Obama al descubierto

La abogada Orly Taitz ha emprendido una investigación en torno a Barack Obama para esclarecer los puntos oscuros de su historia. Taitz ha conseguido archivos de la Seguridad Social que prueban que la madre de Obama, Ann Dunham, no cambió su apellido a Obama hasta 1963, cuando se estaba divorciando de Barack Obama padre, en lugar de hacerlo en febrero de 1961, cuando supuestamente se casó con él, que era cuando debería haberlo hecho. Taitz consiguió más datos de la Seguridad Social por la Agencia de Libertad de Información que sacó a la luz que Obama había usado un número de Seguridad Social que no le correspondía en su declaración de impuestos de 2009. La abogada también ha revelado que, a pesar de que según la biografía oficial de Obama su madre vivía en la pobreza y dependía de ésta mientras él recibía educación, de acuerdo con un funcionario de la Agencia de Libertad de Información, ésta nunca cobró una pensión. Además, la mujer cambió de tarjeta dos veces (en 1963 y en 1995), de forma que Taitz ha exhumado tres documentos diferentes encontrando notables alteraciones en las firmas. La abogada sugiere que el trazo de la primera se corresponde más con el de una persona del este de Europa. En cualquier caso, lo especialmente destacable es que en el número de formulario al pie del primer documento se puede apreciar que hay una cifra de tamaño y fuente distinta, de modo que nos hallamos ante una falsificación. Otro misterio es por qué la madre del presidente cambió de número de la Seguridad Social una vez más apenas unos meses antes de su muerte. Para mayor embrollo, Dunham murió oficialmente en su casa sin que un médico estuviera presente en el momento de la muerte, y tampoco se hizo ninguna autopsia. En teoría, sus restos fueron incinerados y depositados en el mar, si bien no existe registro alguno que acredite el permiso para ese funeral.

Para colmo, está el testimonio de una mujer llamada Mia Mary Pope, quien asegura haber conocido a aquel que hoy ocupa la Casa Blanca en su juventud en Hawaii con el nombre “Barry Suetoro”. Soetoro era el apellido del padrastro de Obama, pero teniendo en cuenta que los documentos antes citados desmontan la versión “ortodoxa” demostrando que la identidad del padre de Obama ha sido fabricada con carácter retroactivo, cabe imaginar que en el mundo real Obama fue el hijo oficial de Lolo Soetoro, el segundo marido de su madre. Ésa es su verdadera identidad. Así lo atestiguan evidencias presentadas ante el Tribunal Supremo americano que dan fe de que Obama solicitó una beca académica como Barry Suetoro. Eso no sólo prueba que Obama está utilizando una identidad falsa (como su número artificial de la Seguridad Social), sino que, diga lo que diga, es extranjero, ya que dicha solicitud no está permitida a ciudadanos nativos en USA. Que la cédula que dice que Obama nació en territorio americano no es auténtica ya ha sido sobradamente demostrado, y hay biografías de su juventud que afirman claramente que es de Kenya, lo que significa que, por ley, Obama no sólo no debería ser el presidente, sino que ni siquiera debería haber sido candidato. Por otro lado, no debería extrañarnos que el susodicho haga constantes alegatos fraudulentos sobre su persona, puesto que según Pope, cuando le conoció como el joven Suetoro, éste era un mentiroso patológico y un “chapero” orgulloso de ser un esnifador de farlopa. Suetoro se prostituía a otros hombres mayores blancos por droga. Estos hombres blancos mayores debían ser peces gordos, los que manejan los hilos del sistema, pues eso explicaría cómo era posible que un tipo de baja estofa como él pudiera ir a colegios privados y universidades de élite. Obama es un presidente de paja creado desde el principio por los poderes fácticos, que impulsaron su carrera y tramaron un destino para él, tal como se va a ver a continuación, puede que desde antes de que naciera.

En efecto, la madre de Suetoro/Obama habría sido una MKUltra. Recientemente, un documental que intenta indagar en los aspectos turbios del trasfondo de este personaje dio a conocer una serie de fotografías pornográficas donde aparece Ann Dunham, la madre del actual presidente americano. De acuerdo con dicho documental, titulado “Sueños de Mi Verdadero Padre”, estas fotos fueron tomadas a las cinco semanas de su embarazo. Las fotos habrían sido vendidas después por Frank Marshall Davis, el célebre activista comunista negro (que perteneció a la fraternidad Phi Beta Sigma y recibió una beca de la fundación judía Rosenwald), quien era amigo del padre de Dunham. Bien, pues resulta que Davis sería precisamente el verdadero padre, el biológico, de Suetoro/Obama, cuyo apellido debería haber sido Davis. La adquisición del apellido Obama por la madre de nuestro querido Barry (de quien el autor judío Henry Makow escribe que quizá fuera una criptojudía, de manera que el hijo también podría serlo) formaría parte de un intento de encubrir la procedencia de su hijo, lo cual indicaría que el rumbo de éste se trazó desde que fue concebido, o que de hecho, fue concebido para cumplir con una trayectoria predecidida. Supongo que sobra aclarar que todo esto quiere decir que las crónicas oficiales no son reales. Expertos han analizado las fotos familiares que se han dado a conocer, y mantienen que están trucadas. El pasado del presidente ha sido construido a posteriori. Es un producto MKUltra de la CIA, una pieza más del entramado Illuminati.

Así lo desvela el exagente de la NSA Wayne Madsen, quien ha hecho saber que Davis/Suetoro/Obama borró sus registros mediante orden ejecutiva justo después de ser elegido. Sin embargo, Madsen ha hecho público que comosellame trabajó en los años 80 en la Business International Corporation, perteneciente al grupo The Economist, que según el New York Times es una compañía fantasma de la CIA. Por su parte, el padrastro, Lolo Soetoro, asesoró al General Suharto en el golpe de Estado que depuso al presidente Sukarno, una famosa operación de la agencia. La madre de Barry le conoció en el East-West Center, donde trabajó como espía, al igual que lo hiciera en la US Agency for International Development y la Fundación Ford. ¿Pero quién era Ann Dunham? Si Obama no es Obama, ¿es Dunham Dunham? El número de su expediente está manipulado y su firma se corresponde con la de alguien procedente del este de Europa, con lo que podría ser de origen soviético. A este respecto, deviene francamente elocuente que la fecha de su dudosa “muerte” sea el 7 de noviembre de 1995, siendo el de noviembre el Día de la Revolución Comunista. No debería extrañarnos, pues el verdadero padre de nuestro protagonista lo era abiertamente. ¿Es casualidad que el jefe del think tank que le parió, el judío George Soros, se declare filomarxista y prochino? Ahora bien, ¡incluso el falso padre era espía! “Obama” es un masón (salió su sello masónico en una fotografía pero esto fue desestimado pues en ella no se apreciaba su alianza, si bien una vez se atiende al índice de mortalidad de los presuntos amantes del actual presidente americano uno entiende fácilmente que su matrimonio es una farsa) miembro del Consejo de Relaciones Exteriores (tal como él mismo ha reconocido) y del Club Bilderberg (tal como apuntan los indicios) que fue lanzado como candidato político por los judíos David Axelrod y Bettylu Saltzman, hija de Philip M. Klutznick, quien fuera jefe de la B’nai B’rith, la logia masónica judía que controla al gobierno americano y de la que él es siervo. Madsen mostró que fue reclutado por un programa dedicado a colocar a individuos prometedores de la inteligencia y a sus familias en lugares estratégicos de la sociedad.

 

El verdadero padre de Obama

El activista Frank Davis se parece más a Obama que su supuesto padre.

Falso pasado de Obama

Las fotos familiares de Obama están trucadas. ¿Qué significa eso?

Esperanza Aguirre y Pedro J. Ramírez, cómplices de un plan extranjero para derribar al gobierno

El pasado día 18, el diario católico de derechas La Gaceta publicó un dato sumamente inquietante en torno al actual “Caso Bárcenas”, el cual yo afirmo que se trata en realidad de un complot con el ánimo de desmembrar el gobierno y la política española por parte de los mismos sombríos poderes que controlan la UE con el propósito de utilizar el futuro caos del país como pretexto para justificar un régimen autocrático impuesto por la Comisión Europea de parte del Banco Central dominado por estos mismos poderes que imponga sus propias medidas. Muchos me acusarán sin embargo de exaltado e irracional por tal afirmación, al considerar muy justificadamente como algo evidente la cada vez más documentada corrupción del vigente gobierno (así como de los círculos altos de su partido) durante tantos años, si bien lo dicho sería incierto, pues tal como me gustaría remarcar, mi intención no es hacerle ningún lavado de cara ni negar la evidencia de su obvia incriminación en un mecanismo de corrupción institucionalizada, pues que el gobierno esté corrupto y que la trama para denunciarlo sea una estratagema no son conceptos excluyentes, ya que es precisamente por dicha corrupción por lo que el mentado gobierno sufriría la efectividad de la trama de descrédito al ser ésta indiscutible por contar con un fundamento fehaciente dado que estaría siendo confeccionada en realidad por los propios corruptores, los cuales contarían de esta forma con la perfecta herramienta para desautorizar al gobierno: pruebas incontestables de la acusación por haber sido ellos los encargados de provocar lo sucedido. La intrigante información publicada era que la reunión de Luis Bárcenas para entregarle a Pedro J. Ramírez, el director de El Mundo, diario responsable de la difusión de todas las informaciones inculpatorias, las pruebas que incriminan a la cúpula del PP en la financiación irregular, cohecho, y especulación, se organizó… ¡en la casa de una amiga íntima de Esperanza Aguirre! Esto resulta altamente alarmante, si bien algunos de los reluctantes han tratado de desdeñar esquivamente esta información por el hecho de que la casa de la mujer donde se reunió Pedro J. se hallaba en el mismo edificio donde habitaba él, con lo cual algunos han preferido pensar que la relación con Aguirre es accidental, si bien esto no es correcto, puesto que teniendo en cuenta que esto podría interpretarse como un contubernio de ambos para dañar al gobierno (dado que ella ha sido la principal beneficiada como dura increpadora de los altos responsables de su propio partido para que aporten mayor transparencia), se hace necesario entonces indagar en la posibilidad de que pueda haber quizá un interés en perjudicar al gobierno común a la famosa lideresa del PP y el célebre periodista, el cual existe y va a ser expuesto a continuación.

Para comprobar la razón por la que las personas se comportan de una manera u otra hay que comprobar su posición estratégica. Primero Pedro J., director de El Mundo. Su diario es de RCS, de la familia de Giovanni Agnelli, miembro al igual que Aguirre del Club Bilderberg. El Mundo está controlado por tanto en realidad por el imperio Agnelli, cuyo corazón reside en la compañía que es la principal fuente de su patrimonio e influencia: la FIAT. A comienzos de la década del 2000, sin embargo, se firmó un contrato de participación en ésta por la General Motors mediante el cual la gestión de la compañía comenzó a verse cada vez más influida por el gigante norteamericano. De esta manera, la FIAT ha pasado a depender de la Motors, y con ello, dado que ésta constituye el motor del imperio Agnelli, éste ha pasado a convertirse en realidad en una extensión del imperio que controla la empresa americana, que no es otro que el imperio sumergido Payseur, controlado por los Rothschild. Así que decir El Mundo es decir Bilderberg-Rothschild. Ahora Esperanza, la ex Presidente de la Comunidad de Madrid. Una de las noticias más sonadas de la reciente actualidad española ha sido su retirada del mundo de la política. Inmediatamente se puso el ojo sobre su fulminante contratación por la empresa Seeliger y Conde, dirigida por Luis Conde, que tiene un puesto en el consejo del Grupo Godó, líder del conglomerado de radio y televisión Catalunya Comunicació, cuyo vicepresidente es Carles Vilarrubí, que también lo es de Rothschild España. Decir Aguirre es por tanto también decir Bilderberg-Rothschild, a tenor de lo cual el dato emitido por La Gaceta cobra un cariz mucho más relevante, pues lo anterior derriba la teoría de que Pedro J. comenzó su operación de acoso y derribo al gobierno mediante un contacto de la órbita de Esperanza por una simple casualidad, ya que ahora sabemos que tanto Aguirre como Ramírez se hallan en el mismo eje, albergando potenciales intereses comunes. Pronto se verá obvio que los dos forman parte de una misma trama, para lo cual debemos aclarar que Conde, el actual jefe de la anterior Presidente de la Comunidad de Madrid por el principal partido “conservador” español y “azote” del nacionalismo independista catalán, forma parte del consejo presidido por Javier Godó, el actual patrocinador fundamental de la campaña de Artur Mas y financiador de las nacionalistas de Cataluña. Al parecer, el presidente del consejo del jefe de la principal enemiga del separatismo catalán es un separatista catalán, lo que sienta, sobre todo cuando se tiene en cuenta la rapidez con la que se ha contratado a Esperanza, un conflicto que huele a chamusquina. Y he aquí la chamusquina: Javier Godó fue el principal competidor de Aguirre por la adquisición del contrato de Sheldon Adelson para la construcción del complejo de Eurovegas.

Esto explica la extraña jugada de que el candidato considerado como claro favorito para una cantada construcción en Barcelona perdiese de pronto de la noche a la mañana (justo a punto de la adquisición del contrato) su opción en favor de su claramente inferior competidora, pues más extraña aún resulta la retirada de dicha competidora de la política activa (al menos manifiestamente) para de pronto adquirir, también de la noche a la mañana, un contrato justo por parte del hombre de éste, su acérrimo rival (el mismo al que de una manera tan inexplicable logró aparentemente arrebatar la realización del proyecto). Surge de esta manera la inmediata sospecha de que en realidad Aguirre no le haya quitado nada a nadie sino que todo estuviese ya pactado de antemano. Godó podría haber cedido a Madrid el contrato con Adelson para que ella se apuntase otro tanto por haber detrás de la licencia de la construcción un cohecho con ella envuelta y blanqueable gracias al ofrecimiento de él de un puesto seguro en su esfera de influencia, algo que la tentase tanto por el posible sobresueldo que lo aceptase sin dudar, teniendo con ello él derecho igualmente a su parte no perdiendo así el beneficio que podría haber obtenido de haber sido él el de la licencia y pudiendo contar con esto asimismo como medida de chantaje para poder controlarla a ella. Esto explicaría tanto la inmediatez con la que se dio el contrato de Esperanza como aquella con la que a éste se sucedió su misteriosa y nunca del todo explicada dimisión para pasar inmediatamente a trabajar en la órbita de Javier por una importante suma. ¿Debemos pensar que dicho sueldo es en realidad la tramposa justificación de su parte del soborno? Muchos habían cuestionado la posibilidad de que Aguirre organizase a propósito el encuentro de Bárcenas y Pedro J. por el hecho de que según ellos urdir una trama conspirativa para beneficiarse políticamente de la caída de un gobierno en un nuevo marco de pacto que sujetase al PP a la necesaria negociación con fuerzas políticas opuestas no es algo que hubiese de convenir realmente a Esperanza Aguirre, y por tanto no cabe pensar que ella pudiera encontrar beneficio alguno en heredar un gobierno a medias con los rivales políticos. Pero en realidad, a tenor de los datos con los que ahora contamos, sí lo haría, puesto que ya sabemos que Esperanza Aguirre es en realidad sospechosa de haber participado en los mismos negocios sucios que los secesionistas catalanes, lo cual hubiera supuesto una provechosa inversión bajo la promesa de los mismos organizadores de esta corrupción de que gracias a ello y el descabezamiento del gobierno al cual ella debería ayudar, ella tendría garantizada de esta forma la futura presidencia de la nación contando para ello con el apoyo de aquellos con los cuales hubiera montado un fondo común.

El mayor indicio de este complot es que su figura clave debería ser el encargado del proyecto cuya contratación levantó tanta competencia, Sheldon Adelson, nada menos que el importante magnate del juego y editor líder de la prensa israelí (y por tanto agente de primera del poder sionista Rothschild), cuya trayectoria sería lo delator. En primer lugar, su descarado cinismo y doble moral pueden son claramente apreciados en su propio discurso, como cuando en cierta ocasión (concretamente en febrero del 2012 en una entrevista de Forbes) Adelson dijo:

«Estoy en contra de que cualquier persona intente o de hecho influya en las elecciones. Pero mientras esto se pueda hacer yo lo haré (…). Estoy orgulloso de lo que hago y no me importa que se me vea haciéndolo».

Además, Adelson donó un millón de dólares para un Comité de Acción Política de apoyo al candidato republicano Newt Gringrich, quien negó el derecho a existir de los palestinos. Adelson, poderoso lobista y manipulador donde los haya, ha financiado a lo largo de su fructífera carrera a muchos políticos ganándose su favor, tales como los candidatos al congreso Virginia Foxx, Eric Cantor, y Joe Heck. El partido republicano le debe mucho a Adelson, quien de acuerdo con la publicación Bloomberg Businessweek, para julio del 2012 había llegado a donar hasta 30 millones de dólares a dicha opción. Pero sin embargo, muchos podrán acusarme de malencarado al afirmar que Adelson es en realidad un manipulador y que seguramente debería en este caso asociársele con una posible trama de corrupción siguiendo un plan oculto. Sin embargo, he aquí pruebas que acreditan el su verdadero carácter. El año pasado el candidato republicano a la presidencia Mitt Romney declaró durante su campaña que China debería ser considerada un “manipulador de divisas” por su política de control para la fijación de tipos bajos, y promovió una moción para presionar al estado chino forzándolo a reducir su control sobre las divisas. Sin embargo, el trasfondo de esto tiene que ver con la influencia de Adelson sobre la candidatura de Romney más que con la política, puesto que en el caso de llevarse a cabo esta medida, él se vería entonces beneficiado en términos del dólar a través de sus negocios en China si su mercado se revaluase, debiéndose todo ello obviamente a que no fue sino él quien en junio del 2012 donase nada menos que 10 millones de dólares para un Comité de Acción Política en favor del republicano, según informa de nuevo Bloomberg, atendiendo también tras ello a una recaudación de fondos para la campaña de Romney en Jerusalem en julio del mismo año, donde anunció que donaría millones para la promoción del candidato, de acuerdo con lo publicado por el Atlanta Journal-Constitution. La obvia implicación de Adelson en el conciliábulo de manipulación sionista puede verse también en la facilitación que le fue otorgada por George Bush para asistir con él a la celebración del acto conmemorativo del 60º aniversario de Israel como parte de la delegación honorífica enviada en mayo del 2008.

Aunque hasta ahora todo es circunstancial y legal. Sin embargo, existen suficientes pruebas de su obvio papel de especulador y traficante de influencias. Al parecer, según informa The New Yorker, durante un juicio celebrado contra el multimillonario, el presidente de su compañía Las Vegas Sands, Bill Weidner, afirmó haber sido testigo de una llamada suya a su protegido, el entonces líder mayoritario de la cámara de representantes Tom DeLay, acerca de un proyecto de resolución propuesto por el senador Tom Lantos para impedir el voto del Comité Olímpico americano a favor de la candidatura china para la celebración de los juegos olímpicos del año 2008, dado que esto (al haber podido limitar los ingresos del comercio chino) no le convenía. Según Weidner, DeLay volvió a llamar poco después diciéndole a Adelson que le podía contar al alcalde de Pekín que la propuesta no vería la luz del sol, y entonces fue denegada. Pero lo cierto es que el empresario ha tenido que enfrentarse a numerosas acusaciones por parte de periodistas que se han dedicado a investigar sus actividades. A pesar de que varias publicaciones han tenido que ser retiradas por falta de fundamentos sólidos, la sombra de la sospecha siempre se ha cernido sobre él. De todos modos, sí que hay pruebas definitivas y contrastadas en torno su corrupción, puesto que, conforme a lo expuesto por el diario The New Yorker en junio del 2008, un hombre de negocios de Hong Kong que acreditó al parecer haber servido como intermediario suyo con altos funcionarios chinos para obtener la licencia de su casino en Macao, Richard Suen, le denunció llevándole a juicio bajo la acusación de haberse negado a pagarle por su colaboración aún habiendo un acuerdo que establecía su derecho a beneficiarse de la operación. Suen ganó el pleito por más de 40 millones, si bien esto no acaba aquí, puesto que en noviembre del 2010 el Tribunal Supremo de Nevada devolvió el caso a un tribunal menor para continuar con la investigación, algo tras lo cual Adelson ha tenido que enfrentarse hasta a tres nuevas acusaciones de impago de contrato por parte de otros tres alegados mediadores en el acuerdo que han llegado a demandarle por la suma de 450 millones de dólares. En cualquier caso, esto último es lo más importante, puesto que de acuerdo con las fuentes consultadas por el diario New York Times, en una comparecencia reguladora celebrada en febrero del 2013, los responsables de Las Vegas Sands, reconocieron haber cometido un delito federal de cohecho dando a conocer que, para la obtención de la licencia del casino de Macao, Adelson había sobornado a las autoridades chinas. Además de esto, a pesar de no haber podido demostrarse, la rumoreada financiación de los negocios de éste por medio de la trata de blancas continúa aún en el aire, lo cual, además de la ya demostrada afinidad de Adelson por la prevaricación, la especulación, y el cohecho, hace que uno no sólo piense que Esperanza Aguirre podría haber recibido el comentado soborno, sino que también hace que se plantee si no hubiera podido venir éste de la explotación de mujeres, lo cual terminaría por poner el dedo en la llaga.

 

No es un delirio: la muerte de Chávez sí fue un complot

Tras la muerte de Hugo Chávez resulta que han comenzado a surgir rumores que tal como se venía sabiendo por lo filtrado por los propios cenáculos occidentales, dado que el opositor Henrique Capriles Radonski es el candidato conveniente para éstos y que las operaciones comerciales convenientes para los mismos dependen del cambio de régimen en Venezuela en favor del paradigma de las naciones occidentalizadas (con Capriles o por cualquier otro medio) así como por el hecho de que desde hace tiempo se viene deduciendo por los investigadores críticos la vinculación del ejército venezolano con los intereses de EE.UU por la capacidad de influencia de éstos, llaman a la sospecha de que los norteamericanos pudieran comprar al ejército de Venezuela para instituir a Capriles en el poder. El Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) de los Rockefeller elaboró un artículo antes de las últimas elecciones diciendo que Capriles (del interés americano) no ganaría, y que deberían esperar a un empeoramiento de Chávez, o sea, a que éste muriese. Lo inquietante es que supieron calcular con sorprendente precisión la época en la que habrían de elaborar sus operaciones político-comerciales favorecidas por la muerte del presidente. ¡Prácticamente sabían cuándo moriría! También andaban tramando desde tan atrás lo que debían hacer para instaurar su propio régimen en Venezuela a su muerte. ¡Lo tenían todo calculado! En contra de lo que digan los medios divulgativos occidentales, esto incrimina claramente al aparato de la administración americana, que como se sabe está al servicio del CFR. El artículo de dicho organismo era como sigue:

»Opciones de mitigación

En el caso de que el gobierno orqueste o se aproveche de una violenta reacción popular a la derrota de Chávez, su muerte o su incapacitación, para suspender las libertades civiles y gobernar bajo un estado renovable de excepción, EE.UU podría tomar o promover varias medidas con el fin de acelerar el retorno a la democracia. La probabilidad de éxito de los esfuerzos unilaterales de EE.UU es baja, las actividades multilaterales que incluyen otros actores regionales importantes tienen muchas más probabilidades de influir en el comportamiento de Venezuela.

Opciones diplomáticas

Junto con naciones afines a sus ideales, EE.UU podría exigir a la OEA que declare a Venezuela en incumplimiento de sus obligaciones como signatario de la Carta Democrática Interamericana y fomentar una misión del secretario general dirigida a Caracas. (Nota: Sería difícil generar el consenso para una condena de Venezuela en la OEA, pero el secretario general puede llevar a cabo tal misión por su propia autoridad, y aún así una misión liderada por el secretario general requeriría la aquiescencia de Venezuela para entrar en el país) Venezuela podría entender que si las organizaciones regionales y subregionales determinan que el país ya no es una democracia que funciona, el gobierno deba ser suspendido como ha ocurrido recientemente con Honduras y Paraguay.

EE.UU podría llevar el tema de la democracia en Venezuela ante las Naciones Unidas y desde el Consejo de Seguridad instan a la ONU a aprobar una misión de determinación de hechos, o que apoyen explícitamente los esfuerzos regionales para restaurar la democracia. Junto con otros socios internacionales, incluida la Unión Europea, EE.UU podría apoyar las ofertas de mediación.

Si resulta difícil conseguir que la OEA o la ONU se involucren en los esfuerzos de mitigación, los EE.UU podrían proponer una delegación de ministros de Relaciones Exteriores para viajar a Caracas con el fin de actuar sobre las autoridades venezolanas.

USA podría suspender los visados para todos los individuos (funcionarios y no oficiales, el gobierno y la oposición) que sean tomados por partícipes en el desencadenamiento de la violencia o el menoscabo de la democracia, o suspender los servicios normales de adjudicación de visas en la embajada de EE.UU en espera de una resolución de la crisis.

Opciones de Economía y Finanzas

En el caso de violencia o interrupción de la democracia, EE.UU podría congelar las cuentas bancarias individuales de las figuras clave involucradas o responsables y embargar bienes en USA. También podría disponer del producto de propiedad del gobierno venezolano entidades corporativas como CITGO, que se celebrará en las cuentas de depósito en garantía hasta que se restaure la democracia y alentar a otros socios comerciales importantes (por ejemplo, Canadá, España, Francia, Brasil) para hacer lo mismo.

Si otras formas de presión no pueden tener un efecto, EE.UU podría bloquear el acceso a las instalaciones de refinamiento de CITGO en EE.UU y considerar prohibir la venta de petróleo de PDVSA a EE.UU, mientras que el estado del gobierno es incierto.

Opciones militares

USA podría alentar a otros militares latinoamericanos, así como tal vez los españoles, a comunicar al ejército venezolano la importancia de cumplir con los mandatos constitucionales, respetando los derechos humanos y la preservación de la democracia. Mientras que los partidarios de Chávez dominan el alto mando de Venezuela, no está claro hasta qué punto controlan los mandos medios. Tampoco está claro en qué medida la lealtad de los militares al movimiento bolivariano de Chávez triunfaría sobre otras consideraciones. En el fallido golpe militar de 2002, Chávez se retiró temporalmente, pero también le fue devuelto el poder.

La participación militar directa parece inapropiada. EE.UU nunca ha intervenido unilateralmente en un conflicto interno de América del Sur a través del ejército (a pesar de las críticas al Plan Colombia), y de hacerlo ahora  posiblemente la mayor parte de Sudamérica se pondría de parte de Chávez y /o su sucesor. Muchos países latinoamericanos son profundamente reacios a intervenir o incluso comentar los asuntos internos de sus vecinos hemisféricos. A pesar de la intervención militar multilateral incluso en las peores circunstancias (Haití) es casi impensable.«

Por todo esto, el posible colapso de la situación venezolana que fácilmente se puede deducir de las consecuencias de la muerte de Chávez, tal como es visible, beneficia a los intereses de los poderes fácticos que buscan aumentar su influencia y poder empleando como instrumento el aparato del estado americano que se encuentra bajo su control, dado que tanto el conflicto y el ascenso de su candidato (Capriles) como la otra opción, la siembra del caos, supondrían la implantación de su paradigma en Venezuela, bien por vías “legítimas”, por la justificación de una invasión producida por un oportuno estado de emergencia, o incluso también por una conspiración a través de la infiltración en el propio ejército venezolano (como ya se contempló antes). De este modo, ha de tenerse de nuevo en cuenta las afirmaciones del CFR, que disparan la sospecha sobre la verdadera autoría de todos estos hechos, en este informe donde estudia previamente todas las herramientas a disposición de EE.UU para tomar el control de Venezuela en caso de que se vulnerase la su dudosa democracia a partir de la muerte del Jefe del Estado, tal como antes se ha expuesto, puesto que así parece inevitable que surja la sensación de que todo esto beneficia sospechosamente a los intereses de dichos poderes. Igualmente, cabe añadir que ante la posibilidad de la muerte de Chávez, a finales del pasado año un asociado veterano en el Centro Nacional Australiano de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Australia llamado Sean Burges se refirió a un artículo de la Constitución venezolana que explica lo que debe suceder cuando un presidente muere. Según Burges, el artículo 232 de la Constitución venezolana se dirige a dos escenarios directamente relacionadas con la enfermedad de Chávez. En primer lugar, si un presidente electo no pudiera tomar posesión de su cargo para iniciar su mandato, la Constitución exige una nueva elección presidencial. En segundo lugar, deben llevarse a cabo nuevas elecciones presidenciales si un presidente muere, renuncia, o es despedido de la presidencia dentro de los primeros cuatro años de su mandato. Mientras Chávez estaba al parecer muy enfermo para rendir su juramento, la cúpula de Venezuela dictaminó que podía sobrevivir, descartando las elecciones a principios de este año. Sin embargo, si Chávez muriese pronto (decía Burges antes de la efectiva muerte de éste), la Constitución dice que las elecciones deben realizarse dentro de los 30 días consiguientes, lo que significa que su heredero, Maduro, sería el presidente durante menos de un mes antes de las elecciones, de modo que de decidir competir por la elección se enfrentaría al líder opositor Henrique Capriles, un político joven y carismático receptor del 46% de los votos cuando compitió contra Chávez en octubre que, como ya se sabe, es el famoso testaferro de los poderes americanos. Muchos han sospechado, sin embargo, que Diosdado Cabello, ponente en el Congreso de Venezuela y aliado de la línea dura chavista, pudiera iniciar una pugna por la presidencia, lo que forzaría a un conflicto interno (y posible desintegración) al Partido Socialista Unido en Venezuela.

La preocupación es que sin el culto a la personalidad de Chávez la política venezolana podría caer en el descontrol. En un país con una corrupción generalizada, un ejército con demasiado poder, y vinculado con el tráfico de drogas, esto es especialmente aterrador. Incluso antes de las elecciones de octubre se postulaba la posibilidad de un conflicto armado generalizado si Chávez no fuera elegido, algo a lo que ha de añadirse el crecimiento de producción monetaria del país y el déficit que cualquier nuevo líder puede encontrar imposible de manejar. La teoría de la conspiración golpista occidental vino a ser precisamente avalada en la televisión estatal venezolana cuando, en una actualización sobre la salud del presidente Hugo Chávez que se realizó en ella, el vicepresidente Nicolás Maduro aseguró al país que Chávez todavía estaba vivo pero se enfrentaba a serias complicaciones en su batalla contra el cáncer, si bien gran parte de la declaración se centró en su alegación de una hipotética conspiración encabezada por EE.UU contra el país. Maduro dijo que el gobierno había descubierto que un funcionario de la embajada norteamericana estaba actuando en perjuicio de las Fuerzas Armadas de Venezuela, para así ponerse en contacto con los oficiales y proponer un plan para desestabilizar el país. Este hombre del que se trataba en el comunicado era un afiliado a las Fuerzas Aéreas llamado David del Mónaco y se le dio 24 horas para salir del país. Maduro dijo que se tomarían “medidas especiales” para evitar conspiraciones de la derecha. Vale la pena señalar que el gobierno venezolano acusó a EE.UU de un complot similar en 2008, cuando expulsó al entonces embajador Patrick Duddy. El vicepresidente también dijo previamente a la prensa que él mismo ha sido objeto de un plan de asesinato. Sin embargo, a muchos les “sonará extraño” lo que hasta este momento se ha venido tratando de una manera tangencial, que es la posibilidad de que la muerte de Hugo Chávez haya sido premeditada ¿cómo se puede provocar una muerte tan aparentemente natural como la de un cáncer? De entrada, sí que existen pruebas circunstanciales de que desde luego ha habido un esfuerzo por atentar contra su vida, a pesar de que éste pueda por el momento ser considerado a posteriori de la aparición de la propia enfermedad. Fue cuando a Chávez le conectaron a respiración asistida mecánicamente en su última etapa de vida (lo cual indica que uno ya está estancado en la inutilidad, que es irrecuperable) que comenzaron a aplicarle un tratamiento tan sumamente agresivo como la quimioterapia, la cual lleva al borde de la muerte. ¿Para qué llevarle al umbral de la vida cuando ya se sabe que no podrá ser recuperado? Parece que alguien intentaba acelerar el proceso. Pero esto no es todo, porque en la famosa comparecencia de la “actualización sobre la salud” Maduro también aprovechó para decir que los enemigos de Chávez le habían perjudicado con intrigas estableciendo un paralelismo con la muerte de Arafat. Aún así, Maduro va aún más lejos de la teoría de la “aceleración del proceso natural de muerte” y dice que una “comisión científica” hallará a la larga pruebas de que la propia enfermedad de Chávez fue causada por una especie de “contaminación”. Curiosamente, poco después se ha declarado el Estado de Emergencia en Venezuela, y el ejército se ha hecho con el control, tal como la teoría de la conspiración aseguraba que podría suceder y habían previsto desde el CFR. Ningún lugarteniente de Chávez goza del suficiente apoyo público, y el movimiento chavista está empezando a desvertebrarse, tal como se desea.

A parte de esto, existe también un artículo por parte de un tal Francis Quartararo, de la prensa de investigación independiente, que acredita que la “atmósfera circunstancial” mencionada por Maduro efectivamente tuvo lugar y que, haya o no habido de hecho un complot para acabar con la vida de Chávez, el ambiente de infiltración de la inteligencia americana en Venezuela desde luego lo favorecía idóneamente (además, según los archivos clasificados filtrados por Wikileaks, la línea de la actuación americana apuntaba en esa dirección):

»Wikileaks apunta hacia la tesis del homicidio de Chávez

Aprovechando los documentos de Wikileaks, somos capaces de reconstruir los movimientos de inteligencia ocurridos en Venezuela antes del empeoramiento de la salud de Chávez.

En este caso, hay dos aspectos que se destacan. El primero se refiere a Stratfor, una compañía que se ocupa de asuntos de inteligencia, así como de ser cooperadora de EE.UU. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional, la Infantería de Marina y las agencias de inteligencia de EE.UU, son clientes de una serie de empresas privadas vinculadas al sector militar como Bhopal Dow Chemical Co., Lockheed Martin, Northrop Grumman, o Raytheon.

El segundo aspecto se refiere a LONA, un nuevo sector de inteligencia de USA, instalado en Serbia, que se ha convertido en el protagonista de una serie de procesos relacionados con la aplicación de técnicas especiales explotadas a fondo después de los traumáticos cambios generados por la Primavera Árabe de 2011.

El LONA, o Centro para la Aplicación de Estrategias y Acciones No Violentas, ha estado activo en Venezuela, exigiendo el apoyo logístico de Stratfor, como lo demuestra un mensaje a través de uno de los cables de Wikileaks:

“Cuando alguien pide ayuda, como en el caso de Venezuela, nos preguntamos ‘¿y cómo lo harías?’. Lo que eso significa es que antes se hace un análisis de la situación (archivo ‘.doc’ que te envié) y luego viene la ‘Misión’ (aún por implementar) y el ‘concepto operacional’, que es el plan para el país. En este caso tenemos tres campañas: unificar a la oposición, una campaña para las elecciones de septiembre de 2010 y una campaña paralela para ‘salir a votar'”.

Pero en los archivos de inteligencia que Wikileaks interceptó en Venezuela, se encuentra que el contratista elegido para seguir de cerca el gobierno de Chávez fue la Phoenix Worldwide Industries, que pertenece a una estructura de inteligencia con sede en Miami, Florida [o sea, que dado que como ya sabemos ésta es la filial de la misma red que se describió antes, entonces ni siquiera podemos hablar de una operación “gubernamental” americana, sino que más bien nos encontramos a una operación clandestina totalmente diseñada y realizada por el intra-aparato, pues se trata directamente de los poderes fácticos empleando a sus testaferros privados], para tratar de “pinchar” las transmisiones telefónicas del ex mandatario venezolano a través de estaciones de satélite, interceptores de llamadas telefónicas, camiones y furgonetas de cobertura, cámaras espía en miniatura y cientos de otros dispositivos, para que los funcionarios de la inteligencia en Miami se infiltraran en Venezuela.«

Aún así, a pesar de todo, muchos seguirán cuestionándose la verosimilitud de las acusaciones de que EE.UU le haya de hecho provocado un cáncer a Hugo Chávez. Bien, pues es ahora cuando llegamos al clímax de la redacción y aportamos las fuentes que garantizan la existencia de este tipo de ciencia y tecnología. Desde los medios oficiales se nos intenta hacer creer que sugerir que un cáncer puede ser inducido deliberadamente es un disparate sin sentido, pero eso es, tal como voy a demostrar, pura defensa sesgada del paradigma materialista y, sobre todo, de los intereses del poder, ya que resulta que no sólo es posible sino que es una realidad constatada y reiterada hasta la saciedad mas omitida en los medios manipulados. Se puede provocar cáncer en las personas a distancia. La abogada y escritora Eva Golinger, corresponsal de RT en el continente americano, aseguró:

«Hay información de que desde los años 70 intentaban asesinar por ejemplo al presidente cubano en ese momento, Fidel Castro, con radiación además de otros métodos. Eso no es ningún secreto, todo eso ha sido revelado en miles de documentos desclasificados. Podemos imaginar ahora la capacidad de estas armas que posee hoy en día EE.UU. EE.UU ha empleado diferentes armas biológicas contra sus adversarios (…) (Washington) tiene alta capacidad científica y biológica. Ha habido también otros intentos de atentado contra la vida de Chávez en los últimos años. Muchos medios de comunicación, figuras políticas de EE.UU, y sus aliados, han intentado desfigurar esta información, manipularla y distorsionarla, y hacer parecer que quienes lo denuncian están diciendo una locura o como si se tratara de ciencia-ficción. Sin embargo es una realidad, hay evidencias de que esta capacidad existe.»

Golinger recordó también que el propio vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, indicó que ya tienen pistas sobre esa posibilidad. De hecho, dijo que no hay duda de que se ha producido un ataque contra el mandatario bolivariano, pues hay mucha evidencia circunstancial que indica que se trata de una posibilidad muy plausible. Según Golinger:

«El hecho de no poder confrontarlo y derrocarlo, habría sido la razón para emplear el uso de un arma biológica para atacar al presidente Chávez.»

En cuanto a lo de los archivos desclasificados, no se trata de un bulo ni de una fantasía. Durante los años 60, la embajada americana en Moscú fue testigo de un evento inusual. Muchos de sus miembros comenzaron a padecer náuseas, escalofríos, falta de concentración, ofuscación mental, e interferencias en sus pensamientos. Tres de ellos llegaron a padecer cáncer, siendo esto algo que se salía por completo de toda estadística, por lo cual cabía argüir que realmente hubiera alguna causa que pudiera haber inducido artificialmente dicha dolencia (las referencias son comprobables en el trabajo de Sheila Ostrander). Resulta que lo que no se nos dijo entonces ha acabado siendo corroborado definitivamente por la aparición muy posterior de un archivo desclasificado por la Agencia de Libertad de Información donde se habla de un proyecto llamado “Operación Pandora”. Según parece, tras los eventos de Moscú, la CIA comenzó a realizar investigaciones al respecto y descubrió para su sorpresa que realmente había una señal (a la que las autoridades del gobierno llegaron a denominar “la Señal de Moscú”) siendo emitida desde un edificio situado justo en la calle de enfrente, delante de la embajada, bajo cuya influencia se producía el notorio cambio en la salud de los afectados, siendo por tanto ésta obviamente la causa de aquellos tumores. Se trataba de todo un hallazgo: el cáncer puede ser inducido a distancia con determinadas radiaciones. Los americanos descubrieron que era el gobierno soviético el que había logrado desarrollar en secreto nada menos que, por muy extraordinario que suene un arma capaz de provocar cánceres. A partir de entonces, su propio gobierno tomó el relevo y comenzó a hacer lo posible para desarrollar tecnología semejante con la ayuda del Departamento de Defensa en los proyectos Pandora y Bizarre. La investigación retratada en ese archivo concluyó con resultados insuficientes, a pesar de que el informante final del mismo reconoce que los datos fueron traspasados a otras autoridades, además de que aún quedaba material por desclasificar así como nuevas investigaciones en otros centros a los que el material había sido enviado. Evidentemente, aquella tecnología hubo de ser desarrollada mucho más allá posteriormente, puesto que lo que sí estaba confirmado, tal como se puede ver en determinadas correspondencias de los archivos mencionados, es que la Señal de Moscú existió y que, por lo tanto, sí que lo hace de hecho la capacidad tecnológica de inducir tumores a distancia y afectar a la salud en general, lo que descalifica a los descalificadores. Esto es la enésima prueba de que si hay una prensa especialmente manipulada y tergiversada por el poder de manera artificiosa y enmascarada, ésa es la nuestra. Nótese cómo tras el fracaso electoral de Capriles, el testaferro sionista en Venezuela, éste ha hecho algo que diversas fuentes de la CIA ya han identificado como una forma de golpismo encubierto conspirativo americano: alegar que las elecciones están amañadas para así incendiar las calles y tomar el control. De esta forma, Norteamérica, tal como sabemos por material desclasificado y numerosas filtraciones, ha manipulado países como Georgia, Pakistán, Irán, Egipto, Armenia, o Afganistán en el pasado. Parece increíble que después de tanta información que ha visto la luz sigamos creyendo lo que cuentan.

El fraude del bosón de Higgs

En verano del 2012 una comisión de científicos realizó un anuncio publicitario sobre el supuesto hallazgo, aún sin contar con acreditación en la prensa científica revisada por pares (que es en lo que de verdad ha de basarse la ciencia, y no en anuncios de pretendidos descubrimientos cacareados por los medios pero para los cuales no se aportan evidencias), del famoso Bosón de Higgs. Digo “supuesto hallazgo” porque hacer anuncios ante los medios sin presentar las verdaderas pruebas, las que habrán de ser validadas para su verificación, es una técnica muy vieja para hacer que la gente sin pensamiento crítico se crea lo que dicen los científicos ciegamente sin haberlo comprobado por sí mismos tal como antaño se creía a la mismísima Iglesia, por lo que no es cierto eso de que esté demostrado el Bosón de Higgs, y quien diga lo contrario muestra poco rigor y gran estado de desinformación. Los científicos declararon que dichas pruebas serían presentadas “pronto” y que no tardarían apenas un mes, como mucho dos y pico, en darlas a conocer. Eso sucedió en verano del año pasado. Pues bien, la cosa se fue prolongando y los científicos continuaron sin aportar la acreditación en la literatura científica que respaldase su proclamado descubrimiento. Sin embargo, los medios repitieron una y otra vez que el Bosón de Higgs había sido incuestionablemente descubierto, cosa que representa una falacia, puesto que las pruebas reales aún no estaban disponibles al contarse de momento sólo con el anuncio emitido por los del propio acelerador de partículas. Fenomenal, ya que resulta que un año después sigue sin haber una miserable prueba acreditada de que realmente hayan descubierto el susodicho Bosón. A finales del 2012, los mismos medios que aseguraban con cierto aire altanero que se había descubierto, informaron de que de pronto el LHC iba a ser clausurado “temporalmente”, según dijeron, para optimarlo y así poder continuar con las investigaciones en el futuro con el propósito de “descubrir al fin el Bosón de Higgs”… ¿pero no decían que ya lo habían descubierto? Parece que a la prensa se le ha escapado que la afirmación de los científicos de aquella comisión cuando exclamaron que ya lo tenían no era lo que se nos hizo creer. Si dudas de que esto pueda tratarse de un fraude por prejuicios personales, te diré que el fraude es algo mucho más común en la comunidad científica de lo que parece. El afán de protagonismo o la intención de las corporaciones que manejan el sistema de adoctrinar al público con su dogma materialista y así limitar su concepción de la realidad divulgando a través de los organismos que controlan por su dominio del Estado y también de los medios que manipulan la versión de la ciencia que a ellos les conviene y que beneficia tanto al paradigma actual como al establishment instaurado por ellos para justificar de este modo su propia forma de concebir la vida y acallar de igual modo las voces de los críticos siempre sin pruebas reales sino tan sólo con ilusiones de pruebas (pura ingeniería social) suelen ser factores decisivos que hacen que el fraude esté mucho más generalizado de lo que parece (incluyendo a personajes supuestamente respetables).

En la conferencia impartida acerca del pretendido hallazgo, los científicos reconocieron que habían comprobado con una elevada precisión la probabilidad de que la partícula supuestamente hallada en el experimento fuese realmente el Bosón de Higgs. Esto, si bien no fue de nuevo en ningún momento respaldado por prueba objetiva alguna más allá del testimonio de los propios implicados (siendo por ello, desde un punto de vista epistemológico, científicamente inválido),  sí cacareado de nuevo hasta la saciedad por los manipuladores medios. Sin embargo, si alguien se hubiese molestado en contrastar las informaciones habría podido comprobar en un medio alternativo digital especializado en divulgación que en la entrevista realizada a los implicados españoles en el experimento se amplió notablemente la explicación del asunto demostrando que la versión popularmente mediatizada era altamente sensacionalista y sesgada. Mas, antes de pasar a eso cabe introducir el fundamento teórico. Las partículas, como bien saben los físicos, no son mensurables directamente, sino que lo que se hace es calcular sus características cuánticas reconstruyendo los patrones de las reacciones de las colisiones con ellas de otras partículas cuyas características cuánticas ya se han fijado de antemano mediante aparatos llamados ciclotrones, por lo que los nuevos cuantos subatómicos que se descubren en estos vanguardistas experimentos no son medidos objetivamente sino que son deducidos en su expresión mediante cálculos. A saber: no nos hallamos ante un ejercicio de objetiva medición sino de imperfecta deducción, por lo que no sabemos realmente cómo son las partículas que estamos hallando, sino que tan sólo nos lo figuramos desde varios “puntos de vista”. Por lo tanto, las partículas derivadas de las colisiones producidas en los ciclotrones y medidas en éstos sólo sirven para calcular hipótesis de cómo la partícula hallada pudo haber sido. Como las partículas tienen varias características posibles pues su función es de probabilidad, las cualidades estimadas para cada partícula en base a las reacciones que han podido liberarse y provocar las lecturas del ciclotrón conforman “varios senderos posibles de desintegración” para esa misteriosa partícula que se está tratando de desentrañar. Cada uno de estos senderos, cuando es reconstruido mediante los cálculos, nos aproxima a las características que la partícula pudo haber tenido. Para resolver cuáles debieron ser tales características de dicha partícula hay que contrastar los cálculos de todos los senderos posibles. Puede parecer que la partícula ostenta unas características determinadas cuando se hace el cálculo en cuestión desde uno de los senderos, pero sin embargo, sigue cabiendo la posibilidad de que el siguiente sendero deje a entender unas características totalmente distintas, por lo que, aunque en el primero una partícula pueda mostrar un 99.9…% de probabilidad de presentar determinadas cualidades, dicha probabilidad puede pasar a ser inferior al mínimo aceptable para asumir algo en ciencia si en el siguiente sendero resulta deducirse tan sólo un 0,0…1%. La probabilidad podría reducirse incluso más en un tercer o cuarto senderos llegando a ser posible incluso que lo que en un principio parecía la demostración de que una partícula disponía de unas características determinadas pase a ser de pronto todo lo contrario. En otras palabras, cuando el trabajo finaliza, lo que a simple vista parecía un triunfo, puede convertirse en un fracaso.

Los científicos españoles implicados en el experimento atestiguaron que la afirmación de los medios era “inadecuada”. Estos científicos revelaron a la prensa que la afirmación de que el Bosón de Higgs había sido hallado era en realidad sumamente precipitada, puesto que la declaración realizada en la conferencia fue sacada de contexto por todos. Lo cierto es que no había casi certeza de que la partícula descubierta fuese el Bosón, pues lo que había era casi certeza de que esa partícula lo era sólo en dos de los senderos calculados. Para asegurarse ha de contrastarse todos los senderos, y ¿cuántos son en este caso según confesaron estos científicos? Nada menos que cinco, de modo que la hipótesis de que esa partícula es el Santo Grial de la ciencia materialista-mecanicista sólo fue comprobada con esa ostentosa certeza en dos de las cinco posibilidades conjeturadas, es decir, que la verdadera probabilidad confirmada de que la célebre partícula lo fuera de hecho no era suficiente para afirmarlo, pudiendo llegar esto incluso a ser refutado al comprobarse los otros tres senderos pendientes, comprobación que por entonces aún no había sido realizada. Además de eso, y a pesar del nuevo comunicado (más de lo mismo),  seguimos después de un año sin contar con una sola publicación en la literatura científica a pesar de que ya se supone que debería disponerse de los resultados. ¿Acaso están ocultando algo? ¿Acaso al terminar su investigación descubrieron que en realidad no existe el famoso Bosón de Higgs tal como lo conocemos sino tan sólo una partícula parecida en su valor de masa pero con características diferentes? De ser así, eso significaría que sí se puede viajar más rápido que la luz, y por tanto, que el paradigma científico del que esto sería la gran panacea, su última esperanza, no vendría a ser más que una vulgar farsa, lo cual nos llevaría de nuevo a la Teoría del Éter abriendo las puertas a la física esotérica. Parece ser que éste es el caso, puesto que no sólo puede ser así, sino que lo más importante de todo es que nos han dicho que no es así porque supuestamente lo tenían todo comprobado, si bien la cruda realidad es que se han pasado un año entero evitando dar las verdaderas pruebas mientras que se ha repetido a través de los medios una y otra vez que el asunto está ya zanjado a pesar de que se han desmentido a sí mismos por el camino al alegar que aún tiene que comprobarse. ¿Cómo va a “tener que comprobarse” lo que ya estaba comprobado? Obviamente, porque no lo estaba. ¿Y por qué esto evidencia que el Bosón de Higgs es un fraude? Simple: porque no habiendo pruebas de su existencia se han empeñado conscientemente en convencernos de que sí las había. Es decir, que lo único que han hecho ha sido intentar adoctrinarnos. Los medios nos han dicho que hay pruebas concluyentes cuando ni tan siquiera era cierto que las hubiera habido de cualquier tipo, con lo cual nos han mentido. Si los poderes que defienden los intereses del sistema han mentido para que creamos que existe el Bosón, eso implica que en realidad saben que no lo hay.

Lee Harvey Osama

Desmentido:

La veracidad de esto queda a elección del lector. Quien diga que se trata de propaganda terrorista será el verdadero terrorista. No es más que un trabajo subjetivo, informal, y aficionado, por lo que no busco el reconocimiento de lo que expreso aquí como un hecho. Nadie debería indignarse porque cuente mi verdad. Condeno la violencia. Si algo se puede cuestionar de mí será mi visión de la realidad, no mis principios y mis valores. En caso de equivocarme no será en la intención. Ni estoy a favor del terrorismo ni sostengo una definición insensata de lo que no lo es, sino que simplemente no tengo la seguridad de que lo razonablemente considerable como tal por cualquiera sea imputable a alguien a quien creo defendible. Lo que he escrito es producto de mi investigación original, y reconozco que es parcial, en el sentido de que no descarto la apertura de una investigación mayor a partir de aquí. Existe un amplio universo de revisionismo de la cuestión judía. ¿No va siendo hora de que se abra uno semejante con la guerra al terror?

«La primera víctima de una guerra es la verdad».

Esquilo

A continuación me dispongo a desenmascarar una descomunal trama de propaganda negra (es decir, propaganda realizada por un bando para hacer que parezca que se trata de la propaganda del otro). Tal es el caso de las grabaciones de vídeo y audio, entrevistas y fotos supuestamente realizadas a Osama bin Laden emitidas a partir del 7 de octubre del 2001 (fecha del comienzo de la actual Guerra de Afganistán).

Lo hago motivado por la reciente emisión de la noticia de la supuesta muerte de Osama, puesto que ésta llega justo a tiempo para salvar la popularidad del presidente americano Barack Obama y lo cierto es que el supuesto terrorista ya había sido declarado muerto por otras fuentes en el pasado con más credibilidad, por lo que voy a desmontar la imagen de éste que nos han vendido.

Empecemos destacando que muchos consideran que el 11-S fue una operación de bandera falsa (es decir, un ataque real o simulado realizado para justificar los intereses del bando supuestamente atacado), si bien no se abordará aquí en profundidad la cuestión sobre su autoría, pues de lo que se trata principalmente en este caso es, en cambio, de su alegado planeador, de Osama bin Laden.

Básicamente todo lo importante que se cree conocer sobre él es a posteriori y mucho de ello probablemente fabricado, por lo que cabe destacar aquí la importancia del ecuador marcado por el comienzo de la ya referida Guerra de Afganistán. Aquí defenderemos que todo el material gráfico y audiovisual de Osama surgido tras el comienzo de ésta es falso, pues éste se emitió aprovechando que ya había sido anulado.

Con todo, lo cierto es que, durante la Guerra Fría, Osama bin Laden gozó de popularidad como un campeón de su religión que había puesto la parte que le correspondía de la fortuna de su prominente familia al servicio de la insurgencia que se enfrentó a los injustos infieles comunistas en Afganistán; un ejemplar muyahidín salafista (i.e., un practicante de la yijad defensor de la pureza del Islam suní).

A su vuelta a Arabia Saudí, Osama fue reconocido como un héroe. Su disidencia del régimen de ese país le valió un gran apoyo de su gente. Según escribía el arabista francés Gilles Kepel antes del 11-S, la “riqueza y generosidad (…), simplicidad de (…) comportamiento, encanto personal y (…) valor en la batalla” de este hombre del que estamos tratando habrían sido “legendarios”.

Obsérvese por otra parte cómo se ha extrapolado el término “yijad” (que en árabe significa simplemente “lucha”) para hacerlo sinónimo de “Guerra Santa” (un concepto que en realidad alude a una cruzada cristiana), así como llamado wahabista a quien, al igual que éstos, se puede llamar salafista (algo que se ha hecho con Osama, cuya descripción oficial como tal no tiene base real).

Esta forma de aprovecharse de la amalgama de los conceptos del mundo islámico para dar lugar a confusión y manipular ha sido virulentamente ejercida contra Osama, de quien también se ha acreditado falsamente que era qutbista para asociarle (como lo han hecho otras falsas informaciones durante la guerra) a la Hermandad Musulmana (acerca de la cual verteremos interesantes sospechas).

Sin duda, en este asunto, como en tantos otros de la historia oficial, se ha mezclado lo verdadero con lo falso para dar lugar a una “hiperrealidad” (como lo llamaría Umberto Eco) que bien lejos queda de los hechos originales pero que sin embargo comparte un mismo molde con éstos (a pesar de que cualquier parecido entre la versión políticamente correcta y la verdad sea pura casualidad).

Ahora bien, antes del siglo XXI, para quien no quisiera creerse nada que viniese del “sistema”, Osama bien podría ser venerado como un revolucionario de culto por su sólida denuncia de los males a los que decía enfrentarse en su fatua (decreto) de 1996, titulada “Declaración de guerra contra los americanos ocupando la Tierra de los Dos Lugares Sagrados” y conocida como la “epístola ladenesa”.

“Sistema” se refiere, por cierto, a calumnias de traidores, farsantes, y demás falsos confidentes (comprados, chantajeados, amenazados, o torturados); desinformación, mitos, bulos y distorsiones de corruptos y controlados medios de comunicación corporativos y demás; e invenciones acreditadas sólo por el papel mojado y dudosas pruebas de las instituciones gubernamentales americanas y cía.; etc.

Por otra parte, el principal experto en Osama, Peter Bergen, merece nuestro veto, pues éste es miembro del grupo que sucedió a la Comisión 11-S (emisora de las mentiras oficiales sobre el 11-S) y del Consejo de Relaciones Exteriores o CFR (el cual ostenta la soberanía fáctica de EE.UU). Bergen es una especie de relaciones públicas de la CIA (normal, pues se ha dicho que ésta es el brazo armado del citado CFR).

De todos modos, en la primera entrevista televisiva hecha a Osama (1997, CNN), que fue realizada por éste, tal como en la de John Miller (1998, ABC), el yijadista, más allá de lo que se dijera de él o por él, dejó clara su auténtica verdad mediante lo que él dijo. Su declaración de guerra a América decía basarse en la injusticia que ésta cometería contra los musulmanes, más específicamente los árabes.

En la mentada entrevista de Bergen, Osama expresaba que tanto la inoperancia de Naciones Unidas como su consentimiento de la política exterior de los americanos y colaboración con los mismos obligaban al empleo de la acción directa armada con el propósito de cambiar el paradigma en beneficio de su causa. Pero nuestro hombre era noble, pues no buscaba el mal para los inocentes.

Además, en la susodicha entrevista, Osama demandaba la retirada de las tropas americanas de Arabia y un régimen en ésta que no fuese cómplice de intereses occidentales regido por un Islam puro que no dejaría cabida a los infieles, sobre cuyos civiles afirmaba, eso sí, que no los tenía como objetivo. También demandaba algo tan razonable como el cese de la ocupación israelí de territorios palestinos.

Como ya hemos dicho, en 1996 Osama había emitido su fatua declarándole la guerra a EE.UU. Otra comunicada en su nombre y a título del Frente Islámico Internacional titulada “Yijad contra judíos y cruzados”, la cual incita a matar también a civiles, fue difundida en 1998 por el periódico londinense Al Quds Al Arabi, cuyo jefe de redacción, Abdel Bari Atwan, le había entrevistado dos años antes.

Sin embargo, cabe destacar que, entre las firmas de esta segunda fatua, se incluía la del jefe de la Yijad Islámica Aymán al-Zawahirí, a quien hasta el periodista de la versión oficial Lawrence Wright (ganador del Pulitzer y negador de la red satánica de poder que, como buen desinformador, da una de cal y otra de arena) considera como el verdadero autor de la mayor parte pese a que ésta fuese comunicada en nombre de Osama.

Unos meses después, Osama celebró una conferencia de prensa para publicitar dicha segunda fatua, lo que supuestamente daría fe de su ratificación de la misma si no fuera porque en esa conferencia sólo pronunció un discurso que servía para referirse a las dos fatuas que se le atribuyen (la de agosto de 1996 declarando la guerra a EE.UU, y la de febrero de 1998 llamando a la yijad).

No hay nada, a pesar de todo, que demuestre definitivamente que el Osama anterior a la guerra (que es el verdadero) respaldase el asesinato de inocentes como se aboga en la susodicha segunda fatua (la asesina), aún cuando fue, no cabe duda, uno de los firmantes, si bien no sería el único caso de alguien a quien engañaron para que diera su respaldo (véase si no el caso de Ahmed Refai Taha).

De hecho, Al Jazeera publicó las palabras de Osama en diciembre de ese mismo año afirmando que él y su gente diferenciaban entre hombres y mujeres y entre niños y ancianos, no como los hipócritas infieles que predican una cosa y hacen otra. La transición gradual a la postura contraria por parte del muyahidín no se dio antes, sino, curiosamente, después de empezar la guerra.

En las declaraciones de Osama a Miller (que fue amadrinado por la mujer del mafioso Frank Costello y está casado con la familia judía sionista Lehman), la postura del primero quedó clara cuando contestó con ironía que es EE.UU quien no sabe diferenciar entre militares y civiles, citando como ejemplo las bombas atómicas lanzadas sobre Japón. Claramente, nuestro hombre sí sabía diferenciar.

No obstante, Osama había sido reclamado antes por la INTERPOL por su implicación en el asesinato de dos alemanes en Libia en 1994. Esto se podría usar para desmontar lo que digo sólo si se olvidase que nunca fue juzgado por tal cosa (y se supone que uno es inocente de aquello que se le imputa hasta que se demuestre lo contrario). Pero este tipo de casos es muy viejo y se llama “asesinato del personaje”.

En cualquier caso, Osama también fue implicado en actos de auténtico terrorismo a nivel internacional, razón por la que, junto a su denuncia de la corrupción de las mismas, fue puesto en busca por las Naciones Unidas. Fue acusado, entre otras cosas, del primer ataque al World Trade Center, así como de la Operación Bojinka, aunque él negó haber conocido a Ramzi Yousef (el que habría sido responsable de ambos)

En cambio, la campaña contra él despegó cuando también le fueron imputados los atentados contra las embajadas americanas de Kenya y Tanzania, los cuales él mismo se consideró responsable de haber incitado con sus palabras en una entrevista concedida a Time publicada en enero de 1999, si bien, tal como salió en Al Jazeera, no asumía directamente los cargos.

Pero para que nuestro hombre sea inocente de aquello de lo que se le acusó después, podría tener que haberle traicionado quien teóricamente estaba asociado a él. Mas, ¿por qué iba a suceder esto? Quizá porque tal vez la Hermandad Musulmana sea, como afirma Robert Dreyfuss, una organización de raíces masónicas que ha venido siendo un frente de la inteligencia occidental.

Ningún testimonio de los presos de la infame prisión de Guantánamo, como ninguno de cualquiera de los que han sido torturados en las también infames prisiones clandestinas de la CIA u otras, ha de ser dado por válido, al igual que ningún juicio amañado ni sentencia alguna de la América de la inconstitucional Ley Patriota de la administración Bush (de la que la de Obama no es sino continuadora).

Sólo tras el comienzo de la actual Guerra de Afganistán surgen afirmaciones incriminatorias de Osama y gente cercana a él. Sólo desde entonces hace nuestro hombre apología del 11-S y se muestra como un rancio retrógrado militantemente talibanista, visceralmente antisemita, y agradecido por la muerte de inocentes, lo que nos permite situar la frontera entre realidad e ilusión en ese momento.

Nótese que incluso la relación circunstancial del verdadero Osama con individuos condenables (algo que se comprenderá cuando explique la farsa de Al Qaeda) no es suficiente para condenarle a él (véase lo dicho por su entrevistador Baker Atyani, que admitió que no daba la sensación de que hubiera subordinación entre Al-Zawahirí y él, como dice la versión oficial sobre Al Qaeda, sino de que ambos eran líderes).

En un vídeo de propaganda de un grupo de gente que incluía a Osama, muy oportunamente sacado por el diario kuwaití Al Rai unos meses antes del 11-S (a pesar de que sería anterior), aquél aparecía dando un discurso en el que se dirigía a los palestinos diciendo “sangre, sangre y destrucción, destrucción”, lo que se ha considerado una llamada a la barbarie antisemita.

Esto es así aún cuando lo cierto es que podría tratarse en realidad de un lamento por la sangre palestina derramada y la destrucción israelí, si bien tras comenzar la guerra salió una grabación en la que Osama reclamaba “sangre por sangre” y “destrucción por destrucción”, obviamente realizada y difundida para matizar las palabras de nuestro hombre retrospectivamente y así apuntalar la versión oficial.

Pero, sea como fuere, alguien podría apuntar aquí, no obstante, que en septiembre del año anterior Osama salió en Al Jazeera junto a otros reclamando la liberación del “Jeque Ciego” (para ellos víctima de una conspiración), cuyo hijo Mohammed incitó precisamente a “derramar sangre” (aunque las palabras pronunciadas por Osama no fueron exaltadas y éste mantuvo un talante respetable en ellas).

Mas yo le haría notar a ése que la relación entre ambas declaraciones es totalmente supuesta. Ahora bien, en el vídeo de Al Rai, Osama comunica a los muyahidines que sus hermanos en Palestina les esperan y es hora de penetrar América e Israel para dar donde más duele, algo que sería defendible como lenguaje típico de la guerra de no ser porque también llama a “masacrar a EE.UU e Israel”.

Nótese sobre esto último que la traducción puede ser interesada aquí, aunque palabras como “masacrar” forman igualmente parte del argot guerrero usado por los propios americanos cuando lo creen justo. El mentado vídeo no está, por cierto, vinculado con el 11-S, puesto que, como ya se ha dicho, éste es en realidad muy anterior, siendo su relación con esa fecha un producto del propio medio de comunicación que lo emitió.

Al Qaeda, el grupo terrorista que habría sido fundado a finales de los años 80 por Osama, habría sido desapercibida hasta la llegada de los informes del supuesto desertor Jamal al-Fadl, a partir de lo que se empezó a reportar la versión oficial sobre ella (que, irónicamente, es una teoría conspirativa), la cual ha originado una millonaria industria de falso periodismo y literatura basura.

Llega a ser repelente comprobar cómo se emplean dobles criterios hipócritamente, pues la base epistemológica de las acusaciones a Osama es bastante similar a la empleada en sus argumentos por los conspiracionistas de segunda categoría (en algún caso, puede que peor). De tal calaña sería la nueva generación de peritos en la lucha contra el terror y demás periodistas enterados en el tema.

Buen ejemplo de ello lo constituyen Roland Jacquard (pretendido experto en terrorismo que supuestamente predijo el 11-S), considerado un fraude por otros periodistas, o The Long War Journal, diario en línea cuyos informes falsos son sonados y que forma parte de un controvertido think tank neoconservador financiado por célebres judíos sionistas como los Abramson o los Bronfman.

La existencia de esta putativa organización nombrada “Al Qaeda” (de la cual no se percibió ninguna manifestación abierta antes de la actual Guerra de Afganistán por ser supuestamente por entonces un secreto, tal como cuenta Wright) no fue establecida hasta después de que EE.UU acusase a varias personas de lo de sus embajadas en el este de África (he aquí un punto de inflexión).

En ese entonces, Al-Fadl y otras fuentes atestiguaron la existencia de una organización criminal de la que no había verdaderas evidencias, la citada Al Qaeda, logrando con ello autorizar el empleo de argumentos circunstanciales contra Osama (altos funcionarios de la CIA dijeron después en el programa El Poder de las Pesadillas de la BBC que Al-Fadl había sido pagado para hablar de dicha organización).

La para no pocos simulada Al Qaeda estaría basada en células de militantes y redes de contactos clandestinos, razón por la cual cierta gente piensa (por la propia naturaleza de la organización misma), que ésta se trata en realidad de una operación de bandera falsa global. La manipulación de la guerra al terror podría ser para ellos un proceso gradualista en la supresión de libertades civiles.

Las autoridades americanas condenaron a Osama, aún cuando los talibanes ya le habían exculpado en otoño de 1998 el mes que los EE.UU le acusaron formalmente. El juez supremo, Noor Mohammed Saqib, sostuvo que América estaba equivocada sobre el hombre y que por cualquier cosa que pasaba en el mundo le culpaban a él, pero que no le habían dado ninguna prueba.

La versión oficial del 11-S ha sido debatida hasta la saciedad, ya que la misma es harto discutible. Tanto, de hecho, que incluso existen documentales cuestionando dicha versión, tales como Fahrenheit 9/11, Loose Change 9/11, o September Clues. También existen movimientos como 9/11 Truth, 9/11 Research, o 9/11 Review. Pero, como ya dijimos, esto se dará por asumido aquí.

Debo citar, no obstante, la versión alternativa sobre el 11-S que se ha ofrecido, que es la de que los edificios del World Trade Center fueron demolidos controladamente y los vuelos oficialmente secuestrados sustituidos por réplicas o proyectiles teledirigidos (de un modo similar a lo que se pretendía en la secreta y ya desclasificada operación americana de banderas falsas conocida como Northwoods).

Todo esto es eclipsado, no obstante, por la enrevesada trama yijadista que quisieron hacernos creer que se hallaba tras los atentados del 11-S. Lo primero fue hacer que justo el día después una fuente no especificada hablase en nombre de Osama afirmando que éste negaba su implicación en dichos atentados pero se alegraba de los mismos (algo que resulta inconfirmable).

Ahora bien, tres desmentidos de Osama (uno en Al Jazeera, otro en la Afghan Islamic Press, y otro en el Daily Ummat de Pakistán) sucedieron a éste tan dudoso. Cabe destacar que estos comunicados han sido presentados como declaraciones oficiales de Al Qaeda aunque el supuesto terrorista nunca menciona ni reconoce la existencia de dicha organización en ellos.

En el de Al Jazeera dijo:

«He estado viviendo en el Emirato Islámico de Afganistán y siguiendo las reglas de sus líderes. El actual líder no me permite realizar tales operaciones».

En el de la Afghan Islamic Press, explicó:

«He hecho un juramento que no me permite hacer tales cosas desde Afganistán. Hemos sido culpados en el pasado, pero no estuvimos implicados».

Y en el del Daily Ummat, expresó:

«Ya he dicho que no he estado implicado en los ataques del 11 de septiembre en EE.UU. Como musulmán, procuro no mentir. No tenía conocimiento de estos ataques, ni considero el asesinato de mujeres, niños, y otros seres humanos inocentes un acto apreciable. El Islam prohíbe estrictamente hacer daño a mujeres, niños, y otra gente inocente. Tal práctica es prohibida incluso durante la batalla. Los EE.UU deberían buscar a los perpetradores dentro de sí mismos. (…) O aquellos que trabajan para algún otro sistema (…) Podría ser cualquiera, desde Rusia hasta Israel… (…) También hay agencias de inteligencia (…) que requieren miles de millones de dólares en fondos del Congreso y del gobierno cada año. (…) Necesitaban un enemigo. (…) ¿No es posible que exista un gobierno dentro del gobierno de EE.UU? Debería preguntarse a ese gobierno secreto quién hizo los ataques».

Osama pasó misteriosamente de decir esto a confirmar con total naturalidad su autoría en un vídeo en el 2004. Una anécdota graciosa sobre el citado vídeo es, por cierto, la de que el subdirector de la CIA John E. McLaughlin bromeó que con éste “Bin Laden ciertamente le hizo un bonito favor al presidente” (pues el mismo parecía estar diseñado para favorecer a Bush en las inminentes elecciones).

De cualquier forma, EE.UU desestimó tras el 11-S las solicitudes de reconocimiento de los talibanes a cambio de su colaboración para esclarecer lo sucedido y en breve ya estaba bombardeando a la población afgana. Periodistas que no difamaron a Osama antes empezarían a hacerlo a continuación (como Hamid Mir, charlatán acusado de espía), algo parecido a lo hecho por ciertos “allegados suyos” tras comenzar la guerra.

Ahora bien, a partir del 7 de octubre del 2001, con el citado comienzo de la actual Guerra de Afganistán (la cual había sido velozmente justificada manipulando el temor público), Osama ya no tenía versión, con lo que había pista libre para su difamación. Así, tras el primer bombardeo sobre ese país, surgió el primer vídeo de propaganda americana en el que nos muestran una versión vengativa de él.

Mas, ¿cómo sería posible sustituir a Osama? Muy fácil: no hay forma de distinguir la voz de alguien de una que la imita sin suficiente muestreo (y según el Instituto de Investigación Idiap no lo hay de él), y no es difícil “arreglar” a alguien parecido a otra persona para que sea virtualmente idéntico a ésta (sobre todo si la cara de ésta está enmascarada por una barba, un gorro, y unas greñas).

Es algo de toda la vida lo de los “señuelos políticos” (dobles casi absolutamente indistinguibles de una persona a la que interesa suplantar). El caso más famoso que se ha alegado a este respecto es el de Saddam Hussein. Pero, ¿qué hay de Osama? Era la hora del falso Osama, tanto en mensajes como en entrevistas y fotografías más que probablemente adulteradas.

Las grabaciones del “Osama malvado” respaldando a autores disidentes del sistema, famosas teorías conspirativas, o causas nobles, no son sino (simplemente) una operación psicológica. Se trata de poner en boca del “enemigo” la verdad para que así la gente tienda a rechazarla. “Estás pensando como los terroristas”. George Orwell advirtió ya contra esta criminalización del pensamiento (el “crimental”) en su obra 1984.

Como dijo Francesco Cossiga (aunque él lo hiciera con ironía), todo el mundo sabe (incluso Eminem, añadiré yo con no menos ironía) que no hay quien se crea el material audiovisual de Osama producido durante la guerra. Basta con un buen actor razonablemente parecido y debidamente caracterizado (puede que incluso con cirugía) con la voz reproducida por él o artificialmente e imágenes retocadas.

Pero, ¿qué pruebas hay de todo esto? La fundamental es la del anillo. Resulta que un islamista no podría portar un sello como el que luce Osama en algunos de sus vídeos (ya sea éste de oro o simplemente dorado, pues en realidad el Islam prohíbe cualquier joya que no sea de plata). No siempre lo lleva después, pero desde luego, nunca lo llevó antes de que comenzase la propaganda de guerra americana.

Aunque, si el supuesto montaje es tan sofisticado, ¿por qué iban a dejar escapar ese detalle? Pues, sencillamente, porque tal vez alguien plantó la pista para que se supiese la verdad. Creyendo en dicha hipotética verdad, yo estoy convencido de que el verdadero Osama era un guerrero, no un terrorista, así como, por tanto, de que ha sido víctima de un juego de manos para vilipendiarle.

 

InhumanoEl joven Osama bin Laden descansando de su yijad anticomunista.

Osama para Fisk

Osama para la entrevista de Robert Fisk (1993), quien le retrató positivamente.

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Osama emitiendo su audaz fatua contra EE.UU.

Osama bin Laden cayendo en la trampaOsama fue engañado para respaldar la muerte de civiles (fatua de 1998).

4-11-10-01resaltadoLa entrevista al falso Osama de Taysir Aluni (11-8-01). Obsérvese el anillo.

6-9-11-01resaltado

Osama de pega en el vídeo atribuido al 9 de noviembre del 2001. Otra vez el anillo.

Falso Osama 4El navideño mensaje de un Osama postizo en el 2001. Una vez más, el anillo.

Falso Osama 5

Impostor de Osama. Nótese, por enésima vez, el anillo.

Files : Osama Bin Laden Killed by US Forces

La imagen más famosa del Osama real. Nótese la ausencia de anillo alguno.