para la Guerra de Independencia), después de lo cual emigró para profesar su vocación de inventor a América, donde fuera acreditado por la invención del famoso catéter de control remoto. Bentov, investigador de cambios psicológicos asociados con la meditación, produjo los mismos hallazgos que Motoyama con referencia a los chakras.[80] Todo esto fue igualmente corroborado por la Dra. Hunt al descubrir por su parte la correspondencia de las visiones de la médium Bruyere con las lecturas sonográficas que atestiguaron la existencia objetiva de los chakras que ésta veía. Pero quien merece la palma es sin duda la Dra. Esther del Río, catedrática de bioquímica de la Universidad de México que desde 1968 se vio fascinada por las asombrosas características que las más pioneras investigaciones que coetáneamente estaban siendo realizadas alumbraron que presentaba el cuerpo humano, sobre todo la de cómo desde el nivel celular éste parece mostrar, tal como ya se había aceptado comúnmente, una patente e inquietante continuidad. Si bien, resulta que del Río, en base a sus propios resultados, llegó a estipular cómo ahora no sólo se sabe que la célula en su totalidad está interconectada de forma mecánica y eléctrica con el organismo sino que todas las del cuerpo lo están a su vez inmediatamente. Esto sucedió cuando trató de encontrar respuesta a la pregunta por la misteriosa manera en que en el interior de los organismos (como bien se sabe convencionalmente) pueden producirse intercambios de señales eléctricas en millonésimas de segundo cuando la estructura del agua corriente (de la que en teoría estaría constituida la mayor parte del cuerpo) no posibilita semejantes velocidades en las respuestas biológicas. Es en base a lo dicho que ella afirmó que la composición del protoplasma, el líquido del cual se ve formado casi todo el cuerpo, ha de resultar ser en realidad diferente del agua convencional, puesto que la conductividad es mucho mayor de lo normal, llegándose a producir respuestas de tipo instantáneo en el interior de dicho cuerpo.

Biochakras

Representación de los chakras en un modelo moderno.

Mas, todo comenzó con un accidente de laboratorio ocurrido cuando, trabajando como asistente de laboratorio encargada de manejar los cortes de tejidos de animales, del Río advirtió la extrañeza de que, a pesar del cuidado de su manejo de éstos, ellos siempre tendían a contaminarse, razón por la que se dedicó a intentar resolver la incógnita recogiendo para ello cuidadosamente el material de las impurezas con tal de analizarlo posteriormente por microscopio en lugar de lavar las muestras y continuar. Bajo la lente atisbó óxido ferroso y óxido férrico, con lo que, de manera sorprendente, los intersticios de los seres vivos resultaban contener elevadas proporciones de mineral magnético. Al parecer, la explicación para el extraño hecho de que nadie lo hubiera descubierto antes es que cuando un asistente ve la muestra contaminarse la lava directamente sin examinarla haciendo que el fierro se vea arrastrado por el agua dado que éste resulta estar rodeado de macromoléculas mucho más pesadas. Así pues, la Dra. del Río desarrolló su modelo a partir de los trabajos sobre la estructura del agua realizados en los años 50 con un difractor de rayos X por el Dr. Linus Pauling, quien formuló la teoría de que las moléculas de agua podían presentarse unidas conformando un dodeicosaedro, un tipo de estructuración molecular correspondiente a la esfera de Fuller, en una forma especial de cristalización que pasaría a ser conocida como “clatratos”.[81] En su definición física específica, un clatrato es una sustancia en la que un componente cristaliza en una estructura muy abierta que contiene huecos o túneles en los que pueden hallarse atrapados los átomos o moléculas pequeñas de un segundo componente. Satisfactoriamente para el caso ocupado, las características de la forma líquida de éstos resultan muy diferentes de las del agua normal, debido a cualidades como su alta tensión superficial, su mayor densidad, y el hecho de que ésta resulta ser más pesada que la propia agua. En este punto nacería la teoría de la Dra. más importante y que determinaría el curso de su trabajo de entonces en adelante, ya que, según ella expondría, la idea de la presencia del cristal líquido en el interior de los tejidos supondría la explicación perfecta para la transmisión de la información de todo ser vivo. Aunque, ¿qué tiene que ver esto con los chakras? Como se verá a continuación, todo.

Clatratos

Clatratos

La clave que habría de suponer todo un espaldarazo para del Río llegaría en el año 1992, cuando el investigador J. L. Kirschvink anunció el descubrimiento de magnetitas en el cerebro humano en forma de cristales de tamaño mayor que el de una célula demostrando a su vez junto con ello que toda la información de los procesos vitales es guardada en el cerebro a través de un sistema de cristales líquidos, lo cual demuestra la principal propuesta de la científica: que el organismo vivo es una gran computadora que se comunica mediante un cableado o pantalla de cristal líquido. Por tanto, de aquí se devendría el descubrimiento experimental de que el agua de nuestros tejidos es en su mayor parte cristal líquido en forma de clatratos en estado mesomórfico que resulta estable y conserva las propiedades de los líquidos al mismo tiempo que aquellas comunicativas e informativas de los cristales ópticos siendo de esta manera el organismo vivo capaz de almacenar memoria y responder a diferentes longitudes de onda vibratoria, lo que le permite codificar y recodificar información en millonésimas de segundo. Así toda célula se comunica a través de una pantalla de cristal liquido capturando y mandando hologramas que pueden ser codificados, de modo que las moléculas de dicho cristal líquido son el vehículo ideal para transmitir a enorme velocidad la información electromagnética. El cristal líquido permite que las ondas lumínicas del citado patrón de superposición de ondas estacionarias constituyan “canales biofotónicos” dentro del cuerpo humano de manera que la luz corre por nuestras “venas electromagnéticas” llevando la información vital.[82] El análisis explicativo de la Dra. aclara que las magnetitas reaccionan entonces oxidándose y reduciéndose, formando entre ellas una serie de diferencias de potencial y, por ende, una corriente electromagnética, de tal manera que todo nuestro cuerpo está nutrido de éstas, que protegen el organismo contra cualquier desequilibrio bioquímico. Todos estos datos han podido ser comprobados, dado que esta red compuesta de microcampos magnéticos de esferas de miles de magnetitas ha logrado ser vista gracias a la invención de un innovador dispositivo tecnológico, el de detección del “Sistema Cofactor Extracelular de Reducción de Óxido” (SECOR). Se trata de un artilugio que indica que existe una compleja geografía especial dentro del cuerpo, donde se ubican campos magnéticos. La máquina se constituye por un aparato de rayos X modificado con electroimanes. Ésta muestra que hay un sistema de canalización de energía ambiental, donde la red corpórea sirve meramente como antena transpondedora de una energía vital de origen cósmico. Mediante este método se ha podido observar que en el interior del cuerpo las corrientes son más densas mientras que hacia el exterior se vuelven más aisladas, así como que las macromoléculas se aglomeran en el centro formando un eje que corre frente a la columna vertebral donde existen esferas compuestas de ellas cuya energía producida tiene movimientos de hélice hacia arriba y hacia abajo del mismo (la Kundalini), el cual ha sido visualizado lleno de luces fluorescentes e intermitentes con densidades de magnetitas abundantes allá donde se encuentran algunas de las glándulas más importantes del organismo. Estas formaciones se cuentan en siete y resultan coincidir exactamente con los famosos chakras. Asimismo, en base a todas estas observaciones y mediciones, se ha demostrado además que nuestro sistema magnético trabaja como el de una bobina, con el centro más denso (con producción de energía helicoidal) y menor densidad hacia el exterior (con energía conformando una serie de canales que se corresponden con los meridianos). Todo esto dota de base científica a las terapias alternativas energéticas. Igualmente, de ello se deriva que el orden magnético interno protege al bioquímico a través de los cristales líquidos, protegiendo el cuerpo magnético la bioquímica celular, ya que esta red produce energía electromagnética que atrapa tales cristales líquidos que guardan y codifican la información entre las hélices del ADN o entre los aminoácidos del tejido conjuntivo (que es el que contiene más cristal líquido, un 80%). Dicha red de información está influida por las partículas canalizadas que nuestros acumuladores-chakras transforman en impulsos electromagnéticos de biofotones. De esta manera llega a haber cabida también para un trabajo de enlace entre la energía electromagnética de los seres vivos y el exterior, debido al intercambio de información de las moléculas de cristal líquido con éste a través del sistema férrico, como una gran antena parabólica que recibe ésta y emite longitudes de onda fuera del cuerpo en pulsos intermitentes y diferentes niveles de energía reflejando la del interior de nuestro organismo en el campo externo circundante conformado por el patrón ordenado y autoorganizado de estas partículas al ser expedidas al exterior, lo cual constituiría nada menos que la justificación del aura electromagnética.

Chakras demostrados

Radiografía alterada con electroimanes que acredita la existencia de la red ferroso-férrica. Obsérvense las mayormente abundantes concentraciones de magnetitas en forma de manchas oscuras en el eje central del tronco coincidiendo justo con los lugares asignados a los chakras.

Referencias

[1] E. Cayce, Auras: An Essay on the Meaning of Colors, 1973

[2] G.J. Morris, Path Notes of an American Ninja Master, 1993

[3] S. Panchadasi, The Human Aura: Astral Colors and Thought Forms, 1912

[4] J. Mishlove, The Roots of Consciousness, 1993

[5] F.A. Mesmer, Mémoire sur la découverte du magnétisme animal, 1779

[6] K.L. von Reichenbach, Researches on Magnetism, Electricity, Heat and Light in their Relations to Vital Forces, 1850

[7] W. Reich, Die Bione: Zur Entstehung des vegetativen Lebens, 1938

[8] Gale Encyclopaedia of Occultism and Parapsychology

[9] C.W. Leadbeater, El hombre visible e invisible, 1926

[10] A.E. Powell, The Etheric Double, 1925

[11] W.J. Kilner, The Human Atmosphere, or the Aura Made Visible by the aid of Chemical Screens, 1911

[12] A.E. Powell, The Etheric Double, 1925

[13] W.J. Kilner, The Human Aura, 1920

[14] Gale Encyclopaedia of Occultism and Parapsychology

[15] O. Bagnall, The Origin and Properties of the Human Aura, 1937

[16] H.S. Burr, Blueprint for Immortality, 1972

[17] H.S. Burr, The Nature of Man and the Meaning of Existence, 1962

[18] G. Alvino, The Human Energy Field in Relation to Science, Consciousness, and Health, 1996

[19] J.G. de la Torre, Materia obscura en nuestro entorno y su posible relación directa con el bioplasma, 2006

[20] Z. Rongliang, Scientific Research of Qigong, 1976

[21] B.A. Brennan, Manos que curan, 1990

[22] R. Bruyere, Wheels of Light: Chakras, Auras, and the Healing Energy of the Body, 1994

[23] V.V. Hunt, A study of structural integration from neuromuscular, energy field, and emotional approaches, 1977

[24] J.G. de la Torre, Materia obscura en nuestro entorno y su posible relación directa con el bioplasma, 2006

[25] J.C. Pierrakos, The Core Energetic process: Concepts of the New Age in Therapy, 1977

[26] B.A. Brennan, Instrumental Measurements of the Human Energy Field, 1978

[27] G. Alvino, The Human Energy Field in Relation to Science, Consciousness, and Health, 1996

[28] R.O. Becker, The Direct Current Control System. A link between environment and organism, 1962

[29] S. Karagulla, Breakthrough to Creativity: Your Higher Sense Perception, 1967; J.G. Bolen, Interview: Shafica Karagulla, 1973

[30] S. Karagulla & D. Kunz, The Chakras and the Human Energy Fields, 1989

[31] D. Kunz, Spiritual aspects of the healing arts, 1985

[32] J.G. de la Torre, Materia obscura en nuestro entorno y su posible relación directa con el bioplasma, 2006

[33] D. Kunz, Spiritual Healing, 1995

[34] K.M. Sancier, The Effect of Qigong on Human Body Functions, 1994

[35] K.M. Sancier, Medical Applications of Qigong, 1996

[36] D.P. Glecer, El uso de elementos en la eutonía y su relación con el principio del contacto consciente, 2008

[37] R. Gerber, La Curación Vibracional, 2001

[38] G. Naessens, A New Answer to Cancer, 1993

[39] P.R. Sarkar, Microvitum–The Mysterious Emanation of Cosmic Factor, 1986

[40] D. Rakovic & G. Vitaliano, Neural Networks, Brain Waves, and Ionic Structures: A New Biophysical Model for Conscious Systems Processing, 1996

[41] G. Alvino, The Human Energy Field in Relation to Science, Consciousness, and Health, 1996

[42] S.D. Kirlian & V.K. Kirliana, El enigma de la fotografía Kirlian, 1979

[43] H. Broch, Los fenómenos paranormales: Una reflexión crítica, 1987

[44] A. Watkins & W.S. Bickel, A Study of the Kirlian effect; The Kirlian Technique: Controlling the wild cards, 1986-1989

[45] S. von Wurmb, El aura y las fotografías Kirlian, 1973

[46] L.R. Costa, El efecto Kirlian, 1977

[47] B. Singer, Kirlian Photography, 1981

[48] S. Ostrander & L. Schroeder, Descubrimientos Psíquicos: El telón de acero levantado, 1997

[49] N. Milhomens, Fotos Kirlian: A Comprovação Científica, 1999

[50] Revista Crecimiento Interior (staff), Newton: el físico racional, 1996

[51] T. Moss, The probability of the impossible, 1974

[52] A. Landsburg, En busca de fenómenos extraños, 1983

[53] N. Coxhead, Los poderes de la mente, 1980

[54] K. Wagner, The Ghost Effect, 1978

[55] W.T. Joines, L. Burton, & B. Stevens, Kirlian Photography and its Relevance to Parapsychological Research, 1974

[56] J. Mishlove, The roots of consciousness, 1993

[57] I. Dumitrescu & J. Kenyon, Electrographic Imaging in Medicine and Biology, 1983

[58] L.F. Maire & J.D. LaMothe, Defense Intelligence Agency: Soviet and Czechoslovakian Parapsychology Research, 1975

[59] E.D. Dean, High-voltage Radiation Photography of a Healer’s Fingers, 1974

[60] http://www.gdv.com.es

[61] K. Korotkov, Mediciones del Campo de Energía Humano, estado de la ciencia, 2002

[62] K. Korotkov, Human Energy Field, 2002

[63] K. Korotkov, Mecanismos de Transferencia de Energía Biofísica en los Sistemas Vivos: Las Bases de los Procesos de la Vida, 2004

[64] D.P. Glecer, El uso de elementos en la eutonía y su relación con el principio del contacto consciente, 2007

[65] Y. Nakatani, A guide for application of Ryodoraku autonomous nerve regulatory therapy, 1972

[66] Kim B.H., Great discovery in biology and medicine: substance of Kyungrak, 1962

[67] Kim B.H., On the Kyungrak system, 1964

[68] B. Rubik, Can Western Science Provide A Foundation For Acupuncture, 1995

[69] B. Pomeranz, Scientific Basis of Acupuncture, 1987

[70] B. Rubik, Can Western Science Provide A Foundation For Acupuncture, 1995

[71] B. Pomeranz, Scientific Basis of Acupuncture, 1987

[72] P. de Vernejoul, P. Albarède, & J.-C. Darras, Etude des méridiens d’acupuncture par les traceurs radioactifs, 1985

[73] B. Rubik, Can Western Science Provide A Foundation For Acupuncture, 1995

[74] Op. cit.

[75] J. Mishlove, The Roots of Consciousness, 1993

[76] Op. cit.

[77] Op. cit.

[78] H. Motoyama, Measurement of Ki Energy Diagnoses & Treatment: Treatment Principle of Oriental Medicine from an Electrophysiological Viewpoint, 1977

[79] H. Motoyama, Science and the Evolution of Consciousness: Chakras, Ki, and Psi, 1978

[80] I.E. Bentov, Stalking the Wild Pendulum: On the Mechanics of Consciousness, 1977

[81] Antonio F. Muro, Por las venas corre ¡Luz!, 2006

[82] Op. cit,.